Timos

Nace en España la primera asociación de farmacéuticos contra las pseudoterapias

FarmaCiencia.El colectivo FarmaCiencia se convirtió el pasado miércoles en una asociación cuyo principal objetivo es “erradicar de la profesión (farmacéutica) cualquier terapia que no haya demostrado su eficacia”. “Nuestra prioridad es que la legislación deje de considerar los preparados homeopátícos medicamentos, porque con los colegios de farmacéuticos vemos que no hay nada que hacer. Pero lo más importante es dar a conocer al usuario que la homeopatía y otras prácticas llamadas alternativas son terapias fantasiosas y ridículas, que no curan ni han curado a nadie de nada desde que se inventaron. Porque será finalmente el usuario el que destierre estos engaños, como pasó con las pulseras del equilibrio”, explica el farmacéutico madrileño Suso Fernández, impulsor de la iniciativa y presidente de la recién fundada asociación.

Seis meses después de su nacimiento como grupo informal y tras haber conseguido que las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechacen la homeopatía, FarmaCiencia ha dado el paso de constituirse en asociación porque la ausencia de “sostén legal” suponía ya un freno a su empuje, enorme en las redes sociales, pero no tanto fuera precisamente por esa razón. “Debido a nuestro carácter de movimiento espontáneo e informal que operaba principalmente a través de las redes sociales, nos veíamos muy limitados a la hora de ejercer nuestra actividad y emprender nuevas acciones. Se ha rechazado nuestra presencia en mesas de debate y no hemos podido presentar formalmente algunas iniciativas debido a que no estabas constituidos como asociación”, indica en su web.

No tengo conocimiento de que haya en el mundo otra asociación similar. “No sabemos de organizaciones como la nuestra fuera de España -coincide Fernández-. Indagaremos y, si no existen, intentaremos ser el núcleo de algo importante a nivel internacional. Lo que sucede es que en países como Reino Unido estas iniciativas salen de organismos oficiales como el Real Colegio de Farmacéuticos”. En España ocurre todo lo contrario. “Los colegios oficiales siguen en su búnker, apoyando a los homeópatas con sus cursos, sus vocales de homeopatía y su presencia en muchas actividades de defensa de esta práctica. Seguimos sin entender cómo el Consejo General de Colegios Farmacéuticos acoge esta pseudoterapia a pesar de que las tres sociedades científicas farmacéuticas se han posicionado claramente en contra. Si ni siquiera el 3% de los médicos la prescribe, ¿cómo la vende el 99,9% de las farmacias?”, se pregunta el presidente de FarmaCiencia.

“No nos une nada más que el deseo de mejorar nuestra profesión y ganar valor frente al paciente. Tanto órganos colegiales como asociaciones científicas, algunas facultades y la mayoría de los titulares de oficinas de farmacia defienden esta mancia. Están contaminados por las empresas de homeopatía, que son las que dictan lo que tienen que hacer y no la ciencia, como debería ser”, me explicaba en septiembre Fernández. Ahora, la nueva asociación tiene que hacer músculo, reunir a todos aquellos licenciados y profesionales de farmacia que apuestan por la ciencia frente a la superchería, por los medicamentos testados científicamente frente al agua con azúcar milagrosa. Si usted es uno de ellos, puede ponerse en contacto con FarmaCiencia a través de Twitteer, su página de Facebooksu web o su correo electrónico, o escribirme a través de la página de contacto de este blog y yo les remitiré su mensaje.

Un escéptico caza a la médium Anne Germain mintiendo

Un escéptico ha demostrado en un canal de televisión malagueño que Anne Germain es un fraude. Vale, no es nada nuevo, todos los médiums son un fraude. Pero en este caso el desenmascaramiento de la vidente británica es particularmente divertido por lo bien que lo ejecuta Juanma Alonso, autor del libro Las caras de Bélmez. ¿Fantasmas o fantasmadas? (2014).

