Escepticismo

300 euros para el mejor artículo sobre pensamiento crítico

El biólogo y divulgador José Carlos Pérez Cobo. Foto: ETB.El Círculo Escéptico ha convocado la primera edición del premio José Carlos Pérez Cobo de periodismo y pensamiento crítico. Dotado con 300 euros, está destinado a artículos de prensa escritos en español que fomenten el pensamiento crítico y el escepticismo científico. Los trabajos deberán tener un máximo de 2.000 palabras y haber sido publicados en un medio impreso o digital entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2015. Las bases de la convocatoria establecen que las candidaturas habrán de enviarse a premio@circuloesceptico.org en formato digital antes del 21 de octubre, y el jurado emitirá el fallo en los 30 días siguientes.

José Carlos Pérez Cobo murió a consecuencia de un cáncer el 21 de octubre de 2015. Biólogo y divulgador, posiblemente muchos de ustedes no supieran de él, pero deberían. Como recuerdan sus compañeros de la UPV en la necrológica, “su imponente estatura, su barba, su voz poderosa y su aparente severidad escondían un espíritu amable y bondadoso”. Era un tipo tan grande físicamente como afable, tan inteligente como divertido, y con una gran capacidad de explicar al lego las cosas más complejas. Lo sé porque a mí me explicó algunas. Amante de la ópera y del jazz, siempre respondió a mis llamadas profesionales de socorro.

Se desenvolvía de maravilla no sólo en clase -era profesor de Fisiología Humana en la Universidad del País Vasco (UPV)-, sino también en charlas ante todo tipo de público y en la televisión, como puede comprobarse en el episodio de la serie Escépticos (ETB) en el que explicó por qué usa la industria cosmética tanta palabrería científica. Aquí tienen, por ejemplo, la charla Agua depurativa que dio en 2007 en la segunda edición de las jornadas Misterios, a la luz de la ciencia:

Además de biólogo, José Carlos practicó el periodismo y era socio activo del Círculo Escéptico, entidad que apoyó desde su nacimiento. Por eso, nada más enterarnos de su muerte, en la asociación pensamos en crear un premio periodístico que llevara su nombre. Creíamos que era la mejor manera de recordar su figura y trabajo por nuestra parte. Lo consultamos con la familia y les gustó la idea. La intención de todos es que la dotación económica aumente en sucesivas ediciones y que se sumen nuevas categorías al premio José Carlos Pérez Cobo de periodismo y pensamiento crítico, además de la inicial de artículos de prensa.

Hay muchos premios de periodismo en España, pero no hay ninguno que reconozca el fomento del escepticismo. De hecho, hasta hace poco tiempo el periodismo científico no ha tenido un especial interés en nuestro país en denunciar fraudes como las pseudomedicinas y la charlatanería paranormal. Sin embargo, como indica el Circulo Escéptico en el anuncio de la convocatoria, “el pensamiento crítico y el escepticismo científico son fundamentales para que en las sociedades democráticas la ciudadanía tome decisiones con conocimiento de causa, tal y como demuestra que aún exista debate sobre la necesidad de vacunar a los niños, la petición de prohibir el wifi en lugares públicos y la denuncia, por 109 premios Nobel, de la anticientífica actitud de Greenpeace contra los transgénicos“.

Sólo me queda decirles una cosa: ¡anímense y participen! Yo, en su lugar, lo haría.

Espíritus y visitantes extraterrestres, en Alicante en septiembre

Los constructores de canales. Ilustración: NASA.Espíritus, poderes paranormales y visitantes de otros mundos protagonizarán las dos charlas que daré el 7 de septiembre por la mañana en el salón de actos del edificio Germà Bernàcer de la Universidad de Alicante, en el marco de la cuarta edición del curso La ciencia toma la palabra: los problemas sociales de las pseudociencias en la era de la información. Mi intervención será la última antes de la reflexión final de los organizadores, pero, si pueden, les animo a asistir a la totalidad de las jornadas dado el interés del programa confeccionado por los profesores Isabel Abril, José M. Gómez y Rafael García, a quienes agradezco enormemente que hayan querido contar conmigo.

El lunes, tras la presentación (9.00 h) a cargo de los organizadores, José Miguel Mulet hablará entre las 9.45 y las 13.30 horas sobre Medicina y lo que no es. Por la tarde, entre las 16.00 y 19.00 horas, Helena Matute disertará sobre los Aspectos psicológicos de las creencias irracionales y la pseudociencia. El martes, José Luis Ferreira reflexionará sobre El escepticismo en Economía (9.00 h.); Xavier Luri hablará de Ciencia vs. pseudociencia: ¿cómo aplicar el metodo científico a la vida cotidiana? (11.15 h.); y Fernando Blasco, acerca de Magos y magufos. El uso de técnicas de ilusionismo en fenómenos ‘paranormales’ (16.00). El miércoles, hablaré yo sobre ¿Hay alien ahí? (9.00 h.) y El peligro de creer (11.30 h.), tras lo cual Isabel Abril, José M. Gómez y Rafael García presentarán las conclusiones del curso y lo cerrarán.

