Morfopsicología

La astrología explica la inestabilidad política española, según ‘El Mundo’

Arranque del reportaje astrológico de 'El Mundo' sobre la situación política española.Una doble página dedicaba el domingo el diario El Mundo a analizar la situación política española desde el punto de vista de la astrología. Sí, ha leído bien, de la astrología. En 2016, un periódico español consulta las estrellas para ver cuándo tendremos un nuevo Ejecutivo. “No habra Gobierno ¡¡por Saturno!!”, se titula el disparate, firmado por el astrólogo Vicente Cassanya. “El triángulo que configuran Neptuno, Saturno y la Tierra marca un tiempo de alta inestabilidad política”, afirma el augur, quien añade que “habrá crisis hasta final del 2017”, cuando Rajoy pasará a la Historia. “Podríamos decir que Mariano Rajoy encarna a Saturno, Pedro Sánchez a Neptuno y Albert Rivera a la Tierra… Todo ellos y el líder de Podemos nacieron marcados por el ciclo Saturno-Neptuno, algo excepcional“, escribe Cassanya. Para él, “estamos en el ciclo maldito de los planetas”.

No merece la pena pararse a analizar nada. Son dos páginas de sinsentido astrológico, como lo serían si estuvieran dedicadas a la firma de los líderes políticos o la forma de sus caras. Cito la grafología y la morfopsicología porque son las dos artes adivinatorias, junto con la astrología, con las que más frecuentemente hacen el ridículo los grandes medios en periodos electorales. Supongo que el diario madrileño no ha consultado las entrañas de aves por miedo a la reacción de los animalistas.

Hubo un tiempo en el que El Mundo se llamó El Mundo del siglo XXI. Está claro que le sobraba una equis.

Grafólogos usan fraudulentamente el nombre del CSIC para promocionar un congreso pseudocientífico

Los organizadores del VI Foro internacional de grafología, psicología del rostro y lenguaje corporal están usando fraudulentamente el nombre del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) -lo llaman Centro Superior de Investigación Científica en su publicidad- para promocionar las jornadas. El encuentro se celebrará el 25, 26 y 27 de febrero en Barcelona, y sus organizadores afirman en los anuncios que tendrá lugar en el CSIC, en el número 64 la calle Hospital. El mensaje de correo que están enviando a los medios de comunicación dice:

Los próximos días 25,26 y 27 de febrero se celebrará en Barcelona en el Centro Superior de Investigación Científica (CSIC) el primer congreso en España de lenguaje corporal, psicología del rostro y grafología como ciencia.

Cartel del VI Foro internacional de grafología, psicología del rostro y lenguaje corporal, con la referencia al CSIC.“No cuentan con el apoyo del CSIC, ni se les ha cedido ningún local. Les hemos pedido que quiten el nombre del CSIC de la publicidad porque no queremos que aparezca vinculado a la pseudociencia”, me ha comentado un portavoz de la entidad. El inmueble que acoge el encuentro es un edificio propiedad del CSIC que funciona como residencia de investigadores y gestiona una empresa privada. Fue esta última la que dio el permiso de uso a los organizadores del congreso de grafología creyendo que era un encuentro científico como otros que tienen lugar en sus locales. Sin embargo, tras enterarse de la naturaleza real de la reunión -en la que se hablará de cosas como “la simbología de la firma” y “la psicología del rostro”- y de que sus promotores estaban usando el nombre del CSIC engañosamente, se ha retirado el permiso y el encuentro pseudocientífico ya no se celebrará en la residencia de investigadores.

Los practicantes de la grafología aseguran que pueden deducir el carácter de una persona a partir de cómo escribe, de si las mayúsculas son muy grandes, las letras van separadas, las líneas se inclinan hacia uno u otro lado… En vez de leer la personalidad en las líneas de la mano, la leen en la letra manuscrita. No hay que confundirlos con los peritos calígrafos, los expertos forenses que certifican, por ejemplo, si alguien es el autor o no de un manuscrito que se le atribuye. Los morfopsicólogos, por su parte, pretenden deducir la personalidad a partir de los rasgos faciales. Grafología y morfopsicología son artes adivinatorias, como la quiromancia, la lectura de los posos del café, el tarot, la astrología y otras.

No es la primera vez que ocurre algo así. En otoño de 2012, los organizadores del congreso pseudocientífico Historia, mitos y leyendas en el arte, que se celebró en Sevilla el 1 y 2 de diciembre, promocionaron el acto en Internet como si contaran con el respaldo del CSIC. El encuentro, en el que iban a participar un zahorí, un investigador de fenómenos forteanos y el conductor de un programa de radio pseudocientífico, entre otros, no contaba con ningún apoyo del CSIC.

