La homeopática Boiron paga 12 millones de dólares para frenar las demandas por publicidad engañosa en EE UU

Laboratorios Boiron pagará 12 millones de dólares en Estados Unidos para frenar las denuncias por publicidad engañosa en sus productos, informa The Quackometer. La compañía francesa, principal fabricante mundial de homeopatía,  indemnizará con un total de 5 millones -con un límite máximo de 100 dólares por persona- a aquellos clientes insatisfechos con sus productos para cerrar una demanda por haber violado las leyes californianas de publicidad engañosa, ya que cuatro de sus supuestos remedios no funcionan como dice, no curan lo que prometen. Entre estos falsos medicamentos,  destacan  Oscillococcinum -contra la gripe- y Arnicare -contra el dolor-, dos de los superventas de la firma francesa.

Además, a partir de ahora, el etiquetado de los productos de Boiron deberá incluir en EE UU la advertencia de que la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) no ha verificado su efectividad y una explicación del disparatado método de dilución del principio activo. Según The Quackometer, los cambios en el etiquetado de los productos le costarán a la multinacional homeopática unos 7 millones.

Los dos principios de la homeopatía son que lo similar cura lo similar -un preparado homeopático de cafeína, que provoca insomnio, sería somnífero- y que, cuanto más pequeña es la dosis de una sustancia, mayores son sus efectos. Estos presupuestos van contra el sentido común, la experiencia cotidiana y el conocimiento científico. La homeopatía no ha demostrado nunca su efectividad, más allá del placebo, a pesar de lo cual se vende en farmacias y los colegios de médicos protegen a los facultativos que la practican, aunque el anticonocimiento ponga en peligro la vida de los pacientes.

Por si eso fuera poco, todos los productos homeopáticos de venta en las farmacias de nuestro país carecen de la autorización correspondiente de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), como explicó en su día el abogado Fernando L. Frías, miembro del Círculo Escéptico. Y, a finales del año pasado, un informe sobre las mal llamadas terapias alternativas elaborado por un grupo de expertos para el Ministerio de Sanidad español concluyó que la homeopatía es nada, un timo. Pero no se preocupen, ¡esto es España y, aquí, atamos los perros con longanizas y la homeopatía funciona!

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

8 respuestas a «La homeopática Boiron paga 12 millones de dólares para frenar las demandas por publicidad engañosa en EE UU»

  1. A mí lo que me gustaría saber es cuánto se gastan para que este tipo de noticias no lleguen nunca a oídos del gran público y tenga que andar siempre haciendo referencia a ellas ante aquellos incautos que creen que hay un consenso científico acerca de la eficacia de la homeopatía.

    Quizá la propia inoperancia de los grandes medios de comunicación ya les hace el trabajo gratis. Lo peor del asunto es que es una inoperancia que cuesta vidas y muchos sustos fácilmente evitables, simplemente con información.

  2. Lo increible es que despues de esto sign pudiendo vender sus cápsulas vacías com si tal cosa.
    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2011/10/homeopatia-y-multinacionales.html

  3. ¿Que la homeopatía no funciona? A Boiron le funciona de narices, puede pagar 12 millones de euros y sigue ganando dinero igual o más que las farmaceúticas.

  4. «el uso de homeopatía no pone en riesgo la vida de nadie. ¿No es que no funciona?»
    Precisamente por eso pone en riesgo la vida de las personas, si tenés una enfermedad y no te curás, quedás en riesgo.

  5. «Ah, algo más, el uso de homeopatía no pone en riesgo la vida de nadie. ¿No es que no funciona?»

    Deberías explicarlo mejor, no se entiende, no sigue.

    «Sonreir o tirarse un pedo no pone en riesgo la vida de nadie». ¿Sonrisoterapia, pedoterapia?

  6. «…, aunque el anticonocimiento ponga en peligro la vida de los pacientes.»

    «anticonocimiento» ?!

    Me pregunto por qué hoy en día no conjugamos el verbo ignorar y está en desuso el adjetivo ignorante. Como si la ignorancia fuera cosa de otro tiempo. Hoy tan modernos, no podemos ser llamados ignorantes ni señalar a alguien como tal.

    No lo digo desde una posición de superioridad, de conocimiento, de haber tenido siempre la posibilidad de llamar a otro ignorante. Lo digo porque soy un ignorante, hay muchas más cosas que no sé, es tanto el enorme conocimiento acumulado…

    Si alguien me hubiera llamado ignorante a tiempo (o si yo no me hubiera percatado de que lo soy a tiempo) quizás hubiera tenido el pundonor de informarme, de ser más humilde y cauteloso, de aprender, en tantas y tantas cuestiones.

    Y para aprender necesito acceder a fuentes de conocimiento válidas, si el conocimiento de calidad está retenido en universidades, administraciones, empresas o personas tituladas: no es accesible de forma sencilla. Entonces estoy condenado.

    Las bibliotecas públicas están sometidas a problemas presupuestarias, sus fondos bibliográficos son pobres cuando no miserables, el préstamo interbibliotecario es insuficiente y caro.
    Apenas hay préstamo electrónico y éste sufre severas restricciones por los DRMs. La era digital se limita a la gestión del préstamo de un limitado número de libros de papel y un pequeño número de copias.

    La rebelión de cientos de matemáticos contra las políticas de venta de Elsevier y en favor de las bibliotecas y el acceso abierto comenzó aquí:
    http://gowers.wordpress.com/2012/01/21/elsevier-my-part-in-its-downfall/

    Internet está lleno de conocimiento de calidad mediocre, insuficiente. Los actuales derechos de propiedad racionan el acceso según el bolsillo, y la red vomita ignorancia o mediocridad con cada búsqueda.

    El conocimiento científico debe ser libremente accesible a través de la red, sean libros, tesis, informes, etc… Gran parte de ello se financió con dinero público.
    Por el derecho de conocimiento y la posibilidad de acceso abierto a la formación e información de calidad:

    Llámame ignorante, pero quiero dejar de serlo.

    ***
    ignorancia.
    (Del lat. ignorantĭa).
    1. f. Falta de ciencia, de letras y noticias, general o particular.

  7. Bueno, está muy, por lo menos se hacen cargo de sus errores e indemnizan a los usuarios. Al menos cumplen con la ley, no como algunos pseudoescépticos que nsultan a la gente y después llorando por ahí para que los demás pongan dinero para pagar las multas que les impone la justicia. Felicitaciones a Boiron.
    Ah, algo más, el uso de homeopatía no pone en riesgo la vida de nadie. ¿No es que no funciona?

  8. Bueno, es un primer paso. Ahora a ver si podemos empezar a demandar también a las multinacionales farmacéuticas, muchos de cuyos productos dan los mismos resultados que los homeopáticos.

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