Atlántida

Ciencia de chirigota: un terremoto dibujó la sábana santa y modificó la cantidad de carbono 14

Con los sindonólogos -los estudiosos de la sábana santa– pasa como con los ufólogos: cuando crees que han llegado al máximo nivel de estulticia posible, se superan. A la fantástica energía de la Resurrección, la falsa tridimensionalidad de la imagen del hombre de la sábana, las inventadas figuritas de sus ojos, la inexistente perfección anatómica, el examen del sudario que nunca hizo la NASA y la resurrección de Willard Libby para desacreditar el uso del método del carbono 14 en este caso, tres científicos italianos suman un nuevo disparate en un hilarante artículo publicado en la revista Meccanica.

Alberto Carpinteri, Giuseppe Lacidogna y Oscar Borla, del Politécnico de Turín, se preguntan en su trabajo: “Is the shroud of Turin in relation to the Old Jerusalem historical earthquake?” (¿Está el sudario de Turín relacionado con el terremoto histórico del Viejo Jerusalén?). Y concluyen:

“Recientes detecciones de emisión de neutrones han llevado a considerar la corteza de la Tierra como una fuente relevante de variaciones en el flujo de neutrones. A partir de estas evidencias experimentales, los autores han considerado la hipótesis de que las emisiones de neutrones de un terremoto histórico dieran lugar a efectos apreciables sobre las fibras de lino del sudario. Teniendo en cuenta los documentos históricos que atestiguan la un desastroso terremoto en el Viejo Jerusalen en el año 33, los autores asumen que un evento sísmico de magnitud que oscila entre 8 y 9 grados en la escala de Richter podría haber producido un flujo de neutrones térmicos de hasta 1010 cm-2 s-1. A través de la captura térmica de neutrones por núcleos de nitrógeno, este evento puede haber contribuido tanto a la formación de la imagen como al incremento de C14 en las fibras de lino de la sábana santa.”

Vista de la imagen frontal de la sábana santa. Foto: AP.

Un caso único

Los neutrones habrían grabado la imagen del hombre de la sábana y, además, alterado la cantidad de carbono 14 hasta el punto de rejuvenecerla más de mil años y hacer que la tela fuera datada erróneamente en 1988. Por si no lo recuerdan, la datación por radiocarbono, realizada por tres laboratorios de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza, fechó “el lino del sudario de Turín entre 1260 y 1390 (±10 años), con una fiabilidad del 95%”, lo que implica que no pudo envolver ningún cuerpo en el siglo I. El resultado del análisis se publicó en la revista Nature sin que, hasta el momento, haya sido refutado en ninguna publicación científica.

En el caso del estudio de Carpinteri, Lacidogna y Borla, es todo muy impresionante, empezando porque se haya publicado en una revista que se califica de científica. ¿Por qué? Porque desde tiempos de Jesús de Nazaret ha habido bastantes terremotos de la magnitud indicada por los autores, e incluso más fuertes. Recuerden, por citar uno, el de Fukushima del 11 de marzo de 2011, que desplazó el eje de la Tierra unos 10 centímetros. Si lo que sostienen estos sindonólogos fuera cierto, en los últimos dos milenios tenían que haberse generado miles y miles de sábanas santas en todo el mundo. Allá donde todo un terremoto fuerte pillara a alguien en la cama, ¡sábana santa que te crió! Pero no ha sido así: sólo tenemos una, la de Turín. Si es un fenómeno físico normal -me refiero a no milagroso-, ¿cómo explican los autores la ausencia de otros sudarios así dibujados? Sencillamente, no lo hacen.

Tampoco dicen por qué esas emisiones de neutrones habrían alterado la cantidad de carbono 14 en la sábana de Turín y sólo en ella. ¿Por qué no hay más piezas arqueológicas que presenten una cantidad de radiocarbono discordante en más de mil años con la fecha a la que históricamente corresponden? Es más, ¿por qué no hay otras piezas de esa época y de la región afectada? Los autores sostienen que el mismo terremoto que dibujó la imagen del sudario “también habría destruido la ciudad de Nicea y el puerto de Megara, situado al oeste del istmo de Corinto”. Es decir, los daños catastróficos habrían afectado a un área impensablemente grande, ya que el istmo de Corinto y Jerusalen están separados por unos 1.400 kilómetros. No sólo no hay constancia documental de una catástrofe de esa magnitud -equiparable a la de la mítica Atlántida-, sino que, de haber ocurrido y haber sido ocultada al mundo por vayan a saber ustedes quiénes, qué medios y razones, tenía que haber miles de piezas arqueológicas con el carbono 14 alterado. Y no es así: sólo está, una vez más, la sábana santa.

