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Periodismo gilipollas

‘Informativos Telecinco’ propaga la histeria electromagnética

La web de Telecinco, dando por buenas las ficciones de los antiantenas.Uno de cada diez españoles sufre sensibilidad electromagnética. Lo dijeron el sábado en Informativos Telecinco y así puede leerse en su web. No he podido ver la pieza hasta hace unas horas, pero es para enmarcar, un ejemplo de periodismo gilipollas de manual. Una vez más, el entramado de entidades que explotan el pánico electromagnético en España se la ha colado a un medio de comunicación mediante la argucia de sacar a José Miguel Rodríguez, director de la Fundación para la Salud Geoambiental, en una vivienda con una máquina de hace ping, que dirían los geniales Monty Python. No es algo nuevo. Ya se tragaron el cuento en su día TVELa SextaLa Vanguardia, la revista SModa de El País, El Mundo, La Voz de Galicia y otros muchos. Algunos medios siguen sin enterarse de que Geosanix, la Organización para la Defensa de la Salud, la Fundación Vivo Sano y la Fundación para la Salud Geoambiental, entre otras entidades, son la misma cosa, comparten sede en el 6º derecha del número 36 de la madrileña calle Príncipe de Vergara, y su objetivo es fomentar el miedo electromagnético para hacer negocio de él: vender artilugios para frenar las ondas y ofrecer asesorías legales y medioambientales a quienes se consideran afectados por patologías como la hipersensibilidad electromagnética, tan real como las posesiones demoniacas.

Permítanme que les transcriba lo que dicen en la pieza informativa de Telecinco:

Locutor: Rastreamos ondas electromagnéticas…

José Miguel Rodríguez: Es lo que cualquier electrodoméstico emite, estando conectado, aunque no esté encendido.

L.: Sólo en la cabecera de la cama encontramos tres elementos que las provocan. El que más, el teléfono inalámbrico.

J.M.R.: No deberíamos pasar de 0,01 y estamos en 10, 12…

L.: Al desenchufarlo, cesan las emisiones.

J.M.R.: Y ésta sería la situación óptima para un descanso adecuado.

L.: Lo mismo, con el móvil. ¿Dónde lo carga por las noches?

Viandante 1: El móvil lo tengo cargando en la mesilla.

Viandante 2: ¡En la mesilla de noche!

J.M.R.: Bueno, pues eso no es saludable. Podemos tener el móvil ya cargado, en modo avión, para usarlo como despertador.

L.: Si el router está cerca de la zona de descanso…

Viandante 3: ¡Encendido siempre!

Viandante 4: ¡El wifi, encendido!

J.M.R.: Este traqueteo que oyes (se escucha) es el ’router’ wifi. Lo vamos a desconectar y el cuerpo, pues, lo que nota es menor cansancio.

L.: El 10% de la población es electrosensible.

Afectada: ¡Muchísimos dolores de cabeza…!

L.: La enfermedad no está reconocida en España. Por ello, Pilar fue diagnosticada en Francia.

A.: Lo que es fundamental es que huyas de cualquier fuente de radiación.

L.: Aprender a vivir en la onda.

Todo, desde el principio hasta la gracieta final del periodista, resulta lamentable. Que un electrodoméstico emita ondas no implica que éstas sean perjudiciales para la salud, aunque en el caso de la tele depende del canal sintonizado, dada la especialidad de algunos en emitir basura. Además, no hay ninguna prueba de que las ondas de telefonía o de la wifi provoquen cáncer ni ninguna otra dolencia. Ninguna dolencia y ninguna prueba. Ése es el consenso científico basado en la evidencia. Las afirmaciones sobre límites y bienestar que hace José Miguel Rodríguez, director de la Fundación para la Salud Geoambiental, en el vídeo -pueden verlo abajo- merecen la misma credibilidad que unas de la Bruja Lola. Nada de lo que sostiene tiene fundamento científico. ¿Y qué decir del 10% de electrosensibles que habría en España? Pues, para empezar, que la electrosensilidad no existe y, para teminar, que esa cifra es inventada. ¿Su objetivo? Meter miedo. Es cierto, no obstante, que esa enfermedad no está reconocida en nuestro país, pero es que ¡no lo está en ningún lugar del mundo! Otra cosa es que haya médicos sin escrúpulos que la diagnostiquen y vendan remedios y tratamientos inútiles, como ocurre con la sensibilidad química múltiple. Por favor, sigan los enlaces de este texto si quieren más información y no se crean nada que provenga del entramado de organizaciones citado.

