Periodismo gilipollas: Susanna Griso cree que la personalidad se refleja en las huellas dactilares

«La dactilopsicología es una ciencia que, a través del análisis dáctilar de las yemas de los diez dedos de las manos de cualquier persona, consigue averiguar las capacidades innatas heredadas por la persona», dijo el martes Luis Orduña, inspector jefe de la Policía Científica, en Espejo público, en Antena 3. Y luego hizo una exhibición de sus habilidades, tan científicas como las de un astrólogo, un grafólogo o un culomántico. Fue a hacer publicidad de su último libro, Huellas psicologicas (2011), y puso en evidencia a Susanna Griso y sus colaboradores no por lo que dijo de sus personalidades tras la lectura de huellas, sino porque todos ellos se tragaron la patraña, según me alertó el psicólogo Pedro Luis Gómez Barrondo, miembro del Círculo Escéptico, nada más presenciar el espectáculo.

En la biografía de este experto -con estudios en derecho, periodismo y medicina legal-, se dice que «en 1977 descubrió la relación genética entre las morfologías de las huellas dactilares y las capacidades o formas de comportamiento de las personas. Desde ese año, investigó y creó una nueva ciencia a la que denominó: dactilo-psicología». Lleva más de treinta años peleando por el reconocimiento de su ciencia y, ¡fíjense si es injusto el mundo!, aún no le han dado el Nobel. Como premio de consolación, se pasea por los medios de comunicación diciendo obviedades después de mirar con lupa las yemas de los dedos del personal.

Creer que las huellas dactilares revelan la personalidad es equiparable a creer que lo hacen la caligrafía, los rasgos faciales o la posición de los astros el día del nacimiento. Obviamente, hay quien se gana bien la vida practicando la grafología y la morfopsicología porque siempre hay gente dispuesta a creer en chorradas y pagar por ellas. Pero que exista negocio no significa que ninguna de estas prácticas tenga más fundamento que la lectura de manos o la elaboración de pócimas mágicas. Grafólogos y morfopsicólogos sólo aciertan en sus caracterización cuando conocen al sujeto objeto de análisis o hay algun rasgo evidente, como la letra de algunos trastornados. Si la cara no corresponde un famoso o no saben de quién es la letra ni se les proporciona ninguna pista, estos expertos son tan certeros como Rappel en lo suyo. Y con la dactilopsicología pasa lo mismo

Famosos crédulos

Orduña cuenta a sus interlocutores lo que éstos quieren oír. Así, sostiene que Griso es «una persona muy sensible y cariñosa; pero, ¡ojo!, también tiene la capacidad agresiva. O lo que es lo mismo, se trata de una persona trabajadora, luchadora y tajante». Y hace unos años le dijo a Carlos Herrera que «es una persona fuerte, valiente y, sobre todo, muy inteligente». Como siempre han hecho los adivinos, este dactilopsicólogo se vanagloria de haber estudiado las yemas de los dedos personajes populares y cita a Concha García Campoy, Nieves Herrero, Encarna Sánchez, Pepe Navarro, Antonio Herrero, Jesús Hermida, Enric Sopena, Ángel Cristo, Bárbara Rey, Marc Ostarcevic y Norma Duval. En todos esos casos, a las habituales perogrulladas, podía haber añadido: «Y veo que también es un crédulo de tomo y lomo».

Este policía cree que su ciencia -y el posesivo es de lo más apropiado- sólo será reconocida como tal cuando estadounidense diga que lo es o tras su muerte. “Yo me brindo a las entidades culturales para realizar conferencias o bien una investigación que demuestre que es una ciencia exacta. Y es que quiero dejar algo sembrado antes de morir y que esta ciencia no se pierda”, declaraba hace un año a Diario de Alcalá. Si lo desea, en el Círculo Escéptico organizamos una demostración controlada de sus habilidades ante un comité de expertos y con un protocolo científico. Claro que también puede seguir paseándose por los medios de comunicación lamentando la ceguera de la ciencia oficial, haciendo lectura de yemas de dedos y dejando en ridículo a periodistas y personajes populares. Aunque esto último es tan fácil…

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

21 respuestas a «Periodismo gilipollas: Susanna Griso cree que la personalidad se refleja en las huellas dactilares»

  1. «Y después de esto ¿Qué validez tienen las sentencias dictadas en base a las investigaciones de este menda? ¡Que manera de enmierdar el trabajo de investigación! »

    Pues la misma validez que las confesiones de brujería obtenidas por la Inquisición bajo tortura, que no eran más que una confirmación forzada de los prejuicios del propio inquisidor. Porque para acusar a alguien de brujería hay que empezar por demostrar que la brujería es posible, y en segundo lugar, que el torturado dice la verdad y no lo que el inquisidor quiere oír.

