Ovnis y extraterrestres

El telefilme que provocó un ‘boom’ de abducciones

Los extraterrestres llevan al platillo volante a Betty y Barney Hill, en ‘The ufo incident’.

Barry’s kidnapping (El secuestro de Barry) se titula la pieza musical con la que John Williams ilustra la abducción del niño de 3 años en Encuentros en la tercera fase. Demuestra que en 1977, cuando Steven Spielberg rodó la película, el término abducción no era lo suficientemente popular como para sustituir a secuestro. Cuatro décadas después, a cualquiera que oiga la palabra abducción le vienen automáticamente a la mente unos humanoides grises llevándose a alguien por la fuerza para examinarlo en su platillo volante. Pero a mediados de los años 70 los secuestros por alienígenas no solo no formaban parte de la cultura popular, sino tampoco del corpus ufológico…

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Telegramas a Marte a 18 peniques por palabra

Hugh Mansfield Robinson, de pie con auriculares, intentando captar un mensaje de Marte en octubre de 1928. Abajo a la izquierda agachado, el ingeniero Archibald Low, uno de los pioneros de la televisión.

“A las doce y cuarto de esta madrugada se ha enviado al planeta Marte un mensaje radiotelegráfico por conducto de la estación de Rugby. Hasta las tres, según noticias particulares, no se ha recibido contestación”, informaba El Pueblo Vasco en su primera página el 25 de octubre de 1928. El telegrama, contaba el periódico bilbaíno con 24 horas de demora, lo había puesto el “físico e investigador” Hugh Mansfield Robinson, que aseguraba no solo tener “frecuentes comunicaciones con Marte”, sino también haber viajado allí. En la estación de Rugby permanecieron a la espera de respuesta de nuestros vecinos, sin éxito. Aunque, según contaba La Vanguardia aquel mismo día, un tal doctor Low había interceptado un mensaje marciano “en una estación particular de Chiswick”. Era indescifrable hasta para “el doctor Robinson”, advertía el diario barcelonés… 

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Los extraterrestres de Michio Kaku

Objeto no identificado captado por un avión militar estadounidense.

Sostiene el científico y divulgador Michio Kaku que el 95% de los avistamientos de ovnis puede explicarse convencionalmente, pero que hay un 5% de las observaciones protagonizadas por los militares estadounidenses que desafía las leyes de la física y eso demuestra que hay algo raro ahí fuera. Para él, hay dos posibilidades, que estemos ante vehículos no tripulados de otras potencias o ante naves extraterrestres. Kaku dijo estas cosas a principios de septiembre en Barcelona, en el marco de un congreso mundial de ufología. Nada particularmente sorprendente, aunque a buena parte del periodismo científico español se le haya caído un mito…

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Tunguska, el Roswell siberiano

Una extraña luz iluminó la medianoche inglesa el 30 de junio de 1908. “Estaba al Noreste y era del color del fuego brillante, como la luz del amanecer y del anochecer. A cierta distancia por encima de la luz, que parecía estar sobre el horizonte, el cielo era azul como durante el día, con bandas de nubes luminosas rosáceas atravesándolo a intervalos”, contaba el 2 de julio Katharine Stephen, vecina del pueblo de Huntingdon, en una carta publicada en The Times. La mujer, que había presenciado el espectáculo con su hermana desde su casa, aseguraba que a las 1.30 horas su habitación “estaba iluminada como si fuera de día”. “Nunca había visto algo como esto en Inglaterra y sería interesante que alguien explicara la causa de una visión tan extraña”, concluía…

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«Perdí mi virginidad con una extraterrestre»

David Huggins, en su estudio con una pintura de Crescent, su amante extraterrestre. Foto: Brad Abrahams. 

“Cuando tenía 17 años, perdí mi virginidad con una extraterrestre”, dice David Huggins, un vecino de Hoboken (Nueva Jersey, Estados Unidos) de 74 años. Ella se llamaba Crescent, tenía la piel gris, el pelo negro y grandes ojos almendrados, y aquel encuentro sexual en la Georgia rural de 1961 fue el primero de muchos. Huggins y su amante de otro mundo mantienen todavía viva la pasión interplanetaria y han tenido decenas de hijos con los que su padre se ha encontrado de vez en cuando. Es la alucinante historia que cuentan Love and saucers (Amor y platillos), un documental de Brad Abrahams que se estrenó en Estados Unidos en 2017 y que puede verse en Amazon Prime –aunque no en España, vaya usted a saber por qué–, y el libro Love in an alien purgatory (Amor en un purgatorio alienígena, 2009), de la ufóloga turca Farah Yurdozu…

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