Llevo unos días sin televisor por una avería. No he notado un mejor descanso por el descenso de radiaciones electromagnéticas, pero he oído y visto menos estupideces que las habituales. Y eso que hay ciertos canales que nunca sintonizo.

Radio Euskadi difunde la idea de que el brote de ébola es un montaje de los CDC, la OMS y las farmacéuticas

Portada del número 175 de la revista 'Discovery DSalud'.Más de media hora dedicó el domingo por la mañana el programa Hágase la luz de Radio Euskadi a hacerse eco de la visión más conspiranoica del ébola. En una demostración de lo que, a mi juicio, nunca debería hacer un medio de comunicación público, Jesús García Blanca soltó un disparate tras otro con el entusiasta apoyo de la directora y presentadora del espacio, la periodista Teresa Yusta. Así, los oyentes nos enteramos de que el ébola es un virus integrado en nuestro genoma; de que es discutible que sea el causante de la fiebre hemorrágica que azota África occidental; de que estamos asistiendo a una farsa similar a la del sida; de que el brote que ya ha matado a más de 4.000 personas es un montaje; y de que nos iría mejor si hiciéramos caso a Teresa Forcades, la monja antivacunas, y al curandero antitransgénicos Josep Pamiés.

García Blanca es el autor de “Ébola: ¿otra falsa pandemia?”, un reportaje publicado en el último número de Discovery DSalud, revista en cuyas páginas se defiende que el VIH no existe, el cáncer tiene causas emocionales, las emisiones de radiofrecuencia provocan todo tipo de males y cosas por el estilo. “No es descartable que los problemas de salud que se achacan al virus del ébola puedan en realidad estar provocados por fármacos en mal estado, vacunas o medicamentos experimentales y pesticidas cuyos efectos se vean agravados por una pésima higiene, agua contaminada, desnutrición y, por ende, un sistema inmune debilitado”, concluye en su texto. (No se pregunten a qué se deben, entonces, casos como el de la auxiliar de enfermería Teresa Romero porque la lógica conspiranoica no es de este mundo.) Yusta considera, por su parte, un “trabajo fantástico” el de quienes hacen “una revista realmente formidable, Discovery DSalud“, lo que demuestra que no tiene ni idea de lo que habla. Por lo menos, en lo que a medicina, salud y ciencia se refiere. Si quieren, pueden escuchar la conversación que mantuvieron ambos ante los micrófonos de Radio Euskadi -para eso he incluido el siguiente archivo-, pero permítanme que les llame la atención sobre aspectos que creo que deberían llevar al consejero vasco de Salud, Jon Darpón, a tomar algún tipo de medida.

Como lleva haciendo sobre el sida José Antonio Campoy, director de Discovery DSalud, desde su época al frente de la revista esotérica Más Allá, García Blanca suelta muchas ideas y las mezcla a su gusto para vender la tesis de que el virus del ébola no existe o no es lo que nos han dicho. Así, al principio de la entrevista sostiene que es “discutible” que el ébola esté ahí, para luego añadir que, según el biólogo Máximo Sandín -del que no da un dato fundamental, que es antidarwinista-, el ébola, el marburgo y otros muchos virus “son endógenos, están integrados en nuestro genoma”, lo que descarta que sean mortales “porque estaríamos muertos todos”. García Blanca sostiene que el ébola “es un huesped nuestro, vive en simbiosis con nosotros, forma parte de nosotros”, y que “es absurdo pensar que una parte de nosotros está causando esta pandemia”. En realidad, lo que es absurdo es lo que él dice: que el virus no está ahí, pero que, al mismo tiempo, está dentro de nosotros. Me recuerda a conspiranoicos de los alunizajes como Santiago Camacho, que hace años mantenía que el hombre no llegó a la Luna y, en un momento determinado, empezó a decir que los astronautas encontraron extrañas construcciones en el satélite terrestre.