No es la primera vez que doy ninguna de las dos charlas, pero siempre hago cambios para cada nueva intervención. Como hace poco comentaba con varios amigos, las charlas crecen con el tiempo gracias a cosas que vas averiguando y defectos que vas corrigiendo. Además, en esta ocasión voy a contar con más tiempo que el habitual, así que indorporaré material nuevo. Mi primera intervención estará centrada en la evolución del mito de los platillos volantes -un tema que me apasiona desde la adolescencia- y la segunda en el eje de mi libro El peligro de creer (Léeme, 2015).

Organizado por la Universidad de Alicante, el curso La ciencia toma la palabra: los problemas sociales de las pseudociencias en la era de la información se celebrará del 5 al 7 de septiembre y pretende dar a los participantes herramientas intelectuales para que puedan “discernir lo que es verdad de lo que no, de lo que es ciencia de lo que no. El objetivo del curso es crear ciudadanos críticos ante el auge de ciertas pseudociencias, creencias, mitos o supersticiones que están arraigando en la sociedad, y que la gran cantidad de información de Internet amplía”. La matrícula cuesta 30 euros y es convalidable en la Universidad de Alicante por 2 créditos de grado o de libre elección o por un certificado de 20 horas del Instituto de Ciencias de la Educacion (ICE). El curso puede seguirse de manera presencial o a través de Internet, y pueden matricularse siguiendo las instrucciones de esta página.

Un curso de verano desenmascara mitos peligrosos para nuestro bolsillo y salud

Cartel de la segunda edición del curso de verano 'Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre', de la Universidad de Burgos.“Hay momentos en la vida en los que hay que gritar ¡Basta ya! y éste es uno de ellos. Desde hace muchos años, las industrias alimentaria y cosmética mienten descaradamente al ciudadano con el único objetivo de enriquecerse”, afirma el bioquímico José Manuel López Nicolás. Profesor de la Universidad de Murcia y autor del libro Vamos a comprar mentiras. Alimentos y cosméticos desmontados por la ciencia (Cálamo, 2016), López Nicolás expondrá, en la segunda edición del curso de verano Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre, de la Universidad de Burgos, “los abusos que está sufriendo el ciudadano” a manos de esas industrias y las repercusiones que tienen “en su bolsillo y en su salud”.

La química Deborah García Bello hablará, por su parte, de cuánto hay de realidad y de ficción en la publicidad de la cosmética, un sector en el que el gasto medio en España es de 139 euros anuales por persona. “Analizaremos las estrategias de mercadotecnia y anuncios publicitarios de revistas y televisión, qué venden y cómo lo venden, cuánto hay de ciencia y cuánto de ficción, si funciona realmente y si se ajusta a la normativa”, adelanta la autora del libro Todo es cuestión de química (Paidós, 2016).

Otro sector en auge, el de las llamadas terapias alternativas, será diseccionado por el médico Vicente Baos, “para quien la homeopatía, el reiki y las teorías energéticas de sanación son absurdos terapéuticos basados en la ilusión y las expectativas de los pacientes”. Promotor de la plataforma No Sin Evidencia, que intenta frenar prácticas médicas no basadas en el método científico, lamenta que “las pseudoterapias, cientos de ellas a cuál más absurda, convivan en nuestra sociedad en el momento del mayor desarrollo científico” y lleguen a “provocar, en algunos casos, graves daños al retrasar o evitar un tratamiento científico eficaz” contra la enfermedad.

“Aunque el embaucador se vista de blanco, embaucador se queda”, advierte el dietista y nutricionista Julio Basulto, que hablará sobre supersticiones dietéticas en el curso Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre. Autor de libros como No más dieta (DeBolsillo, 2010) y Mamá come sano (DeBolsillo, 2015), “presentará ejemplos de cómo intentan tomarnos el pelo a diario con argumentos dietético-nutricionales grandilocuentes (efecto termogénico del glucomanano, dietas alcalinizantes, enzimas lipolíticas, colágenos reconstructores, batidos desintoxicantes…), cómo detectarlos y, sobre todo, cómo protegernos de ellos”, teniendo en cuenta que las recomendaciones infundadas pueden proceder de “un naturópata, alguien famoso, un vendedor a sueldo de la industria alimentaria o, y éste es el peor de los casos, un auténtico profesional sanitario enfundado en una inmaculada bata blanca”.

Además, intervendrán en este curso el filósofo Jesús Zamora Bonilla, catedrático de la UNED, los periodistas Mauricio-José Schwarz y Pablo Linde, la psicóloga Helena Matute y el divulgador científico Javier Pedreira, Wicho, que hablarán del positivismo, el periodismo, cómo nos engañamos a nosotros mismos y el sentido común en internet, respectivamente.

