Indefensos ante las pseudoterapias


¿Sabe qué tienen en común el magnate de la electrónica Steve Jobs, los actores Peter Sellers y Kevin Sorbo, y la yudoca olímpica Kim Ribble-Orr? Que han sido víctimas de la llamada medicina alternativa. Murieron prematuramente o su salud se resintió gravemente por confiar en ella. Jobs rechazó una intervención quirúrgica con la que podría haber superado un cáncer de páncreas, siguió una dieta macrobiótica; la enfermedad se extendió y le mató. Sellers renunció a la cirugía para solucionar sus problemas cardiacos, se puso en manos de los cirujanos psíquicos -unos tipos que mediante trucos de ilusionismo simulan hacer operaciones sin bisturí y sin dejar cicatriz- y murió de un infarto…

Sigue en la revista Muy Interesante (Nº 450, noviembre de 2018).

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

Únete a la conversación

2 comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. No sé qué pensar, me falta información. Yo no escribiría en esta revista, pero tampoco sé los seguramente loables motivos para que Luis Alfonso Gámez lo haga. Lo que sí sé es lo que ha sido siempre (o casi, hasta que ya hace tiempo le perdí la pista) esta revista: de empezar con una mezcla confusa de ciencia y esoterismo, donde escribía habitualmente Enrique de Vicente, por ejemplo, de todos los temas del misterio, tratamiento sensacionalista de casi todo y una vocación de vestir de científicos todos los asuntos magufos para llegar normalmente a una conclusión del tipo «ojo que no está todo explicado y a lo mejor hay algo de cierto», a una posición un tanto escéptica pero sin dejar de confundir en su portada para atraer a los más incautos.

    Parece que con el tiempo (muchísimo tiempo) se ha querido redimir, pero la cabra tira al monte. No hace tanto que hojeé en una sala de espera un ejemplar con Punset de articulista (el que decía que Uri Geller hacía «ciencia pura» y otros desvaríos). Este es el verdadero problema. No me creo las razones de querer escribir en una revista con el admirable fin de poner luz escéptica en un mar de misterios, porque tú y yo sabemos que eso no funciona así: el lector medio coge una revista y cree que la basura magufa es ciencia porque en la siguiente página se habla de quarks, la revista es un todo. Eso es precisamente lo que pasa con Punset, ese científico al que mucha gente hace creer que Deepak Chopra es ciencia porque viene de entrevistar a un químico.

    La revista lo hace por dinero, claro. Me gustaría pensar que tú lo haces con buenas aunque equivocadas intenciones.