Anne Germain es famosa en España gracias a Telecinco. Entre agosto de 2010 y agosto de 2012, fue la estrella de Más allá de la vida, un sonrojante programa en el que la cadena amiga combinaba espiritismo y famoseo. Dialogaron con sus muertos, previo cheque, Paquirrín, Sara Montiel, Lucía Bosé, Carolina Cerezuela, Sancho Gracia, Chiquetete y Carmen Martínez Bordiú, entre otros. El fraude fue evidente desde el primer día, pero Telecinco no solo mantuvo el programa en antena, sino que además promovió giras de la médium por el país. Tuve oportunidad de asistir a una de esas actuaciones y el engaño era tan descarado que me dio vergüenza ajena. Cuando la audiencia cayó, la cadena prescindió de Germain, que ahora recoge lo sembrado en forma de consultas privadas -a un mínimo de 120 euros por persona- y charlas en ciudades españolas.

Con motivo de una visita de la vidente a Málaga en enero para sacar pasta a los ingenuos de turno, Alonso le pidió una entrevista y se presentó ante ella como un periodista crédulo más. A través de preguntas amables, consiguió que la médium se confiara y, en un momento dado, le contó una sobrecogedora experiencia personal de su juventud en la que había estado involucrado el espíritu de un abuelo con el que había convivido. La médium sintió inmediatamente la presencia del anciano en la habitación donde tenía lugar la entrevista. “Es un hombre muy atractivo. Es bastante alto”, le dijo a Alonso. Y luego habló con un hermano del entrevistador muerto en un accidente de tráfico. Sobrecogedor, ¿verdad?

Sólo hay un problema: nada en la historia que Alonso contó a la médium era cierto. No conoció al abuelo que citó y tiene dos hermanos “que están vivitos y coleando”, lo que no fue obstáculo para que la médium hablara con el espíritu de uno de ellos. Por favor, vean íntegro el vídeo de 101TV porque merece la pena. La actuación de Alonso es extraordinaria, y la desvergüenza de la médium a la hora de ir adaptando su discurso a lo que le dice su presunta víctima, infinita. Y corran la voz: Anne Germain no es una excepción; todos los videntes son unos estafadores.

Amanda Berry vio en la tele cómo la vidente Sylvia Browne convencía a su madre de que había muerto

Amanda Berry, una de las tres jóvenes secuestradas durante diez años en Cleveland por Ariel Castro, quien las sometió a todo tipo de abusos, vio en la tele cómo, diecinueve meses después del rapto, la vidente Sylvia Browne convencía a su madre de que había muerto y, por consiguiente, tenía que dejar de buscarla. La joven intentó que su captor le dejara decirle a su madre que estaba viva -nada más-, pero éste lo impidió y la muchacha vio como su madre se derrumbaba por su fe en la adivina. Lo cuenta en un libro, Hope: a memoir of survival in Cleveland (Esperanza: una biografía de supervivencia en Cleveland), que acaba de publicar y ha escrito con su compañera de torturas Gina DeJesus.

Amanda Berry, en un programa de televisión.Ariel Castro secuestró a Amanda Berry cuando iba a casa el 21 de abril de 2003, un día antes de su decimoséptimo cumpleaños. El 17 de noviembre de 2004, Louwana Miller, madre de la entonces niña desaparecida, acudió a The Montel Williams Show, un programa de la CBS del cual Sylvia Browne era colaboradora habitual. En un momento, la mujer preguntó a la vidente si su hija estaba viva. La bruja le respondió: “No está viva, cariño. Y te voy a decir por qué, aquí vamos de nuevo: tu hija no es de las que no llamarían por teléfono”.