“La gente ha estado midiendo [el carbono 14] en materiales de esa edad desde hace décadas y nunca nadie se ha encontrado con algo así”, ha indicado Gordon Cook, geoquímico de la Universidad de Glasgow, a LiveScience. Y lo mismo ha dicho Christopher Ramsey, director de la Unidad de Acelerador de Radiocarbono de Oxford: “Una de las cuestiones que habría que abordar es por qué ese material se ve afectado, pero otro material arqueológico y geológico no. Hay una enorme cantidad de fechas de radiocarbono de la región para material arqueológico mucho más antiguo, que no muestran este tipo de intensa producción de radiocarbono in situ (y serían mucho más sensibles a tales efectos)”. Ramsey ha añadido en LiveScience que nunca ha habido problemas a la hora de datar mediante el radiocarbono objetos procedentes de regiones sismicamente activas.

Dante como fuente histórica

Carpinteri, Lacidogna y Borla hacen gala de una gran devoción, equiparable a la ignorancia y dejadez de los presuntos revisores del original. ¿Saben que usan como fuente para documentar que hubo un terremoto cuando el cuerpo de Jesús reposaba en el sepulcro? Los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan -aunque sólo el de Mateo cita un temblor de Tierra-; la Narración del Pseudo José de Arimatea -que data del siglo XIII y de la que citan unas líneas-; y un texto del historiador cristiano Sexto Julio Africano, del siglo II, que nadie en su sano juicio consideraría fuentes fiables sobre hechos históricos. Pero eso no es lo más sorprendente.

“Ese suceso es también mencionado por Dante Alighieri, en el Canto XXI de El Inferno [Divina comedia], como el terremoto más violento que nunca había sacudido la Tierra: «Luego nos dijo: «Mas andar por este escollo no se puede, pues yace todo despedazado el arco sexto; y si queréis seguir más adelante podéis andar aquí, por esta escarpa: hay otro escollo cerca, que es la ruta. Ayer, cinco horas más que en esta hora, mil y doscientos y sesenta y seis años hizo, que aquí se hundió el camino» (El Infierno, Canto XXI: 106-114). Como la mayoría de los estudiosos cree que el viaje de Dante empezó en el aniversario de la muerte de Cristo, durante el Jubileo de 1300, la cronología se remonta al año 33, viernes, cuando, según la tradición, Cristo fue condenado a muerte. Por lo tanto, fue el terremoto después de la muerte de Cristo el que causó desastres y accidentes, incluyendo los del Santuario de Jerusalén y el ala del Templo de Salomón”. Sí, han leído bien, los autores consideran que la obra de un poeta italiano del siglo XIII es una fuente fidedigna sobre lo que pasó 1.300 años antes. Es más, parece que se creen que Dante viajó realmente al Infierno. Siguiendo esa misma lógica, Carpinteri, Lacidogna y Borla podían haber defendido en Meccanica que la alteración en el carbono 14 del sudario de Turín se debe a un escape de radiación de la nave extraterrestre que sobrevoló Palestina en tiempos de Jesús, según documenta La vida de Brian (1979).

La única fuente fiable que citan para ese gran terremoto del año 33, que para ellos sería la causa última de todo en el caso de la sábana santa, es que la Agencia Nacional del Oceáno y la Atmósfera (NOAA) de Estados Unidos tiene en su base de datos de fuertes seísmo uno registrado ese año en Palestina. Vale, pero un año tiene 365 días y, además, que Jesús de Nazaret muriera en el año 33 es algo en lo que ni siquiera están de acuerdo los expertos.

