Ovnis y extraterrestres

Izquierda Unida de Guadarrama rechaza las Jornadas de Parapsicología y la ‘Alerta ovni’

Comunicado de IU de Guadarrama sobre las VI Jornadas de Parapsicología y la 'Alerta ovni' celebradas en la localidad.Izquierda Unida de Guadarrama se desmarca en un comunicado de la organización de las VI Jornadas de Parapsicología y la Alerta ovni, y rechaza su celebración. Dice la organización local que no tiene nada que ver con esos montajes pseudocientíficos y que la concejala Leonor Villazala, que figura en el Ayuntamiento de Guadarrama como representante de IU y es la principal promotora de esos actos, no pertenece a la formación y “no mantiene ningún tipo de relación con IU ni en Madrid ni a nivel federal”. Según ellos, Villazala usa ilegítimamente desde hace años tanto el nombre como el logotipo de la coalición de izquierdas, algo que a un lego como yo le resulta inexplicable porque para algo está la Justicia

IU de Guadarrama censura en el comunicado el derroche de dinero público que suponen “celebraciones de este tipo” y asegura que desde hace años lucha “contra toda pseudociencia que sea contraria al desarrollo del conocimiento y la comprensión de nuestra sociedad y entorno”. Me alegro y les deseo éxitos -y ofrezco mi colaboración- en esa lucha, como al resto de las formaciones políticas. Espero, además, que otras secciones autonómicas y locales de IU tomen nota y dejen de una vez de oponerse a los transgénicos, de promover el pánico antiondas y de dar pábulo a los conspiranoicos de los chemtrails.

Ahora sólo falta que se pronuncien respecto a las VI Jornadas de Parapsicología y la Alerta ovni de Guadarrama las formaciones con representación municipal, que son las que tienen en su mano dejar de tirar el dinero de los contribuyentes en despropósitos como éste: la Agrupación Popular Por Guadarrama -que ostenta la Alcaldía-, el PP, Sí Se Puede Guadarrama, el PSOE y Vox. El encuentro pseudocientífico lleva celebrándose seis años y la salida campestre a la caza de platillos volantes, al menos tres sin que esos partidos hayan dicho hasta el momento ni mu.

Comunicado de Izquierda Unida de Guadarrama

El pasado día 29 tuvieron lugar en nuestro pueblo las VI Jornadas parapsicológicas organizadas por el Ayuntamiento de Guadarrama y en las que se le ha atribuido a nuestra asamblea un papel clave en el desarrollo de dichas jornadas. Afirmación que es rotundamente falsa.

Hace ya varios años, concretamente en la X asamblea federal de Izquierda Unida celebrada en 2012, nos convertimos en la primera organización política en rechazar todo tipo de pseudociencias tales como la ufología, la homeopatía y cualquier actividad que no pueda ser demostrada empírica ni científicamente por ser entendida como un engaño.

Con este comunicado queremos, en primer lugar, desmentir que Izquierda Unida en ninguno de sus niveles haya tenido participación alguna en estas jornadas, pues va totalmente en contra de la línea política y científica que defendemos. En segundo lugar, queremos recalcar que la concejala Leonor Villazala no pertenece a nuestra organización y en la actualidad no mantiene ningún tipo de relación con Izquierda Unida ni en Madrid ni a nivel Federal. Por lo tanto, su participación a nivel personal no tiene ninguna vinculación con nosotros.

Este tipo de gastos son habituales en el equipo de gobierno de Guadarrama que siempre ha sido propenso a malgastar el dinero de los guadarrameños con celebraciones de este tipo en lugar de invertir en las necesidades de nuestro municipio y de nuestros vecinos.

Desde nuestra asamblea seguiremos luchando contra toda pseudociencia que sea contraria al desarrollo del conocimiento y la comprensión de nuestra sociedad y entorno. Por ello, como organización no hemos participado ni participaremos en este tipo de actos y actividades.

