Historia

Hombres en guerra con dinosaurios

Dibujo promocional de ‘Hace un millón de años’, con Raquel Welch y humanos luchando con dinosaurios.

¿Convivieron nuestros antepasados con los dinosaurios? Un tercio de los españoles (30,5%) cree que sí, según la Séptima encuesta de percepción social de la ciencia y la tecnología (2015). Para toda esa gente, las escenas de Raquel Welch corriendo en biquini de piel delante de monstruos prehistóricos en la película Hace un millón de años (1966) son una recreación histórica. Es lo que debían de pensar también autores como Robert Charroux y Juan José Benítez, porque consideran que unos cantos rodados grabados, descubiertos en Perú a mediados de los años 60, prueban que hubo humanos que tuvieron sus más y sus menos con tiranosaurios, triceratops y demás familia, antes de que se extinguieran hace 66 millones de años…

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Patagonia, tierra de gigantes

Mapa de 1562 del cosmógrafo español Diego Torres, con dos gigantes en la Patagonia.

Tierra de gigantes. Muchos europeos creyeron durante siglos que Patagonia era eso. Regio gigantum (región de gigantes) se lee en mapas como el Americae sive qvartae orbis partis nova et exactissima descriptio (Las Américas, o una nueva y precisa descripción de la cuarta parte del mundo, 1562), del cosmógrafo español Diego Gutiérrez y el grabador flamenco Hieronymus Cock. Sobre la leyenda, hay dos humanos, armados con arcos, a los que la cabeza de un tercero llega a la altura de la cintura. Los gigantes responden a la descripción que hizo de los habitantes de la bahía de San Julián, en la actual provincia argentina de Santa Cruz, uno de los primeros occidentales en pisar la Patagonia en 1520…

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El racismo de los alienígenas ancestrales

Imagen: History.

“¡Cómo pudieron hacer algo así aquellos pobres desgraciados! ¡Pero si eran prácticamente analfabetos!”. Es lo que piensa el creyente medio en los alienígenas ancestrales. Niega, por ejemplo, que los nazcas trazaran los geoglifos del desierto peruano y que los antiguos egipcios construyeran las pirámides de la meseta de Guiza. Como ignora cómo hicieron nuestros antepasados esos y otros monumentos, da por hecho que precisaron de la ayuda de atlantes o extraterrestres. No en vano, lo ha leído desde hace décadas en los libros de Erich von Däniken, Zecharia Sitchin, Robert Charroux, Peter Kolosimo, Jaques Bergier, Andrew Tomas y otros autores cuyos textos rezuman ignorancia, pero también un racismo en ocasiones bastante burdo… 

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El planeta de las pirámides

De izquierda a derecha y de arriba abajo, la Gran Pirámide (Egipto), el Templo de las Inscripciones de Palenque (México), la Tumba del General (China) y una de las pirámides de Güímar (Tenerife, España). Fotos: Nina-no / Jan Harenburg / Bart0278 / Pedro Ximénez.
De izquierda a derecha y de arriba abajo, la Gran Pirámide (Egipto), el Templo de las Inscripciones de Palenque (México), la Tumba del General (China) y una de las pirámides de Güímar (Tenerife, España). Fotos: Nina-no / Jan Harenburg / Bart0278 / Pedro Ximénez.

La Tierra es un planeta de pirámides. Las hay desde hace al menos 4.900 años, cuando los elamitas construyeron el zigurat de Sialk en lo que hoy es la ciudad iraní de Kashan. Tres siglos más tarde, había estructuras de ese tipo en el valle de Supe (Perú) y en Saqqara (Egipto), separadas por más de 12.000 kilómetros. Mucho después, las empezaron a levantar los mayas; a finales del siglo III antes de la era común (aec), los chinos; y, poco antes del Descubrimiento, los aztecas. La presencia de monumentos similares en culturas tan dispares y alejadas entre sí sorprende a mucha gente y ha dado lugar a interpretaciones de todo tipo. Extraterrestres incluidos, por supuesto…

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El arca de Noé no aguanta el chaparrón

El arca de Noé de 150 metros de largo del parque temático de Kentucky. Foto: Ark Encounter.
El arca de Noé de 150 metros de largo del parque temático de Kentucky. Foto: Ark Encounter.

El arca de Noé resistió durante cuarenta días y cuarenta noches la ira de Yahvé en forma de diluvio. Aunque, según cuenta el Génesis, el agua llegó a cubrir “los montes más altos que hay debajo del cielo”, no consta que la embarcación sufriera daño alguno. Pero los tiempos han cambiado, y la ingeniería de inspiración divina ya no es lo que era. Los dueños del parque temático Encuentro con el Arca, inaugurado hace tres años en Williamstown (Kentucky), han demandado a cuatro aseguradoras porque no quieren hacer frente a las reparaciones de una carretera de acceso al complejo que sufrió daños por la lluvia en 2017 y 2018. Las precipitaciones, dicen, provocaron un “importante deslizamiento de tierras”, y el reacondicionamiento del vial les costó un millón de dólares…

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