Fraudes

Una falsa acusación basada en la comunicación facilitada se salda con 6,7 millones de dólares en indemnizaciones

La familia Wendrow.Julian Wendrow, vecino de West Bloomfield (Michigan, Estados Unidos), pasó hace siete años 80 días en prisión acusado de haber violado a Aislinn, su hija autista de 14 años, desde que tenía 6. Su mujer, decían, había mirado todos ese tiempo hacia otro lado y, por eso, estuvo 8 días en la cárcel antes de ser liberada con una pulsera electrónica. Las autoridades del estado les quitaron la custodia de la chica y de su hermano Ian, de 13 años entonces. Pero, dos meses y medio después, el caso fue desetimado por falta de pruebas, y la familia volvió a reunirse. Ahora, un tribunal federal les ha concedido una indemnización de 3 millones de dólares por los daños causados por las acusaciones de la Fiscalía, basadas en testimonios de Aislinn obtenidos mediante comunicación facilitada, un sistema tan fiable como la güija y la escritura automática. A esos 3 millones, hay que añadir otros 3,75 pagados a los Wendrow por la escuela de la niña, la Policía local y el estado.

La comunicación facilitada es una técnica que algunos terapeutas empezaron a usar en EE UU en los años 90 del siglo pasado para que se expresaran autistas, deficientes mentales y gente con graves lesiones cerebrales aislada del mundo. El problema es que las pruebas experimentales han demostrado repetidamente que, en este tipo de comunicación, la voz que se oye siempre es la del facilitador o asistente, nunca la del impedido. Por eso, la Asociación Psicológica de Estados Unidos, la Academia Estadounidense de Psiquiatría, la Asociación para el Tratamiento Científico del Autismo y la Asociación Estadounidense para las Discapacidades Intelectuales y de Desarrollo, entre otras organizaciones, consideran que carece de todo crédito y que recurrir a ella vulnera toda ética.

En noviembre de 2009, el mundo se sobrecogió al conocer el caso de Rom Houben, quien, tras sufrir un grave accidente de tráfico, había pasado 23 años tratado como si estuviera en estado vegetativo cuando en realidad no era así. Aseguraba el neurólogo Steven Laureys, de la Universidad de Lieja (Bélgica), que el hombre había estado todo ese tiempo consciente, aunque atrapado en su cuerpo sin poder comunicarse con el exterior y que la comunicación facilitada lo había demostrado. Gracias a ese método -en el cual la desesperada madre de Houben encontró el consuelo que buscaba desde el accidente-, supimos que el hombre era consciente de lo que ocurría a su alrededor, se emocionaba y disfrutaba de la vida a pesar de su estado, aparentemente, vegetativo. Los mismos medios que difundieron tan extraordinaria historia a los cuatro vientos callaron cuando, en febrero de 2010, el neurólogo reconoció que había bastado un sencillo experimento -preguntar al hombre algo sin que lo escuchara la facilitadora- para dejar claro que la que hablaba a través del teclado era la mujer, que Rom no podía comunicarse con nadie. Algo similar es lo que pasó en el caso de los Wendrow.

El calvario de los Wendrow

Julian y Thai Wendrow supieron de la existencia de la comunicación facilitada en 2004 y, como es normal, creyeron en su desesperación que podía ser un medio para comunicarse con su hija autista. Tres años después, la chica tecleó en la escuela, a través de su facilitadora, un texto en el que acusaba a su padre de haberla violado durante años con el consentimiento de su madre. El centro educativo informó a las autoridades, la Justicia se puso en marcha y comenzó el calvario para la familia. La Policía local registró la casa y no encontró pruebas que confirmaran los hechos, los niños fueron apartados de sus padres, y éstos, arrestados. El hijo pequeño, Ian, que sufre el síndrome de Asperger, fue interrogado dos horas en comisaría, donde los agentes le dijeron que habían encontrado grabaciones de vídeo en las que se veía a su padre violando a su hermana. Las grabaciones no existían. Era mentira. El examen físico de la muchacha reveló que tenía el hímen intacto y, por último, preguntas hechas a la chica sin que las escuchara la facilitadora demostraron que Aislinn no era quien hablaba a través del teclado. La historia era un invento de la facilitadora. Una vez desestimada la causa, el matrimonio presentó la correspondiente solicitud de indemnización ante la Justicia, que ahora ha condenado al exfiscal de Oakland, David Gorcyca, a pagar 1 millón y a la exfiscal jefe adjunta, Deborah Carley, a abonar 2. Además la Policía de West Bloomfield ha tenido que indemnizar a la familia con 1,8 millones de dólares, el estado con 850.000 y la escuela con 1,1 millones.

