Teresa Forcades, la monja antivacunas, imparte un seminario feminista en la Universidad del País Vasco

Anuncio del seminario de Teresa Forcades en la Universidad del País Vasco.

Teresa Forcades, la monja antivacunas, impartirá mañana en la Universidad del País Vasco (UPV) un seminario titulado Cuerpo y subjetividad: del referente materno al referente teológico. Una perspectiva feminista y ‘queer’ de la construcción del género. El acto, que se celebrará a partir de las 11 horas en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Sociales en Leioa, está organizado por el Grupo Consolidado Experiencia Moderna y Máster en Estudios Feministas y de Género. La convocatoria se ha hecho a través del tablón de anuncios de la Universidad, de acceso restringido a profesores y alumnos.

La religiosa benedictina saltó a la fama en otoño de 2009 con la publicación en Internet de un vídeo en el que alertaba del peligro de vacunarse contra la gripe A. Parapetada en su formación médica -su tesis versó sobre la medicina alternativa, por la que aboga-, lanzaba la idea de que quienes, según ella, dominan el mundo podían llegar a provocar una pandemia para acabar con la mitad de la población. Poco después, fue la estrella en Barcelona del II Congreso Ciencia y Espíritu, donde compartió escenario con negacionistas del sida, exopolíticos, defensores de que el 11-S fue un autoatentado de Estados Unidos, creyentes en la Tierra hueca, propagandistas de la contaminación electromagnética, los chemtrails, las casas piramidales con efectos terapéuticos, el alma grupal y otras chifladuras.

Teresa Forcades.Partidaria de las pseudoterapias y antivacunas declarada, Forcades promueve contra la malaria y el ébola el uso del llamado Suplemento Mineral Milagroso (MMS). Su inventor, Jim Humble, dice que cura el sida, la hepatitis, la malaria y el cáncer, entre otras enfermedades. En realidad es dióxido de cloro -una especie de lejía-, tóxico y está prohibido su uso como médicamento, algo que nuestra religiosa achaca a la mafia farmacéutica. La monja patrocina en connivencia con el agricultor catalán Josep Pàmies, condenado en su día por destrozar cultivos de transgénicos; que aboga por usar contra la difteria no la vacuna y la medicación convencional, sino el MMS; que cultiva y vende Kalanchoe daigremontiana, planta que, dice, “puede paralizar el desarrollo de un cáncer” y que en realidad contiene un glucósido cardíaco, la daigremontianina, que puede llegar a causar la muerte; y que sostiene que el VIH no es la causa del sida, entre otros disparates.

Forcades, autora de un manifiesto por la independencia de Cataluña junto con el economista Arcadi Olivere, ha acabado seduciendo políticamente a cierta izquierda. Así, en 2013 Alberto Garzón, hoy líder de IU y entonces diputado, la visitó en el convento. “Saliendo de Monserrat, tras tener una interesante conversación con Teresa Forcades sobre procesos constituyentes y actualidad política”, escribía en Twitter y Facebook el 6 de julio de ese año el parlamentario, entre aplausos virtuales de sus seguidores. Cuatro años después, la religiosa va a dar un seminario en la universidad pública vasca en el que mezcla feminismo, construcción de género y teología. De locos.

El pene es el causante del cambio climático: un montaje como el de Sokal pone en ridículo los estudios de género

Arranque del 'artículo científico' de la revista 'Cogent Social Sciences' que defiende el pene como constructor social.El filósofo Peter Boghossian, de la Universidad Estatal de Portland, y el matemático James Lindsay han publicado en la revista Cogent Social Sciences un artículo en el que sostienen que el pene “está detrás de gran parte del cambio climático”. El texto es una broma titulada ‘The conceptual penis as a social construct’, que firman con los nombres ficticios de Jamie Lindsay y Peter Boyle, y que la revista presenta como artículo de investigación. La tesis que defienden los autores es que el pene “no se entiende mejor como el órgano sexual masculino o como un órgano reproductor masculino, sino como una construcción social que es a la vez perjudicial y problemática para la sociedad y las generaciones futuras. El pene conceptual presenta problemas significativos para la identidad de género y la identidad reproductiva dentro de la dinámica social y familiar, es excluyente para las comunidades marginadas basadas en el género o la identidad reproductiva, es una fuente duradera de abuso para las mujeres y otros grupos y personas marginados por el género, es la fuente universal de violación y es el conductor conceptual detrás de gran parte del cambio climático”.

