Adivinos

¿Qué pasará el año que viene según los videntes?

Los videntes Rappel y Octavio Aceves, en una foto de 1999.

La Tercera Guerra Mundial y las muertes del papa de turno y de Fidel Castro. Siempre que sale un vidente en un medio de comunicación haciendo predicciones, me vienen a la mente esas tres. Según creo recordar, y mi memoria es tan traicionera como la de cualquiera, estaban entre las habituales en los años 70 y 80, cuando cada diciembre los adivinos hacían sus vaticinios para el año entrante en periódicos, revistas, radio y televisión. A veces, decían vaguedades del estilo de que iba a ser un año turbulento; otras, pronosticaban hechos tan concretos que doce meses después quedaban en evidencia. Por fortuna para ellos, nadie se preocupaba cada fin de año de comprobar si las predicciones anteriores se habían cumplido, así que, doce meses después, el brujo volvía a hacer de las suyas y la rueda seguía girando…

Sigue en el diario El Correo (suscripción).

Así nos engañan los adivinos

El tarot, como la bola de cristal, es un Macguffin. No importa las cartas que salgan en una tirada; el adivino dirá lo que quiera. Foto: Daniel Albany.
El tarot es un Macguffin. No importa las cartas que salgan; el adivino dirá lo que quiera. Foto: Daniel Albany.

“Disfruta de más facilidades para desarrollar su trabajo, sobre todo para expresar su creatividad y alentar buenos tratos”. Es lo que hace unos días pronosticaba la astróloga Guiomar Eillor a todos los escorpio. Es decir, más o menos a una duodécima parte de la Humanidad. Porque hay doce signos del Zodiaco que se reparten a partes iguales entre los doce meses del año. Así, los escorpio son los nacidos del 23 de octubre y al 21 de noviembre. Da igual el año y el lugar. Todos. Incluidos los desempleados –que ya me dirán cómo pueden expresar su creatividad en el puesto de trabajo–, los operarios de cadenas de montaje, los conductores de autobús, los recolectores de la fresa, los profesores de universidad, los… El mismo día, esa misma astróloga auguraba a los libra “semanas de un entendimiento más cariñoso con la pareja”. Vale, ¿y si no la tienen?…

Sigue en el diario El Correo (suscripción).

El ADN demuestra que la pitonisa Pilar Abel ni es hija de Dalí ni vidente

Salvador Dalí y Pilar Abel. Fotos. Roger Higgins y Fernando Villar/Efe.Los resultados de la prueba del ADN “permiten excluir a Salvador Dalí como padre biológico de María Pilar Abel Martínez”, según el dictamen emitido por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, informa la Fundación Gala-Salvador Dalí en su web. El análisis genético de la mujer, pitonisa, y de los restos del pintor surrealista demuestra, además, que la segunda no es vidente. Porque, seamos serios -es una forma de hablar-, que vayas de vidente por la vida y no sepas quién es tu padre lo dice todo de tus superpoderes y si encima no eres capaz ni de prever el resultado que dará una prueba de ADN…

“Esta conclusión no es ninguna sorpresa para la Fundación, puesto que en ningún momento ha habido indicio alguno de la veracidad de una pretendida paternidad. La inusual e injustificada decisión judicial de practicar la exhumación (de los restos de Dalí) se confirma como totalmente inadecuada y desproporcionada, poniendo en evidencia su total improcedencia y la inutilidad de los costes y perjuicios de todo tipo que ha ocasionado, respecto a los cuales la Fundación reitera la expresa reserva de acciones”, ha apuntado la entidad. Pilar Abel, de 61 años y tarotista bajo el nombre artístico de Jasmine, aseguraba hasta ahora que su madre tuvo relaciones sexuales con Dalí cuando trabajaba como sirvienta en casa de unos amigos del pintor en Cadaqués. Después de quedarse embarazada, decía, se casó con otro hombre y, años más tarse, su abuela le dijo que su padre era el artista.

Los videntes suelen tener una extraordinaria incapacidad para ver su futuro. Al pobre Rappel, de profesión sus túnicas, tampoco le sirvió para mucho en su día ir por la vida de adivino. En octubre de 1994, contaba El País entonces, “fue víctima, junto a su secretario, José María Monzón, de un robo en su domicilio. Los ladrones, armados con un cuchillo y una pistola simulada, les maniataron y amordazaron. Bisutería y objetos esotéricos, de escaso valor económico, constituyeron la mayor parte del botín”. No fue la única vez. Según revelaba hace unas semanas a El Economista, pocos años después le asaltaron en plena calle cuando estaba en el coche. “Los atracadores me quitaron todo: la documentación, el coche y la ropa. Me dejaron desnudo en mitad de la calle Velázquez. Sin calzoncillos. ¡Me quitaron todo! Yo vivía en la calle Ayala y tuve que salir corriendo hasta llegar a mi casa en pelota picada”, lamentaba el adivino.

Y todavía hay quien se toma en serio a estos engañabobos.

Cómo nos engañan médiums, adivinos y pseudomédicos, en el cuadragésimo octavo ‘Enigmas y Birras’ de Bilbao

Cartel anunciador del cuadragésimo octavo 'Enigmas y Birras’ de Bilbao, dedicado al espiritismo, los adivinos y los médicos alternativos.“El peligro de creer” es el título de la charla que daré en el cuadragésimo octavo encuentro Enigmas y Birras de Bilbao, que se celebrará mañana en el restaurante KZ (Alameda San Mamés, 6) a partir de las 18 horas.

Explicaré cómo los médiums, adivinos y médicos alternativos nos engañan, nos sacan el dinero y juegan con nuestros sentimientos y salud. ¿Por qué estos colectivos? Porque son los que se aprovechan de lo que nos hace humanos: el miedo a la muerte. Somos los únicos seres vivos conscientes de que un día no estaremos aquí, y ellos explotan la angustia que eso puede producirnos. Si confiamos en esos charlatanes, no sólo perderemos dinero, sino que también podemos poner en peligro nuestra salud y, de rebote, dañar a nuestros seres queridos y hasta al conjunto de la sociedad.

Viajaremos hasta mediados del siglo XIX para saber dónde, cómo y por qué nació el espiritismo moderno. Explicaré cómo cualquiera puede caer en las garras de los videntes, e intentaré convencer a los asistentes de que los creyentes en lo paranormal no son tontos en la mayoría de los caso, sino sólo humanos. Veremos qué trucos emplean los vendedores de milagros y la inconsistencia de terapias alternativas que tienen gran éxito social a pesar de que nunca han demostrado su efectividad y, en ocasiones, pueden costar la vida a quienes confían en ellas.

Dense por invitados al cuadragésimo octavo Enigmas y Birras de Bilbao organizado por el Círculo Escéptico y programado por Luis Miguel Ortega. La entrada es gratis, aunque cada asistente se compromete a hacer, al menos, una consumición como agradecimiento a los propietarios del establecimiento por la cesión de local.