Varios

¡Felices fiestas!

Los no creyentes siempre hemos celebrado las fiestas de fin de año. Como explicaba hace tres años David Silverman, director de los Ateos Americanos, “ninguna de las prácticas tradicionales de la Navidad nació con el cristianismo. Lo que llamamos Navidad tiene su origen en eventos seculares como el solsticio de invierno y el cambio de las estaciones, así como fiestas paganas como las fiestas de Yule“.

Este año, el Centro para la Investigación (CfI) desea felices fiestas a todos en un anuncio de 15 segundos en un luminoso de Times Square (Nueva York), que comienza diciendo que “millones [de personas] expresan alegría y buena voluntad sin la religión” y se despide con un: “Le deseamos la paz y la iluminación en el Año Nuevo”. Ronald Lindsay, presidente de la organización, ha recordado que los buenos deseos de los humanistas seculares son para todo el mundo y para todos los días. “Nuestro deseo de paz e iluminación, alegría y buena voluntad, no requiere de ninguna creencia religiosa ni está reservado a ningún día sagrado. El calor y la simpatía de estos días son cosas que tratamos de fomentar durante todo el año, para los creyentes y no creyentes por igual”.

El CfI cierra con esta felicitación la campaña Vivir sin religión, cuyo lema es: “No necesitas a Dios para tener esperanza, para ser solidario, para amar, para vivir”. Promovida en España por el CfI y el Círculo Escéptico, partía del hecho de que “la integridad humana no depende de las creencias religiosas. Hay creyentes buenos y no creyentes buenos, y hay creyentes y no creyentes malvados. No se puede predecir el carácter moral de alguien sólo por sus creencias metafísicas”.

Sea negro, blanco, mestizo… Alto, bajo, gordo, delgado… Mujer u hombre. Heterosexual, homosexual o bisexual. De izquierdas, derechas o apolítico. Creyente o no creyente. Sea lo que sea, si es honesto y cree que todo ser humano tiene derecho a vivir como quiera mientras no haga daño a los demás, le deseo felices fiestas, lo mejor para el próximo año y que disfrute de estos días junto a sus seres queridos. Yo así lo pienso hacer.

Feliz Navidad 2013.La felicitación es obra de Matt Bors para el Comité para la Investigación Escéptica (CSI).

¡Los zombis quieren tu iPad! ¡No lo dejes a la vista en el coche!, aconseja la Policía de Los Ángeles

El Departamento de Policía de Los Ángeles ha colgado en su canal de YouTube una parodia en la que patrulleros detienen a un grupo de zombis que roba iPads y otros objetivos valiosos del interior de los coches aparcados en una zona residencial. ¿El objetivo del vídeo? Concienciar a los angelinos de que basta con cerrar con llave el coche y no dejar a la vista nada tentador para reducir considerablemente la probabilidad  de ser víctima de un delito de este tipo. Cada semana, se registran en la ciudad unos 400 robos en vehículos.

‘Cuarto Milenio Drinking Game’

'Cuarto Milenio Drinking Game'.

Me lo pasó el otro día la periodista Maribel Martínez Delgado. El Cuarto Milenio Drinking Game es uno de esos memes que circulan de móvil en móvil y me parece muy peligroso porque puede derivar en graves intoxicaciones etílicas, dada la teatralidad de la que suelen hacer gala los protagonistas del magacín esotérico dirigido por Iker Cara de Asombro Permanente Jiménez. Allá ustedes si se embarcan en este juego, indudablemente mucho más temerario que la ouija, que es un juego tonto, por mucho que los periodistas del misterio vendan lo contrario. No he sido capaz de dar con el creador del Cuarto Milenio Drinking Game para felicitarle. Si le conocen, háganlo de mi parte.

La ‘Baraja Asombrosa’

James Randi es el comodín; el rey de picas, Harry Houdini; el de corazones, Carl Sagan; el de tréboles, Martin Gardner; y el de diamantes, Isaac Asimov. Es la Baraja Asombrosa, un mazo de cartas de póquer en el que las figuras son doce personas a las que ama y admira el mago que desenmascaró a Uri Geller. ¿Quiénes? Además de los citados, Harriet Hall, Angela Easton -hermana del ilusionista-, Margaret Hamilton y Marie Curie son las reinas; y las sotas, Deyvi Peña -la pareja de Randi-, Harry Blackstone Sr., Penn & Teller y Johnny Thompson. Estaba previsto que también estuviera Johnny Carson, a quien Randi reconoce que le debe parte de su éxito y que siempre le apoyó, pero los herederos del periodista no han dado permiso para el uso de su imagen. “Mi vida ha sido mejor gracias a esta realeza que me ha rodeado”, dice el mago.