El Ayuntamiento de Guadarrama lleva tres años organizando ‘Alertas ovni’ por iniciativa de IU

Cartel de la 'Alerta ovni' de Guadarrama del sábado.El Ayuntamiento de Guadarrama (Madrid) organizó el sabado un Alerta ovni en las cercanías el embalse de La Jarosa. El acto se enmarcaba dentro de las VI Jornadas de Parapsicología de la localidad y participaron en él un centenar de personas, según Telemadrid. Los asistentes vieron estrellas fugaces y satélites, aunque alguno creyó ver por la orilla del pantano algo “muy extraño” que desaparecía en el agua. “Hemos sido pioneros en el tema de las Alertas ovni y, sobre todo, en el tema de las jornadas de parapsicología. Somos el primer Ayuntamiento que las reconocemos como unas jornadas con el escudo de nuestro Ayuntamiento”, declaraba orgullosa al canal autonómico Leonor Villazala, portavoz municipal de Izquierda Unida y organizadora de los actos.

Una Alerta ovni es un encuentro de creyentes en las visitas extraterrestres que consiste en una salida nocturna para ver supuestas naves de otros mundos. La primera la organizó en España el 14 de agosto de 1979 el periodista Antonio José Alés, desde la Cadena SER. “Ochocientos cincuenta grupos organizados vigilarían aquella noche, acompañados de millones de personas que desde sus terrazas, camping, lugares de veraneo, aceptaban el juego con la esperanza de comunicar sus hallazgos. Los datos de las encuestas nos hablan aproximadamente de once millones de hombres, mujeres y niños, repartidos por toda la geografía nacional”, contaban después Alés y Andrés Madrid en su libro Alerta: ovni (1979). Desde entonces, se han organizado muchas; todas con los mismos resultados.

No es la primera vez que una Administración pública patrocina un encuentro pseudocientífico, pero posiblemente sí que lo organiza. El Ayuntamiento de Guadarrama lleva años promocionando la incultura y la superstición gracias a Villazala, organizadora de las Jornadas de Parapsicología junto con el Grupo Daguian y el programa de radio Dimensión Insólita. Además, hasta que me he puesto a escribir estas líneas alertado por un colega escéptico, creía que era la primera vez que una Corporación municipal montaba una salida campestre para ver platillos volantes, pero no es así: Villazala ya consiguió en 2015 y 2016 la implicación del Ayumtamiento de Guadarrama en la caza de ovnis. ¿Qué será lo próximo, salidas para asistir a una aparición mariana? ¿Alguien de iU en Madrid tiene algo que decir? ¿Respaldan la iniciativa todos los partidos con representación municipal en Guadarrama: la Agrupación Popular Por Guadarrama, el PP, Sí Se Puede Guadarrama, el PSOE y Vox?

De verdad, da mucha vergüenza.

El incidente Roswell

Primera página del 'Roswell Daily Record' del 8 de julio de 1947, anunciando la captura de un platillo volante por los militares.Arqueólogos de la Universidad de Nuevo México (UNM) excavaron en un rancho cercano a Roswell en septiembre de 2002. Buscaban restos del platillo volante que, según la literatura ufológica, se había estrellado en julio de 1947 en esa región del suroeste de Estados Unidos. Algo que se hubieran dejado en el desierto los militares que recuperaron el ingenio y los cuerpos de sus tripulantes. “Estamos cavando agujeros para buscar pruebas físicas del impacto de una nave extraterrestre”, explicó el arqueólogo William Doleman, director del equipo de la UNM. El proyecto, financiado por SyFy -entonces, Sci-Fi Channel-, fue un fiasco. No encontraron nada que apoyara la realidad de unos hechos sobre los que se han escrito decenas de libros y emitido centenares de horas de programas de televisión.

El incidente Roswell ocurrió dos semanas después de que Kenneth Arnold viera, el 24 de junio de 1947 cerca del monte Rainier, nueve objetos con forma de bumerán que “volaban erráticos, como un platillo si lo lanzas sobre el agua”. En las crónicas periodísticas se habló de platillos volantes -confundiendo la forma con el modo de vuelo-, y estos invadieron los cielos de EE UU. El 6 y 7 de julio se registraron 150 avistamientos al día, y el 8 el diario Roswell Daily Record contaba en su primera página que los militares habían capturado uno de esos objetos.

