«Perdí mi virginidad con una extraterrestre»

David Huggins, en su estudio de Nueva Jersey con una de sus pinturas de Crescent, su amante extraterrestre. Foto: Brad Abrahams. 

“Cuando tenía 17 años, perdí mi virginidad con una extraterrestre”, dice David Huggins, un vecino de Hoboken (Nueva Jersey, Estados Unidos) de 74 años. Ella se llamaba Crescent, tenía la piel gris, el pelo negro y grandes ojos almendrados, y aquel encuentro sexual en la Georgia rural de 1961 fue el primero de muchos. Huggins y su amante de otro mundo mantienen todavía viva la pasión interplanetaria y han tenido decenas de hijos con los que su padre se ha encontrado de vez en cuando. Es la alucinante historia que cuentan Love and saucers (Amor y platillos), un documental de Brad Abrahams que se estrenó en Estados Unidos en 2017 y que puede verse en Amazon Prime –aunque no en España, vaya usted a saber por qué–, y el libro Love in an alien purgatory (Amor en un purgatorio alienígena, 2009), de la ufóloga turca Farah Yurdozu…

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La energía de las pirámides

El libro de Max Toth y Greg Nielsen y su segunda parte ‘made in Spain’, con sus respectivas pirámides de cartulina. Foto: L.A.G.

Si pone una cuchilla de afeitar dentro de una pirámide de las mismas proporciones que la de Keops y orientada al norte magnético, el filo se reavivará. Si mete en ella carne, se conservará más tiempo que al aire. Si se sienta a meditar debajo de ella, se incrementarán sus poderes mentales. Si tiene una lesión en una muñeca y la cubre con la pirámide, sanará antes. Y, si la coloca debajo de la cama a la altura de sus genitales, aumentará su potencia sexual. Al menos, eso afirmaban Max Toth y Greg Nielsen en 1976 en El poder mágico de las pirámides, un libro que incluía una roja de cartulina para que el lector pudiera experimentar… 

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El mensaje de los círculos de las cosechas

David Chorley y Doug Bower explicaron en 1991 en la prensa cómo hacían los círculos que volvían locos a los expertos en lo paranormal.

Hace una semana, sentado delante de la tele el domingo por la tarde, atisbé en La 2 en pleno zapeo lo que parecían unos círculos de los sembrados y unos expertos de esos de programa esotérico nocturno donde un grifo goteando por la noche es cosa de poltergeists. No eran horas para marcianadas fuera de canal Historia y DMAX, donde siempre todo es alienígena aunque se demuestre lo contrario. Así que, como el documental estaba bastante avanzado y el título –Huellas terrestres vistas desde el cielo– no era muy loco, decidí verlo con detalle en otro momento, no fuera a ser que contara algo interesante. Confiaba, inocente de mí, en el buen criterio del programador…

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Dios contra Darwin

‘La creación de Adán’, pintada por Miguel Ángel en el techo de la Capilla Sixtina.

Solo dos de cada diez estadounidenses (22%) creen que somos producto de la evolución de formas de vida anteriores en un proceso que se ha prolongado miles de millones años en el que no ha habido ninguna intervención sobrenatural. Es decir, divina. Es una de la conclusiones de una encuesta Gallup hecha por teléfono a 1.015 adultos entre el 3 y el 16 de junio. Según el sondeo, cuatro de cada diez estadounidenses (40%) están convencidos de que Dios creó al ser humano como es ahora en algún momento de los últimos 10.000 años y otros tres (33%), de que ha guiado el proceso evolutivo. El margen de error es del ± 4%…

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Cuando los bulos ‘on line’ llegan lejos

Un amigo me ha contado que un amigo tiene un hijo que conoce a un niño que ha empezado con las pruebas de La Ballena Azul. El amigo de mi amigo está preocupado porque ese juego difundido por las redes sociales consiste en superar cincuenta retos y el último es suicidarse. Hace dos años, los informativos de televisión se hicieron eco de la llegada a España de un juego que, advertían, en Rusia, su país de origen, ya había provocado decenas de suicidios de menores. Y, claro, automáticamente se registraron denuncias de padres, y la Policía investigó casos en varias ciudades. Dos años después del pánico, no hay, sin embargo, ninguna prueba de que La Ballena Azul fuera algo real, suicidios de menores rusos incluidos. Todo apunta a un bulo, como el de la difusión por WhatsApp de desnudos de alumnos de la Universidad de Deusto…

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