Bill Gates, George Soros y el Ejército de EE UU están detrás de la epidemia de ébola, según Enrique de Vicente

Portada del número 292 de la revista 'Año Cero', dirigida por Enrique de Vicente.La epidemia de ébola de África occidental es intencionada y persigue, entre otras cosas, despoblar Sierra Leona, Liberia y Guinea para multiplicar la rentabilidad de inversiones hechas en la región por grandes magnates, sostiene Enrique de Vicente en el último número de Año Cero. La revista que dirige lleva este mes la conspiración del ébola a su portada y le dedica diez páginas en las cuales el veterano ufólogo acusa, directa o indirectamente, de causar la epidemia a la Fundación Bill y Melinda Gates, George Soros, Muhammad Yanus, farmacéuticas y, por supuesto, el Ejército estadounidense. Ya lo adelantó Juan José Benítez hace unos meses: “El ébola lo han lanzado militares norteamericanos sobre África”. Después de leer el reportaje del conspiranoico de cabecera de Iker Jiménez, sólo echo en falta a los extraterrestres y los illuminati.

No es fácil resumir las argumentaciones de De Vicente y, menos aún, encontrarles alguna lógica. Farragoso y repleto de rumores presentados como certezas, el texto es una sucesión de ocurrencias sin orden ni concierto. Así, arranca recordando los peores augurios -los que han cifrado el posible número posible de víctimas en 5 millones de personas- y cómo Estados Unidos ha anunciado que mandaría militares a la región. “Hay quienes piensan que eso podría ser como poner a los lobos cuidando a corderos”, apostilla el autor. ¿Quiénes piensan eso? No lo sabemos. El autor repite esta fórmula hasta la saciedad a lo largo del texto sin identificar nunca a sus fuentes porque o no existen o su credibilidad es tan baja que hasta a él le da reparo citarlas. En la mejor tradición conspiranoica, inmediatamente después cuenta que “paralelamente a esta plaga” se da una “sorpresiva irrupción de un islamismo alarmante, la incursión israelí en Gaza y el grave conflicto en Ucrania”. También podía haber hablado del desplome de la selección española de fútbol, los casos de corrupción que han cercado a Mariano Rajoy, la omnipresencia de Podemos en los medios de comunicación y el miedo de Isabel Pantoja a ir a la cárcel, pero, de hacerlo, igual se le desinflaba el soufflé.

En opinión de De Vicente, no obstante, uno de los sucesos más inquietantes fue el derribo del Vuelo 17 de Malaysia Airlines, de Ámsterdam a Kuala Lumpur, el 17 de julio cuando sobrevolaba Ucrania. Recuerda que viajaban en el aparato expertos que iban al 20º Congreso internacional sobre sida, que se celebraba en Melbourne (Australia), y destaca que, entre ellos, estaba “el periodista Glenn Thomas, coordinador para los medios de la OMS en Ginebra y gran entendido en ébola y VIH-sida”. Para el director de Año Cero, estamos ante “unas muertes muy oportunas, porque algunos eran virólogos de primera linea y podrían llegar a saber mucho sobre el origen, naturaleza y posibles remedios de la epidemia”. Además, Thomas “habría explicado que poseía evidencia que no estaba dispuesto a ocultar” de que la epidemia era un montaje realizado a partir de falsos positivos para “el uso [en la región] de una vacuna experimental que, según los conspiracionistas, no haría sino propagar la epidemia”.¿Pruebas más allá de la rumorología? Ninguna. Pero eso no importa all periodista del misterio, que va más allá y añade que tampoco fueron accidentales la muerte por ébola de cinco investigadores del hospital de Kenema autores de un estudio del genoma del virus y de un sexto firmante de ese trabajo a causa de “un oportuno ataque cerebral”. “¿Sería de locos sospechar que sabían demasiado y podrían haber apoyado las denuncias de Thomas sobre lo incomprensible de que una epidemia resulte incontrolable precisamente en el lugar donde desde hace siete años se desarrollan remedios eficaces contra la misma?”, se pregunta De Vicente.

El resto del reportaje es igual. Repleto de rumores, acusaciones anónimas, podrías, habrías y hechos muy oportunos. Una obra de la conpiranoia más delirante, como deja claro el autor cuando dice que “hace tres décadas algunos denunciaron que el polémico virus del sida podría haber sido fabricado en Fort Detrick”; que “desde hace tiempo se viene acusando a ésta [la Fundación Bill y Melinda Gates] de apoyar políticas para reducir la natalidad con el urgente fin de salvar un planeta que se encamina a un biocidio apocalíptico”; que George Soros ha hecho en la región “unas inversions cuya rentabilidad supuestamente se multiplicaría tras un despoblamiento de la zona”; y que “la epidemia de ébola llega en un momento muy oportuno, cuando el mundo se enfrenta a la mayor amenaza de guera global del último medio siglo”. Todo esto lo dice el mismo individuo que sostiene que el accidente de tren de Santiago de Compostela del 24 de julio del año pasado, en el que murieron 79 personas, tuvo como última causa “el incremento de la radiación cósmica que llega a la Tierra” y que “la Tierra podrá participar en uno o dos siglos en la confederación cósmica”. ¿Sería de locos pensar que Enrique de Vicente no tiene, como siempre, ni idea de lo que habla?