La grafología, la morfopsicología y la dactilopsicología, en Radio Nacional de España

Toni Garrido y yo hemos hablado hoy de la grafología, la morfopsicología y la dactilopsicología, en la decimotercera de mis colaboraciones semanales en Asuntos propios, en Radio Nacional de España.

La dactilopsicología, en Punto Radio Bizkaia

Patxi Herranz y yo hablamos el 8 de febrero en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, de la dactilopsicología, en la decimonovena entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

Periodismo gilipollas: Susanna Griso cree que la personalidad se refleja en las huellas dactilares

“La dactilopsicología es una ciencia que, a través del análisis dáctilar de las yemas de los diez dedos de las manos de cualquier persona, consigue averiguar las capacidades innatas heredadas por la persona”, dijo el martes Luis Orduña, inspector jefe de la Policía Científica, en Espejo público, en Antena 3. Y luego hizo una exhibición de sus habilidades, tan científicas como las de un astrólogo, un grafólogo o un culomántico. Fue a hacer publicidad de su último libro, Huellas psicologicas (2011), y puso en evidencia a Susanna Griso y sus colaboradores no por lo que dijo de sus personalidades tras la lectura de huellas, sino porque todos ellos se tragaron la patraña, según me alertó el psicólogo Pedro Luis Gómez Barrondo, miembro del Círculo Escéptico, nada más presenciar el espectáculo.

En la biografía de este experto -con estudios en derecho, periodismo y medicina legal-, se dice que “en 1977 descubrió la relación genética entre las morfologías de las huellas dactilares y las capacidades o formas de comportamiento de las personas. Desde ese año, investigó y creó una nueva ciencia a la que denominó: dactilo-psicología”. Lleva más de treinta años peleando por el reconocimiento de su ciencia y, ¡fíjense si es injusto el mundo!, aún no le han dado el Nobel. Como premio de consolación, se pasea por los medios de comunicación diciendo obviedades después de mirar con lupa las yemas de los dedos del personal.

Creer que las huellas dactilares revelan la personalidad es equiparable a creer que lo hacen la caligrafía, los rasgos faciales o la posición de los astros el día del nacimiento. Obviamente, hay quien se gana bien la vida practicando la grafología y la morfopsicología porque siempre hay gente dispuesta a creer en chorradas y pagar por ellas. Pero que exista negocio no significa que ninguna de estas prácticas tenga más fundamento que la lectura de manos o la elaboración de pócimas mágicas. Grafólogos y morfopsicólogos sólo aciertan en sus caracterización cuando conocen al sujeto objeto de análisis o hay algun rasgo evidente, como la letra de algunos trastornados. Si la cara no corresponde un famoso o no saben de quién es la letra ni se les proporciona ninguna pista, estos expertos son tan certeros como Rappel en lo suyo. Y con la dactilopsicología pasa lo mismo

Famosos crédulos

Orduña cuenta a sus interlocutores lo que éstos quieren oír. Así, sostiene que Griso es “una persona muy sensible y cariñosa; pero, ¡ojo!, también tiene la capacidad agresiva. O lo que es lo mismo, se trata de una persona trabajadora, luchadora y tajante”. Y hace unos años le dijo a Carlos Herrera que “es una persona fuerte, valiente y, sobre todo, muy inteligente”. Como siempre han hecho los adivinos, este dactilopsicólogo se vanagloria de haber estudiado las yemas de los dedos personajes populares y cita a Concha García Campoy, Nieves Herrero, Encarna Sánchez, Pepe Navarro, Antonio Herrero, Jesús Hermida, Enric Sopena, Ángel Cristo, Bárbara Rey, Marc Ostarcevic y Norma Duval. En todos esos casos, a las habituales perogrulladas, podía haber añadido: “Y veo que también es un crédulo de tomo y lomo”.

Este policía cree que su ciencia -y el posesivo es de lo más apropiado- sólo será reconocida como tal cuando estadounidense diga que lo es o tras su muerte. “Yo me brindo a las entidades culturales para realizar conferencias o bien una investigación que demuestre que es una ciencia exacta. Y es que quiero dejar algo sembrado antes de morir y que esta ciencia no se pierda”, declaraba hace un año a Diario de Alcalá. Si lo desea, en el Círculo Escéptico organizamos una demostración controlada de sus habilidades ante un comité de expertos y con un protocolo científico. Claro que también puede seguir paseándose por los medios de comunicación lamentando la ceguera de la ciencia oficial, haciendo lectura de yemas de dedos y dejando en ridículo a periodistas y personajes populares. Aunque esto último es tan fácil…