Ovnis y extraterrestres

Luces extrañas sobre el Bilbao de 1881

El 'Saladin', con Walter Powell en la barquilla, se adentra en el canal de la Mancha tras haber tocado tierra bruscamente en los acantilados de Bridport.

No abundan las referencias a España en la obra de Charles Fort, el considerado inventor de lo paranormal y primer ufólogo, aunque murió en 1932, quince años antes de la visión de los primeros platillos volantes. Autor excéntrico donde los haya, nació en Albany (Estados Unidos) en 1874 y malvivió gracias a trabajos esporádicos -el periodismo, incluido. hasta que en 1916 una pequeña herencia le resolvió la vida. A partir de ese momento, se dedicó exclusivamente a visitar bibliotecas para rebuscar en revistas y periódicos viejos el rastro de fenómenos anómalos. Hechos condenados por la ciencia, los llamaba él. Recopiló sin orden ni concierto en cuatro volúmenes desde lluvias de ranas y piedras hasta luces extrañas en los cielos. Y una oleada de avistamientos de objetos aéreos le acercó hasta el Bilbao de 1881, aunque solo mentalmente, porque era un ratón de biblioteca…

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‘Oumuamua, ¿un mensajero de los extraterrestres?

Recreación artística de 'Oumuamua, el pimer asteroide interestelar detectado. Imagen: ESO / M. Kommesser.

Su nombre significa en hawaiano explorador, mensajero enviado hacia nosotros desde un distante pasado. Le va como anillo al dedo, porque ‘Oumuamua es el primer visitante interestelar del que tenemos noticia. Parece proceder de la región de Vega, la quinta estrella más brillante del cielo y desde la que llegaba el primer mensaje extraterrestre en Contacto (1985), la novela de Carl Sagan que llevó al cine Robert Zemeckis en 1997. Y el viaje le ha llevado su tiempo. A una velocidad de 94.800 kilómetros por hora, han tenido que pasar miles de millones de años desde que salió disparado de su sistema natal hasta que nos ha visitado…

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El viejo mito de la influencia alienígena


La tercera ley de Clarke dice: “Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. La formuló el escritor británico de ciencia ficción Arthur C. Clarke en 1973, en la edición revisada de su libro Perfiles del futuro. Cinco años antes, él (como guionista) y Stanley Kubrick habían llevado este concepto al cine en 2001: una odisea del espacio, película sobre la que mucha gente tiene aún una idea errónea.

Seguro que conoces a alguien para quien el famoso monolito de la historia es una suerte de instrumento divino. Y lo es, pero no en el sentido clásico de divinidad, sino en el de quienes proponen que nuestros antepasados fueron ayudados en su desarrollo por extraterrestres a los que luego elevaron a los altares…

Sigue en la revista Muy Interesante (Nº 451, diciembre de 2018).

“Platillos volantes. El origen del mito”, el sábado en Bilbao

“Platillos volantes. El origen del mito” es el titulo de la charla que daré este sábado (18 horas) en el marco de los encuentros Enigmas y Birras de Bilbao, organizados desde mayo de 2011 por el Círculo Escéptico y que en la actualidad se celebran en el Dock (Paseo de Uribitarte, 3).

“Al piloto civil norteamericano Kenneth Arnold le cabe la gloria bastante discutible de haber bautizado a las naves de los misteriosos señores del espacio. Fue Arnold, en efecto, quien creó el tan desdichado nombre de platillo volante”, cuenta Antonio Ribera en su libro El gran enigma de los platillos volantes (1966). Con ligeras variaciones es lo que sostiene la mayoría de los ufólogos, que el caso de Arnold fue el germen de la fiebre de visitas extraterrestres que sufrimos en la segunda mitad del siglo XX. La realidad es, sin embargo, bastante más compleja.

El mito de los platillos volantes, entendidos como naves de otros mundos, surge tras décadas de obsesión marciana, en un mundo que consideraba posible la visita de extraterrestres, en el que los medios de comunicación tienen un inmenso poder, en pleno auge de la ciencia ficción y poco después de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Con esos componente se prepara el terreno para la llegada a la Tierra en 1947 de los platillos volantes y, años después, de los extraterrestres. De todo esto hablaré el sábado. Ah, y mostraré algunas viejas imágenes que les sorprenderán.