“¿Qué? ¿Por qué ha dicho eso?”, anotó entonces Amanda en su diario. La joven estaba en su cautiverio ante el televisor y no podía dar crédito a lo que veía: su madre destrozada por la revelación de la vidente. “Estoy llorando y gritando a la tele. ¡No estoy muerta! ¡Estoy viva y estoy aquí!”, escribió. Y añadió: “Ella es un fraude. Ahora mi pobre madre va a pensar que estoy muerta porque confía en Sylvia. Esto va a destrozarla. Tiene que ignorar lo que le ha dicho y seguir creyendo que estoy viva y luchando porque vuelva a casa. Si no lo hace, ¿cómo voy a tener esperanza?”. Según cuenta Bo Gardiner, la muchacha escribió una carta a su madre diciéndole que no creyera a la vidente, se la enseñó a Ariel Castro para demostrar que no daba ninguna pista sobre su paradero y le pidió que la enviara, pero éste la rompió. Día después, el 5 de diciembre de 2014, Amanda volvió a ver a su madre en la tele y comprobó que mujer se había derrumbado. “Todo por Sylvia Browne, que es un fraude. Ella puso un cuchillo en el corazón de mi madre porque era bueno para sus índices de audiencia en televisión”, escribió en su diario.

Cartel de unas actuaciones de Sylvia Browne en Las Vegas.“Por favor, no me malinterpreten. No quiero creerlo. Quiero tener esperanza, pero, después de año y medio, ¿qué más queda por hacer? Parece que es verdad. Mi hija siempre llamaría a casa”, declaró la angustiada madre al Cleveland Plain Dealer al día siguiente de la revelación de Browne. Louwana Miller falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que las palabras de la vidente habían hecho que muriera con “el corazón roto”, creyendo que su hija había muerto. Sin embargo, el 7 de mayo de 2013, Amanda, una hija de ella y dos compañeras de cautiverio lograron escapar de su torturador, y Browne enmudeció en las redes sociales. Dio la callada por respuesta cuando se le pidieron explicaciones. La bruja murió el 20 de noviembre de 2013 a los 77 años, cuando había predicho en 2003, en una entrevista en televisión con Larry King, que iba a vivir hasta los 88 años. Montel Williams, el conductor del programa cuya complicidad con la charlatana tanto hizo sufrir a Amanda y su madre, pidió perdón vagamente a la joven hace unos días por las declaraciones de Browne en su programa.

A cuántas personas más habrá hecho daño el dúo Williams-Browne es algo que no podemos saber. Lo que sí sabemos ahora es el terrible dolor y la angustia que ambos produjeron a madre e hija. La confianza en los poderes de Browne y su infinita crueldad mataron a Louwana Miller, y de rebote infligieron un sufrimiento añadido a su hija. Son los peligros de creer.

“Las explicaciones de la homeopatía por la física cuántica no tienen nada que ver con la física cuántica”, dice Cirac

Juan Ignacio Cirac, en su despacho. Foto: Instituto Max Planck.Juan Ignacio Cirac (Manresa, 1965) lo tiene claro: los vendedores de terapias y remedios milagrosos no saben nada de física cuántica. “Las explicaciones que he visto que dan de la homeopatía a través de la física cuántica no tienen, desde luego, nada que ver con la física cuántica que los físicos cuánticos hacemos”, me ha dicho esta mañana en un descanso de ImagineNano 2015, congreso que ha reunido en Barakaldo a 1.100 expertos en nanociencia. Después de hacerle una entrevista sobre su campo de investigación para el diario El Correo, le he pedido al director de la División Teórica del Instituto Max-Planck de Óptica Cuántica (Garching, Alemania) su opinión sobre el uso de lo cuántico que hacen pseudocientíficos y timadores varios.

-Hace tres años, un médico que trabaja para la multinacional homeopática Boiron me dijo que los mecanismos de la homeopatía se encuentran en la física cuántica.

-(Se queda con cara de asombro.) Creo que mi cara lo dice todo, ¿no? No soy ningún experto, pero las explicaciones que he visto que dan de la homeopatía a través de la física cuántica no tienen, desde luego, nada que ver con la física cuántica que los físicos cuánticos hacemos.

-¿El abuso al que someten algunos el adjetivo cuántico es similar al que padece la palabra energía?