¿Cabe mayor despropósito? Sí, sólo es cuestión de tiempo. Recuerden que estamos hablando de sindonología, esa pseudociencia que tiene como único objeto de estudio una tela de 4,32 metros de longitud y 1,10 de anchura en la cual se habría imprimido por arte de magia la imagen del cadáver de Jesús. Además de los resultados del carbono 14, los creyentes en la autenticidad del lienzo -como Carpinteri, Lacidogna y Borla- suelen dejar a un lado que no existan pruebas de la existencia de la tela anteriores a mediados del siglo XIV; la admisión en 1390 de Clemente VII, papa de Avignon, de que “la figura o representación no es el verdadero Sudario de Nuestro Señor, sino que se trata de una pintura o un cuadro de la Sábana Santa”; y las imposibilidades físicas de la figura, como que las piernas estén estiradas en la imagen frontal, pero se vea la planta del pie izquierdo en la dorsal. Por no hablar de réplicas como la hecha, por medios no milagrosos, por el químico italiano Luigi Garlaschelli en 2009 a partir del cuerpo de un voluntario y el rostro de un bajorrelieve.

La Atlántida, en Hala Bedi Irratia

Javi Urkiza y yo hablamos el jueves pasado en Suelta la Olla, en Hala Bedi Irratia, de la Atlántida, en la segunda entrega del curso 2013-2014 de Gámez Over, intervenciones que también emiten Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate), Kkinzona (Urretxu-Zumarraga) y Txindurri Irratia (Lautada).

Punset será la estrella de una feria de promoción de la pseudociencia, la magia y las terapias alternativas

Anuncio de la conferencia de Eduard Punset en el Feria Espiritualmente.Eduard Punset será la estrella de la Feria Espiritualmente, “un punto de encuentro para amantes de lo espiritual, de las terapias alternativas, el coaching y el bienestar personal”. Se celebrará el 18 y 19 de octubre en La Farga de L’Hospitalet, un centro de titularidad municipal, y consistirá en “conferencias, talleres y todo tipo de actividades” sobre coaching, psicología, psicoterapia, kabbalah, budismo, terapias alternativas, medicina tradicional, medicina china, curación espiritual, taichí, feng shui, yoga, aromaterapia, arteterapia, constelaciones familiares, liberación emocional, musicoterapia, reiki, chakras, flores de Bach, meditación, naturopatía, osteopatía, quiromasaje, astrología, quiromancia, tarot evolutivo, tarot adivinación, aura, mentalismo, hipnosis y regresión, metafísica, ángeles, productos ecológicos y naturales, agricultura ecológica, cosmética e higiene natural, ambientación sana… La oferta temática es tan variada como disparatada, y tanta sabiduría junta se vende a 9 euros por un día o 12 por los dos si se compran las entradas anticipadamente.

El expolítico y divulgador científico catalán abrirá las jornadas con una conferencia magistral titulada “El desafío del futuro”. Otras intervenciones de esa misma categoría serán “Regresiones a vidas pasadas”, del parapsicólogo Ángel Gordon; “Kabbalah: el poder en ti”, del rabino Yigal Kutnovsky; “La programación neurolingüística, qué es y cómo nos afecta positivamente”, del coach Luis Treviño; “Secretos milenarios del feng shui para mejorar tu vida”, de Silvestre y Natividad Pérez, a quienes no dudo de que esa práctica les haya mejorado la vida; “La aromaterapia”, de Héctor Óscar Gambis; “La ciencia perdida de la Atlántida“, de Adrián García, que supongo tan perdida como el continente platónico; “La teoría unificada (de Nassim Haramein) y la evolución planetaria”, por Marco A. Díaz, una glorificación del típico autodidacta que ha descubierto el secreto del Universo; y muchas más. Hay, entre ellas, algunas que pueden no ser chifladuras -como una sobre el lenguaje no verbal y otra sobre la psicoterapia-, pero no voy a poner la mano en el fuego por ello sin verlas. Para mí, estamos ante algo parecido a los congresos Ciencia y Espíritu del exopolítico Miguel Celades.

