Cómo reconocer una pseudoterapia, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre cómo reconocer una pseudoterapia, en la decimocuarta entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Ummo, historia novelada de una obsesión

'Ummo. Historia de una obsesión', de Luis R. González oculto bajo el pseudónimo de Reinaldo Manso.Los ummitas son los extraterrestres más españoles. Nacieron en 1966 cuando Fernando Sesma, un contactado que había fundado en 1954 la Sociedad de Amigos de los Visitantes del Espacio BURU y dirigía una tertulia ufológica en Madrid, empezó a recibir cartas de unos supuestos alienígenas que habían llegado a la Tierra en 1950 procedentes de la estrella Wolf 424. Su mundo se llamaba Ummo y ellos físicamente eran casi idénticos a nosotros, gracias a lo cual pasaban desapercibidos en la Tierra.

Los visitantes bombardearon durante años a un reducido grupo de ufólogos españoles con farragosos informes en los que hablaban de ciencia, historia, religión y las peculiaridades de su sociedad de origen. Y hasta se fotografió sobre Madrid uno de sus platillos volantes con la hache barrada del sello de Ummo en la panza. Buena parte de la ufología nacional consideró la historia un fraude desde el principio; pero no toda. Ni siquiera después de que en 1993 José Luis Jordán Peña, uno de los participantes en la tertulia de Sesma, confesó en la revista La Alternativa Racional ser el autor del montaje. Algunos ufólogos nunca dudaron, a pesar de que los ummitas les habían animado siempre en sus comunicaciones a no creerles.

Aunque él lo negara y faltaran pruebas incriminatorias, que Jordán Peña estaba detrás de los informes de Ummo era sabido en determinados círculos ufológicos desde los años 70. Pero ¿por qué reivindicó en 1993 la autoría del engaño en una revista escéptica? Para mí fue una incógnita hasta que leí a un conocido vendedor de misterios según el cual un colega, al que se refería como Serrucho, había grabado escondido en un armario un vídeo con presuntas revelaciones sexuales de Jordán Peña. ¿Había amenazado el tal Serrucho a Jordán Peña con hacer público el vídeo si no le daba la exclusiva del montaje de Ummo y la víctima había optado por confesar el fraude para dar en la narices al ufólogo chantajista? Es lo que sospeché durante años. No fui el único. Un día lo comenté con un amigo con quien nunca había hablado antes del asunto. Él había llegado por su cuenta a la misma conclusión. Y también llegó independientemente a ella el escéptico Luis R. González, según puede leerse en Ummo. Historia de una obsesión (2015), novela que firma como Reinaldo Manso, pseudónimo correspondiente a sus segundos nombre y apellido.

Una novela ufológica

Conozco a González desde 1980, poco después de dar mis primeros pasos en el mundillo ovni español. A pesar de separarnos la Península Ibérica -él vive en Málaga y yo en Bilbao- y de habernos visto sólo media docena de veces, le considero un viejo amigo y siempre he admirado su meticulosidad y conocimiento del mito de los platillos volantes. Tras su libro Las abducciones ¡vaya timo (2008), esperaba que se animara a escribir otro, pero no que fuera una novela. “Creo que sobre Ummo se ha escrito casi todo (yo mismo he hecho algunas contribuciones críticas significativas), pero faltaba aprovechar las facilidades de la ficción para hacer una aproximación original al asunto. Me consta que varios interesados han intentado dicha aproximación, pero siempre desde un estilo más costumbrista, más ajustado a aquellos años 60. Como apenas viví aquella época como infante, decidí adoptar una perspectiva más actual”, me ha explicado.

Postal ummita recibida por el autor.La vida del protagonista de Ummo. Historia de una obsesión da un vuelco cuando se cruzan con él los extraterrestres del imaginario mundo. A partir de ese momento, se sumerge en un universo de servicios secretos, conspiraciones y ufólogos. Lo más divertido para mí ha sido ir adivinando qué personajes y hechos  reales se esconden detrás de los de la ficción, en la que aparecen desde Antonio Ribera, el padre de la ufología española, hasta el Serrucho antes citado, rebautizado para la ocasión como Lucas Tapia, pasando, lógicamente, por el autor más prolífico del panorama nacional, un individuo cuya credibilidad está a la altura de la de Charles Berlitz.

“Lo que siempre me ha fascinado del fenómeno ovni (y demás paranormalidades, o incluso en la vida normal) es la capacidad del ser humano para engañar y autoengañarse. No se trataba pues de descalificar a los seguidores de Ummo como crédulos, sino de intentar entenderlos y tratarlos con respeto. Un elemento clave, hace años, fue la oportunidad de acompañar a mi amigo Alejandro Agostinelli en sus visitas y entrevistas a muchos miembros del grupo, incluyendo Jordán Peña y Rafael Farriols. Nada más verosímil que las propias palabras de los implicados. Buena parte de las conversaciones descritas en la novela están tomadas de dichos encuentros”, asegura. Eso le da, a mi juicio, un indudable interés ufológico a esta historia que me leí de un tirón.

Sólo hay una cosa que me ha molestado de Ummo. Historia de una obsesión: que González no me contemplara como potencial víctima de la broma que organizó con motivo de la publicación del libro. Antes del lanzamiento de la obra, envió desde Londres postales ummitas, con un sello personalizado para la ocasión, a los ufólogos José Juan Montejo, Ignacio Darnaude Rojas-Marcos y Giancarlo D’Alessandro, y al escéptico argentino Alejandro Agostinelli. En la dirigida a Darnaude Rojas-Marcos, un ummita que respondía al nombre de DEI-99 decía:

El platillo volante de San José de Valderas.Ummoaeleweeanni
Idioma: español
Núm. de copias: 7

Greetings, carbon-based biped!

