Michael Jackson y el aeropuerto para extraterrestres de Neverland

Geller y Jackson, en un acto de presentación de un libro en Londres en 2001. Foto: AP.«Michael [Jackson] quiere dar la bienvenida a los extraterrestres a la Tierra y filmar su aterrizaje», declaraba hace cuatro años Michael Luckman, director del Centro para la Investigación Extraterrestre de Nueva York y autor de Alien rock, libro dedicado a las creencias ufológicas de las estrellas del rock. Según Luckman, el fallecido cantante no sólo llegó a plantearse la construcción de un espaciopuerto en su mansión de Neverland para recibir a los visitantes, sino que también estaba convencido de que él mismo era extraterrestre. Describía su planeta originario como «una caprichosa anomalía en el océano del espacio» y lo situaba «justo debajo de nuestro sistema solar».
Además, Jackson creía poseer poderes paranormales y que los tenía Uri Geller, con quien entabló una estrecha amistad y de cuya renovación de votos matrimoniales fue testigo hace ocho años. También, según la BBC, habría pujado en 2004 en eBay por hacerse con una botella de cien años en la que estaba encerrado «un genuino fantasma irlandés».