Portada del número 227 de la revista 'Enigmas'.Los expertos de los que echa mano Garcia Blanca pertenecen a lo más granado de la anticiencia. Así, en otro momento de la conversación, cita al médico Enric Costa, quien dice que “esto son fiebres hemorrágicas. Son conocidas por la medicina desde la Antigüedad. No tienen nada que ver con ningún virus ébola”. Costa, como antes Sandín, es un heterodoxo, por decirlo suavemente. Médico de formación, se pasó hace tiempo al lado oscuro de las mal llamadas terapias alternativas. Asegura que “el sida no es un fenómeno infeccioso” y que su causa es una intoxicación “tanto a nivel físico-químico como a nivel psicológico. Se ha producido un efecto vudú colectivo sobre la población de afectados, diciéndoles desde todas partes que tenían un virus que tarde o temprano, pero sin remedio, les mataría. Y, además, eso se ha convertido en una verdad dogmática que no permite a la persona afectada disponer de otro tipo de información. Esto, sumado a la marginación y desprecio de su propio hábitat social, produce en el marcado una desmoralización y un terror que son suficientes para destruir la vitalidad de cualquiera”.

Forcades, la gripe A y sus mentiras

La defensa que la presentadora hace de Teresa Forcades resulta ridícula. Afirma que, cuando saltó a la escena pública en otoño de 2009 con su vídeo Campanas contra la gripe A, la monja dijo cosas que luego hubo que admitir, algo que es siemplemente falso. La religiosa alertaba en su vídeo del riesgo de vacunarse contra la gripe y alimentaba la idea de que quienes, según ella, dominan el mundo podían llegar a provocar una pandemia para acabar con la mitad de la población. Mentía cuando decía que Organización Mundial de la Salud (OMS) había modificado la definición de pandemia para que encajara con las características de la gripe A y también cuando presentaba como prueba del peligro de las vacunas la contaminación de unas muestras que mataron varios hurones. Es cierto que una compañía farmacéutica mandó por error a algunos laboratorios muestras de vacuna contaminadas, pero el fallo se produjo en la fase de experimentación con animales y fue detectado. Y sentenciaba: “Con los datos que tenemos, es más probable pensar que aquí haya una mala intención que no pensar que haya habido unas causalidades casi imposibles”.

La monja antivacunas fue poco después de su debut mediático la estrella del II Congreso Ciencia y Espíritu, junto con negacionistas del sida, exopolíticos, defensores de que el 11-S fue un autoatentado de Estados Unidos, creyentes en la Tierra hueca, propagandistas de la contaminación electromagnética, los chemtrails, las casas piramidales con efectos terapéuticos, el alma grupal y otras chaladuras. Y ahora, como bien recordaba Javier Salas hace unos días, forma parte de la troupe de charlatanes del ébola y no duda en publicitar como remedio del mal la solución mineral milagrosa (MMS), un producto tóxico que algunos estafadores dicen que cura todo tipo de patologías, incluido el autismo.

Para García Blanca, el actual brote de ébola es obra de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la OMS, la Unicef, el Banco Mundial, la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Rockefeller y los laboratorios farmacéuticos. La estrategia, dice, se remonta a hace mucho tiempo. “Ya en los años 40 empezaron las primeras fabricaciones de epidemias de gripe falsas para mantener una agencia gubernamental que se dedica a la vigilancia de enfermedades”, los CDC. El colaborador de Discovery DSalud atribuye a los CDC la autoría de todo tipo de brotes de enfermedades, “incluida la epidemia falsa de sida de 1981″. Y yo pienso en los miles, centenares de miles de implicados en la conspiración, desde investigadores de primera línea hasta médicos especialistas, técnicos de laboratorio y demás. Todos callados, guardando el secreto de que el VIH no causa el sida, las diferentes gripes han sido creadas en laboratorio y el ébola es inofensivo como un gatito. Si tan seguros están de lo que dicen, ¿por qué no se inyectan García Blanca, Campoy, Forcades, Pamiés y compañía muestras de los inofensivos VIH y ébola?