Los Wendrow, las últimas víctimas de la comunicación facilitada, han vivivido en sus carnes un suplicio similar al que padecieron, en los años 80 y 90, decenas de familias que se rompieron en EE UU y Canadá después de que algunos de sus miembros revivieran bajo hipnosis episodios de abusos infantiles que habrían reprimido. Sin más prueba que esos supuestos recuerdos, algunos padres y educadores acabaron en la cárcel después de haber admitido su culpa tras intensos interrogatorios policiales. “El mayor de los escándalos de la psiquiatría norteamericana del siglo XX es la creciente manía de miles de terapeutas ineptos, consejeros familiares y trabajadores sociales de provocar falsos recuerdos de abusos sexuales infantiles”, sentenciaba en 1994 el divulgador científico Martin Gardner.

El timo de las calaveras de cristal llega a Barcelona

Entrevista a Carlos Martínez, guardián de los cráneos de cuarzo, en 'La Vanguardia'.Un centro comercial de Barcelona acoge, desde hoy hasta el 5 de noviembre, la exposición de dos calaveras de cristal. Y, claro, ayer “La Contra” de La Vanguardia se hacía  eco de las tonterías que sostiene quien las ha traído a España. Se llama Carlos Martínez, es mexicano, se presenta como el guardián de los cráneos de cuarzo, dice que sana a la gente mediante la imposición de manos y asegura que conoce la auténtica historia de las calaveras de cristal porque se la contaron telepáticamente hace unos años quienes las hicieron. ¿Y cuál es la auténtica historia?

“Fueron tallados [los cráneos] por los hombres de las estrellas y heredados por los mayas. Cuando se reúnan, su sabiduría será transmitida a la Humanidad”, cuenta. Según él, había trece cráneos similares que estuvieron desperdigados miles de años hasta que “acabaron de reunirse el 29 de diciembre del 2012”, y eso “significa un cambio de era, un cambio de conciencia”. Y nosotros sin enterarnos. El guardián de los cráneos de cuarzo afirma que éstos “almacenan la memoria universal” y “son portales, contienen códigos que hay que descifrar. Pero cualquier persona capaz de meditar y de llegar a ciertas frecuencias de vibración puede conectar con su sabiduría”. Les dejo con lo que sigue en la entrevista de Ima Sanchís:

-¿Lo que le pasa a Indiana cuando mira fijamente al cráneo?

-Algo así. Todo ser que se acerca a estos cráneos sufre cambios y puede ver con claridad sus traumas y limitaciones programados en sus primeros siete años de vida. Sirven para elevar la conciencia.

-¿Y cómo?

-Así como una emisora tiene una frecuencia determinada, con los cráneos ocurre igual: entras a un rango de frecuencia vibratoria determinada y conectas con la información que contienen.

-¿Qué dice la ciencia?

-Niega la vida fuera de esta realidad.

-¿Y qué dice usted?

-Que estos cráneos los han confeccionado hermanos que viven en otros planetas de los cuales todos hemos emanado. Seres que son como hologramas, no son densos como nosotros. Ahora convocan a diferentes personas en lugares concretos y se manifiestan.

Tanta estupidez ha cautivado, como era de esperar, a lo más granado de la Paranormalandia ibérica. Así, Miguel Celades, convencido de que fuimos creados mediante ingeniería genética por alienígenas y organizador de los congresos Ciencia y Espíritu, dice que “estos cráneos contienen información que daría respuestas a las situaciones planetarias, como el calentamiento global, las llamaradas solares, el hambre, las enfermedades y el despertar de la consciencia de la Humanidad”.

