Pedro Amorós y ETB ‘graban’ psicofonías en Ochate

¡Impresionante! Todavía no me he recuperado de las dos últimas entregas del magazín que emite ETB-2 los sábados y domingos a las 14.30 horas. No es que lo siga. En realidad, más allá de algunos informativos, no sigo ningún canal generalista para evitar daños cerebrales irreparables, pero el climatólogo Jon Sáenz, azote de temporólogos, me avisó el viernes de la que parecía que se venía encima. Y se vino, ¡vaya si se vino! Vuelta de Tuerca, como se llama el programa en cuestión, es el típico magazín de presentadores graciosillos que sirve para rellenar la media hora anterior al informativo. Pues bien, dos componentes del equipo, Belén Esteve e Iñigo Agirre, pasaron una noche en Ochate con Pedro Amorós y Pedro Fernández, miembros de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas (SEIP), y grabaron “las primeras parapsicofonías” -¿de dónde ha salido este nuevo vocablo?- registradas en ese pueblo abandonado, según dijeron los entusiastas presentadores.

Resulta increíble que a estas alturas alguien se trague en la televisión pública vasca la leyenda de Ochate, inventada por los expertos en lo paranormal en los últimos 26 años. Uno esperaba que en algún momento del show los presentadores aludieran, siquiera, al libro Ochate. Realidad y leyenda del pueblo maldito, de Julio Corral y Antonio Arroyo, o entrevistaran a algún historiador acerca de la veracidad de la leyenda. Pero no. Siguiendo la doctrina Benítez -“Los enigmas no deber ser desvelados”, sentenció el ufólogo en la última entrega de Planeta encantado-, el equipo de Vuelta de Tuerca contó la historia de siempre sobre las epidemias, el ovni de Treviño, las psicofonías y toda la quincalla ocultista de Ochate y se lanzó a los brazos de Amorós, un parapsicólogo con un currículo como ingeniero informático, miembro del Instituto SETI, asesor de la serie Expediente X y colaborador de la BBC tan auténtico como el de Luis Roldán.

prudencio-muguruza-telebilbaoEl vídeo -disculpen la mala calidad de la segunda parte- reúne los fragmentos del programa en que sus autores despiezaron el supuesto reportaje sobre la leyenda de Ochate. En realidad, se trata de una repetición machacona de cuatro ideas y cuatro escenas que aporta poco y deja bien claro el nivel de cierto periodismo televisivo. Aparece Prudencio Muguruza, el primero que habló de la leyenda en abril de 1982 en la revista Mundo Desconocido, y le presentan como estudioso esoterista, cuando en realidad se gana la vida echando las cartas en televisiones locales y con un tarot telefónico. Además, repite la cantinela de que Juan José Benítez envió la foto del ovni de Trevino a la NASA, y en concreto al coronel Colman S. von Kevinczky (1908-1998), para que la analizara. Lo cierto es que este militar no trabajaba para la agencia espacial, sino que era el fundador de la Red Internacional de Análisis y Búsqueda de Naves Galácticas Ovni (ICUFON), y estaba obsesionado con una inminente invasión alienígena>.

La guinda del pastel la ponen Iñigo Agirre y Maite Esparza. El primero -que no deja de decir que es un escéptico, ay- presenta lo registrado en el pueblo por los miembros de la SEIP ante las cámaras de ETB como “las primeras psicofonías grabadas en Ochate”. La segunda, después de lavarse las manos -“nosotros os presentamos las pruebas y vosotros decidís”-, afirma: “Por primera vez se han grabado psicofonías o voces del Más Allá, como queráis llamarlas, en este legendario pueblo por parte de un equipo de científicos y Vuelta de Tuerca ha tenido la suerte de estra allí en primera línea”. Otra vez: ¡Impresionante! Lo es, para empezar, porque psicofonías ha grabado en Ochate hasta el último mono y, para terminar, porque Pedro Amorós y Pedro Fernández son tan científicos como Pepe Gotera y Otilio. ¿Y qué decir del proceso de grabación y de los extraordinarios resultados que los psicofónicos expertos presentan? Pues que, conociendo sus imbestigaciones anteriores, no me los creo y me pregunto si los dos reporteros que pasaron la noche con ellos se molestaron en comprobar que usaban cintas vírgenes o que no había nada grabado en ellas, y si controlaron en todo momento la grabación para que no incurriera nadie en la tentación de presentar como del Más Allá voces del Más Acá.

Les dejo con esta joya de reporterismo contemporáneo y parapsicología de pandereta.