Entiendo que los científicos no quieran prestarse al debate o a desmentir a personajes como éstos para no dar a sus disparates una relevancia inmerecida, pero, entonces, ¿qué van a creer, por ejemplo, los ciudadanos que hayan escuchado en la radio pública vasca que el virus del sida no existe, que las epidemias las montan los CDC y la OMS en beneficio de las farmacéuticas y demás disparates? Por otra parte, ¿es de recibo permanecer callados cuando una emisora pública difunde ideas anticientíficas y conspiranoicas sobre asuntos de salud pública? Piénsenlo, por favor.

La grafología, Europa Press y ’20 Minutos': presentando como ciencia una arte adivinatoria

Mezcla mentiras con verdades y las primeras saldrán ganando. Es algo que ya explotaron Louis Pauwels y Jacques Bergir en la revista Planète, donde en los años 60 mezclaban ciencia y ciencia fición con pseudociencia en beneficio de esta última, y que en la actualidad rentabilizan Iker Jiménez, en Cuatro y la Cadena SER, y Bruno Cardeñosa, en Onda Cero, con la complicidad de científicos y divulgadores poco escrupulosos. Así consiguen los promotores poner al mismo nivel ante su público el conocimiento científico que la última posesión demoniaca o secuestro extraterrestre.

Reportaje sobre la grafología publicado bajo el epígrafe de 'ciencia' en '20 Minutos'.Un ejemplo de esa práctica, habitual en el mal llamado periodismo del misterio, lo dio el viernes la agencia Europa Press en un reportaje titulado “Enséñame cómo escribes y te diré cómo eres”, dedicado a la grafología. El autor presenta esa práctica como “el estudio del carácter y psicología de una persona a través de los rasgos de su escritura, lo que incluye su letra. Hay una serie de parámetros generales que se desprenden de esta ciencia y que sirven para conocer la personalidad de una persona más a fondo”. Según 20 Minutos, que ha publicado el reportaje bajo el epígrafe de ciencia, la grafología “revela el carácter y la psicología de una persona y tiene múltiples usos: selección de personal, justicia…”; “el tamaño de la letra, la existencia de márgenes, la direcciónde las líneas, la curvatura de las letras o el orden y la limpieza revelan rasgos de la personalidad”; y “la firma también es muy reveladora: poner o no los apellidos, cerrar con un círculo la firma o poner punto final dicen mucho del autor”.

El segundo párrafo de la nota merece un lugar de honor en los anales del periodismo gilipollas. Dice:

“La grafología es muy práctica ya que se usa con frecuencia en el ámbito laboral y tiene múltiples usos: se utiliza para la selección de personal, ya que ayuda a conocer las aptitudes y posibilidades de cada sujeto para un puesto de trabajo; se usa también para llegar a determinar la mano autora de firmas presuntamente falsificadas o anónimas; y sirve incluso para conocer rasgos de personajes históricos. De hecho, esta técnica, está reconocida en los tribunales de justicia para su uso”.

Cualquiera que, sin saber más, lea ese párrafo concluirá que la grafología es una ciencia porque, si no, no se usaría en la selección de personal y para autentificar firmas. De hecho, todos hemos visto anuncios de empleo en los que se pide al currículo a mano y noticias en las que expertos se pronuncian sobre la autenticidad de una firma achacada a alguien. Pero es que ese párrafo es un revoltijo al estilo de Planète, Cuarto milenio y La rosa de los vientos. Mezcla pseudociencia y ciencia -grafología y peritaje caligráfico- a mayor gloria de la primera. Porque la grafología es una arte adivinatoria como la quiromancia, la lectura de los posos del café, el tarot, la astrología y otras.

