Por qué no me verán en ‘Órbita Laika’

Ángel Martín y Luis Alfonso Gámez, en el plató de 'Órbita Laika'. Foto: Jose A. Pérez.

No van a ver en la tele nada parecido a esta imagen, y lo siento. La foto la tomó Jose A. Pérez en el plató de Órbita Laika, en los Estudios Buñuel de Madrid, el 13 de noviembre, durante un descanso de los ensayos del episodio piloto del nuevo programa de ciencia de La 2. De ahí la semipenumbra. Mientras los técnicos ultimaban detalles, me senté a charlar con Ángel Martín, que poco antes nos había hecho disfrutar a Jose y a mí interpretando un par de canciones al piano. Durante unos minutos, los dos hablamos de mis locuras y del programa, y nos reímos. Cuando me levanté del sofá, fui más consciente que nunca de lo que iba a perderme.

Oí hablar por primera vez de Órbita Laika cuando todavía no se llamaba así. Poco después de la emisión de Escépticos, Blanca Baena y Jose A. Pérez, productora ejecutiva y creador de la serie de ETB, me anunciaron que querían hacer para TVE un programa de divulgación diferente, un late night show con un cómico al frente y un puñado de colaboradores, y que contaban conmigo. Tras la experiencia de Escépticos, lo más gratificante desde un punto de vista profesional que me ha pasado en años, comprenderán que me encantara la idea. Presentaron el proyecto a la convocatoria de ayudas para el fomento de la cultura científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) de 2012 y fue elegido. Pero los ritmos en televisión son lentos y más en tiempos de crisis. Pasaron casi dos años, Jose pulió el proyecto a más no poder y, en julio pasado, la preproducción se puso en marcha. Y allí estaba yo, junto con Blanca, Jose y Urko Luengo, productor del programa.

Mi papel en Órbita Laika iba a ser doble: además de hacer una sección en la que desmontaría un presunto misterio, me encargaría de supervisar los contenidos de los colaboradores. Inmediatamente preparé una lista de veinte temas a tratar para que Jose, como director, pudiera elegir a su gusto doce, uno por cada entrega del programa. A finales de septiembre, ya había mandado los doce textos que servirían de base al guionista para mi sección: la conspiración lunar, la evolución de los extraterrestres, el triángulo de las Bermudas, la Atlántida, la comunicación con los muertos, la Gran Pirámide, la guerra psíquica, el monstruo del lago Ness, la estrella de Belén, las caras de Bélmez, el mito del 10% del cerebro y los círculos de las cosechas.

Mi único problema con Órbita Laika era que se grababa en Madrid y eso me iba a obligar a coger una serie de días libres en el trabajo, algo no siempre fácil en un periódico. Confiaba, sin embargo, en que fuera posible disponer de algunos días de vacaciones que me quedaban este año de tal modo que coincidieran con los de grabación. Lamentablemente, no ha podido ser así y por eso no me sentaré junto a Ángel Martín y sus invitados. Muy a mi pesar, al de mis compañeros y amigos Blanca y Jose -nunca les estaré lo suficientemente agradecido por su confianza y apoyo-, y al de TVE y la Fecyt, a quienes agradezco su comprensión a pesar de haberles dejado tirados en el último momento y que hayan querido que siga en el proyecto.

¡Ah!, por favor, no se pierdan el estreno de Órbita Laika el domingo en La 2 a las 23 horas.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.

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10 comentarios

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  1. Que pena de programa, que manera de destrozarlo.

    Me gusta la ciencia y me trago lo que sea, pero tanto chiste cortando al divulgador. En fin…

  2. Buena idea, Ángel Martín es brillante, los colaboradores muy bien, aunque Martínez Ron estaba un poco nervioso, pero la realización boicoteó los discursos tanto de los divulgadores como del presentador y su invitada. Al no haber un guión, los comentarios graciosos son menos eficaces pues, la mayoría de las veces, no se enfocaba a su autor. También deben tener cuidado al cortar continuamente al divulgador. Éste debería exponer sin interrupciones su discurso y después, añadir el comentario gracioso.
    Si se pulen estos defectos, veremos un programa honesto, gracioso e interesante.

  3. sí, será una pena, tu presencia hubiera encajado perfectamente entre los grandes colaboradores que han confirmado su presencia. «Escépticos» lo tenian que emitir a nivel nacional sí o sí y en un buen horario. Yo me los tragué por internet, pero aún hoy en día la televisión es lo que más llega. El pensamiento crítico sigue siendo un problema serio de la humanidad. Ánimo en tu trabajo, te seguiré leyendo por magonia.

  4. Lástima, hubiera sido un puntazo. Espero que en el futuro haya más oportunidades e iniciativas como ésta, que falta hace.

  5. Jo, ahora que leo lo que he escrito veo que parezco un fan acosador. Tranqui, tío, que vivimos muy lejos -y con agua de por medio-. :-P

  6. Coño, tío, lo siento mucho. Espero que, por lo menos tus guiones sí vayan a usarse en el programa, aunque corras el peligro de que otro lo haga mejor que tú. No, quita, que va, eso es imposible. Bueno, vale, imposible no, pero difícil sí que será.
    Todavía recuerdo con gran cariño esos programas de Escépticos con los que te conocí. Lo mejor en TV desde el Cosmos de Sagan.