    En este caso, antes de aplicar un método de análisis hay que demostrar científicamente que funciona, y para ello debe ser igual de eficaz y ser capaz de obtener datos objetivos y precisos de gente a la que el investigador no conozca de nada, ni haya visto siquiera. Y sólo luego podemos empezar a hablar de su aplicación legal… y sólo empezar a hablar…

    Pero los pseudocientíficos siempre empiezan la casa por el tejado: Primero dicen que sus técnicas funcionan y pretenden que se reconozcan a priori como válidas, y lo de la demostración científica, si eso, ya vendrá con el tiempo (el típico «algún día se demostrará» o «la ciencia no lo sabe todo» o «también se rieron de Galileo», etc)… Y eso es tan fascista como presuponer que alguien que te cae mal o te conviene condenar es un delincuente y luego emplear una técnica de tu invención que te lleve a las conclusiones que a ti te dé la real gana para justificarte.

    Espero que se entienda lo peligroso que resultan estas aparentemente «inocentes» pretensiones pseudocientíficas y las injusticias y atropellos que pueden llegar a provocar. Porque este hombre pretende confirmar SU verdad subjetiva del modo que a él le convenga (como él mismo dice: con «SU ciencia», como si hubiera varias, al gusto del consumidor) sin previamente demostrar nada científica ni objetivamente. Y eso es tan grave como amañar pruebas, sólo que en este caso las pruebas directamente se inventan.

  2. Vaya invasión de pseudociencias en televisiones privadas, públicas, y universidades que tenemos últimamente…
    http://www.treecreativity.com/2012/02/new-age-la-nueva-religion-mundial.html

  3. Y después de esto ¿Qué validez tienen las sentencias dictadas en base a las investigaciones de este menda? ¡Que manera de enmierdar el trabajo de investigación!

  4. La entrevista es fascinante, el inspector es el clásico charlatán que actúa cual gitana vieja («tú eres muy mujer»), finge ojear con la lupa unos dedos y sin dudarlo hace la más descarada pelota a los periodistas que le rodean, a todos y sin excepción. Lo patético es que éstos no le cuestionan nada, le ríen las gracias y parecen caer todos en el Síndrome de Forer, que sirve para todo, para todos y en definitiva para nada.

  5. La obra de este señor:

    – Las huellas de Jesucristo, Ed. Visión Libros. 2008.
    – Dactilo-Psicología. Capacidades hereditarias del comportamiento humano, Ed. Visión Libros. 2009.
    – Saber es ser, Ed. Visión Libros. 2010.
    – Huellas psicológicas, Ed. Visión Libros. 2011.

    Como dicen los cristianos, por sus obras lo conocereis.

    Sun salud☼.

  6. El Sr. Gámez está realmente obsesionado con la grafología. En cuanto puede la mete. La verdad es que da que pensar su fijación mental al respecto. Es como cuando uno saca siempre a colación, venga o no venga a cuento, que no es homosexual… Uyuyuy…

  7. Este sistema, como tantos otros, presenta un maravilloso porcentaje de acierto para «descrubrir» rasgos de personalidad «publicos» de personajes conocidas… la huella de Hitler… es un loco megalomano, la huella de Moourinho… es manipulador y sabe manejar a los que tiene alrededor, la huella de Homer Simpson… es un gordo, borracho y egoista, pero con buen fondo… vamos… lo de siempre… y si no se conoce al dueño de la huella… pues tambien lo de siempre… es una persona con caracter, pero a veces inseguro, gran profesional y mejor persona, amigo de sus amigos…
    Voy a promober la quinientoseurosologia… descubro la personalidad en como una persona me entrega (sin dovolucion) un billete de 500 euros…

  8. El único dedo que le enseñaría a este pájaro que se aprovecha de su posición, o al menos del bagaje profesional que esta le da, sería el corazón extendido, caso igualmente punible si se le hincha la vena…

  9. Pues se me ha caído al suelo aquel mito que decía que la policía científica española era de las mejores del mundo, si tienen a ese lumbreras como inspector jefe y no como el becario de las fotocopias que es lo máximo que le correspondería por su «ciencia».

    Supongo que tendrá bien definida la huella dactilar del psicópata asesino («muy agresivo, nada empático, egocéntrico perfecto»), por ejemplo, y que gracias a que la misma policía dispone de las huellas de TODOS los españoles con DNI, pronto van a empezar las detenciones masivas.