La grafología es brujería

“La grafología es simplemente una rama de un grupo de prácticas pseudocientíficas conocidas como lectura de carácter. En varias épocas, los lectores de carácter han asumido que pueden abrir una ventana hacia nuestra arquitectura psicológica al interpretar los rasgos del rostro (fisiognomía), los pliegues en la mano (quiromancia), las protuberancias de la cabeza (frenología), la forma del ombligo (onfalomancia), las arrugas de la frente (metoposcopia), las hojas de té (taseografía), la dirección de rayos de luz reflejados en las uñas de la mano (onicomancia) y, nuestro favorito, la apariencia de pastelillos de albahaca (critomancia)”, explican los psicólogos Scott O. Lilienfield, Steven Jay Lynn, John Ruscio y Barry Beyerstein en su libro 50 grandes mitos de la psicología popular (2010). Y añaden que debe su inmerecida fama a “la confusión de los grafólogos con los examinadores de documentos cuestionados”, es decir, con los peritos calígrafos, que son expertos en determinar falsificaciones y autorías de documentos mediante el análisis de la caligrafía -cuando hablamos de manuscritos y firmas-, de las tintas, del papel… Un error en el que ha caído Europa Press.

En el segundo párrafo de la nota la agencia, se presentan la interpretación de la personalidad a través de la escritura y el peritaje caligráfico como variantes de una misma práctica. Un disparate. Sería como decir que la astrología y la astronomía son dos caras de una misma ciencia. O que lo son la alquimia y la química, la ufología y las astrobiología, la parapsicología y la psicología… No existe nada parecido a una interpretación científica de la personalidad por la escritura. Si hay empresas que usan la grafología en los procesos de selección de personal -que las hay-, igual es hora de empezar a denunciar esta práctica públicamente, ¿no creen? Porque es tan discriminatoria como elegirlos según el horóscopo, las líneas de la mano, la forma del cráneo o el color de pelo.

El resto de la nota Europa Press habla de lo que, según los grafólogos, dice nuestra letra de nosotros. Una bobada tras otra con el mismo fundamento que una lectura de las líneas de la mano. Los estudios controlados han demostrado que, si no cuentan con más información que la letra impresa, los grafólogos no aciertan sobre el autor de un texto más que los legos. Es decir, lo obvio. Cuando retratan a un personaje histórico por su escritura, los grafólogos dicen lo que ya todo el mundo sabe, sólo que lo disfrazan argumentando cosas como que las efes de Franco, Hitler, Mussolini, Pinochet y Stalin revelan su crueldad, y otras tonterías por el estilo. Y también hay grafólogos, como César Vidal -sí, también dice que es grafólogo-, que usan la interpretación de la escritura para insultar al enemigo político y decir de él -en este caso de José Luis Rodríguez Zapatero- que demuestra que es un “acomplejado”, un “torpe para relacionar ideas”, un “autoritario”, un “materialista descarnado”, un “receloso -e incluso envidioso- de la gente de talla”…

El ‘fake’ de la mujer con tres pechos y el periodismo gilipollas

La mujer con tres tetas y parte del documento en el que denuncia el robo de una maleta con, entre otras cosas, 'una prótesis de tres pechos'.

Una estadounidense se ha gastado 15.000 euros en ponerse un tercer pecho para hacerse famosa, cuentan multitud de medios desde hace días. Añaden que Jasmine Tridevil, una joven de Tampa (Florida), ahorró para ello durante dos años y más de 50 cirujanos se negaron a operarla antes de  que uno se prestara a ello, a cambio de que le exigiera que nunca revelaría su nombre. Si su detector de bulos se ha disparado al leer esa noticia, felicidades: la historia de la mujer con tres pechos es un fake, un montaje, un fraude.

jasmine-tridevil-com

Como explican en Snopes, el dominio jasminetridevil.com está a nombre de Alisha Golden, una masajista de Florida que es un clon de la mediática Jasmine Tridevil, si bien tiene sólo dos tetas. Además, la web TMZ ha conseguido un documento que demuestra el fraude. Fechado el 16 de septiembre de este año, es una denuncia presentada por Golden ante la Policía del aeropuerto de Tampa por el robo de una maleta negra de nailon que contenía, entre otras cosas, “una prótesis de tres pechos” valorada en 5.000 dólares, según la mujer.