-Sí, es lo mismo. Es una palabra que suena a misteriosa, a ciencia… La gente sabe que es algo fiable -que se usa, por ejemplo, en la resonancia magnética nuclear y el GPS-, y entonces parece que cualquier cosa que quieras vender como fiable tiene que ir revestida de física cuántica. Hay gente que me ha dicho: “¿Puede ser esto física cuántica?”. La verdad es que no, que la mayoría de las cosas que se anuncian como cuánticas no tienen nada que ver con la física cuántica. En algunos casos, esa relación se hace por desconocimiento, pero otras veces no.

-Simplemente para vender, como las células madre y los genes en los cosméticos.

-Sí. Hay detergentes que tienen quantum… El problema es cuando algo puede provocar daños.

-Sin hacer una búsqueda exhaustiva, he encontrado en Internet dietas cuánticas, curación cuántica, elixires cuánticos, salud cuántica, medicina cuántica integral, energía cuántica… ¿Sabe qué es algo de esto?

-No lo sé. La verdad es que no lo sé. Alguna vez, en alguna entrevista radiofónica que me han hecho, ha participado alguien que representa a alguna de estas medicinas cuánticas y yo no entendía de qué hablaba. Desde luego, no hablaba de física cuántica. Cuando empiezan a hablar de energía positiva y negativa, que entra y sale… Eso no es física cuántica.

-¿Qué le aconsejaría a la gente ante los anuncios de productos y terapias cuánticas?

-Que tenga mucho cuidado porque le pueden estar intentando engañar. No descarto que en algún momento alguien cree un sensor que utilice la física cuántica y lo llame sensor cuántico para conseguir más publicidad. Lo que pasa es que, en los casos que conozco, cuando dicen que utiliza la física cuántica realmente no tiene nada que ver con ella o no saben explicarlo. Cuando uno pide explicaciones a esas personas, queda claro que no saben nada de física cuántica.

-Hablan de una física cuántica que no es la física cuántica.

-Sí, que la llamen terapia trascendental, por ejemplo, pero no cuántica.

TVE promociona la homeopatía contra los catarros y la gripe

Tienen que estar muy contentos en Laboratorios Boiron: La mañana de La 1 dedicó ayer 7 minutos a cantar las excelencias de la homeopatía contra los catarros y la gripe, de la mano de Gualberto Díaz, homeópata y director médico de Boiron, y de Pilar León, farmacéutica de cabecera del programa. Díaz dijo que los productos homeopáticos “tienen utilidad real” frente a esas infecciones no sólo para mitigarlas, sino también para eludirlas, y recomendó que, si uno coge un catarro o una gripe, todos los niños y personas mayores de la casa tomen remedios homeopáticos para “prevenir el contagio”. Todo vale con tal de vender más pastillas de azúcar o agua con azúcar disfrazadas de medicamento.

Ante una pregunta del presentador, el directivo de la multinacional francesa tuvo la desfachatez de reducir a algo anecdótico la oposición a la homeopatía. “Yo diría que hay algunos médicos que desconfían y otros muchos médicos que sí confían. Yo creo que es una cuestión de que se conoce poco”, aseguró. Esta última sentencia es un recurso habitual de los charlatanes pseudocientíficos. Sean ufólogos, parapsicólogos u homeópatas, cuando alguien no cree en lo que dicen es, según ellos, porque le falta información. La realidad, sin embargo, es que, cuanto más se informa uno, más escéptico tiende a ser. Por eso es fundamental explicar en lenguaje llano -olvídense de Avogadro y cosas parecidas- el fundamento de la homeopatía, la elecrosensibilidad y otras creencias pseudocientíficas.

