Una historia ilustrada de los ovnis con demasiados errores

‘Historia ilustrada de los ovnis’, de Adam Allsuch Boardman.

«El interés que despertaron en el gran público casos como el avistamiento de Kenneth Arnold en Roswell provocó una avalancha de películas de ciencia ficción listas para sacar provecho económico de la fiebre de los ovnis», afirma Adam Allsuch Boardman en su Historia ilustrada de los ovnis (2020), un libro muy bonito, pero con errores tan groseros como el de la frase anterior. Porque el considerado caso fundacional de la ufología, la observación de Kenneth Arnold del 24 de junio de 1947, tuvo lugar en las inmediaciones del monte Rainier, a más de 1.500 kilómetros de Roswell, donde dos semanas después se anunció la recuperación de los restos de un platillo volante accidentado que, ahora sabemos, eran en realidad piezas de un globo de un proyecto militar secreto.

Boardman empieza su relato recordándonos que hay quienes sostienen que recibimos visitas extraterrestres en la Antigüedad y atribuye la paternidad de esa idea a Erich von Däniken en Recuerdos del futuro (1968). Es un error equiparable al de vincular a Arnold con Roswell, porque Von Däniken no dice en su superventas nada que no propusieran antes Louis Pauwels, Jacques Bergier y Robert Charroux, entre otros. Honra al autor, eso sí, que, a pesar de que intenta casi siempre no descalificar a los protagonistas de su historia, llame la atención sobre el racismo que impregna esta visión del pasado en la que los logros de culturas no europeas son sistemáticamente obra de alienígenas.

No voy a comentar todos y cada uno de los errores que salpican el libro, pero sí algunos: se nos cuenta la historia de la emisión de La guerra de los mundos de Orson Welles de 1938 como si hubiera provocado un pánico generalizado, cuando se sabe desde hace décadas que no fue así; el autor incorpora al relato el falso misterio del triángulo de las Bermudas y asume que la desaparición del Vuelo 19 es un enigma; ignora la influencia de la película Ultimátum a la Tierra (1951) en la creación del mito adamskiano del mesías extraterrestre; y mete al bigfoot y otros monstruos en escena porque, dice, «muchos criptozoólogos opinan que los seres críptidos tienen un origen cósmico; que han sido abandonados en la Tierra o son consecuencia de extraños experimentos alienígenas». 

El influjo de la ciencia ficción y del ‘misterio Shaver’, según Boardman.

Entre los orígenes prearnoldianos del mito, Historia ilustrada de los ovnis incluye acertadamente el misterio Shaver y la oleada de aeronaves sobre Estados Unidos de 1896 y 1897, pero no cita ni los canales de Marte ni a Charles Fort. Además, el relato, que al principio parece seguir una cierto hilo, acaba difuminándose entre anécdotas irrelevantes, sin peso en la historia de la ufología. Por esi eso no bastara, en la versión española, un error de traducción tergiversa el conflicto que, según Richard Shaver, tendría lugar ahora mismo en la Tierra. Originalmente, los contendientes son los deros y los teros, dos tipos de extraterrestres que quedaron atrapados en el subsuelo de nuestroplaneta –que ellos llamaban Lemuria– hace miles de años. Los primeros son seres que intentan hacernos el mal; los segundos luchan con ellos en nuestro auxilio. Pues bien, la traducción española convierte a los «benévolos teros», una especie alienígena, en «el benévolo Teros», un individuo. No he hecho una lectura paralela del original y la traducción más allá de comprobar este extremo, y de que en un caso «on 12th September 1952» se traduce como «en septiembre de 1952», olvidando el día concreto. ¿Por qué? 

Personajes y libros irrelevantes

De la misma irrelevancia que afecta a los hechos narrados en gran parte del libro adolecen en el original la lista de personajes relacionados con los ovnis y la de lecturas recomendadas. En la primera brillan por su ausencia los astrofísicos Donald Menzel y Carl Sagan, los ufólogos Allan Hendry y Jerome Clark, el físico Edward Condon y el historiador Curtis Peebles, mientras que aparecen personajes marginales como Trevor James Constable, Farah Yurdozu, Ardi Sixkiller Clarke, Giorgios Tsoukalos y Erich von Däniken, entre otros. La relación de libros ignora, por su parte, los decisivos Final report of the study of unidentified flying objects (1968) –popularmente conocido como el Informe Condon– y The ufo handbook (1979), así como la extensa producción que en las últimas décadas ha analizado el mito, y se centra en obras desfasadas que poco aportarán al lector, como las de George Adamski, Charles Berlitz, Frank Scully, George Van Tassel y –por qué no decirlo– el siempre sobrevalorado Jacques Vallée. 

Así presenta el autor la fraudulenta abducción de Travis Walton.