Por si hubiera dudas sobre lo que los Boghossian y Lindsay pretenden con ‘The conceptual penis as a social construct’, han explicado en la revista The Skeptic que, “después de acabar el artículo, lo leyeron cuidadosamente para asegurarse de que no decía nada significativo y, como ninguno de los dos pudo determinar de que trataba realmente, lo consideramos un éxito”. No sólo el texto  es ridículo, sino que, además, las citas también carecen de sentido: algunas proceden de artículos sin relación con el tema, otras las incluyeron tras hacer búsquedas por palabras clave, las hay del Generador de Posmodernismo -un programa informático que produce imitaciones de textos posmodernos- y cinco proceden de revistas que no existen. Ah, por supuesto, ellos no se leyeron ni una línea de ninguna de las fuentes que citan.

Boghossian y Lindsay mandaron originalmente su trabajo a NORMA: International Journal for Masculinity Studies, una “revista internacional de investigación de alta calidad sobre la masculinidad en sus múltiples formas”, según se dice en la web de la publicación. La revista lo rechazó, pero no porque el trabajo fuera un disparate, sino porque sus editores creían que encajaba mejor en su cabecera hermana de acceso abierto Cogent Social Sciences, que se define como una publicación con “revisión por pares de alta calidad” y en la que hay que pagar para publicar. Y ahí ha visto la luz ‘The conceptual penis as a social construir’ con la bendición de Jamie Halsall, filósofo de la Universidad de Huddersfield, que, por lo visto, ni siquiera se molesto en comprobar si existe -no, no existe- el Grupo de Investigación Social Independiente del Sureste al que decían pertenecer los ficticios Jamie Lindsay y Peter Boyle. Vamos, que la revisión del original fue exhaustiva.

Veintiún años después de que los físicos Alan Sokal y Jean Bricmont colaran en Social Text un texto pseudocientífico y demostraran que una revista de humanidades posmoderna “publicará un artículo plagado de sinsentidos, siempre y cuando: a) suene bien; y b) apoye los prejuicios ideológicos de los editores (contra las ciencias exactas)”, Boghossian y Lindsay dejan claro que en los estudios de género pasa lo mismo. No hay nada como culpar al pene (al hombre) de todos los males como para que a uno le hagan la ola. Los autores de este desenmascaramiento creen que su broma demuestra más que la falta de rigor de los responsables de las dos revistas implicadas y cuestiona la integridad de buena parte del campo de los denominados estudios de género, infestado por el posmodernismo

Como apunta en su blog el biólogo Jerry Coyne, “las ciencias sociales se mantienen llenas de tonterías oscurantistas, un miasma académico. Por supuesto, no todas las personas o áreas de las ciencias sociales y las humanidades están llenas de tales tonterías, pero los estudios culturales, incluidos los de la mujer, son particularmente propensos a la combinación tóxica de jerga e ideología en aras de una erudición horrible”. 

No deja de tener su gracia que el pene, aunque sea como construcción social, socave la credibilidad de los estudios de género. Seguramente, algunos dirán que es una conspiración machista.

El jesuita mexicano que fotografiaba espíritus

El padre Carlos María de Heredia empuja un taburete con la ayuda de un brazo astral.“Todos los que creen en el fenómeno espiritista, así como los que son abiertamente escépticos, no pueden dejar de interesarse por las imágenes espirituales hechas por el padre jesuita De Heredia”, comenzaba en 1923 un reportaje de la revista Popular Mechanics sobre la habilidad de un sacerdote mexicano a la hora de fotografiar espíritus. El clérigo en cuestión era Carlos María de Heredia, profesor de la Universidad de la Santa Cruz (Worcester, EE UU), ilusionista aficionado y amigo de Harry Houdini y John Mulholland, dos magos que también luchaban entonces contra la charlatanería mediúmnica.

Carlos María de Heredia nació en 1872 en Ciudad de México en el seno de una familia acomodada. “Su padre era un mexicano muy rico que construyó un teatro privado para él y sus hermanos. Cuando una celebridad visitaba México, negociaba con ella para que actuara en una sesión privada en el teatro de sus hijos. Una vez (Alexander) Herrmann, el famoso mago, visitó México y actuó ante los niños. La pericia del mago impresionó tanto al padre (de Carlos María de Heredia) que se las arregló para que enseñara su arte a sus hijos”, recuerda el editor en el prólogo de Spiritism and common sense (Espiritismo y sentido común, 1922), una de las obras fundamentales del jesuita. Así surgió en el pequeño De Heredia el interés por la magia. Años después, ya sacerdote, recurrió a ella para desvelar los engaños de los médiums, incluidas las fotografías de espíritus.

