Medicina alternativa

Cómo reconocer una pseudoterapia, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre cómo reconocer una pseudoterapia, en la decimocuarta entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechazan la homeopatía

Comunicado de la Sefac sobre la homeopatía.Las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechazan la homeopatía. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) y la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), que reúnen en total a 8.000 profesionales, han advertido en sendos comunicados -el último emitido hoy por la tercera de ellas- de que no hay ninguna prueba de que esa presunta terapia funcione más allá del placebo y creen que no debería permitirse la venta como medicamento de un producto sin indicaciones terapéuticas demostradas experimentalmente, como sucede con todos los preparados homeopáticos gracias a una legislación europea hecha a medida de las multinacionales del sector, francesas y alemanas.

La Sefac, la última sociedad en pronunciarse, “no está de acuerdo en que se autorice como medicamento ningún producto sin indicaciones terapéuticas aprobadas, tal y como permite la legislación vigente, ya que esa regulación contradice la propia naturaleza del medicamento y puede generar confusión en la población”, y demanda, “tanto a las autoridades españolas como europeas, que toda sustancia que pretenda su autorización como medicamento deba acreditar previamente su eficacia y seguridad en beneficio de los pacientes y para no generar controversias que pueden poner en duda la labor de los profesionales sanitarios”. “A día de hoy -admite en su manifiesto– no existen evidencias científicas suficientes para demostrar la supuesta eficacia de la medicina homeopática, ni se ha podido explicar de forma convincente su mecanismo de acción, según los procedimientos de la metodología científica de referencia internacional, con la que ha sido evaluada”. De hecho, Valérie Poinsot, directora general delegada del Grupo Boiron, reconoció en marzo en Madrid que ellos no saben por qué funcionan sus productos.

En un comunicado del 13 de octubre, la SEFH dijo que es “contraria al uso de la homeopatía como sustituta o complementaria a los tratamientos basados en la evidencia científica” porque los principios que la sustentan “no son científicos”, no ha demostrado nunca su eficacia frente a ninguna patología y puede poner en peligro la salud de los pacientes. Días después, la SEFAP indicó que “debería retirarse la denominación medicamento de estos productos” (se refiere a los preparados homeopáticos) porque nunca han demostrado más efectividad que el placebo.

Tan efectiva como el agua de Lourdes

Comunicado de la SEFH sobre la homeopatía.La tres sociedades científicas respaldan así al centenar y medio de farmacéuticos españoles que, unidos en el colectivo FarmaCiencia, pidió el 25 de septiembre a las autoridades sanitarias y a los máximos responsables de la profesión que saquen la homeopatía de las boticas porque es una “falsa terapia”, un engaño. “La homeopatía no es ciencia ni ha curado a nadie de nada en más de doscientos años”, decían entonces 150 farmacéuticos en una carta abierta enviada a la ministra de Sanidad, al presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, a los decanos de las facultades de farmacia y a los presidentes de las tres sociedades científicas nacionales. “Si hace tres meses todos pensaban que los farmacéuticos no merecíamos crédito por cobijar la falsa terapia homeopática, ahora podemos demostrar que somos sanitarios de confianza. Ha llegado el momento de que nuestros colegios oficiales dejen de apoyar este engaño”, dice el farmacéutico Suso Fernández, portavoz de FarmaCiencia e impulsor de la iniciativa.

Hace unos días, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos anunció  que exigirá a los productos homeopáticos que adviertan en su etiquetado de que no hay pruebas científicas de que funcionen y de que las afirmaciones hechas por los fabricantes sólo están basadas en teorías “del siglo XVIII que no aceptan la mayoría de los expertos médicos”. Y, en España, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, que considera que la homeopatía es un proceso “ilusorio y engañoso” que pertenece “al mundo de las creencias”, sostiene que la directiva europea que regula la homeopatía es un “disparate” porque sólo está “movida” por intereses económicos. Es decir, por la presión de las empresas del sector.

Ahora sólo falta que rechacen este timo las universidades españolas que todavía compadrean con él y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, cuyo silencio resulta inadmisible ante el claro posicionamiento de las sociedades científicas. Además, el Ministerio de Sanidad tendría que dar los pasos pertinentes para sacar esta práctica de las farmacias y dejar claro ante la ciudadanía que confiar en los productos homeopáticos es como hacerlo en una pata de conejo y el agua de Lourdes.