La versión española incluye en la galería de personajes ufológicos a Fernando Jiménez del Oso. Sorprende esta elección porque su único mérito en el campo fue firmar un libro menor, El síndrome ovni (1984). No aparecen, por el contrario, ni Antonio Ribera ni Vicente-Juan Ballester Olmos, por citar solo dos autores con aportaciones mucho más importantes. En lo que a títulos recomendados se refiere, la traducción incorpora siete obras, ninguna fundamental ni a la altura de trabajos como Entre ufólogos, creyentes y contactados (1993), de Ignacio Cabria; Luces en los cielos (2003), de Ricardo Campo; Las abducciones ¡vaya timo! (2008), de Luis R. González; Invasores. Historias reales de extraterrestres en Argentina (2009), de Alejandro Agostinelli; y cualquiera de las de Ballester Olmos. Supongo que Boardman no tiene nada que ver con estas elecciones, aunque la editorial española tampoco identifica al autor de los añadidos.

Historia ilustrada de los ovnis (2020) es la prueba de que hay trabajos que es mejor hacer en equipo. Si Boardman, ilustrador de talento, hubiera trabajado con un experto en el fenómeno ovni, tendríamos un libro fiable, además de bonito. Y si para la versión española se hubiera contado con la asesoría de alguien que supiera un poco del tema, se podían haber ahorrado los fallos del original, al menos un grave error de traducción y unas ridículas modificaciones de contenidos en los personajes relacionados con el fenómeno y las lecturas recomendadas.

Adam Allsuch Boardman (2020): Historia ilustrada de los ovnis (An illustrated history of ufos). Traducción de Laura Ibáñez. Libros del Zorro Rojo. Barcelona, 2021. 125 páginas.

Adam Allsuch Boardman (2020): An illustrated history of ufos. Nobrow Press. Londres. 125 páginas.

Los archivos de la mitología contemporánea

Bigfoot, Magia negra y fantasmas, Abducidos, Aventuras en la investigación paranormal, El médium perfecto, Cuando la profecía nunca falla, Los Estados Unidos paranormales, Las crónicas del misterio, Arqueología fantástica, Los expedientes X reales, Lo oculto en Rusia y la cultura soviética… ¿Sabe qué tienen en común estos títulos? Que corresponden a libros publicados por universidades como Harvard, Yale, Cornell y Oxford, entre otras. Como habrá adivinado, no estamos ante obras académicas. Se trata de libros de divulgación que tratan de explicar lo que hay de cierto en las historias de monstruos, espíritus, extraterrestres, milagros y otros misterios que apasionan a tanta gente. Lo que podríamos llamar mitología contemporánea. Parece lógico que, si hay fenómenos sobre los que el público tiene una idea equivocada o que le intrigan, desde la Academia se impulsen iniciativas para proporcionar respuestas acordes con el conocimiento científico…

Sigue en la revista Muy Interesante (Nº 482, julio de 2021).

‘Reflexión. Guía de lectura para el pensamiento crítico’

Reflexión. Guía de lectura para el pensamiento crítico'
‘Reflexión. Guía de lectura para el pensamiento crítico’.

Hay propuestas que uno no puede rechazar. Es lo que me pasó cuando Pedro Quílez, coordinador de actividades culturales de la Biblioteca Regional de Murcia (BRMU), me invitó en enero a preparar una guía de lectura de obras que fomenten el pensamiento crítico. Aunque había decidido no asumir más compromisos de los que ya tengo -de algún otro habrá noticias también esta semana-, me pareció un proyecto tan bonito y me sentí tan honrado que acepté la invitación entusiasmado. Parecía sencillo: sólo tenía que hacer una guía de entre 40 y 50 títulos publicados en español. Automáticamente, me vino a las cabeza una veintena de obras, pero cuando me senté a pensar la cosa se complicó. Hay muchas más. Así que bastantes iban a quedar fuera. Al final, después de revolver y revolver en mi biblioteca, seleccioné 52 libros de otros tantos autores, publicados originalmente entre 1854 y este año. Los hay sobre espiritismo, monstruos, platillos volantes, psicología del engaño, pseudohistoria… No he elegido más de una obra por autor, he evitado que los extraterrestres ocupen más espacio que el debido -aunque son mi mito preferido- y me he dejado llevar por mis gustos, que pueden ser erróneos, pero son los que tengo.

Quiero dar las gracias a Pedro Quílez por contar conmigo para esta aventura y por el cariño con que ha tratado el material, a la BRMU por su confianza y por el trabajo que hacen, y a Dani Torregrosa, por su incansable labor divulgadora y haber sugerido mi nombre para este proyecto.

Espero que disfruten con esta Reflexión. Guía de lectura para el pensamiento crítico, que pueden descargar gratis aquí desde hoy, Día Mundial de la Sociedad de la Información. Si descubren en ella algún título que no conocían, me alegraré tanto como cuando me entero de la existencia de un nuevo libro interesante sobre estos temas.

Ovnis y viajes interestelares

Portada de 'Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía?', del físico teórico Shahen Hacyan.

Ésta es la historia de una decepción. La del libro Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía?, del físico Shahen Hacyan. Aunque tiene unos años -se publicó en 2011-, no lo conocía hasta que hace unas semanas topé con él por casualidad. Y, claro, lo compré. Deseaba que fuera esa obra sobre el fenómeno que todavía no se ha escrito. Si no, me consolé, aunque no me descubra muchas cosas, seguro que hay alguna perla escondida entre sus páginas. Ni lo uno ni lo otro.

