Varios

Nos están matando con veneno de hipopótamo

'Veneno de hipopótamo' (1965), de Paul Thek. Foto: L.A. Gámez.“Yo Sylvia Kraus, ante Dios, por la presente alego que un arma desoladora, el veneno de hipopótamo, se está utilizando para aniquilar insidiosamente a hombres, las mujeres y niños. Este veneno está siendo mezclado en la comida, la bebida y el tabaco para simular ataques al corazón, cáncer, derrames cerebrales, etcétera. Para que no perezcamos desde dentro… detengan esta matanza”.

El entrecomillado pertenece a la obra Veneno de hipopótamo (1965), del artista estadounidense Paul Thek (1933-1988). De cera, acero inoxidable y plexiglás, simula ser un gran trozo de carne de hipopótamo en una caja de plástico transparente. Está expuesta en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, donde cuentan que se le ocurrió a Thek después de un verano en Sicilia y que conecta con la tradición cristiana de la veneración de reliquias.

Aunque el mensaje paranoico inscrito en el plexiglás estaba dirigido a la generación del creador, medio siglo después está más vigente que nunca. Ahí tienen a los conspiranoicos de los chemtrails, los antivacunas, los antiransgénicos… y los que vendrán.

Atlantis, una librería de otro mundo

Atlantis Bookshop está en Londres, cerca del Museo Británico. Foto: L.A. Gámez.“Somos uno de esos lugares que los aficionados a lo oculto visitan cada vez que vienen a Londres porque, si no, les parece que el viaje será incompleto”, dice Geraldine Beskin. Ella y su hija Bali son las guardianas de Atlantis Bookshop, una de las librerías esotéricas con más encanto del mundo; si no la que más. La fundaron en 1922 el teósofo y espiritista Raphael Hurst y Michael Houghton, un ocultista amigo de Aleister Crowley, el mago inglés conocido como La Gran Bestia. Desde entonces, ha sido un punto de encuentro para los aficionados a lo paranormal.

Atlantis sigue donde nació hace 94 años, en el 49A de Museum Street, a dos manzanas del Museo Británico. En su primera época, la frecuentaban Crowley, el poeta William Butler Yeats, el pintor Austin Spare y Gerald Gardner, “el hombre que revivió la moderna brujería”. A mediados de los años 30, Houghton y Hurst crearon una editorial, Neptune Press, para publicar libros esotéricos. Pero poco después se rompió la sociedad: el primero se quedó con el negocio y el segundo viajó a India, cuyo misticismo popularizó en Occidente bajo el pseudónimo de Paul Brunton.

“¡Houghton era un judío que se convirtió en teósofo y luego en brujo! Se dedicó a varias ciencias ocultas y lo hacía muy bien. También era poeta y escritor, aunque sus libros han estado descatalogados durante años”, explica  Beskin. En la época dorada, celebró sus encuentros en el sótano de la librería la Orden de los Maestros Ocultos, una logia mágica privada, hasta que su fundador y líder, Jean Michaud, se fugó con la esposa de Houghton. Ahora, el sótano acoge talleres, cursillos y presentaciones de libros.

«De magos para magos»

Un buen día a finales de los años 50 entró en Atlantis otro librero: era William Collins, el padre de Geraldine Beskin. “Mi padre estaba interesado en lo oculto tanto desde el punto de vista intelectual como práctico. Michael Houghton supo desde el momento en que se conocieron que sería un día el propietario de la librería. Cuando Houghton murió -creo que en 1963-, la profecía se hizo realidad”. Ella franqueó la puerta del local por primera vez cuando era niña. “Qué oscura y tenebrosa era la librería. Yo tenía unos 8 años y me preguntaba de qué hablaba mi padre durante toda la tarde con aquel viejo y dulce caballero que era su amigo”. Hoy, Atlantis conserva ese aire de las librerías de viejo londinenses en cuyas estanterías uno espera dar con ese título que se le ha resistido décadas.

Bali y Geraldine Beskin, las guardianas de Atlantis. Foto: Atlantis Bookshop.“Nos gustan los libros de segunda mano y mezclarlos con las novedades porque sabemos que nuestros clientes están interesados en los temas, no sólo en el estado de los libros”, dice Beskin. Se convirtió en propietaria de Atlantis en 1972, la vendió en 1989 tras la muerte de su madre y, en 2002, ella y su hija Bali la recuperaron. El escaparate lleva años dominado por una gran escoba. Toda una declaración de principios. Dentro, pueden encontrarse obras de George Adamski, que en los años 50 decía estar en contacto con extraterrestres, y del congresista estadounidense Ignatius Donnelly, que relanzó el mito de la Atlántida a finales del siglo XIX, junto a tratados sobre Lucifer, manuales de espiritismo y cábala, títulos de medicina alternativa… “Somos muy pequeños para tener muchas obras sobre misticismo oriental, pero tenemos buenas secciones de magia, brujería, historia misteriosa y todo lo que va desde la astrología hasta los zombis”.

Beskin considera Atlantis “una librería de magos para magos”. Empezó a trabajar en la tienda con 19 años. Los fondos, variados y cambiantes, la animaron a leer de todo. “Nunca hemos preferido a la gente interesada en una u otra materia. ¡Nos encantan los recién llegados a lo oculto porque hacen las preguntas más difíciles! ¡No saben lo mucho que a veces tenemos que pensar para darles una buena respuesta!”, dice la librera, que tras sus muchas lecturas tiene claras sus ideas. Cree en los fantasmas, en el espiritismo, en la astrología, en las visitas extraterrestres, en la telepatía y los poderes paranormales… Nada de lo oculto le es ajeno.