En su salsa

Anuncio de pan Bimbo protagonizado por Eduard Punset.Ni me sorprende ni me indigna la presencia de Punset en un foro así. La agradezco profundamente con la esperanza de que sirva para que de una vez algunos se dan cuenta del auténtico rostro de este personaje. El apóstol del pan de molde natural vuelve a demostrar su inconmensurable ignorancia a la hora de distinguir ciencia de pseudociencia, conocimiento de superchería, al prestarse a inaugurar unas jornadas como las de L’Hospitalet. Ha dado bola en su programa Redes a charlatanes como Deepak ChopraRupert Sheldrake y Masaru Emoto, entre otros muchos. Y ha apostado por la acupuntura y por la existencia de la energía qi, que -en sus palabras- “anima a todos los seres vivos y cuyo flujo defectuoso explica el mal funcionamiento de nuestro organismo y nuestra mente”. No fue accidental que, a finales del siglo pasado le dijera a Uri Geller ante las cámaras de TVE sobre su habilidad para doblar cucharas: ”Tú eras un pionero y ahora esto es ciencia, ciencia pura”. Ni las tonterías que está diciendo de un tiempo a esta parte -como que “los partidarios de utilizar la razón en lugar de la intuición se equivocan tanto o más que los segundos”– se deben a su avanzada edad, como justifican algunos de sus seguidores. Es un gurú de la autoayuda más ramplona y lleva muchos años diciendo y escribiendo bobadas y simplezas. Por eso, su sitio es la Feria Espiritualmente -de cuya celebración me he enterado gracias al músico Pablo Ager-, no un medio de comunicación público ni una tribuna científica o universitaria.

Punset está en su salsa junto a Rocío Fátima Duarte, “médium de nacimiento, canalizadora, terapeuta bioenergética y autora del método Yam-ya de reconexión a la energía de los ancestros y liberación de memorias antiguas”; Fernando Broca, “sanador, alquimista y maestro mexicano” que  impartirá un taller de alquimia interior y “ha trabajado en centros de energía de todo el mundo”; y María Rosa March, experta en “las flores de Bach, la astroenergética, la quiroenergética, la biorritmología, la biomagnética, el tarot terapéutico…”. Los tres son, como él, participantes destacados del encuentro de L’Hospitalet.

No me explico que el divulgador científico catalán no haya recibido todavía el premio para el que más méritos acumula, el Pigasus que concede el ilusionista James Randi a los mayores promotores de la irracionalidad. Como dice Félix Goñi, director de la Unidad de Biofísica de la Universidad del País Vasco y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, “fiarse de Punset en ciencia es como tener de referente musical a un sordomudo que no sabe de solfeo. Adelante, puedes hacerlo, pero tu idea sobre la música va ser un poco… singular”. Y es que el pan Bimbo es tan natural como Eduard Punset divulgador de la ciencia, por muy miembro que sea del jurado del premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

Usan fraudulentamente el logo del CSIC para promocionar un congreso de pseudohistoria

Cartel del congreso pseudocientífico de Historia, Mitos y Leyendas en el Arte.Los organizadores del congreso pseudocientífico Historia, mitos y leyendas en el arte, que se celebrará en Sevilla el 1 y 2 de diciembre, están promocionando el acto en Internet como si contaran con el respaldo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El cartel del encuentro está encabezado por los logotipos del Ministerio de Economía y Competitividad, del CSIC y de la Casa de la Ciencia de Sevilla -donde dicen que va a tener lugar-, aunque esas entidades no tienen nada que ver con las jornadas.

El programa del congreso de Historia, mitos y leyendas en el arte es una mezcla de pseudociencia y aparente ciencia. Así, un zahorí, Manuel Riquelme, hablará de sus prospecciones en busca de la Atlántida; el mito del continente perdido centrará la intervención de Juan José Sánchez-Oro, uno de los conductores del programa de divulgación de la pseudociencia Dimensión límite; Jesús Callejo, colaborador de revistas como Año cero, Más Allá y Enigmas, disertará sobre misterios en el arte; Chris Aubeck, “investigador de temas forteanos y su repercusión antropológica”, de fenómenos extraños en el cielo hasta 1947; un arqueólogo, de las pinturas rupestres de Nerja que algunos atribuyen a neandertales; y una historiadora, de presuntos signos de escritura megalítica en Huelva.