Si hubiera habido en el plató de La mañana alguien medianamente informado, no sólo habría pedido al experto de Boiron pruebas documentales de lo que decía sobre la capacidad curativa de la homeopatía, sino que también le habría recordado que la Asociación Médica Británica ha dicho que esa disciplina “es brujería”; que el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes considera que “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo”; que un informe sobre las mal llamadas terapias alternativas elaborado por un grupo de expertos para el Ministerio de Sanidad español también considera que la homeopatía “no ha probado definitivamente su eficacia en ninguna indicación o situación clínica concreta”; que Ichiro Kanazawa, presidente del Consejo Científico de Japón (SCJ), sostiene que su capacidad terapéutica “ha sido científica y concluyentemente refutada”; y que la prestigiosa revista científica The Lancet lamentaba hace ya años que, “cuanto más se diluyen las pruebas en favor de la homeopatía, mayor parece ser su popularidad”.

Díaz citó, ademas, un estudio hecho en Francia según el cual “aquellos médicos que estaban formados en homeopatía y que utilizaban medicamentos homeopáticos conseguían mejores resultados, pero, sobre todo, utilizando menos medicamentos convencionales”. No conozco el estudio. Puede que exista, pero ¿dónde se ha publicado?; ¿qué son mejores resultados, que el paciente está más satisfecho? -recuerden que también funcionaba la pulsera Power Balance-; ¿la menor utilización de “medicamentos convencionales” se suplía con la de productos homeopáticos? Todos sabemos que ante procesos gripales y catarrales la gente tiende a la sobremedicación cuando, como se suele decir irónicamente, normalmente una gripe se cura con fármacos en siete días y sin ellos en una semana. Reemplazar el uso innecesario de medicamentos de verdad por la administración de remedios inútiles, como los homeopáticos, no supone solucionar nada, sólo desviar ese gasto hacia la industria que representa Díaz.

Remedios imposibles y ridículos

La farmacéutica Pilar León empezó su intervención equiparanco la homeopatía con las vacunas, por el hecho de que el principio básico de esta pseudoterapia es que “lo similar cura lo similar”. Tampoco había nadie en el plató para puntualizarle que en las vacunas hay algo -sean microorganismos atenuados o partes de éstos- mientras que en un producto homeopático no hay nada de nada. Podría haber explicado que la preparación de un producto homeopático empieza con un ingrediente, el principio activo, que se disuelve en 99 partes de agua, alcohol o lactosa (1 CH o centesimal hahnemaniano, llamado así por el inventor de la homeopatía). Luego, se toma una parte de esa primera dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente elegido (2 CH); seguidamente, se toma una parte de esa segunda dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente (3 CH); y así, sucesivamente. En la primera dilución, tenemos una centésima parte de principio activo; en la segunda, una diezmilésima; en la tercera, una millonésima; y en la sexta, una billonésima. ¡Y en el mercado hay productos de hasta 300 CH! En el caso de uno de los productos que recomendó, disuelto a 5 CH, para ingerir una gota del principio activo tendríamos que bebernos una piscina olímpica. León presentó un compuesto basado en “allium, el principio activo de la cebolla. ¿Qué es lo que pasa cuando peláis cebolla? Que os ponéis a llorar. Esto, en dosis bajas, evita que llores”. Ese fue el nivel de su exposición.

Además, Conchita Vidales, médica y otra de las habituales de La mañana, justificó el uso de la homeopatía contra esas patologías porque “nos va a ayudar a estar mejor”. Otra vez: ¿dónde están las pruebas científicas? “Cada vez somos más los españoles que nos dedicamos a incluir un poquito más de estos remedios homeopáticos para combatir todo tipo de infecciones”, añadió, como si eso significara algo desde un punto de vista científico. No. Sólo demuestra que hay muchos españoles que no tienen ni idea de lo que es la homeopatía -como muchos no la tenían de lo que era la pulsera Power Balance- y, lamentablemente, cada vez habrá más si grandes medios como TVE siguen promocionando esta pseudoterapia como si fuera una medicina de verdad.

Les dejo aquí el episodio dedicado a la homeopatía de Escépticos, la serie de ETB. Resume el estado de la cuestión y es posible que, si se lo enseñan a alguien que no sabe de qué va esta pseudoterapia y no la ve con malos ojos, acabe tomándola por lo que es: un timo.