Logo de Atlantis Bookshop.Pero ella se siente, ante todo, bruja. Practica la wicca, un credo neopagano cuyas celebraciones siguen los ciclos lunares. Sus principios los estableció Gerald Gardner, uno de los habituales de los cenáculos de la Orden de los Maestros Ocultos, en 1954 en su libro Witchcraft today (La brujería hoy). “Es una religión basada en la Tierra. La única religión que Reino Unido ha dado al mundo. Mi familia ha estado interesada en ella durante, al menos, las últimas cuatro generaciones”, asegura Beskin, que siempre tiene una sonrisa para el visitante.

Su fe es una de las razones por las que en Atlantis no proliferan los cristales y piedras habituales de otros establecimientos esotéricos. “Nos resulta ofensivo que Gaia, la Madre Tierra, esté siendo dinamitada por una moda. A las compañías mineras sólo les importa el beneficio. Las gemas y los minerales no tienen ningún significado profundo para ellos”, lamenta.

 

Trío ocultista londinense

Atlantis no es la librería esotérica más antigua de Londres. Ese título lo ostenta Watkins. La fundó John Watkins, discípulo de Helena Blavatsky, impulsora de la teosofía, en el número 23 de Charing Cross en 1893 y, ocho años después, la trasladó al cercano 21 de Cecil Court, donde sigue y, si quieres, te echan las cartas en el escaparate. Su moderno interior y preferencia por las novedades hacen que hoy en día Watkins carezca del encanto de Atlantis y de las otras librerías de anticuario con las que comparte, en el centro de Londres, un callejón maravilloso para cualquier amante de los libros. La jovencísima Treadwell’s, que abrió sus puertas en 2003 cerca de Covent Garden y ahora está en los alrededores del Museo Británico, completa el trío librero ocultista imprescindible de la capital británica.

La antigüedad que intrigaba a los arqueólogos era un armonizador energético de la Nueva Era

El armonizador energético Isis encontardo en un cementerio de Jerusalén.Parece una inocentada, pero no lo es. Una pieza que volvió locos durante seis meses a los expertos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) fue identificada por un internauta la semana pasada pocas horas después de que la entidad colgara en Facebook una imagen del objeto y pidiera ayuda a los internautas. La presunta reliquia, descubierta por el jardinero de un cementerio de Jerusalén que al principio creyó que era una bomba, es un armonizador energético Isis, un artilugio mágico de la Nueva Era de fabricación alemana.

El objeto, una especie de cetro dorado de 8 kilos, se encontró en un cementerio donde anteriormente se habían desenterrado restos de época romana, bizantina y de las Cruzadas. Según informa The Guardian, una vez en poder de la IAA, la presunta reliquia se sometió a rayos X y analisis de materiales. Amir Ganor, el director del departamento de prevención de robos de la institución, creía que podía haber sido utilizado en templos judios en tiempos bíblicos. tras seis meses de pesquisas infructuosas, la IAA pedía la semana pasada ayuda en Facebook y recibía la respuesta a la incógnita de un italiano llamado Micha Barak.

El  armonizador energético isis puede crear “un campo de protección del tipo de los generados por energías espirituales o la meditación”, según su fabricante, la firma alemana WeberBio. Existen de diferentes tamaños y precios, desde el de 7 centímetros y 75 euros, “con capacidad para armonizar el campo energético de un ser humano”, hasta el de 36,15 centímetros y 1.115 euros, que “podría armonizar campos de radiación geopática y electromagnética extremadamente fuertes” en un radio de 24 metros. El dispositivo, indica la compañía, está “entre los favoritos de los naturópatas, practicantes de terapias complementarias, radiestesistas, quinesiólogos y practicantes de feng shui“. Su inventor, Eckhard Erbert, reconoce que no puede presentar “ninguna prueba científica de su funcionamiento”, aunque dice que a su favor juega que ha vendido más de 25.000 unidades del armonizador Isis. ¡Como si eso demostrara algo más que la inmensa credulidad humana!

La miniserie de ‘Expediente X’ se estrena en España el 26 de enero

Walter Skinner, Fox Mulder, Dana Scully y 'El Fumador', protagonistas de la miniserie de 'Expediente X'.

Fox estrenará la miniserie de Expediente X en España el 26 de enero, sólo dos días después de que Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Anderson) vuelvan a las andadas en Estados Unidos. Sabemos que les acompañarán Walter Skinner (Mitch Pileggi), el director adjunto del FBI, y los Tiradores Solitarios (Bruce Harwood, Tom Braidwood y Dean Haglund), y que estará por ahí  El Fumador (William B. Davis) haciendo de las suyas. Chris Carter hizo historia de la televisión entre 1993 y 2002 con las aventuras de dos agentes del FBI que intentan averiguar lo que hay de verdad detrás de sucesos aparentemente paranormales. El regreso de Mulder y Scully a la pequeña pantalla se reducirá de momento a 6 episodios, que se sumarán a los 202 de la serie original, aunque Duchovny ya ha dicho que, si la miniserie es un éxito, no le importaría seguir dando vida al agente atormentado por la abducción de su hermana Samantha cuando era niña.