Periodismo gilipollas

‘La ciencia de las pseudociencias’: la Universidad de Córdoba vuelve a apostar por el pensamiento crítico

Cartel del curso 'La ciencia de las pseudociencias', de la Universidad de Córdoba.La Universidad de Córdoba (UCO) acogerá en mayo la segunda edición del curso La ciencia de las pseudociencias, que “expondrá con rigor y claridad” la realidad de lo paranormal. Homeopatía, acupuntura, parapsicología, espiritismo, ufología y otras creencias protagonizarán cuatro jornadas de charlas y debates, porque “la existencia y propagación social de las pseudociencias no se combate únicamente con la divulgación del conocimiento científico. Debemos mostrar explícitamente sus absurdos y hacer pedagogía del pensamiento racional y crítico para una sociedad capaz de informarse mejor”.

Los ponentes serán el físico Jesús Torres Castro, director del curso y que impartirá la mayoría de las clases, el divulgador científico cordobés Paco Bellido, el autor de cómics Pablo Ríos, los médicos Jokin R. González y Víctor-Javier Sanz Larrínaga, el ilusionista Franky Magic, el abogado Fernando L. Frías, vicepresidente del Círculo Escéptico, y yo. Las sesiones se celebrarán el 14, 15, 22 y 23 de mayo, de 15.45 a 20.45 horas, en el aula de formación del Rectorado de la UCO. Además, del 19 al 30 de mayo se expondrán en el edificio originales de Azul y pálido, un muy bonito tebeo de Ríos sobre la obsesión por los extraterrestres. El curso está abierto a todo el mundo. La matrícula cuesta 35 euros, puede formalizarse a través de la web hasta el 15 de mayo y da derecho a los alumnos de la UCO a 3,5 créditos de libre elección.

Yo intervendré el 23 de mayo. En mi charla, dedicada a las pseudociencias y el periodismo, expondré algunos ejemplos  de promoción de la superstición en prensa, radio y televisión. No me centraré en los programas esotéricos porque, por su propia naturaleza, la racionalidad y el espíritu crítico les son ajenos; aunque haré algunas referencias a ellos. Hablaré, sobre todo, de cómo la charlatanería se cuela en los grandes medios y explicaré por qué creo que cautiva a los periodistas. Si ese día están en Córdoba y se pasan por el Rectorado de la UCO, estaré encantado de saludarles.

Como dice la nota de prensa, “tras asistir al curso La ciencia de las pseudociencias, tendrás más herramientas para entender el mundo en el que vivimos y cómo funciona la realidad tras la publicidad. Aprende a buscar y obtener la información antes de seguir creyendo sin pruebas. Después la decisión será sólo tuya”.

El programa es el siguiente:

Miércoles, 14 de mayo: Presentación – Pseudociencias cotidianas (I) – Divulgación científica contra pseudociencias: la realidad está ahí fuera – Método científico – Ilusionismo, pareidolias y sentidos humanos (Franky Magic) – Diluyendo la realidad, homeopatía al día – Debate.

Jueves, 15 de mayo: Pseudociencias cotidianas (II) – Datación científica – La Lista de la Vergüenza: pseudociencias institucionales (Fernando L. Frías) – Pseudociencias cotidianas (III) – Pseudomedicinas: acupuntura (Víctor-Javier Sanz Larrinaga) – Debate

Jueves, 22 de mayo: Pseudociencias cotidianas (IV) – Azul y pálido. Contacto extraterrestre (Pablo Ríos) – Una mirada escéptica al cielo (Paco Bellido) – Debate.

Viernes, 23 de mayo: Pseudociencias cotidianas (V) – Pseudomedicinas y sanidad (Jokin González) – Pseudociencias en los medios de comunicación (Luis Alfonso Gámez) – Debate – Pseudociencias cotidianas (VI) – Evaluación final y cierre.

Además, los estudiantes que quieran obtener créditos deberán realizar una serie de trabajos de investigación, análisis y documentación.

Pueden obtener más información por correo electrónico o en la página del curso en Facebook.