Los productos homeopáticos deberán incluir en EE UU la advertencia de que no hay pruebas de que funcionen

Preparados homeopáticos.La Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos exigirá a los productos homeopáticos que no demuestren científicamente su eficacia que adviertan en su etiquetado de que no hay pruebas científicas de que funcionen y de que las afirmaciones hechas por los fabricantes se basan en teorías “del siglo XVIII que no aceptan la mayoría de los expertos médicos”. La nueva política de la FTC supondrá en la práctica que todos los productos homeopáticos deberán llevar esa advertencia, con la que se pretende evitar que los consumidores sean engañados. La medida se basa en las conclusiones de un seminario sobre la publicidad y el etiquetado de los productos homeopáticos  celebrado el 21 de septiembre de 2015, en el que participaron médicos, portavoces de los consumidores y representantes de la industria homeopática, entre otros.

La FTC recuerda en su informe -de cuya publicación me ha alertado el escéptico argentino Alied Pérez Martínez- que el principio de la homeopatía es que una sustancia que provoca un síntoma en una persona sana puede curar ese mismo síntoma en un enfermo si se diluye mucho, algo que nunca se ha demostrado científicamente. Según la agencia gubernamental, la venta de productos homeopáticos despegó en los años 90 cuando empezaron a dispensarse en grandes almacenes por todo el país y es en la actualidad un negocio milmillonario. En 2007, según datos del Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integral (NCCIH), un organismo dependiente de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), los estadounidenses gastaban en homeopatía 3.100 millones de dólares anuales, casi una décima parte de lo que vienen a destinar a pseudoterapias.

“No se han presentado razones convincentes ni en los comentarios ni en el seminario sobre por qué las declaraciones de eficacia y seguridad de los fármacos homeopáticos de venta sin receta no deben cumplir los mismos estándares de publicidad que otros productos que dicen ser beneficiosos para la salud. Las afirmaciones de eficacia de los productos homeopáticos tradicionales de venta libre sólo están respaldadas por teorías homeopáticas y pruebas homeopáticas que no son aceptadas por la mayoría de los expertos médicos modernos y no constituyen evidencia científica competente y confiable de que estos productos tienen los efectos de tratamiento. Por estas razones, la gran mayoría de los fármacos homeopáticos de venta libre carece de justificación adecuada para sus afirmaciones de eficacia”, sentencia la FTC. Ante esta situación, si el fabricante no es capaz de demostrar capacidad terapéutica en su producto, deberá incluir la doble advertencia de que no hay pruebas de su eficacia y que lo que dice está basado en ideas del siglo XVIII.

El dictamen y la nueva política de la FTC están de acuerdo con lo que la comunidad científica opina de la homeopatía, una presunta terapia que en dos siglos no ha demostrado mayor efectividad que el placebo.  La Asociación Médica Británica sostiene que la homeopatía “es brujería”; el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes británica considera que “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo”; y la Sociedad Estadounidense de Química (ACS) sentenciaba en mayo pasado que “el uso de los remedios homeopáticos se ha prolongado durante casi 200 años, pero también lo ha hecho el progreso de la ciencia. Y ese progreso nos ha demostrado que los principios de la homeopatía son tonterías”. De hecho, hasta Boiron, el principal fabricante mundial de remedios homeopáticos, admite que no sabe cómo funcionan sus productos.

En nuestro país, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, considera que la homeopatía es un proceso “ilusorio y engañoso” que pertenece “al mundo de las creencias”, y que la directiva europea que regula su uso es un “disparate” hecho a medida de los intereses de la industria del sector. La legislación europea exime a los productos homeopáticos de tener que demostrar su eficacia, algo que sí tienen que hacer los medicamentos basados en la ciencia. Un grupo de expertos elegido por el Ministerio de Sanidad español concluyó en 2011 que la homeopatía “no ha probado definitivamente su eficacia en ninguna indicación o situación clínica concreta”, y dos organizaciones científicas que agrupan a 4.200 farmacéuticos apoyan al colectivo FarmaCiencia, que pidió el 25 de septiembre a las autoridades sanitarias y a los máximos responsables de la profesión que saquen la homeopatía de las boticas porque es una “falsa terapia”, un engaño. Desgraciadamente, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y el Ministerio de Sanidad han dado hasta ahora la callada por respuesta.

El forense confirma que a la modelo de ‘Playboy’ Katie May la mató la quiropráctica

Katie May. Foto: Instagram de Katie May.La modelo de Playboy Katie May murió en febrero a los 34 años como resultado de “la manipulación del cuello por un quiropráctico” que le provocó un desgarro fatal en una arteria, según el análisis del forense del condado de Los Ángeles incluido en el certificado de defunción, al que ha tenido acceso  el portal de cotilleos TMZ. “Ella no necesitaba que la ajustaran el cuello; eso la mató. Y lo que da miedo es que la enfermera me dijo que pasa todo el tiempo”, declaró en su día una amiga de la fallecida, Christina Passanissi, a The New York Daily News. El dictamen médico confirma, por tanto, lo que se apuntó desde el primer momento como causa del accidente cerebrovascular: a Kattie May la mató la quiropráctica,

