Ovnis

‘Project Blue Book’, la ficción extraterrestre y la realidad

Vamos a ver lo que sucedió en realidad, nos avisan al comienzo de cada episodio de Project Blue Book. La serie del canal History, que emite en nuestro país TNT, sigue las andanzas de Joseph Allen Hynek, un astrofísico que durante más de dos décadas asesoró a la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la investigación de casos de ovnis. Del científico al que da vida Aidan Gillen, el Meñique de Juego de tronos, ya hemos hablado aquí, pero el personaje televisivo es muy diferente, una especie de Fox Mulder con credenciales académicas. Y lo que le pasa tampoco tiene mucho que ver con lo que sucedió en los casos que investiga…

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Los extraterrestres invaden ‘Órbita Laika’

Vuelve Órbita Laika. Esta noche (22 horas) regresa a La 2 el ya veterano programa de ciencia con un nuevo formato, conductor y colaboradores. Cada entrega estará dedicada a un tema y el del estreno serán los extraterrestres. Y, claro, no hay programa sobre alienígenas que se precie sin ovnis. De ellos hablaré, en calidad de invitado, con el matemático el conductor del programa, Eduardo Sáenz de Cabezón. Espero que la conversación que tuvimos les resulte interesante y que se lo pasen tan bien  viéndola como me lo pasé yo en el plató, porque, como ya saben, me apasiona el tema ovni. Para que vayan calentando motores, les dejó aquí la entrega sobre el origen de los platillos volantes de la sección El archivo del misterio, en la segunda temporada de Órbita Laika, allá por 2015.

‘El archivo del misterio’: los extraterrestres

Los extraterrestres de la mayoría de la ciencia ficción suelen ser humanos porque, si no, es muy difícil que protagonicen historias nos interesen. Llevar al Otro al espacio y presentarlo con orejas puntiagudas, piel verde o más pelo que el bigfoot es un recurso dramático, y los aficionados lo entendemos como tal. Pero una cosa es disfrutar con una novela de aventuras o un episodio de Star trek y otra admitir, en el mundo real, que los visitantes de otros planetas sean siempre humanoides extraterrestres, como ha defendido la ufología desde sus orígenes, como expliqué en la duodécima y última entrega de El archivo del misterio de Órbita Laika (La 2),

Las clasificaciones de los tripulantes de los ovnis que publicaban en los años 70 las revistas de ufología -incluidas las más serias- son visualmente una delicia y una demostración de ingenuidad supina. Los visitantes son enanos y gigantes, bellos y horrendos, melenudos y sin pelo, con dos ojos y cíclopes, de apariencia juvenil y anciana, llevan escafandra o van a cara descubierta; pero todos, absolutamente todos, son humanoides. Tienen una cabeza -con ojos, nariz, oídos y boca-, dos brazos -con sus manos y sus dedos-, dos piernas… Y en algunos casos hasta han llegado a copular con los humanos.

En aquella época, Los marcianos de Tim Burton no dejaron títere con cabeza en 'Mars attacks'.nadie se paraba a pensar dentro de la ufología en que el ser humano es el producto de un proceso evolutivo de miles de millones de años, que estamos aquí por casualidad, y que en otro planeta la evolución seguramente habrá seguido caminos muy diferentes. Por no hablar de que nuestro planeta es, desde la perspectiva ufológica, una especie de Benidorm cósmico, con alienígenas de todos los sitios viniendo de visita. Si la vida inteligente fuera algo raro en el Universo, sería ilógica tanta variedad de visitantes; si fuera algo común, nada tendría la Tierra de especial para llamar la atención tanto forastero. Los marcianos -entiéndase como sinónimo de extraterrestres- empezaron siendo hombrecillos verdes posiblemente como hijos del folclore medieval y del Barsoom de Edgar Rice Burroughs; ahora son enanos cabezones grises debido al influjo de la televisión y el cine.

Su apariencia humana es la mejor prueba de que los tripulantes de los ovnis se han escapado de nuestros sueños, como las hadas y los dioses.