A pesar de llevar los ovnis en el título y estar dedicado a “un implacable cazador de ovnis”, éstos son sólo un cebo para atrapar a lectores ingenuos. Porque este libro no habla del mito de los objetos volantes no identificados, sino de las dificultades a las que se enfrenta el viaje interestelar según nuestros conocimientos actuales. Los ovnis propiamente dichos no aparecen hasta la página 114 y desaparecen en la 133. Y, para mayor desgracia, el segundo de los dos capítulos dedicados al fenómeno se centra en las desfasadas ideas de Carl Gustav Jung y Sigmund Freud.

Da la sensación de que ésta iba a ser una obra sobre viajes interestelares y alguien pensó que llevando los ovnis al título vendería más. Una pena porque, sin ellos, hubiera sido un libro honesto e interesante para el lego, aunque no descubra nada nuevo y en algunos momentos se meta en tecnicismos impropios de un texto de divulgación. Pero no estamos ante un libro honesto porque, desde la portada, nos engaña: usa los ovnis, entendidos como naves de otros mundos, como mero reclamo.

El conocimiento del fenómeno que tiene el autor es además muy superficial. Afirma, por ejemplo, que, en el caso fundacional del mito, Kenneth Arnold vio objetos con forma de plato, cuando se sabe desde hace décadas que no fue así. Lo que vio fueron unos objetos, con forma de bumerán, que volaban a gran velocidad, “erráticos, como un platillo si lo lanzas sobre el agua”. Un periodista, Bill Bequette, confundió el modo de vuelo con la forma y así nacieron los platillos volantes, aunque el autor de este libro lo ignore. Hacyan, que no duda de que estamos ante un mito moderno, ni siquiera apunta por qué nació cuando nació e ignora todos los antecedentes, que son muchos y muy interesantes. Después, cuando habla ya de la historia del fenómeno desde 1947, la cosa tampoco mejora mucho.

Lo bueno de Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía? es que se hace corto. Avisados quedan.

Shahen Hacyan [2011]: Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía? Fondo de Cultura Económica. (Col. «La ciencia para todos», nº 231). México. 146 páginas.

El quién es quién de los ufonautas

Ufonautas cabezones de la clasificación hecha por Jader U. Pereira en los años 70.
Ufonautas cabezones de la clasificación hecha por Jader U. Pereira en los años 70.

Kalna, Hedonto, Plut, Caldon. ¿Le dicen algo estos nombres? Seguramente, no. Corresponden a extraterrestres que, según la literatura ufológica, han contactado con nosotros desde el siglo pasado. Uno de los primeros fue Orthon, que el 20 de noviembre de 1952 se presentó con su platillo volante a George Adamski en el desierto de California. Venusiano, atractivo y campechano, eligió a un cocinero de hamburguesería como el humano al que transmitir la advertencia de nuestros vecinos de que dejáramos de jugar con armas nucleares. lo mismo que meses antes nos habían pedido Klaatu en la película Ultimátum a la Tierra. Sin hache, Orton es un ummita, uno de los alienígenas infiltrados entre nosotros que a mediados 60 empezaron a contar sus aventuras por carta al grupo madrileño de tertulianos liderado por el contactado Fernando Sesma.

'An alien who's who', de Martin Kottmeyer.
‘An alien who’s who’, de Martin Kottmeyer.

Estos nombres y otros muchos aparecen en An alien who’s who (2008), obra en la que Martin S. Kottmeyer lista los ufonautas, los tripulantes de los ovnis, que supuestamente nos han visitado en las últimas décadas. Por orden alfabético, el primero es A, un kladen que surgió del televisor del contactado David Hamel y se lo llevó astralmente hasta su platillo volante, y el último, Zyloo, del planeta Siton, un emisario de un tribunal alienígena que nos informó de su retirada de la Tierra. Kottmeyer es un historiador de la ufología, no un creyente en que nos visitan seres de otros mundos en sus naves, e hizo este catálogo por diversión.

“No creo que los extraterrestres tengan algún significado pragmático para la Humanidad. No nos dan dado ninguna nueva tecnología. No nos han contado nada de interés científico que haya resultado ser verdad”, recuerda en la introducción. Este quién es quién de los extraterrestres es una obra menor -más un capricho para completistas que otra cosa- de Kottmeyer, que ha hecho importantes aportaciones a la comprensión del mito ovni, analizando con lupa hitos como la observación de Kenneth Arnold y la abducción de los Hill

La mayoría de ese material estaba hasta hace poco sólo disponible en inglés y no era fácil de encontrar, pero ahora un grupo de ufólogos serios hispanoamericanos, reunidos bajo el sello Coliseo Sentosa, ha empezado a publicar la obra de Kottemeyer en español. Ya han visto la luz dos volúmenes, Extraterrestres bajo la lupa (2020) y La gran ilusión extraterrestre (2020), y pronto habrá más. Son trabajos imprescindibles para cualquiera interesado en profundizar en el gran mito del siglo XX.