A finales de enero, durante una sesión fotográfica, May -muy popular en Instagram y Snapchat- sufrió una caída que le produjo un fuerte dolor de cuello. Dijo en Twitter el 29 de enero por la noche: “Se me pinzó un nervio en el cuello durante una sesión fotográfica y me lo arreglaron esta mañana. ¡Es realmente doloroso! ¿Algún remedio casero? Besos y abrazos”. El dolor siguió y, en respuesta al interés por su salud de un seguidor, el 1 de febrero dijo en Twitter: “¡Gracias, amor! Todavía duele; volveré al quiropráctico mañana. Besos y abrazos”. Ese día, acudió al Centro Médico Cedars-Sinaí porque apenas podía moverse y, ya en el hospital, sufrió uno o varios -según algunas fuentes- derrames. Los médicos certificaron al día siguiente su muerte cerebral y dos dáis después la desconectaron del respirador que la mantenía viva.

Tuits de Katie May.En 2012, había en la literatura médica “más de 500 [casos] documentados de pacientes que han sufrido un derrame cerebral tras la manipulación del cuello [por un quiropráctico] y muchos han muerto posteriormente”, destacaba hace unos meses el medico Edzard Ernst, especialista crítico en las denominadas terapias alternativas. En 1997, por ejemplo, el actor Kevin Sorbo, entonces muy popular por interpretar a Hércules en una serie de televisión, sufrió un aneurisma y tres trombos por las manipulaciones vertebrales de su quiropráctico. Su calvario por creer en la medicina alternativa, del que a día de hoy no se ha recuperado totalmente, le llevó en 2011 a la portada de la revista Neurology Now.

La quiropráctica la inventó el apicultor y tendero canadiense Daniel D. Palmer a finales del siglo XIX. Según él, las enfermedades las causan los bloqueos en la columna, que llamó subluxaciones, al flujo de la energía vital, que llamó inteligencia innata. No hay ninguna prueba científica de que sea así y, además, casos como el de May y Sorbo demuestran lo peligroso que es dejar que un quiropráctico te toque el cuello.

Dos sociedades científicas españolas que reúnen a más de 4.200 farmacéuticos rechazan la homeopatía

Comunicado de la SEFH sobre la homeopatía.Dos sociedades científicas farmacéuticas españolas que suman más de 4.200 miembros rechazan abiertamente la homeopatía en sendos comunicados a los que ha tenido acceso el autor de estas líneas. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) es “contraria al uso de la homeopatía como sustituta o complementaria a los tratamientos basados en la evidencia científica” porque los principios que la sustentan “no son científicos”, no ha demostrado nunca su eficacia frente a ninguna patología y puede poner en peligro la salud de los pacientes. La Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) considera, por su parte, que “debería retirarse la denominación medicamento de estos productos” (se refiere a los preparados homeopáticos) porque nunca han demostrado más efectividad que el placebo.

Las dos entidades científicas, de las que forman parte 4.200 profesionales -3.500 de la SEFH y 700 de la SEFAP-, apoyan así al centenar y medio de farmacéuticos españoles que, unidos en el colectivo FarmaCiencia, pidió el 25 de septiembre a las autoridades sanitarias y a los máximos responsables de la profesión que saquen la homeopatía de las boticas porque es una “falsa terapia”, un engaño. “La homeopatía no es ciencia ni ha curado a nadie de nada en más de doscientos años”, decían hace un mes 150 farmacéuticos en una carta abierta enviada a la ministra de Sanidad, al presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, a los decanos de las facultades de farmacia y a los presidentes de las tres sociedades científicas farmacéuticas nacionales.

“Los principios que sustentan la homeopatía no son científicos”, sentencia la SEFH en su comunicado. Los farmacéuticos de hospital dicen que “no existen patologías para las cuales se hayan realizado pruebas fiables y de calidad con productos de homeopatía que demuestren que ésta sea eficaz”. Además, advierten de que esa pseudoterapia puede suponer un riesgo para los pacientes “si rechazan o retrasan tratamientos sobre cuya seguridad y eficacia hay evidencias sólidas”, si complica los regímenes de administración de medicamentos o si los excipientes de los productos homeopáticos producen “problemas o alergias”. Ante esa situación, “la SEFH se muestra contraria al uso de la homeopatía como sustituta o complementaria”.

Comunicado de la SEFAP sobre la homeopatía.La Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primeria (SEFAP) cree que “debería retirarse la denominación medicamento” a los productos homeopáticos porque nunca han demostrado su efectividad científicamente. “Todos los medicamentos homeopáticos que se comercializan en nuestro país deberían someterse a las mismas condiciones de autorización y registro que el resto de medicamentos”, exige el presidente de la SEFAP, Ángel Mataix Sanjuan, que se reafirma así en lo manifestado por la entidad en noviembre de 2013 a través de su blog. Entonces, se llamaba la atención sobre “lo inverosímil que parece que, en pleno siglo XXI, con todo el conocimiento acumulado en la autorización y registro de medicamentos, se permita llamar de esta forma [medicamentos] a productos que a duras penas podrían entrar en el ámbito de los alimentos funcionales” y se achacaba la situación a que la Comisión Europea cedió en 1992 a las presiones de la industria homeopática.

