Ovnis y viajes interestelares

Portada de 'Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía?', del físico teórico Shahen Hacyan.

Ésta es la historia de una decepción. La del libro Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía?, del físico Shahen Hacyan. Aunque tiene unos años -se publicó en 2011-, no lo conocía hasta que hace unas semanas topé con él por casualidad. Y, claro, lo compré. Deseaba que fuera esa obra sobre el fenómeno que todavía no se ha escrito. Si no, me consolé, aunque no me descubra muchas cosas, seguro que hay alguna perla escondida entre sus páginas. Ni lo uno ni lo otro.

A pesar de llevar los ovnis en el título y estar dedicado a “un implacable cazador de ovnis”, éstos son sólo un cebo para atrapar a lectores ingenuos. Porque este libro no habla del mito de los objetos volantes no identificados, sino de las dificultades a las que se enfrenta el viaje interestelar según nuestros conocimientos actuales. Los ovnis propiamente dichos no aparecen hasta la página 114 y desaparecen en la 133. Y, para mayor desgracia, el segundo de los dos capítulos dedicados al fenómeno se centra en las desfasadas ideas de Carl Gustav Jung y Sigmund Freud.

Da la sensación de que ésta iba a ser una obra sobre viajes interestelares y alguien pensó que llevando los ovnis al título vendería más. Una pena porque, sin ellos, hubiera sido un libro honesto e interesante para el lego, aunque no descubra nada nuevo y en algunos momentos se meta en tecnicismos impropios de un texto de divulgación. Pero no estamos ante un libro honesto porque, desde la portada, nos engaña: usa los ovnis, entendidos como naves de otros mundos, como mero reclamo.

El conocimiento del fenómeno que tiene el autor es además muy superficial. Afirma, por ejemplo, que, en el caso fundacional del mito, Kenneth Arnold vio objetos con forma de plato, cuando se sabe desde hace décadas que no fue así. Lo que vio fueron unos objetos, con forma de bumerán, que volaban a gran velocidad, “erráticos, como un platillo si lo lanzas sobre el agua”. Un periodista, Bill Bequette, confundió el modo de vuelo con la forma y así nacieron los platillos volantes, aunque el autor de este libro lo ignore. Hacyan, que no duda de que estamos ante un mito moderno, ni siquiera apunta por qué nació cuando nació e ignora todos los antecedentes, que son muchos y muy interesantes. Después, cuando habla ya de la historia del fenómeno desde 1947, la cosa tampoco mejora mucho.

Lo bueno de Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía? es que se hace corto. Avisados quedan.

Shahen Hacyan [2011]: Ovnis y viajes interestelares, ¿realidad o fantasía? Fondo de Cultura Económica. (Col. «La ciencia para todos», nº 231). México. 146 páginas.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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1 comentario

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  1. No ganamos para disgustos. Primero la pandemia. Luego la glaciación. Y ahora una invasión extraterrestre: esta madrugada llegó a España un ovni más luminoso que la propia Luna.
    https://twitter.com/RedSpmn/status/1351068643493351427/photo/1