Bloomberg destaca el triángulo de las Bermudas en un mapa de aviones desaparecidos desde 1948

Mapa de aviones desaparecidos desde 1948 de Bloomberg.El periodismo gilipollas no conoce límites y lleva días desatado con la desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines. Pero, aún así, sorprende que un medio como Bloomberg destaque el triángulo de las Bermudas en un mapa de aviones desaparecidos desde 1948. Es como si confiara sus previsiones económicas a una astróloga. “El tan comentado triángulo de las Bermudas no es tal punto de desapariciones misteriosas, sino un simple montaje publicitario que radica en el interés de ciertas empresas editoriales por vender libros. Un camelo”, decía el explorador submarino Jacques Cousteau en 1979. Nada ha cambiado desde entonces.

Casos como el del Vuelo 19 fueron explicados sin necesidad de echar mano de marcianos hace más de treinta años, aunque ahora algunos los resuciten como enigmáticos. Y otras muchas desapariciones misteriosas fueron inventos o tergiversaciones de Charles Berlitz, autor del celebre libro El triángulo de las Bermudas (1974) y un mentiroso patológico cuya única virtud  era, como suele decir James Randi, que quizás era “capaz de afirmar sus falsedades en treinta idiomas”.

El mapa de Bloomberg incluye 83 aviones, todos con capacidad para más de 14 personas y que desaparecieron sin dejar rastro.

“No respirar bien nos puede provocar cáncer”, alerta una gurú de la autoayuda en ‘La Vanguardia’

“No respirar bien nos puede provocar cáncer”, sentenciaba Maria Àngels Farreny ayer en La Vanguardia. Vivimos en una sociedad en la cual proliferan los gurús, y Farreny es uno de ellos. Experiodista, se gana la vida como entrenadora personal de respiración, meditación y liderazgo. Su negocio consiste en vender cursos, entre ellos uno de 70 horas en el que dice que enseña a respirar, titulado La ciencia del control del ritmo respiratorio/cardiaco y postural. Cuesta 650 euros, se publicita como “homologado por el Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña” y lo imparten ella y la actriz Miriam Marcet, su socia en Natura Respira 3.0: Escuela Europea de Respiración. ¿Que usted ya sabe respirar?, ¿que lo hace inconscientemente? Es lo que se cree, pero no es verdad y no sabe lo que se está jugando.

“Con una buena respiración y una buena postura corporal, porque tienen que ir ambos ligados, puedes prevenirlo prácticamente todo. La mayoría de enfermedades vienen provocadas por una falta de oxígeno, y hay que recordar que el cuerpo humano está formado por un 85% de agua. Si coges agua, la estancas durante tres o cuatro días y no está oxigenada, ¿qué sucede? Se pudre. Respirar quiere decir vivir, lo repetiré las veces que haga falta”, dice Farreny en la entrevista que le hacen en el diario barcelonés. Vale, todos sabemos que, si no respiras, te mueres. Para ser conscientes de eso, no hace falta ningún gurú. Pero respirar bien no previene “prácticamente todo”, la mayoría de las enfermedades no están provocadas por una falta de oxígeno y comparar el cuerpo humano con un estanque de agua es de un charlatanesco que da miedo.

“Lo del estancamiento del agua podrida supera mis capacidades de comprensión -reconoce José Carlos Pérez Cobo, profesor de fisiología humana de la Universidad del País Vasco-. En cualquier caso, habría que recordar a estos señores que lo que todos entendemos por agua oxigenada, el peróxido de hidrógeno, es un tóxico potentísimo. Y, si se refieren al oxígeno disuelto en el agua, la cantidad es muy pequeña e irrelevante en condiciones normales: respirando aire atmosférico y con el cuerpo a los 37º C de rigor. Porque el oxígeno no viaja en la sangre unido al agua del plasma sanguíneo, sino unido a la hemoglobina en el interior de los eritrocitos -o hematíes o glóbulos rojos-, y la hemoglobina, cuando la sangre abandona los pulmones, está saturada de oxígeno. En reposo, la cantidad de oxígeno en la sangre varía entre una saturación de casi el 100% cuando deja los pulmones a una saturación de alrededor del 75%-80% cuando vuelve a ellos (la famosa sangre sin oxígeno que nos venden los gurús). Aumentar en reposo la intensidad respiratoria no consigue aumentar la cantidad de oxígeno en la sangre, porque ya está saturada. Todo esto, claro, en condiciones fisiológicas normales. En caso de enfermedad, los valores pueden variar mucho, pero por causa del mal”.

Nobel inventado

Parte de la entrevista a Maria Àngels Farreny publicada en 'La Vanguardia'.Farreny acaba de publicar con su socia el libro Dime cómo respiras y te diré cómo vives. Explican en él “cómo transformar una situación negativa en una situación positiva a partir de una buena praxis respiratoria y postural”. “Respirar conscientemente es vivir conscientemente. No habría tantos accidentes ni enfermedades, ni cosas raras; iríamos más felices por la vida, ofreciendo sonrisas a desconocidos”, asegura en La Vanguardia. E intenta convencer al periodista: “Te daré un dato: sólo utilizamos un 10% de nuestra capacidad pulmonar. ¡Un 10%!”. No siempre ha sido así, explica. “Si te fijas en la barriga de un bebé verás que sube y baja, esto quiere decir que hace las inspiraciones completas. A medida que nos vamos haciendo mayores, nos van bombardeando con el «esto no se dice», «esto no se hace» y «esto no se toca», y nos vamos conteniendo”.  ¿Hay que sumar el mito del 10% de la capacidad pulmonar al de que usamos sólo el 10% del cerebro?

“Curiosamente, es verdad en cierta manera -advierte el fisiólogo y miembro del Círculo Escéptico-. En cada ciclo respiratorio en reposo, se sustituye con la atmósfera aproximadamente el 10% de la capacidad pulmonar total (una tercera parte de ese 10%, a su vez, se queda en el espacio muerto anatómico, donde no se produce intercambio de gases con la sangre). La razón de esto es que permanezcan constantes las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono en el interior de los alveolos (en el gas alveolar), un factor fundamental para el mantenimiento de las concentraciones de estos gases en la sangre. Pero los pulmones están siempre llenos de gas (el caso contrario, se debe a un neumotórax, que es siempre patológico). Con las inspiraciones forzadas, seguidas de espiraciones forzadas, consigues intercambiar más cantidad de aire del interior de los pulmones, cosa que haces durante el ejercicio intenso porque las demandas de oxígeno aumentan. Si en reposo haces inspiraciones y espiraciones forzadas continuadas, vas a ver que muy pronto no puedes continuar, porque, si bien aumentas la concentración de oxígeno en el gas alveolar (algo irrelevante, como puedes deducir de lo dicho más arriba), reduces sustancialmente la concentración de dióxido de carbono y esto frena de inmediato la respiración forzada. Además, algunas personas, si hacen una serie larga de respiraciones forzadas, pueden sufrir un ataque epiléptico”. Ah, y los bebés no son diferentes a los adultos en lo que a la respiración se refiere.

En su afán por rodearse de un halo científico, la experiodista saca a relucir a un Nobel. “Muchas enfermedades, tanto físicas como psíquicas, están relacionadas con la falta de oxígeno. Otto Warburg, recibió dos premios Nobel en los años 30 por descubrir la relación que hay entre cáncer y oxígeno”. Ni lo uno ni lo otro. El fisiólogo alemán no ganó dos veces el Nobel, sino una, en 1931. Y no le premiaron por hallar “la relación que hay entre cáncer y oxígeno”, sino “por su descubrimiento de la naturaleza y el modo de acción de la enzima respiratoria” . Es cierto que Warburg sostuvo hasta su muerte en 1970 que “la sustitución de la respiración de oxígeno [por parte de la célula] por la fermentación es la causa del cáncer”, pero ni le premiaron por plantearlo ni concuerda con lo que sabe la ciencia del siglo XXI. “Todo Nobel que se precie ha dicho más tonterías de las necesarias. Pero confundir la respiración celular -las reacciones bioquímicas en las mitocondrias de las que se obtiene energía con la unión final del oxígeno al hidrógeno para formar agua- con la ventilación pulmonar -nombre fisiológico de lo que vulgarmente se llama respiración- es un error de aficionado”, indica Pérez Cobo.

“¡Ya está bien de tonterías yóguicas!”

“No existen los problemas, sino las soluciones: búsquelas. Si respiras y te colocas bien, imbuyes vida al cuerpo. Si uno quiere, puede; no importa todo lo que tenga en contra; puede”, declaraba Farreny hace un año a El Periódico. Autoayuda pura y dura que la experiodista ha conseguido que respalde la Generalitat, al homologar su curso. “Pretendemos que las sencillas y poderosas técnicas de La ciencia del control del ritmo respiratorio se incluyan en los planes de estudio, desde Primaria hasta Formación Profesional. Y la aportación final es la creación de un posgrado para una nueva profesión: entrenador personal de respiración y consciencia”. ¿Y quién formará a esos especialistas? Su organización, claro, previa superación, y pago, de su curso y después de estudiar otros dos años más a un precio que no se revela.

Farreny vio la luz hace años en un viaje a Poona (India), donde dice que se formó “en técnicas corporales como cráneo-sacral, tantra y respiración consciente”, a través de las cuales aprendió “a re-conocer su cuerpo y a tener conciencia de su respiración, reconectando, a partir de sus propias experiencias vitales y sensoriales, cuerpo, mente y espíritu”. Mística oriental para sacar los cuartos a los occidentales a quienes sobra el dinero. “No hay mejor manera de respirar de forma inadecuada que empeñarse en pensar en cómo respiras -advierte Pérez Cobo-. ¡Déjate llevar, que el cuerpo es muy sano! ¡Ya está bien de tonterías yóguicas!”.

Elevar a titular la idea de que “no respirar bien nos puede provocar cáncer” es, además de dar pábulo a la anticiencia, trasladar a los enfermos oncológicos la culpa de su enfermedad, algo muy propio de ciertos practicantes de la medicina alternativa y una indecencia. “Si sufres un cáncer de pulmón, no se debe a que has respirado mal toda la vida”, concluye el científico y divulgador vasco.

TVE recomienda la homeopatía frente a las vacunas, aunque esa medicina alternativa mate niños

Si no puede pagar unas vacunas especiales para su hijo, no se preocupe. Puede protegerle contra la enfermedad que sea igual de bien, y gastándose mucho menos dinero, con homeopatía. Es el peligroso mensaje que se lanzó hace once días desde Entre Todos, el programa de fomento de la caridad de TVE que presenta Toñi Moreno. Una madre, en precaria situación económica, contó el 14 de noviembre que tiene un hijo asmático, de 9 años, y no puede pagar los 400 euros de unas “vacunas contra el asma”. En ese momento, pidió la palabra la supuesta médico pediatra María Ángeles Morales, homeópata y colaboradora del programa, y dijo: “Yo tengo unos tratamientos, sin necesidad de vacunas -yo te puedo hacer las consultas gratis, en Pozuelo-, y son con medicina homeopática. Y los niños están fenomenal y no usa ninguno los medicamentos que se están usando”.

La madre angustiada y la homeópata del programa 'Entre Todos'.Por si eso fuera poco, la presentadora ahondó en el disparate: “Es una doctora, ¿eh? No te vayas a pensar tú… Dirás: «¿Quién me está ofreciendo un tratamiento para mi niño?». Una doctora muy buena”. Y la doctora muy buena añadió: “Yo los tengo a todos [los niños] sin las cosas que los tienen mis compañeros porque he estudiado otras cosas más”. Así dicho, da la impresión de que la homeópata es mejor médico -ha estudiado “otras cosas más” que sus colegas-, pero la realidad es la contraria. Porque la homeopatía es nada: el principio activo está tan diluido que los llamados productos homeopáticos no contienen ni una molécula del mismo y, por lo tanto, no hacen nada más allá del placebo.