 

Tres de cada cuatro estadounidenses creen que nos creó Dios

'La creación de Adán', de Miguel Ängel, en la Capilla Sixtina.

Tres de cada cuatro estadounidenses están convencidos de que Dios creó al ser humano tal cual es o guió la evolución durante cientos de millones de años hasta desembocar en nosotros, según la Encuesta de la Universidad de Chapman sobre los temores de los estadounidenses. El sondeo, hecho a una muestra representativa de 1.573 adultos, constata que el principal miedo hoy en el país es a caminar solo por la noche.

Más de la mitad de los encuestados (51,8%) cree que lo que cuenta la Biblia es cierto: un 17,1% se declara literalista y un 34,7% cree que, aun siendo ciertos, no hay que tomarse las afirmaciones y relatos bíblicos al pie de la letra. Frente a eso, sólo un 21,7% considera la Biblia “un libro antiguo de historias y leyendas”. Además, cuando se les pregunta por los orígenes del ser humano, un 76,4% de los estadounidenses cree que somos obra de Dios: un 39,9% está convencido de que Dios creó al Hombre como es ahora hace menos de 10.000 años y un 36,5%, que somos fruto de la evolución, “pero Dios guió el proceso”. Un 19% de la población cxree que somos fruto de un proceso evolutivo en el que no ha intervenido ninguna divinidad.

El capítulo dedicado a lo paranormal revela que el 69% de los encuestados considera posible influir en el mundo físico “mediante el poder del pensamiento positivo”; el 62,5% está convencido de que en el pasado existieron civilizaciones avanzadas del estilo de la Atlántida; el 58,3% cree que a veces los sueños prevén el futuro; para el 53,6%, las casas encantadas existen; el 47% considera la mayor parte del mal obra de Satán; y el 40,8% identifica los ovnis con naves de otros mundos. Sorprende el arraigo de la creencia en las visitas extraterrestres casi 70 años después del nacimiento del mito de los platillos volantes y también, por contraste, el poco crédito que tiene la adivinación. Aunque el 26,9% de los consultados admite haber consultado el horóscopo alguna vez, únicamente el 13,1% cree en la astrología y el 17,3% que hay gente capaz de ver el futuro. Hasta el bigfoot tiene más adeptos que la astrología, el 20,6%.

Antes de reírse de lo ignorantes que son los yanquis -como suelen hacer algunos a la menor oportunidad-, recuerden que el 65,6% de los españoles cree que el efecto invernadero está causado por la energía nuclear y el 64,6% que los tomates que comemos, a diferencia de los producidos por ingeniería genética, no tienen genes, según un estudio de la Fundación BBVA hecho público hace dos años.

La sensibilidad química múltiple, en Hala Bedi Irratia

Koldo Alzola y yo hablamos el 16 de octubre en Suelta la olla, en Hala Bedi Irratia, de sensibilidad química múltiple, en la primera entrega del curso 2014-2015 de Gámez over, intervenciones que también emiten Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate), Kkinzona (Urretxu-Zumarraga) y Txindurri Irratia (Lautada).

El timo de las calaveras de cristal llega a Barcelona

Entrevista a Carlos Martínez, guardián de los cráneos de cuarzo, en 'La Vanguardia'.Un centro comercial de Barcelona acoge, desde hoy hasta el 5 de noviembre, la exposición de dos calaveras de cristal. Y, claro, ayer “La Contra” de La Vanguardia se hacía  eco de las tonterías que sostiene quien las ha traído a España. Se llama Carlos Martínez, es mexicano, se presenta como el guardián de los cráneos de cuarzo, dice que sana a la gente mediante la imposición de manos y asegura que conoce la auténtica historia de las calaveras de cristal porque se la contaron telepáticamente hace unos años quienes las hicieron. ¿Y cuál es la auténtica historia?

“Fueron tallados [los cráneos] por los hombres de las estrellas y heredados por los mayas. Cuando se reúnan, su sabiduría será transmitida a la Humanidad”, cuenta. Según él, había trece cráneos similares que estuvieron desperdigados miles de años hasta que “acabaron de reunirse el 29 de diciembre del 2012″, y eso “significa un cambio de era, un cambio de conciencia”. Y nosotros sin enterarnos. El guardián de los cráneos de cuarzo afirma que éstos “almacenan la memoria universal” y “son portales, contienen códigos que hay que descifrar. Pero cualquier persona capaz de meditar y de llegar a ciertas frecuencias de vibración puede conectar con su sabiduría”. Les dejo con lo que sigue en la entrevista de Ima Sanchís:

-¿Lo que le pasa a Indiana cuando mira fijamente al cráneo?

-Algo así. Todo ser que se acerca a estos cráneos sufre cambios y puede ver con claridad sus traumas y limitaciones programados en sus primeros siete años de vida. Sirven para elevar la conciencia.

-¿Y cómo?

