La extinción de las hadas y la autopsia de Roswell

“Las últimas hadas. El deterioro ecológico pone en peligro la vida de estas criaturas que ayudaron a nuestros ancestros a controlar las fuerzas de la naturaleza. Presentamos la primera guía de las hadas y sus costumbres en las distintas comunidades españolas”, anunciaba en su sumario la revista Año Cero en agosto de 1995. El autor de la hazaña era el escritor Jesús Callejo, quien firmaba un adelanto de seis páginas de su libro Hadas. Los espíritus femeninos de la naturaleza

Callejo, que cree realmente en la existencia del reino de las hadas, decía hace veinticinco años que «han sido vistas en contadas ocasiones porque no tienen costumbre de dejarse observar en lugares cuyo entorno natural originario esté deteriorado», y alertaba de su «desaparición paulatina», un misterio que «está aún por resolver». «Las hadas, al igual que los duendes y los gnomos, están deseosas de ponerse en contacto con los seres humanos, pero ahora la iniciativa tiene que partir de nosotros. Quieren cooperar con hombres que sean conscientes de su presencia», concluía.

El reportaje sobre las hadas, que incluía la petición de información a los lectores sobre apariciones de esas “encantadoras criaturas”, era uno de las historias estelares de aquel número de Año Cero. Compartía portada con el anuncio de Jean Charles de Fontbrune, intérprete de Nostradamus, de que en Bosnia había comenzado la Tercera Guerra Mundial y “antes de 1999” una coalición chino-ruso-islámica iba a amenazar “con destruir Occidente”. Sin embargo, el tema del mes no eran ni las hadas ni el conflicto planetario.

«Jaque a la ciencia»

La revista dirigida por Enrique de Vicente publicaba varios fotogramas de una presunta filmación de la autopsia de uno de los extraterrestres accidentados en Roswell en 1947. «Estamos firmemente convencidos de que en Roswell se estrelló una nave de otro mundo», decía en su editorial De Vicente, quien, por si acaso, advertía de que la película bien podía ser un montaje para desprestigiar ese caso. Su entonces ufólogo de plantilla, Javier Sierra, alimentó en ese número de Año Cero y en los siguientes la idea de que la filmación era real, con titulares del estilo de «¡No son humanos!», «Jaque a la ciencia» y «¡Sí, estaban vivos!». Y hasta publicó un libro, Roswell. Secreto de Estado (1995), en el que deja caer que el transistor fue un invento producto de la ingeniería inversa a partir de los restos del platillo de Roswell.

La verdad es que la película -con la que el productor británico Ray Santilli ganó millones- era tan falsa como una moneda de tres euros, como advirtieron desde el primer momento historiadores, forenses y expertos en efectos especiales, y se olía cualquiera con dos dedos de frente. Fíjense si el fraude era obvio que el 24 de noviembre de 1995 -cuando todavía Año Cero seguía mareando la perdiz alienígena-, en el episodio Nisei de Expediente X, los agentes Fox Mulder y Dana Scully se referían un par de veces al burdo montaje de la autopsia del marciano. Claro que ellos no tenían que vender revistas, como Enrique de Vicente y compañía.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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2 comentarios

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  1. Recuerdo ese fraude. Como algún programa lo dio por verdadero y otro, demostró como se había hecho ese fraude.
    Como también ese episodio, que vi en video.

    Los de las hadas recuerda a las de Cottingley, que hasta aparecen en un enlace. En cierta forma, podría ser real. No que las hadas estén en extinción, ni siquiera que existan. Sino la extinción de especies por consecuencia de la contaminación. Podría funcionar como metáfora,

  2. Un placer leerte denuevo en esta tu casa y esa es la verdad, nosotros los lectores solo somos invitados, me acuerdo en archivo x la referencia que citas, la verdad que verán otros tiempos, ahora mismo YouTube se ha convertido en refugio de misterio logos profesionales, adivinadores y chantas en general, incluyendo supuestos periodistas que no investigan fuentes y no muestran diploma ninguno que los acredite como profesionales de la información, espero leer más articulos tuyos, un saludo desde Uruguay.