El curso Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre, de cuya coordinación me encargo gracias a una ivitación de Raúl Urbina, director de los Cursos de Extensión Universitaria y de los Cursos de Verano de la UBU, se celebrará del 4 al 6 de julio en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UBU. La matrícula cuesta 70 euros, que se reducen a 40 para estudiantes universitarios, jubilados y parados, profesores de Primaria, Secundaria y Bachillerato, y profesores, becarios y antiguos alumnos de la UBU. Se reconocerán 0,5 créditos para los alumnos matriculados en los títulos oficiales adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior (grados), así como 1 crédito de libre elección para los alumnos matriculados en planes antiguos.

El programa del curso Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre es el siguiente:

Lunes, 4 de julio
9.30 h. Apertura del curso
9.45 h. “El positivismo es un humanismo”, por Jesús Zamora Bonilla, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la UNED.
10.45 h. “Miedo a domicilio”, por Mauricio-José Schwarz, periodista científico y colaborador del diario El Correo.
11.45 h. Descanso.
12.15 h. “Publicidad: ciencia y ficción”, por Deborah García Bello, química y autora del libro Todo es cuestión de química (2016).
13.15 h. Mesa redonda con los tres ponentes: “¿Cómo nos protegemos de los engaños?”.

Martes, 5 de julio
9.45 h. “El pensamiento crítico como herramienta contra los sesgos cognitivos”, por Helena Matute, catedrática de Psicología Experimental de la Universidad de Deusto.
10.45 h. “De príncipes nigerianos a productos milagro: ¿dónde dejamos el sentido común al entrar en Internet?”, por Javier Pedreira, Wicho, responsable de Informática de los Museos Científicos Coruñeses y cocreador de Microsiervos.
11.45 h. Descanso.
12.15 h. “Pseudociencias en los medios, ¿maldad o estupidez?”, por Pablo Linde, periodista de El País
13.15 h. Mesa redonda con los tres ponentes: “¿Cómo nos protegemos de los engaños?”.

Miércoles, 6 de julio
9.45 h. “Pseudoterapias en la práctica clínica: ¿Benefician o perjudican a los pacientes?”, por Vicente Baos, miembro de la Red de Expertos de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.
10.45 h. “La fruta engorda, las algas adelgazan y otras peligrosas supersticiones dietéticas”, por Julio Basulto, dietista y nutricionista, y miembro de la Sociedad para el Estudio Interdisciplinar de la Alimentación y los Hábitos Sociales (SEIAHS).
11.45 h. Descanso.
12.15 h. “Publicidad engañosa en alimentos y cosméticos”, por José Manuel López Nicolás, profesor de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia.
13.15 h. Mesa redonda con los tres ponentes: “¿Cómo nos protegemos de los engaños?”.

Nota importante: a diferencia del resto de las anotaciones de este blog, puedes copiar y pegar ésta donde quieras, ya que es la nota de prensa que hemos preparado para dar a conocer el curso de verano Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre.

“Hay que pedir pruebas de todo. Debe ser un hábito”, dice el biólogo Juan Ignacio Pérez

El biólogo Juan Ignacio Pérez, en el Bizkaia Aretoa. Foto: Fernando Gómez.“Hay que pedir pruebas de todo. No hay que cansarse de hacerlo. Debe ser un hábito. Si tú haces una afirmación, has que estar dispuesto a presentarme las pruebas. Y, si la afirmación es extraordinaria, las pruebas, como dijo Hume, han de ser extraordinarias”, dice Juan Ignacio Pérez. Biólogo y titular de la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco (UPV), que celebra hoy su quinto aniversario, es partidario de trasladar ese principio de la ciencia no sólo a las pseudomedicinas, “a las pretensiones de que los transgénicos son dañinos o de que la telefonía móvil causa cáncer, sino también a la política. Cuando un político dice que va a hacer una cosa porque es buena, le preguntaría qué pruebas tiene”.

Para él, “esa actitud de prevención ante las afirmaciones de cualquiera es lo que hace que el ejercicio de la ciudadanía sea pleno. La ciudadanía no se ejerce libremente si no eres responsable y no eres responsable si no pides pruebas de cualquier afirmación”. Pérez está convencido de que nos iría mejor con una política basada en pruebas y la ve “posible. Yo soy un seguidor, por ejemplo, del colectivo Politikon, donde hay una persona, Kiko Llaneras, que ofrece datos permanentemente. Dar datos, pruebas, de la aplicación de las políticas públicas es la única manera de evaluarlas”.

La aproximación científica a la realidad serviría para evitar políticas basadas en afirmaciones que no se sostienen en nada más que “en la inteligencia y la buena fe de las personas, a las que afectan todo tipo de fuentes de error. Hay políticas públicas que no funcionan y se siguen llevando a la práctica, como los planes de empleo rural. Después de décadas, las regiones en las que se han puesto en práctica no han mejorado respecto al resto. Lo sabemos. Tenemos pruebas. Pero los criterios para la toma de decisiones no son científicos”.