“Las declaraciones de estas dos sociedades científicas son las que esperamos de cualquier colectivo sanitario y que seguimos echando en falta de nuestros colegios, al parecer más alineados con los pocos que defienden esta falsa terapia”, dice el farmacéutico Suso Fernández, portavoz de FarmaCiencia e impulsor de la iniciativa.

Silencio gubernamental y colegial

El posicionamiento público de estas dos entidades se ha producido a raíz de que el 7 de octubre llamé por teléfono y envié correos electrónicos al Ministerio de Sanidad, la organización farmacéutica colegial y las tres sociedades científicas farmacéuticas existentes en España ante su inexplicable silencio frente a la carta de FarmaCiencia. Tras presentarme como periodista, decía en el mensaje de correo:

Hace dos semanas unos 150 farmacéuticos españoles pidieron a la ministra de Sanidad, a los colegios profesionales, a las facultades de farmacia y a las sociedades científicas farmacéuticas que saquen la homeopatía de los despachos de farmacia por ser una “falsa terapia”, un engaño y una estafa a los consumidores.

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) española, Juan José Rodríguez Sendín, considera que la homeopatía es un proceso “ilusorio y engañoso” que pertenece “al mundo de las creencias”. Y un informe de expertos encargado por el propio Ministerio de Sanidad español concluyó en 2011 que la homeopatía “no ha probado definitivamente su eficacia en ninguna indicación o situación clínica concreta”.

Teniendo en cuenta todo esto y que las principales organizaciones científicas mundiales consideran la homeopatía una pseudociencia, me gustaría saber qué va a hacer [aquí iba el nombre de la entidad a la que me dirigía] ante la petición del grupo farmacéuticos citado. Si no fuera a hacer nada, me gustaría saber la razón de esa decisión.

A día de hoy, sólo me han respondido la SEFH y SEFAP. Sigo a la espera de noticias de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y el Ministerio de Sanidad. Creo que, ante la clara postura sobre la homeopatía de más de 4.200 farmacéuticos españoles pertenecientes a dos sociedades científicas, la organización farmacéutica colegial y el departamento que dirige Fátima Báñez deberían decir algo.

El comunicado de la SEFH sobre la homeopatía dice:

La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) promueve el uso eficaz y seguro de los medicamentos, basándose en criterios de evidencia científica a través de la información publicada en ensayos clínicos, demostrables y comprobables.

Los principios que sustentan la homeopatía no son científicos. Basándose en esta premisa y en el análisis de la evidencia, no existen patologías para las cuales se hayan realizado pruebas fiables y de calidad con productos de homeopatía que demuestren que esta sea eficaz. Además puede poner en riesgo la salud de los pacientes si rechazan o retrasan tratamientos sobre cuya seguridad y eficacia hay evidencias sólidas, si la toma de estos productos homeopáticos añadidos a los medicamentos complica los regímenes terapéuticos originando errores de administración y problemas de adherencia, o si estos productos (la mayoría no registrados) pueden tener excipientes que puedan producir problemas o alergias en los pacientes.

Por tanto, la SEFH se muestra contraria al uso de la homeopatía como sustituta o complementaria a los tratamientos basados en la evidencia científica.

La SEFAP, por su parte, afirma:

Como Farmacéuticos de Atención Primaria nuestro objetivo es proporcionar a los profesionales sanitarios y a los pacientes información objetiva sobre la eficacia y seguridad de los medicamentos, avalada por la evidencia científica disponible. En este sentido, los llamados “medicamentos” homeopáticos se caracterizan por haber sido autorizados sin una indicación terapéutica definida, sin haber demostrado unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo.

Todos los medicamentos homeopáticos que se comercializan en nuestro país deberían someterse a las mismas condiciones de autorización y registro que el resto de medicamentos.

Mientras persista la situación actual, consideramos que debería retirarse la denominación medicamento de estos productos.

Si desean más información, en noviembre de 2013 la SEFAP publicó un post en su blog acerca de este tema. Para más información, pueden consultar en el vínculo
http://farmaciadeatencionprimaria.com/2013/11/14/medicamentos-homeopaticos-el-inexplicable-caso-de-los-medicamentos-sin-indicacion-terapeutica/

Ángel Mataix Sanjuan
Presidente de la SEFAP

Si usted no tiene claro qué es la homeopatía, vea este episodio de la serie Escépticos de ETB: