Periodismo gilipollas

El CSIC confía a Rosa Montero la entrega de los premios Inspiraciencia. ¿Por qué no a Iker Jiménez?

Rosa Montero entregará mañana en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (Muncyt), en La Coruña, los premios de la VII Edición del Certamen de Relatos de Inspiración Científica que convoca el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Sí, han leído bien, Rosa Montero, la misma que defendía hace unas semanas en El País Semanal que la Revolución Verde tuvo su origen en el uso de semillas transgénicas, que eso dio lugar a un “nuevo gluten” que crea “cada día más casos de intolerancia” y que hay “una repentina obsesión científica” en nuestra sociedad con denunciar la homeopatía detrás de la que podría estar la industria farmacéutica. Ya puesta a disparatar, ¿por qué la principal institución científica española no ha invitado a Javier Cárdenas, Iker Jiménez o Juan José Benítez?

El CSIC considera a Rosa Montero una buena elección para unos premios de divulgación.“Tras las desafortunadas afirmaciones pseudocientíficas de Rosa Montero, el CSIC debería plantearse si quiere vincular su concurso de relatos de inspiración científica a esa periodista. No dudo de la calidad literaria de Montero, pero no ve la agencia científica española la anticiencia que hay en sus afirmaciones sobre la homeopatía. ¿Comparte el CSIC con Montero la idea de que hay una campaña orquestada contra la homeopatía financiada desde las farmacéuticas?”, se pregunta Vicente Prieto, presidente del Círculo Escéptico, que ha pedido explicaciones a la insitución a través de Twitter. “Estamos encantados de que Rosa Montero haya accedido a participar en nuestra entrega de los premios Inspiraciencia”, le respondía poco después el CSIC.

¿Quién ha elegido a Rosa Montero como madrina de los premios Inspiraciencia? ¿Comparten el Muncyt, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), la Real Academia de Ciencias y el resto de las entidades implicadas en estos premios la visión de Montero de que los transgénicos son peligrosos y la homeopatía cura? Quiero pensar que no, que este error ha sido obra de alguien que no sabe de ciencia ni de divulgación y que todavía hay tiempo de corregirlo.

Rosa Montero: opinión basada en hechos falsos

“La opinión es libre, pero los hechos son sagrados”, escribió en 1921 el periodista inglés C.P. Scott, entonces director del Manchester Guardian, el actual The Guardian. El domingo, la periodista Rosa Montero publicó en El País Semanal un artículo de opinión basado en hechos alternativos, como se llama ahora a las mentiras. Titulado “Consumidores engañados y cautivos”, decía en él que la Revolución Verde tuvo su origen en el uso de semillas transgénicas, que eso dio lugar a un “nuevo gluten” que crea “cada día más casos de intolerancia” y que hay “una repentina obsesión científica” en nuestra sociedad con denunciar la homeopatía, dejando caer que detrás puede estar la industria farmacéutica. No voy a responder a cada una de esas falsedades, que demuestran que la autora habla desde la ignorancia, porque ya lo ha hecho Mauricio-José Schwarz. Me voy a centrar en un punto de su discurso y en la gravedad de que un medio de comunicación serio sirva de altavoz a mentiras, que es lo que más me preocupa.

“¿No les choca la repentina obsesión científica que le ha entrado a nuestra, en general, acientífica sociedad para denunciar la homeopatía? Llevamos meses de un machaque tan orquestado y pertinaz que no puede ser casual”, escribe la periodista. La “repentina obsesión” de algunos contra la homeopatía tiene en España más de 20 años, estando entre los pioneros el médico bilbaíno Víctor-Javier Sanz Larrínaga, que ya escribía artículos denunciando el carácter pseudocientífico de esa práctica en los años 90. Después, desde que empezaron los blogs, varios escépticos mantenemos un frente abierto contra la homeopatía. Yo, en particular, desde 2005, cuando decidí que también tenía que meterme en ese jardín. No recuerdo las charlas que he dado denunciando esa práctica y los artículos que he escrito -decenas- pueden consultarse aquí. Además, hace seis años se emitió en televisión el episodio de la serie Escépticos dedicado a la homeopatía, donde, con la ayuda de científicos y escépticos, Jose A. Pérez Ledo y yo denunciábamos el fraude y el peligro que supone. Que en el último año la lucha de mucha gente haya dado frutos ha sido gracias a las redes sociales, que han amplificado lo que llevamos diciendo años, y al trabajo de médicos y farmacéuticos que han encontrado en Internet el apoyo que necesitaban para combatir la anticiencia en sus respectivas profesiones. Nada más.

Montero afirma que la homeopatía es “una práctica barata y desde luego inocua”, cuando no es ni lo uno ni lo otro. Además de que se trata del azúcar más caro del mundo , se vende como si fuera capaz de curar algo, cuando es mentira. Es decir, es un timo. Al día siguiente de que la periodista publicara en El País Semanal su anticientífico alegato, la Real Academia Nacional de Farmacia hacía público ayer un documento en el que advierte de que la homeopatía no funciona y “puede crear falsas expectativas, sustituir a los tratamientos con eficacia demostrada, retrasar la consulta médica, etc., y pueden poner en riesgo la salud de los ciudadanos”. Ahí está el niño italiano que murió hace unos días porque le trataron una otitis con homeopatía en vez de con antibióticos. No es un caso aislado. Las medicinas alternativas son peligrosas, matan.

‘Trumpismo’ anticientífico

La columnista no tiene en su artículo ningún respeto por los hechos, un principio básico de la profesión. En lo que a transgénicos y homeopatía se refiere, lo suyo es el trumpismo. Pero eso no es lo más preocupante. Lo alarmante es que un periódico como El País acoja afirmaciones estúpidas y anticientíficas que pueden confundir a mucha gente y llevarla a tomar a decisiones peligrosas para su salud. Un medio de comunicación puede y debe dar espacio a opiniones diversas, porque la opinión debe de ser libre, pero los hechos son sagrados. Lo que hace Montero en su artículo es vender a sus lectores una realidad anticientífica alternativa al estilo de la de Donald Trump. ¿Es que nadie con un mínimo de conocimientos leyó el texto antes de mandarlo a la rotativa? Eso es lo realmente preocupante. No puede ser que un medio como El País dé algo por cierto sólo porque lo diga una de sus vacas sagradas. ¿Qué hubiera pasado si, siguiendo su razonamiento conspiranoico, la periodista hubiera dicho que está demostrado que el VIH no causa el sida y todo es un montaje de las farmacéuticas? Lo que sostiene en “Consumidores engañados y cautivos” es algo parecido, algo cuya falsedad puede comprobar cualquiera con sólo consultar la Wikipedia, por ejemplo. Montero ha demostrado que es incapaz de identificar fuentes fiables en las que basar sus opiniones.

Su ignorancia y la falta de controles editoriales del medio que la cobija han lanzado una bomba anticientífica que seguramente afectará a mucha gente que creerá en lo que Montero dice porque es ella y lo publica El País. ¿Consumidores engañados, confundidos y que pueden ser víctimas de abusos por personajes sin escrúpulos? Sí, los lectores de la columna de Rosa Montero en El País Semanal que confíen en ella y en el buen juicio del diario a la hora de elegirla como colaboradora.

El juego de la ballena azul, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre el juego de la ballena azul, en la trigésima primera entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Txumari Alfaro dice en ETB que cura la celiaquía

El curandero Txumari Alfaro, en ETB 2.Txumari Alfaro afirmó el jueves por la tarde en la televisión pública vasca que cura la celiaquía, la intolerancia a la lactosa y cualquier otra alergia, atacando el origen emocional de la misma. Según el curandero navarro, ahora practicante de la llamada nueva medicina germánica, la causa última de todo mal es un conflicto emocional no asumido y basta con que seamos conscientes de ello para que la enfermedad desaparezca. “Nos curamos cuando sabemos por qué hemos enfermado” porque “el cuerpo grita lo que el inconsciente no puede expresar”, dijo en el programa ¡Ahora!, de ETB 2.

El pseudomédico explicó que, si un niño que nunca ha probado el pescado sufre alergia a ese alimento, puede deberse a que su madre se atragantó con una espina cuando estaba embarazada y eso traumatizó al feto en el seno materno. Además, “los mocos en un niño se deben a que no huele a su madre y desarrolla un conflicto de separación para protestar ante la madre”. La intolerancia al gluten tiene para él su origen en que el paciente no ha asumido un conflicto familiar y ha identificado el pan con el problema.

Tras afirmar que para la mayoría de los seres humanos “el pan representa la unión familiar”, Alfaro dijo que “todo celiaco va a vivir una desestructuración familiar y, en esa desestructuración familiar, el conflicto a nivel inconsciente es pan igual a separación familiar. Entonces, hago una intolerancia (al gluten) porque (el pan) representa la separación de mi familia”. Aunque la celiaquía es incurable, tuvo la desvergüenza de asegurar que él cura a todos los enfermos de ese mal que pasan por su consulta y que, además, basta con asistir a una de sus conferencias para decir adiós a cualquier alergia.

Los doce minutos de intervención televisiva de Alfaro fueron una demostración de lo que nunca debe ser un medio de comunicación público, un aspersor de basura anticientífica peligrosa para la salud. El charlatán , que defiende la conveniencia de beber la propia orina, aprovechó la oportunidad para promocionar la denominada nueva medicina germánica, una pseudoterapia inventada por el exmédico alemán Ryke Geerd Hamer, quien considera que hasta enfermedades como el cáncer y el sida -niega la existencia del VIH- se deben a conflictos emocionales no asumidos y dice que la medicina convencional es parte de una conspiración judía para eliminar a los no judíos. Hamer ha sido inhabilitado en su país, y sus disparatadas ideas son rechazadas en todo el mundo por los centros que investigan y tratan el cáncer. Sin embargo, uno de sus profetas tiene a su disposición la televisión pública vasca para propagar sus ideas.

Los afectados, indignados

Las palabras del curandero -un invitado habitual del programa por lo que me han contado- indignaron a los celiacos vascos, que pidieron inmediatamente explicaciones a la cadena. Dany Faccio, autora de la web Singlutenismo y celiaca, alertó en las redes sociales a los enfermos de la intervención de Alfaro en ETB. “Que este señor quite importancia a enfermedades y patologías reales, prometa una curación que en realidad es imposible, se lucre con eso y encima se anuncie a bombo y platillo en la televisión pública es el colmo. Muchos de nosotros trabajamos muy duramente para informarnos, contrastar información y hablar hasta donde podemos hablar desde nuestra no-titulación de médicos o nutricionistas, siempre citando fuentes y demás. Que sea el trabajo de este señor el que tenga cabida, aceptación y remuneración en este mundo y no el nuestro me parece indignante”, me ha comentado. Faccio pidió a la cadena una rectificación porque, escribió en Facebook, “me parece que este señor y esta televisión pública se están riendo de todos nosotros, nos están tratando de estúpidos y nos están intentando vender la moto, con todo lo que puede conllevar a nivel de salud el creerse semejantes bazofias”.

El viernes, la conductora del programa, Adela González, reconocía antes las cámaras que habían recibido “muchas llamadas” y “muchos mensajes” de enfermos “indignados con las palabras de Txumari”. “Desde la cadena, comprendemos ese malestar y, si se han sentido ofendidos, les pedimos disculpas”, dijo la presentadora, que anunció que esta semana llevarán médicos especialistas al espacio para dejar las cosas claras y concluyó su rectificación con una autoexculpación de la cadena: “Las palabras de Txumari Alfaro eran suyas. En ningún momento, las hacemos nuestras”. Entonces, ¿por qué ETB hizo de altavoz de los disparates del curandero sin ninguna oposición ni réplica?, ¿haría lo mismo con un negacionista del Holocausto, con alguien que defendiera que la mujer tiene que someterse al hombre o que conducir borracho no supone ningún peligro?

ETB ha vuelto a fallar como servicio público, a no ser que nos estemos refiriendo al del fondo a la derecha.

El 8 de noviembre, Día Mundial sin Wifi y del Periodismo Gilipollas

Presentación de Joan Carles López Sancho en la web de la 'asesoría medioambiental' Gigahertz.Cuentan las agencias Efe y Europa Press que el 8 de noviembre ha sido declarado el Día Mundial sin Wifi “con el objetivo de hacer visible el riesgo al que están expuestas millones de personas que se conectan a Internet mediante el uso del sistema inalámbrico”. La declaración, explican en sendos despachos, ha partido de una supuesta Federación Ambientalista Internacional (FAI), organización sobre la que Efe dice que su director en España es el geobiólogo Joan Carles López Sancho.

Según el máximo responsables de la FAI en nuestro país, las 280 millones de redes wifi que hay en el mundo son “una contaminación silenciosa y un tóxico ambiental avalado por 139 estudios”. “No queremos ir a vivir a las cuevas, sino ir a opciones inocuas, porque la mayoría desconoce la toxicidad del wifi y lo percibe como una tecnología más limpia al no tener cables, pero esta radiación recibida de manera directa y constante en las manos y la cabeza por el contacto con dispositivos como celulares, tabletas, computadoras portátiles y otros, representa un riesgo silencioso que impacta en el sistema nervioso central”, ha contado a Efe el experto, que ha añadido que “el  wifi emite mucha más radiación que una antena de telefonía móvil o que antenas repetidoras y, por ser pulsada, esta radiación es más virulenta que otras, como se explica en más de 60 estudios”.

Los despachos de las dos agencias son sendos despropósitos. Esos textos y el eco que les han dado algunos medios demuestran la ligereza con que algunos periodistas se toman la información sobre asuntos que tienen que ver con la ciencia y la salud. Para empezar, si un periodista se traga en 2016 que una organización cualquiera puede decidir que tal o cual fecha es el día mundial de algo, debería volver a la facultad. Los días mundiales o internacionales los establece la ONU a petición, muchas veces, de organizaciones internacionales de prestigio. A fecha de hoy, en la web correspondiente de la ONU el 8 de noviembre no es un día internacional de nada y tampoco la FAI es una organización internacional de prestigio más allá de estos teletipos de Efe y Europa Press. Con la misma autoridad que la FAI, visto lo visto, pediría que la denominación de la jornada se amplíe a Día Mundial sin Wifi y del Periodismo Gilipollas.

Zahorís reconvertidos para hacer negocio

Respecto a las afirmaciones de López Sancho acerca de que los riesgos de la wifi han sido demostrados por decenas de estudios, lo que aifrma el director de la FAI es simple y llanamente mentira. No hay ninguna prueba de que las ondas de wifi ni de telefonía provoquen cáncer ni ninguna otra dolencia. Ése es el consenso científico, que se basa no en acuerdos subjetivos, como el político, sino en la evidencia teórica y experimental acumulada. Tampoco hay ninguna prueba de que la hipersensiblidad electromagnética, que haría más sensibles a las ondas a algunas personas, exista fuera de la cabeza de los enfermos y de los intereses de quienes hacen negocio del miedo, colectivo al que parece próximo el director de la FAI, cuyo objetivo comercial parece ser Hispanoamérica. “Buscamos promover campañas de prevención, ajuste y capacitación, especialmente en Latinoamérica, región en la que el sistema wifi se ha extendido en los dos últimos años y que avanza descontroladamente cuando en otros países más desarrollados ya está considerado como un tóxico ambiental”, ha dicho a Efe. ¿Qué países consideran un tóxico la wifi?

Joan Carles López Sancho tampoco es precisamente una fuente fiable de información en lo que a ondas electromagnéticas se refiere. El director de la FAI en España es geobiólogo y un geobiólogo no es un científico; sino un brujo. Geobiología es la denominación mediante la cual el zahorísmo o radiestesia pretende hacerse pasar por ciencia ante los legos. Lo cierto es que sus practicantes carecen de formación y titulación científica. No son ni biólogos ni geólogos. Son zahorís que, en algunos casos, han sustituido las varillas de madera de sus antepasados por máquinas que hacen ping, como en su día los astrólogos empezaron a vender horóscopos confeccionados por ordenador. Consultar a un geobiólogo sobre los riesgos de las emisiones electromagnéticas es como pedir asesoría a un quiromántico sobre un problema de salud. Un geobiólogo es un zahorí cuyo negocio se basa en la extensión del pánico electromagnético, y toda informacion en la que el guía sea uno de estos personajes es pura pseudociencia. De hecho, López Sancho se presenta como zahorí, con sus varillas incluidas, en la publicidad de los cursos que imparte, como pueden comprobar en la imagen que acompaña a estas líneas. Y es también asesor de la plataforma tecnófoba Escuela Sin Wi-Fi.

Ya saben, la supuesta Federación Ambientalista Internacional es una organización pseudocientífica liderada en España por un zahorí, así que pueden tirar sus comunicados directamente a la basura. Y felicidades a todos los medios que se han tragado la patraña del Día Mundial sin Wifi. Lo suyo es el rigor… mortis