La calavera de cristal del Museo Británico.La supuesta leyenda maya de las trece calaveras mágicas dice que doce de ellas fueron talladas en los doce mundos que en el pasado habitó la Humanidad y la última, en la Tierra. Los atlantes se las legaron a los mayas y, con el tiempo, las joyas se dispersaron. El día en que las reunamos otra vez, nos contarán la verdadera historia de nuestra especie y nos transmitirán conocimientos que cambiarán nuestra vida para siempre. Lástima esta leyenda sea una de tantas invenciones de la literatura paranormal. Ésa es la base real de lo que va contando a quien quiera creerle Carlos Martínez, con su jerga pseudocientífica aliñada con frecuencias vibratorias y cosas por el estilo.

Sobre las calaveras alienígenas que guarda, no me cabe ninguna duda de que son tan falsas como las originales. El más famoso de los cráneos de cristal, el de Frederick Albert Mitchell-Hedges, la reliquia en la que se inspiró George Lucas para la última aventura de Indiana Jones, fue tallado a finales del siglo XIX o principios del XX, según reveló en 2008 un análisis de la Institución Smithsoniana. Conocida como la Calavera del Destino, fue la que dio origen a toda la falsa leyenda. Las del Museo Británico, el Museo de Quai Branly y la Institución Smithsoniana tampoco son precolombinas: las dos europeas fueron talladas en el siglo XIX y la norteamericana, después de 1950.

Martínez, por su parte, niega que los cráneos de cuarzo daten del siglo XIX -“Lo que demuestran los estudios es que fueron construidos empleando técnicas del siglo XIX, no que se construyeran entonces”- y deja caer que las piezas de los museos analizadas pueden ser falsas. “Hay muchas copias, pero sólo trece auténticos”. Los que él guarda, por supuesto.

San Hugo Chávez, tras los pasos de Franco: ahora se aparece en una pared

Imagen en la cual Nicolás Maduro asegura ver el rostro de Hugo Chávez. Foto: Efe.La iglesia chavista prosigue el camino hacia la santificación de su fundador. Hace unos meses, el fallecido Hugo Chávez se apareció a su heredero, Nicolás Maduro, en forma de “pajarito chiquitico”, como el Espíritu Santo a la Virgen María en la ficción bíblica. “Yo sentí el espíritu de él y lo sentí ahí como dándonos una bendición, diciéndonos: hoy arranca la campaña; vayan a la victoria”, dijo Maduro el 2 de abril, en el arranque de la campaña electoral que le llevó a la Presidencia de Venezuela. En junio, su antecesor estaba en las montañas  de Caracas: “Cada vez que veo la montaña, veo a Chávez aparecerse en la montaña. Chávez nuestro de todos los días”. Y, ahora, lo ve en la pared de un túnel de las obras del metro de la capital venezolana. Dijo ayer por televisión ante sus devotos correligionarios:

“Miren la figura, un rostro, un rostro. Esta foto la tomaron los trabajadores, los obreros. Ahí están ellos. ¿Quién está en ese rostro? Una mirada, una mirada… Es la mirada de la patria que está en todos lados, inclusive en fenómenos que no tienen explicación, como este fenómeno que estoy diciendo aquí,  ¿verdad?

Es una foto tomada por los trabajadores. Yo le pedí a la ministra Delcy que les hiciera un reportaje a los trabajadores porque son fenómenos que no tienen explicación. Están los trabajadores allí, laborando, dos de la mañana, y les aparece una imagen en la pared. Le tomaron la foto para dejar el registro, y ahí está. Y, hoy por hoy, no está en la imagen. Así como apareció, desapareció. Para que ustedes vean, lo que ustedes dicen es verdad: Chávez está en todas partes. Chávez somos todos. Chávez eres tú. Chávez eres tú, muchacha, niño, niña, mujer, obrero, trabajador…”

¿De verdad se cree Maduro lo que dice? Si es así, Venezuela tiene un grave problema: un presidente que alucina. Si no, también: un presidente que miente para hacer alucinar a sus ciudadanos. Lo que tanto impresion al dirigente venezolano es un fenómeno  de sobra conocido, aunque él lo ignore. Se conoce como pareidolia, el mecanismo psicológico que hace que busquemos patrones donde no los hay y veamos animales en las nubes, a la Virgen María en emparedadoso, Alá escrito en un huevo, caras en manchas de grasa, sirenas en Marte, Hitler en una tetera… Los adoradores de Chávez se encuentran con él por todas partes porque están obsesionados con el militar.