Hace dos días, me llegó un mazo de regalo autografiado. ¡Fue una gran sorpresa! Como muchos otros, hice en su día una humilde aportación al rodaje y producción de An honest liar (Un honesto mentiroso), el documental sobre la vida del cazacharlatanes que dirige Justin Weinstein, y no veo el momento en disfrutar de la película. Weinstein está en pleno montaje, con la esperanza de que se estrene a comienzos del próximo año. Espero con ganas de An honest liar porque sé que va a merecer la pena. Si, además, sale Bilbao, donde se rodaron varias escenas durante la visita de Randi a la ciudad en mayo de 2012, lo celebraré con los compañeros del Círculo Escéptico -¿a qué esperan para hacerse socios?- por todo lo alto.

¿Les gustaría tener una Baraja Asombrosa? Pues, es fácil. Pueden comprarla en la web oficial de la película, donde también está a la venta un posavasos con Pigasus, el cerdo volador, y pueden reservar su futura copia de An honest liar. Como saben quienes me conocen, este mazo de cartas tiene ya un lugar destacado en mi despacho, junto a reproducciones de monstruos y extraterrestres, algún que otro tarot, cucharas que se doblan solas, fotos con amigos escépticos, pósteres variados y una siempre creciente colección de libros y revistas sobre pseudociencia y pensamiento crítico, además de varias décadas de recortes de prensa y grabaciones de televisión.

Los reyes -Carl Sagan, Harry Houdini, Martin Gardner e Isaac Asimov- y el comodín -James Randi- de la 'Baraja Asombrosa'.

¿Por qué narices es inapropiada una lápida de Bob Esponja para una tumba?

Las dos lápidas de Bob esponja de las hermanas Kimberley y Kara Walker. Foto: WLWT.La dirección del cementerio de Spring Grove, en Cincinnati (Ohio, Estados Unidos), ha retirado una lápida con la silueta de Bob Esponja de la tumba de Kimberly Walker, una militar de 28 años que fue asesinada en febrero en Colorado Springs. “Hemos decidido que no es apropiada para nuestro cementerio histórico y que no puede estar aquí”, ha declarado Gary Freytag, presidente de la institución, a la agencia AP. Según él, todo se ha debido a un error de juicio del empleado que da el visto bueno a las tumbas. Por eso, van a retirar la lápida, de 2 metros de altura, y otra réplica exacta erigida cerca para la hermana gemela viva de la fallecida.

Más allá de la anécdota, este caso demuestra lo caprichoso de la simbología que rodea ciertos momentos de nuestras vidas. ¿Por qué es apropiado para el recuerdo de un muerto un Cristo yacente, un ángel o un retrato del difunto y no un Bob Esponja? Por tradición, argumentan los responsables del cementerio multiconfesional de Spring Grove. No soy amigo de las tradiciones. Me dan tanto miedo y tengo tan poco apego a ellas como a las patrias. Soy de los que piensan que, mientras no viole la ley, cada uno debería tener derecho a vivir y ser recordado como quiera. Por eso, estoy a favor, por ejemplo, de todo tipo de matrimonios -incluso poligámicos y poliándricos- mientras los contrayentes lo hagan con libertad. Por eso, me parece que uno ha de tener derecho a la lápida que le dé la gana, o a no tenerla, si decide que sus restos se depositen en un cementerio multiconfesional.

Kimberly Walker sirvió a su país durante cuatro años en Irak. Fue estrangulada y golpeada hasta la muerte por su novio, un compañero del Ejército, en una habitación de hotel de Colorado Springs el 14 de febrero. A la hora de recordarla y después de pensarlo mucho, su familia decidió que su lápida fuera un Bob Esponja vestido de uniforme y con su nombre en la pechera. Ella adoraba al personaje y tenía su cuarto empapelado con su imagen. Consiguieron el permiso de Nickelodeon, propietaria de los derechos, y la autorización del cementerio. Se gastaron 26.000 dólares en la lápida y en la réplica para su gemela. Las colocaron el 10 de octubre y, días después, las mentes bienpensantes las han quitado porque no les gustan. Es muy posible que, si los familiares de Kimberly Walker hubieran argumentado que su hija adoraba a Bob Esponja en el sentido religioso, las lápidas se hubieran quedado donde ya no están. Pero, como no hay religión de por medio, sus derechos son menos.

Si uno no es religioso, ¿por qué no va a poder poner en su tumba lo que quiera? Eso es lo que, en el fondo, está aquí en juego. He de admitir que no he pensado hasta ahora nunca en este tema; pero una tumba con una imagen como la de Bob Esponja parece una celebración de la vida, a diferencia de las habituales composiciones fúnebres. Y sobre eso sí he pensado. Hace muchos años que tengo claro que me gustaría que mis amigos y familiares celebraran mi despedida con una fiesta y con alegría, recordando los buenos momentos que pasamos juntos. Y no, no quiero a un Bob Esponja en mi tumba. Es más, no quiero una tumba.