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Cómo detectar noticias falsas

Cría de 'Draco alatus', terópodo carnívoro. Autor: Alex CF.Un amigo me comentó ayer una noticia extraordinaria: hay un museo en Londres que expone restos de especies negadas por la ciencia. “Ya sé dónde voy a ir en mi próximo viaje a la ciudad”, me dijo. “Y yo”, pensé a la vista de varias fotos. Cuando pinché el enlace, las expectativas fueron todavía mayores: resulta que el Museo Merrylin de Críptidos tiene en su colección osamentas de dragones, vampiros, hadas, gnomos, elfos… Contaban en la información periodística que se descubrieron en 2006 en un sótano sellado de la capital británica. Definitivamente, tenía que visitar ese museo, lo mismo que hago con varias librerías ocultistas londineneses en cuanto tengo oportunidad.

Así que, desde la noticia que hablaba de la institución, salté a la web del centro para saber dónde estaba y cómo era posible que no me hubiera enterado antes de su existencia. Ahí llegó mi primera decepción. No, no me decepcionó que, de magnífica apariencia, los restos óseos fueran evidentes montajes. Eso ya lo suponía, Me decepcionó que no existía la información básica que suele contener una web de una institución, por muy loca que sea ésta. No sólo no había una dirección física, sino que además, cuando accedías a la página de contacto, te indicaban que “la colección y todos los personajes son de la exclusiva propiedad de Alex CF”, que no se puede visitar y que mejor no te pongas en contacto con ellos si les vas a preguntar si la colección es real. En este último caso, “por favor, ahórrate el esfuerzo”, advierten

¿Esta noticia es falsa? Infografía: IFLA.En otro apartado de la web, explicaban que la colección es el legado del criptonaturalista y xenoarqueólogo Thomas Merrylin, un científico real, decían. No leí más. Almaceno entre las orejas muchos datos poco convencionales, incluidos los nombres de decenas de modernos galileos, desde el pionero Charles Fort hasta Charles Berlitz y más acá, pero nunca había oído hablar del profesor Merrylin. Era lógico, porque no existe. Una rápida búsqueda en Internet revela que su nombre sólo aparece relacionado con el citado museo y que todo es un montaje de Alex CF, un “escritor, ilustrador y escultor” británico, además de cantante en varias bandas. Thomas Merrylin, el Museo Merrylin de Críptidos y todos sus bichos y objetos son creaciones de este artista, al estilo de instalaciones de Joan Fontcuberta como el cosmonauta fantasma.

Los rumores, las noticias falsas y los montajes como el de Alex CF pueden llevarnos a equívoco. Para evitarlo o minimizar la probabilidad de que algo así ocurra, nada mejor que seguir los pasos de la infografía que acompaña a estas líneas, obra de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA). Describe los pasos que hay que seguir a la hora de comprobar la autenticidad de una historia, desde tener en cuenta la fuente -no es lo mismo una revista esotérica que una científica- hasta consultar con especialistas -como los de Snopes, que explican el montaje del Alex CF-, pasando por comprobar si el autor es un tipo fiable  -no, Iker Jiménez, Javier Sierra y Enrique de Vicente no lo son-, consultar otras fuentes que hablen del tema y tener en cuenta que todo puede ser una broma -como el Museo Merrylin de Crípticos y el estudio que demuestra que mirar los pechos femeninos alarga la vida del hombre-, un montaje de una empresa para conseguir publicidad gratuita -como el meteorito letón de 2009 y los falsos ovnis de Terra del mismo año-, una invención o tergiversación periodística -como el uso de videntes por la Ertzainta y la pérdida total de hielo de Groenlandia– o uno de las innumerables fantasías del mal llamado periodismo del misterio, como la base extraterrestre de la Luna de  Juan José Benítez, las dos muertes de García Lorca de Juan jesús Haro Vallejo y la conspiración de Alternativa 3 de Fernando Jiménez del Oso.

Milagros y apariciones marianas, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre milagros y apariciones marianas, en la trigésima segunda entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.