Señor,

Mi padre DEI-98, ya fallecido, me recomendó visitar las prestigiosas universidades de esta nación. Aprovecho para decirles algo trascendental: hemos vuelto.

Tras algunos cambios en Ummo y su política, ahora que las condiciones isodinámicas han permitido volver a su astro solidificado, tenemos autorización para actuar de forma distinta.

Permanezcan atentos.

DEI-99

González explicaba poco después a Agostinelli que su intención al mandar las postales era ofrecer a los destinatarios “algo con que entretenerse unas semanas” y que despertase su interés hacia la novela. Por su bien, una vez que leí el libro, se redimió de haberme dejado fuera del selecto grupo y me mandó la postal que reproduzco aquí.

Reinaldo Manso [2015]: Ummo. Historia de una obsesión. Megustaescribir. Pallejà. 435 páginas.

¿Entenderíamos un mensaje extraterrestre?, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre si entenderíamos un mensaje extraterrestre, en la decimotercera entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Las estupideces de algunos ‘genios’, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes de las estupideces de algunos genios, en la duodécima entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechazan la homeopatía

Comunicado de la Sefac sobre la homeopatía.Las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechazan la homeopatía. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) y la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), que reúnen en total a 8.000 profesionales, han advertido en sendos comunicados -el último emitido hoy por la tercera de ellas- de que no hay ninguna prueba de que esa presunta terapia funcione más allá del placebo y creen que no debería permitirse la venta como medicamento de un producto sin indicaciones terapéuticas demostradas experimentalmente, como sucede con todos los preparados homeopáticos gracias a una legislación europea hecha a medida de las multinacionales del sector, francesas y alemanas.

La Sefac, la última sociedad en pronunciarse, “no está de acuerdo en que se autorice como medicamento ningún producto sin indicaciones terapéuticas aprobadas, tal y como permite la legislación vigente, ya que esa regulación contradice la propia naturaleza del medicamento y puede generar confusión en la población”, y demanda, “tanto a las autoridades españolas como europeas, que toda sustancia que pretenda su autorización como medicamento deba acreditar previamente su eficacia y seguridad en beneficio de los pacientes y para no generar controversias que pueden poner en duda la labor de los profesionales sanitarios”. “A día de hoy -admite en su manifiesto– no existen evidencias científicas suficientes para demostrar la supuesta eficacia de la medicina homeopática, ni se ha podido explicar de forma convincente su mecanismo de acción, según los procedimientos de la metodología científica de referencia internacional, con la que ha sido evaluada”. De hecho, Valérie Poinsot, directora general delegada del Grupo Boiron, reconoció en marzo en Madrid que ellos no saben por qué funcionan sus productos.

En un comunicado del 13 de octubre, la SEFH dijo que es “contraria al uso de la homeopatía como sustituta o complementaria a los tratamientos basados en la evidencia científica” porque los principios que la sustentan “no son científicos”, no ha demostrado nunca su eficacia frente a ninguna patología y puede poner en peligro la salud de los pacientes. Días después, la SEFAP indicó que “debería retirarse la denominación medicamento de estos productos” (se refiere a los preparados homeopáticos) porque nunca han demostrado más efectividad que el placebo.

Tan efectiva como el agua de Lourdes

Comunicado de la SEFH sobre la homeopatía.La tres sociedades científicas respaldan así al centenar y medio de farmacéuticos españoles que, unidos en el colectivo FarmaCiencia, pidió el 25 de septiembre a las autoridades sanitarias y a los máximos responsables de la profesión que saquen la homeopatía de las boticas porque es una “falsa terapia”, un engaño. “La homeopatía no es ciencia ni ha curado a nadie de nada en más de doscientos años”, decían entonces 150 farmacéuticos en una carta abierta enviada a la ministra de Sanidad, al presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, a los decanos de las facultades de farmacia y a los presidentes de las tres sociedades científicas nacionales. “Si hace tres meses todos pensaban que los farmacéuticos no merecíamos crédito por cobijar la falsa terapia homeopática, ahora podemos demostrar que somos sanitarios de confianza. Ha llegado el momento de que nuestros colegios oficiales dejen de apoyar este engaño”, dice el farmacéutico Suso Fernández, portavoz de FarmaCiencia e impulsor de la iniciativa.

Hace unos días, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos anunció  que exigirá a los productos homeopáticos que adviertan en su etiquetado de que no hay pruebas científicas de que funcionen y de que las afirmaciones hechas por los fabricantes sólo están basadas en teorías “del siglo XVIII que no aceptan la mayoría de los expertos médicos”. Y, en España, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, que considera que la homeopatía es un proceso “ilusorio y engañoso” que pertenece “al mundo de las creencias”, sostiene que la directiva europea que regula la homeopatía es un “disparate” porque sólo está “movida” por intereses económicos. Es decir, por la presión de las empresas del sector.

Ahora sólo falta que rechacen este timo las universidades españolas que todavía compadrean con él y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, cuyo silencio resulta inadmisible ante el claro posicionamiento de las sociedades científicas. Además, el Ministerio de Sanidad tendría que dar los pasos pertinentes para sacar esta práctica de las farmacias y dejar claro ante la ciudadanía que confiar en los productos homeopáticos es como hacerlo en una pata de conejo y el agua de Lourdes.