“No cuenta con el apoyo del CSIC, no se va a celebrar en la Casa de la Ciencia y no participa nadie del CSIC”, me han indicado fuentes de la agencia estatal. De hecho, basta consultar la agenda de diciembre de la Casa de la Ciencia de Sevilla para comprobar que no tiene previsto acoger nada remotamente parecido a este encuentro. Así pues, son engañosos tanto el cartel del acto como la imagen de cabecera que ha puesto en su página de Facebook el periodista del misterio Juan José Sánchez-Oro, quien está anunciándolo como “una cita imprescindible para todos los que quieran saber más sobre los últimos descubrimientos acerca de los neandertales, Tartessos, la Atlántida, el origen de la escritura, los misterios en el arte y las anomalías de los cielos antes de 1947…”.

Imagen de cabecera de la página de Facebook del periodista del misterio Juan José Sánchez-Oro.

La organización del congreso ha corrido a cargo de una entidad que responde al nombre de Spanish History Alive, han colaborado en su montaje los sitios de difusión de la pseudociencia Dimensión Límite, Tras los Límites y Dimensión Cero, y lo patrocinan Cordophonia-Orquesta de Pulso y Púa, y la Fundación Cueva de Nerja. ¿Quién se ha sacado de la manga la colaboración del CSIC y que el acto iba a celebrarse en la Casa de la Ciencia de Sevilla, un centro de la agencia estatal, cuando ninguno de ambos extremos es cierto? Supongo que ese enigma lo podrían desentrañar fácilmente los vendedores de misterios que están detrás de estas jornadas, aunque dudo de que lo hagan.

Telemadrid estrenará en septiembre un programa pseudocientífico de un discípulo de Jiménez del Oso

Lorenzo Fernández Bueno, hace unos años.Telemadrid apostará este otoño por la pseudociencia y la superstición. La cadena pública madrileña estrenará el 12 de septiembre, a las 22 horas, Rastreadores de Misterios, un espacio dirigido por Jesús Sánchez Romeva y presentado por Lorenzo Fernández Bueno, discípulo del fallecido Fernando Jiménez del Oso y director de la revista Enigmas. Según explican en el último número de esa publicación, el espacio, una coproducción entre la cadena y New Atlantis, rescata “de su injusto olvido aquellos sucesos que en su momento conmocionaron a la opinión pública, que supusieron un auténtico reto para científicos y Cuerpos de Seguridad del Estado; que resultaron tan molestos para determinadas instituciones que finalmente se tomó la determinación de darles carpetazo”.

Fernández Bueno dio sus primeros pasos en el misteriodismo junto a Iker Jiménez, con quien firmó numerosos reportajes en Enigmas cuando dirigía la publicación Jiménez del Oso. “La caras de Bélmez son auténticas”, sentenciaba en 1997 el dúo, que en 1996 identificó a un joven desconocido fallecido en trágicas circunstancias, que bautizaron como El Caminante de Boisaca, como un viajero temporal y en 1998 atribuyó al chupacabras la muerte de decenas de ovejas en Valle de Tabladillo, Segovia. Lo cierto es que las caras de Bélmez son un fraude, El Caminante de Boisaca fue identificado en 2008 como un joven de 22 años desaparecido en la primavera de 1988 -de viajero del tiempo, nada- y los pastores segovianos achacaron desde el principio las muertes de ganado al lobo. Tal es el rigor del hombre detrás de Rastreadores de Misterios.

Cada capítulo consistirá en “tres reportajes que repasan los campos más diversos de la casuística misteriosa”, de la mano de Fernández Bueno y su equipo, del que forma parte el también misteriodista Francisco Contreras Gil, exredactor de Cuarto Milenio. Adelantan que hablarán de platillos volantes, “la historia más heterodoxa” -es decir, de pseudohistoria-, la Atlántida andaluza, milagros, desapariciones y demás prodigios, y que recuperarán de su retiro playero a Juan José Benítez para tratar el asunto de la desclasificación ovni en España. Y dicen que mostrarán “las diferentes explicaciones a los sucesos investigados con el firme objetivo de que el telespectador elija la explicación que considere oportuna”. Vista la trayectoria del conductor del espacio, es tan increíble que hagan eso como que a un hombre le salga un tercer testículo tras tener un encuentro con extraterrestres, algo que Fernández Bueno, Jiménez y Benítez aseguran que le ocurrió a un campesino andaluz en  1996. Televisión de servicio público, pero del del fondo a la derecha.