La cara de Bélmez de Franco, junto a un sello con el retrato del dictador.En España, otro caudillo, Francisco Franco, se apareció en los años 80 en el suelo de la casa de María Gómez Cámara, en Bélmez de la Moraleda, tal como demuestra la foto tomada entonces por Gabriel Naranjo, miembro del Círculo Escéptico. “Yo qué sé si se parece al Caudillo o no. Es como esa otra: dicen que se parece a la Preysler, pero yo no sé nada”, declaraba la mujer en agosto de 1990. El fraude más cutre de la historia de la parapsicología española culminó el pasado febrero con la inauguración del centro de interpretación de las caras de Bélmez. La de este museo sería una historia divertida si la Diputación de Jáen y el Ayuntamiento del pueblo no hubieran gastado 850.000 euros de dinero público -en gran parte procedentes de la UE- en ese insulto a la inteligencia. Y es que, como en Venezuela, aquí también algunos promocionan la irracionalidad desde el poder.

La mejor foto de Nessie es de un modelo hecho para un documental de National Geographic

A la izquierda, la foto que George Edwards presentó en agosto de 2012 como de Nessie. A la derecha, una imagen similar de Anna Williams del modelo de joroba sacada de la web de National Geographic.

“Es la mejor foto [de Nessie] que nunca he visto”, sentenciaba en agosto del año pasado Steve Feltham, dedicado desde hace más de 20 años a la caza del monstruo. En la imagen, tomada por George Edwards, se veía una joroba en mitad del lago Ness cerca del castillo de Urquhart. “Estoy tan convencido de que vi a Nessie como de mi creencia en esas criaturas. Demasiadas personas las han visto durante demasiado tiempo”, indicaba entonces Edwards, que ha dado una vuelta por el lago a miles de turistas en su embarcación.

Steve Feltham posa con el modelo de joroba de Nessie de fibra de carbono en 2011. Foto: Peter Jolly.Un año después, el barquero acaba de confesar que todo fue una broma y que lo fotografiado no era un ser vivo, sino una joroba de fibra de carbono hecha para The truth behind the loch Ness monster, un documental de National Geographic de 2011 en cuya grabación participó. De hecho, de las dos imágenes que encabezan estas líneas, la de la izquierda es la del fraude, mientras que la de la derecha esta tomada de la web de la productora, donde se presenta como un modelo de Nessie junto al cual, por cierto, se fotografió Feltham durante la grabación del documental.

Edwards anunció a mediados de agosto del año pasado que había visto y fotografiado a Nessie el 2 de noviembre de 2011 cuando volvía con su barca al muelle. La observación había durado entre 5 y 10 minutos, y no había querido hacer pública la imagen hasta tener un veredicto favorable de expertos. “Tengo amigos en Estados Unidos con amigos en el Ejército. Han analizado mi foto y no tienen ninguna duda de que fotografié un objeto animado en el agua. Estaba muy emocionado y estoy seguro de que algunas extrañas criaturas están al acecho en las profundidades del lago Ness”, explicaba a los medios. “Diría que [la foto] no demuestra lo que es Nessie, pero prueba lo que no es Nessie, un esturión, un pez que se ha presentado como una de las principales explicaciones de lo que Nessie podría ser, porque esto no tiene una espina dorsal serrada como el esturión”, apuntaba Feltham.

La llamada foto del cirujano, de 1934.“¿Por qué debería sentirme culpable por haberme divertido un poco?”, se preguntaba el viernes Edwards. El hombre parece, hasta cierto punto, asqueado de todo el montaje del monstruo del lago Ness; aunque él viva de ello. “Estoy harto de los denominados expertos que vienen con sus teorías sobre las grandes olas y los peces grandes, y de su centro de visitantes”, añade. Y reconoce que toda la historia de Nessie es un engaño desde el principio: “¿Qué sería del lago Ness sin el fraude más famoso, la foto del cirujano?”. Esa imagen -mundialmente famosa- data 1934, desató la fieble por la caza del monstruo y ha sido reproducida en infinidad de libros y revistas como prueba de su existencia; pero corresponde en realidad a un submarino de juguete al que pegó una cabeza de serpiente marina. La materia prima ha cambiado, pero Nessie sigue siendo lo mismo 80 años después: un monstruo prefabricado para el turismo.