La homeopatía no sirve para nada, dice el consejo de investigación biomédica de Australia

Síntesis de la declaración del consejo biomédico australiano sobre la homeopatía.El Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica (NHMRC) de Australia ha concluido, después de que un grupo de expertos ha analizado 225 estudios científicos sobre la homeopatía, que ésta no sirve para tratar ninguna enfermedad. “Todos los tratamientos e intervenciones médicas deberían basarse en pruebas fiables. La revisión del NHMRC muestra que no hay evidencia de buena calidad para apoyar la afirmación de que la homeopatía funciona mejor que el placebo”, asegura Warwick Anderson, director del organismo. La declaración oficial del NHMRC sobre la homeopatía dice:

Basándose en el análisis de la evidencia sobre la efectividad de la homeopatía, el NHMRC concluye que no existen dolencias para las cuales haya pruebas fiables de que la homeopatía es eficaz.

La homeopatía no debe utilizarse para tratar enfermedades crónicas, graves o que podrían llegar a serlo. Las personas que optan por la homeopatía pueden poner en riesgo su salud si rechazan o retrasan tratamientos sobre cuya seguridad y eficacia hay evidencias sólidas. Las personas que están considerando utilizar la homeopatía deben antes dejarse aconsejar por un profesional de la salud registrado. Aquéllos que utilizan la homeopatía deben informar a su médico y seguir  cualquier tratamiento prescrito.

El Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica de Australia vela porque se ofrezcan al público australiano tratamientos y terapias basados en la mejor evidencia disponible.

La principal recomendación del Comité de Trabajo sobre la Homeopatía del NHMRC, presidido Paul Glasziou, responsable del Centro para la Investigación sobre la Práctica Médica Basada en la Evidencia de la Universidad de Bond, es que los australianos “no deberían confiar en la homeopatía como sustituto de tratamientos probados y efectivos”, según Anderson. Glasziou ha dicho que espera que las conclusiones sirvan para que las aseguradoras privadas dejen de incluir la homeopatía entre sus servicios y los farmacéuticos reconsideren su papel como vendedores de remedios inútiles. Los principios de la homeopatía son que una sustancia que provoca los mismos síntomas que una enfermedad puede curarlos y que, cuanto más pequeña es la dosis de una sustancia, mayores son sus efectos, y nunca han sido demostrados científicamente.

El dictamen del consejo de investigación biomédica de Australia contrario a la homeopatía no es algo aislado. En contra de lo que intentan hacer creer los practicantes de esta pseudoterapia y quienes les apoyan, la inmensa mayoría de la comunidad científica considera la homeopatía una pseudociencia. En agosto de 2005, la prestigiosa revista médica The Lancet lamentaba en un editorial que, “cuanto más se diluyen las pruebas en favor de la homeopatía, mayor parece ser su popularidad”. La Asociación Médica Británica sostiene que la homeopatía “es brujería”; el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes británica considera que “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo”; y un grupo de expertos elegido por el Ministerio de Sanidad español concluyó en un informe en 2011 que ésta “no ha probado definitivamente su eficacia en ninguna indicación o situación clínica concreta.