El general Roger Ramey y el coronel Thomas Dubois, con los restos del objeto accidentado.“Los muchos rumores sobre platillos volantes se hicieron realidad ayer cuando la oficina de Inteligencia del Grupo de Bombarderos 509 de la Octava Fuera Aérea, Aeródromo del Ejército de Roswell (RAAF), tuvo la suerte de obtener un disco gracias a la cooperación de uno de los granjeros locales y de la oficina del sheriff del condado de Chávez”, decía el comunicado de prensa dictado por el teniente Walter Hau. Al día siguiente, los militares rectificaron. Aseguraron que los restos correspondían a un globo meteorológico, y mostraron a la Prensa trozos de madera de balsa y papel de aluminio encontrados en su rancho por Marc Brazel, “uno de los más respetados y fiables” vecinos de la localidad. Y el incidente Roswell cayó en el olvido.

Hasta enero de 1950, casi nadie creía que los platillos vinieran de otros mundos. Entonces, a raíz del libro The flying saucers are real (Los platillos volantes son reales), del militar retirado Donald Keyhoe, los misteriosos objetos pasaron a ser naves extraterrestres. Un par de años después, George Adamski, un cocinero de un puesto de hamburguesas, se encontró cara a cara con los visitantes en el desierto de California y, a mediados de los años 60, salió a la luz la primera abducción: la de Betty y Barney Hill. Los militares siguen investigando las apariciones de ovnis -la Fuerza Aérea acuñó la denominación objeto volante no identificado en 1953- hasta que el Informe Condon -llamado así popularmente por su director, el físico Edward U. Condon- dictamina en 1968 que en veintiún años el estudio del fenómeno “no ha aportado nada al conocimiento científico” y que no merece la pena prestarle más atención.

Disneylandia alienígena

Visitantes en el Museo Ovni de Roswell. Foto: AP.El caso de Roswell no existe para la ufología de los años 40, 50, 60 y 70. Ni siquiera para los autores más enloquecidos. Como mucho, se cita como la historia de una confusión. Hasta que en 1980 llega a las librerías The Roswell incident (El incidente Roswell), firmado por Charles Berlitz y William Moore. No son dos autores dignos precisamente de crédito. Un año antes han publicado The Philadelphia experiment (El experimento Filadelfia), donde afirman que EE UU ha conseguido hacer invisible un destructor y a sus tripulantes. Berlitz, además, había escrito en 1974 el libro que populariza el mito de las desapariciones del triángulo de las Bermudas, del que se venden más de 20 millones de ejemplares en 30 idiomas. Con ese bagaje de misterios inventados y unos cuantos testigos sacados de la manga, los autores de The Roswell incident reescriben la historia y hablan por primera vez del hallazgo en el desierto de cadáveres alienígenas.

Berlitz y Moore convierten un suceso olvidado en un gran negocio. Otros ufólogos se suman inmediatamente a la lucrativa moda, salen testigos de debajo de las piedras, Roswell abre un museo ovni y se convierte en la Disneylandia de los extraterrestres. Las versiones del suceso original se multiplican, como el punto del supuesto accidente, que varios lugareños trasladan a su gusto para situar el siniestro en sus tierras y sacar así pasta a los turistas. Y entonces ocurre algo realmente inesperado: se rompe el secreto oficial sobre el caso Roswell.

La Fuerza Aérea reconoce en 1994 que, efectivamente, recuperó en julio de 1947 restos de un objeto accidentado en el desierto de Nuevo México, aunque no de una nave extraterrestre. Se trataba de un globo -de ahí la madera de balsa y el papel de aluminio, materiales en principio poco  aptos para el viaje interplanetario- de un proyecto secreto llamado Mogul, cuyo objetivo era detectar las ondas sonoras provocadas por las esperadas primeras pruebas nucleares soviéticas. ¿Pero de dónde habían salido las historias de cadáveres de alienígenas cabezones? Aunque muy probablemente fueran meras invenciones de ufólogos o de supuestos testigos ansiosos de gloria, un informe de 1997 apunta que pudo tratarse de maniquíes que la Fuerza Aérea lanzó a cientos sobre Nuevo México en pruebas de caída libre entre 1953 y 1959. Los testigos habrían confundido las fechas.