  10. Muchas gracias, Gámez, por ponerme en la pista de esta nueva ciencia. Estoy seguro de que todas las investigaciones que ha realizado avalan a este científico. Iré corriendo a comprar su ibro y se lo voy a recomendar a todos mis conocidos. De verdad, te agradezco el dato. Ojalá venda muchos miles de libros. Ahora que lo pienso, ¿cómo va la venta de «La cara oculta del misterio»? ¿Superaste ya los 25 ejemplares?

  11. «Yo no habría usado el calificativo de «gilipollas» puesto que muchos de esos periodistas se ven abocados, sin quererlo muchas veces, a hacer este «periodismo» basura que pide el pueblo»

    No veo que «basura» sea mejor que «gilipollas», y se está calificando a ese tipo de periodismo, ojo, no al periodista, eso que quede claro. Porque ni los más inteligentes están exentos de cometer «gilipolleces» o de hacer el «gilipollas» a veces, o muchas, especialmente si es verdad que no eligen ellos los temas.

    Pero las gilipolleces, gilipolleces son, las diga quien las diga y les dé pábulo quien se las dé. Y cuantas más dices o más haces, más fácil que te acaben confundiendo con un verdadero gilipollas. Porque un verdadero gilipollas no puede evitarlo, porque no es consciente de sus gilipolleces. Pero alguien consciente de sus gilipolleces, si no rectifica, entonces es plenamente culpable y responsable de ellas, y merece por tanto mayor desprecio que un gilipollas auténtico que no sabe lo que hace y lo que merece es compasión.

    De modo que si un periodista accede a vender su dignidad, que no se ofenda luego por el desprecio y el descrédito que se gane. Que apechugue…

  12. Impresionante!, que ese cargo público del que depende parte de nuestra seguridad sea un abuelo charlatán que se cree sus propios cuentos. «Un 45% de frialdad», toma dato científico. Eso sí: el libro bien visible para hacer negocio … casualmente, como todos estos charlatanes.

    Yo no habría usado el calificativo de «gilipollas» puesto que muchos de esos periodistas se ven abocados, sin quererlo muchas veces, a hacer este «periodismo» basura que pide el pueblo, tipo programas morbosos, etc. Ellos están atados a la madre publicidad, que es la que les alimenta y el pueblo pide noticias distintas y morbosas, da igual que se hayan contrastado o no.

    A Susana es posible que le pase como a Mª Teresa Campos, que declaró un día que le habían «obligado» a meter chorri-temas del corazón y morbosos en sus espacios porque era lo que daba share. Hoy ya puede elegir, pero para eso hay que tener un caché que seguramente Susana todavía no tenga. No creo que todos esos colaboradores se crean esas memeces de psicología generalista indemostrable yvaga; seguramente muchos por dentro se estarían riendo del abuelo y sus cuentos autocreidos, pero … el share es el share y no te puedes poner delante de la cámara y decir a los espectadores: «si usted se cree esto, prepárese, porque se la van a colar bien colada en mil cosas más».

  13. Si si. El Luis Orduña este lo que pasa es que es un espabilao. Mientras que simulaba que estaba mirando las huellas con la lupa, se estaba poniendo morao mirando por el escote.

  14. Cuando leo estas cosas, me pregunto de cuántas ofertas de trabajo habré sido descartado porque, a pesar de ajustarse mi curriculum al puesto, alguna agencia de magufos sacacuartos ha analizado mi firma, mi foto o mi carta astral y ha llegado a la conclusión de que mis energías son negativas.

  15. A ver, dos cosas. Primero que ni siquiera los perfiles psicológicos son fiables, se basan en estereotipos y prejuicios del que realiza el perfil, sino que le pregunten al francotirador de Washington D.C y su cómplice. que se suponían que eran sólo uno y blanco. Así que como para darle valor a una apreciación basada en la caligrafía y ni mucho menos en rasgos físicos. Si la «dactilopsicología» resulta que funciona ¿por qué no la frenología? Ah si, porque ya hace bastantes años que se demostró que era una patraña.

    Lo segundo ¿pero qué te esperas en un país en el que otro inspector jefe de policía acabó dedicándose a presentar un programa matutino en el que le daban pábulo a un personaje como Txumari Alfaro? Lo tuyo es fe en el homo hispalis Gámez, lo tuyo es fe…

    Sun salud☼.

    PS: «Grafólogos y morfopsicólogos sólo aciertan en sus caracterización cuando conocen al sujeto objeto de análisis o hay algun rasgo evidente, como la letra de algunos trastornados»

    Si, y que sus escritos sean con su propia sangre o sobre todas las paredes de la celda acolchada o directamente firman Napoleón Bonaparte, porque siguiendo el razonamiento a los médicos de cabecera habría que internarlos en el psiquiátrico por el mero hecho de escribir jeroglíficos en vez de letras.

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