-Así como una emisora tiene una frecuencia determinada, con los cráneos ocurre igual: entras a un rango de frecuencia vibratoria determinada y conectas con la información que contienen.

-¿Qué dice la ciencia?

-Niega la vida fuera de esta realidad.

-¿Y qué dice usted?

-Que estos cráneos los han confeccionado hermanos que viven en otros planetas de los cuales todos hemos emanado. Seres que son como hologramas, no son densos como nosotros. Ahora convocan a diferentes personas en lugares concretos y se manifiestan.

Tanta estupidez ha cautivado, como era de esperar, a lo más granado de la Paranormalandia ibérica. Así, Miguel Celades, convencido de que fuimos creados mediante ingeniería genética por alienígenas y organizador de los congresos Ciencia y Espíritu, dice que “estos cráneos contienen información que daría respuestas a las situaciones planetarias, como el calentamiento global, las llamaradas solares, el hambre, las enfermedades y el despertar de la consciencia de la Humanidad”.

La calavera de cristal del Museo Británico.La supuesta leyenda maya de las trece calaveras mágicas dice que doce de ellas fueron talladas en los doce mundos que en el pasado habitó la Humanidad y la última, en la Tierra. Los atlantes se las legaron a los mayas y, con el tiempo, las joyas se dispersaron. El día en que las reunamos otra vez, nos contarán la verdadera historia de nuestra especie y nos transmitirán conocimientos que cambiarán nuestra vida para siempre. Lástima esta leyenda sea una de tantas invenciones de la literatura paranormal. Ésa es la base real de lo que va contando a quien quiera creerle Carlos Martínez, con su jerga pseudocientífica aliñada con frecuencias vibratorias y cosas por el estilo.

Sobre las calaveras alienígenas que guarda, no me cabe ninguna duda de que son tan falsas como las originales. El más famoso de los cráneos de cristal, el de Frederick Albert Mitchell-Hedges, la reliquia en la que se inspiró George Lucas para la última aventura de Indiana Jones, fue tallado a finales del siglo XIX o principios del XX, según reveló en 2008 un análisis de la Institución Smithsoniana. Conocida como la Calavera del Destino, fue la que dio origen a toda la falsa leyenda. Las del Museo Británico, el Museo de Quai Branly y la Institución Smithsoniana tampoco son precolombinas: las dos europeas fueron talladas en el siglo XIX y la norteamericana, después de 1950.

Martínez, por su parte, niega que los cráneos de cuarzo daten del siglo XIX -”Lo que demuestran los estudios es que fueron construidos empleando técnicas del siglo XIX, no que se construyeran entonces”- y deja caer que las piezas de los museos analizadas pueden ser falsas. “Hay muchas copias, pero sólo trece auténticos”. Los que él guarda, por supuesto.

Desentierran esfinges de ‘Los Diez Mandamientos’ en el desierto de California 91 años después

Esclavos arrastran una esfinge en 'Los Diez Mandamientos', de Cecil B. DeMille.

Arqueólogos han descubierto entre las dunas Guadalupe (California, Estados Unidos) algunas de las veintiuna esfinges que se construyeron en yeso para La Ciudad del Faraón de Los Diez Mandamientos (1923), de Cecil B. DeMille, quien en 1956 realizó una versión sonora de la historia con Charlton Heston en el papel de Moisés. Según informa Live Science, una vez reconstruida una esfinge a partir de fragmentos de dos, la pieza, de más de 4,5 metros de altura, se exhibirá a partir del año que viene en el Centro de las Dunas de Guadalupe-Nipomo, que ha destinado 120.000 dólares a las excavaciones.

La Ciudad del Faraón fue el decorado cinematográfico más grande jamás construido, con sus estatuas del rey-dios de 11 metros, sus veintiuna esfinges y sus muros de más de 30 metros. Cuando acabó el rodaje de Los Diez Mandamientos, todo se desmanteló y quedó abandonado. “Si dentro de mil años los arqueólogos lo desentierran en la dunas de Guadalupe, espero que no vendan a los periódicos la asombrosa noticia de que la civilización egipcia se extendió desde el valle del Nilo hasta la costa del Pacífico de Norteamérica”, escribió Cecil B. DeMille en su autobiografía de 1969.

En 1983, un grupo de arqueólogos descubrió La Ciudad del Faraón en el desierto californiano. A pesar de la leyenda según la cual el decorado había sido dinamitado, Doug Jenzen, director ejecutivo del Centro de las Dunas de Guadalupe-Nipomo, sostiene que fue abandonado sin más y enterrado por la lluvia y el viento. Aunque las excavaciones arqueológicas empezaron en 2012, tuvieron que interrumpirse por falta de fondos y no han podido retomarse hasta este año, bajo la dirección del arqueólogo Kholood Abdo Hintzman. Hace dos años, los investigadores encontraron una cabeza de esfinge intacta y, del 6 al 14 de octubre pasados, descubrieron otra con el cuerpo el buen estado, pero la cabeza prácticamente destrozada. Con las dos, reconstruirán una esfinge de Los Diez Mandamientos.