La engañabobos es masajista y propietaria de Alisha Golden Touch, firma que en un directorio de empresas se presenta como “proveedora de bulos de Internet desde 2014″ y “especialista en masajes a mujeres con tres pechos”.

Otro éxito más del periodismo gilipollas.

La maldición de Aaron Ramsey, la muerte de Robin Williams y el periodismo gilipollas

Información sobre la maldición de Aaron Ramsey.“La muerte de Robin Williams agranda la maldición de Ramsey”, dice lainformacion.com. Y aclara en dos subtítulos la relación -si puede llamarse así- entre el futbolista del Arsenal y el actor fallecido : “Sus últimos cuatro tantos han precedido al fallecimiento de Osama Bin Laden, Steve Jobs, Muamar Gadafi y Whitney Houston”; “Este fin de semana anotó ante el Manchester y ayer conocíamos la noticia del fallecimiento del actor Robin Williams”. No es una inocentada; no estamos a 28 de diciembre.

Cuenta lainformación.com que “todo empezó el 1 de mayo de 2011 cuando Ramsey marcó ante el Manchester United. Al día siguiente Osama Bin Laden era ejecutado”. ¿Cree usted que fue casualidad? Para nada, según el autor, quien recuerda que Steve Jobs murió tres días después de otro gol de Ramsey, Muamar Gadafi al día siguiente de otro tanto y Whitney Houston tres cuartos de lo mismo. “Afortunadamente, Ramsey no es un goleador como Cristiano Ronaldo o Messi, porque de ser así la lista de famosos desaparecería rápidamente”, tranquiliza el redactor a sus lectores.

La maldición de Aaron Ramsey en la portada de 'lainformacion.com'.Ah, la noticia, que en la subportada de Deportes se equipara a la de que “Europol alerta de un posible atentado yihadista durante el Mundial de Basket”, acaba con ese mantra que parece legitimar la publicación de cualquier memez en los tiempos que corren: “Las redes sociales ya se han hecho eco de esta maldición y ha comenzado a circular imágenes de sus últimos goles junto con las fotos de los personajes famosos que perdieron la vida horas después de los tantos del inglés. Ya saben: cualquier tontería dicha en Twitter es noticia.

La maldición del futbolista galés ha merecido la atención, entre otros, de Azteca Deportes, donde dicen que “salvar un gol de Aaron Ramsey es salvar una vida”; Terra, que destaca que una de sus víctimas fue el dictador argentino Jorge Videla; y el portal deportivo Goal, que da la clave al precisar que, “si de los 40 goles que suma [Ramsey] en total en su carrera, en 9 ocasiones lo siguió una muerte, evidentemente una fuerza mayor lo persigue”. Dada la cantidad de famosos que hay en el mundo y que la muerte no tiene que ocurrir el mismo día que el gol ni al siguiente -se habla en varios de los casos de hasta tres días de demora-, y ni siquiera siempre, es muy fácil atribuir el fallecimiento de alguien conocido al furbolista del Arsenal. Sólo hace falta bucear en las necrológicas…

Que ahora recuerde, en las últimas semanas nos han dejado la actriz Marilyn Burns, la reina del grito (5 de agosto); el actor James Garner (19 de julio); la escritora Nadine Gordiner (13 de julio); el director de orquesta Lorin Maazel (13 de julio); la escritora Ana María Matute (25 de junio); el actor Eli Wallach (24 de junio)… y seguro que hay más. Los inventores de la maldición de Ramsey no han encontrado 40 víctimas para sus 40 goles sólo porque no se han puesto a buscar. Y lo mismo podrían hacer con cualquier otro futbolista.

Ya verán cómo en las próximas horas más medios se suman a este festival de la estupidez que es la maldición de Aaron Ramsey.