Decir que la homeopatía puede suplir a una vacuna cualquiera es jugar a la ruelta rusa con la salud infantil. Las únicas que protegen frente a las enfermedades son las vacunas a secas. Las homeopáticas no existen; son un timo. Y recomendarlas desde la televisión pública es una irresponsabilidad; como fomentar la homeopatía en general. Las autoridades de Calgary (Canadá) acaban de acusar a una madre de neglicencia por la muerte de su hijo de 7 años de una infección al optar por tratarle con homeopatía en vez de ir al médico y que le recetara antibióticos. Es lo que pasa con la homeopatía y las mal llamadas medicinas alternativas en general, que, cuando estás enfermo, pueden matarte si confías en ellas y abandonas la medicina de verdad. Porque el del pequeño canadiense no es un caso aislado. Un estudio hecho por tres médicos australianos en 2010 demuestra que las pseudoterapias son, en ocasiones, mortales para los niños cuando su uso conlleva el abandono de los tratamientos convencionales. Espero que la desesperada madre de Entre Todos no caiga en la trampa. Si no, su hijo puede pagarlo muy caro.

Recuerden que la Asociación Médica Británica han dicho que la homeopatía “es brujería”el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes considera que “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo”; su capacidad terapéutica “ha sido científica y concluyentemente refutada”, según Ichiro Kanazawa, presidente del Consejo Científico de Japón (SCJ); y un grupo de expertos dictaminó a finales de 2011, en un informe para el Ministerio de Sanidad español, que no hay ninguna prueba de que esta práctica funcione más allá del placebo.

Les dejo con esta muestra de lo que nunca debe ser una televisión pública:

Los brujos grafólogos fantasean sobre la firma de Rosario Porto, y algunos lo venden como noticia

“El óvalo de la a cerrado por abajo en Carretera se interpreta como ocultación, falsedad y tendencia a la acaparación”; “el travesaño de la t indica voluntad dominante que sabe cómo imponerse sobre los demás”; la r, “con un segundo pie más retraído, habla de una persona llena de sueños y que se cree con fuerza para realizarlos, pero que también puede hacer castillos en el aire y proyectos que se desmoronan”; el 5, “marcado por la cumbre recta, repetida en otros grafismos, confirma sus rasgos de frialdad y de persona envidiosa”; la firma “es rarísima” y “encierra el misterio de todo lo que ha pasado”; es una “firma alfanumérica”, una especie de “código”. Éstas son algunas de las bobadas que han podido leerse y escucharse en los últimos días sobre la personalidad de Rosario Porto, madre de Asunta Basterra, la niña de 12 años hallada muerta el 22 de septiembre en el municipio coruñés de Teo,  a partir del análisis de una carta manuscrita y de su firma.

Da miedo la trascendencia que dan ciertos medios a la grafología, una práctica que se basa en deducir la personalidad de la gente de su escritura y que es tan científica como la quiromancia, la astrología, el tarot y la lectura de los posos del café. Juzgan a una persona por su caligrafía cuando no hay ninguna prueba de que la forma de la letra refleje la personalidad. Por mucho que sus defensores usen corbata y se califiquen de profesor o criminólogo, la grafología es charlatanería en estado puro, y sus practicantes merecen no más crédito que Rappel y Octavio Aceves, aunque sus organizaciones tengan nombres rimbombantes como Instituto Europeo Campus Stellae y cosas parecidas.

No existe nada parecido a una interpretación científica de la personalidad por la escritura. La grafología es una pseudociencia que, como apuntan los psicólogos Scott O. Lilienfield, Steven Jay Lynn, John Ruscio y Barry Beyerstein en su libro 50 grandes mitos de la psicología popular (2010), debe su inmerecida fama a “la confusión de los grafólogos con los examinadores de documentos cuestionados”, con los peritos calígrafos, que son expertos en determinar falsificaciones y autorías de documentos mediante el análisis de la caligrafía, de las tintas, del papel… El peritaje caligráfico es una técnica; la grafología, una arte adivinatoria, un timo. La capacidad de los grafólogos de deducir la personalidad de alguien que no conozcan a partir de su letra es similar a la de los legos en esa ciencia, nula; pero la de algunos de explotar el morbo a toda costa parece no tener límite. ¿Qué será lo próximo, recurrir a Anne Germain para que contacte con el espíritu de la pobre niña?