Setenta años después, la realidad, sin embargo, no importa a los miles de personas que estos días invaden Roswell buscando huellas de unos extraterrestres que nunca existieron antes de Charles Berlitz.

 

El fraude de la autopsia del marciano

John Humphreys, experto en efectos especiales de series como Max Headroom y películas como Charlie y la fábrica de chocolate, recorrió Londres una noche de 1995 repartiendo entre cubos de basura los restos de unos monigotes de extraterrestres cabezones. Los había hecho él y no quería dejar rastro de su trabajo después de haberlos empleado en el rodaje de una película en blanco y negro en la que simulaba ser un médico que practicaba la autopsia a un alienígena accidentado en Roswell en 1947. Poco después, las revistas esotéricas de todo el mundo se hacían eco de la existencia de la cinta y ufólogos, como el español Javier Sierra, defendían su autenticidad hasta el extremo de afirmar que demostraba que alguno de los tripulantes del platillo volante de Roswell había sobrevivido al siniestro.

Por qué no hay que creer a Anonymous cuando dice que la NASA ha encontrado vida extraterrestre

“Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias”. La máxima la popularizó el astrofísico Carl Sagan en la serie de televisión Cosmos a principios de los años 80. Si la tuviéramos siempre presente, anunciantes, políticos, vendedores de lo que sea, inventores de bulos y otros individuos que se aprovechan de nuestra credulidad lo tendrían más complicado. Cuando alguien afirma algo increíble, hay que pedirle las pruebas, algo que parece que el colectivo Anonymous hace en su último vídeo de YouTube, en el que sostiene que “la NASA está a punto de anunciar el descubrimiento de vida extraterrestre inteligente”. ¿Es así?

La comunidad de ciberactivistas -conocida por sus ataques a webs de agencias gubernamentales, multinacionales, el Daesh y sitios pedófilos, entre otros- asegura que estamos “a las puertas” de un descubrimiento histórico. El enmascarado de rigor recuerda que “hace veinticinco años no sabíamos que había planetas fuera del Sistema Solar y hoy se ha confirmado ya la existencia de más de 3.400 que orbitan otras estrellas”. Y añade que, en nuestro vecindario, los últimos descubrimientos de la sonda Cassini y del telescopio espacial Hubble apuntan a que podría haber vida microbiana en los océanos subsuperficiales de Encélado, la luna de Saturno, y Europa, el satélite de Júpiter, respectivamente.

Fotograma del vídeo subido por Anonymous a YouTube.La descripción de los hallazgos de Encélado y Europa está sacada, como gran parte del discurso, de la declaración de Thomas Zurbuchen, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA, del 26 abril ante el Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Así, Anonymous cita a Zurbuchen cuando dijo, respecto al hallazgo de vida extraterrestre, que “estamos a las puertas de uno de los descubrimientos más trascendentales”, pero saca la frase de contexto. Zurbuchen se refería a que nunca ha habido más misiones con ese objetivo y adviertía de que aún no se han encontrado pruebas de vida fuera de la Tierra. Por eso, “a las puertas” no significa mañana, ni este año, ni en esta década o la siguiente, sino más cerca que nunca hasta ahora. Algo obvio.

Cuando hablan de vida extraterrestre, los ciberactivistas no tienen en mente vulgares microbios, sino a individuos como ET. “Hay muchos que dicen que el genero humano ya ha entrado en contacto con alienígenas, y no se refieren a microorganismos dentro de océanos extratetrestres, sino a civilizaciones avanzadas con naves espaciales”. Por eso, el enmascarado cita como autoridad a Brian OLeary (1940-2011), un exastronauta de la NASA que abrazó todo tipo de conspiranoias e ideas paranormales, incluida la de que hay alienígenas entre nosotros. El colectivo atribuye, además, al FBI afirmaciones que nunca ha hecho, como que “no sólo estamos siendo visitados por extraterrestres, sino también por seres de otras dimensiones”.

La pregunta ahora es: ¿qué ha llevado a Anonymous a hacer el ridículo de esta manera?

La invasión de los platillos volantes, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos los dos últimos lunes sobre la invasión de los platillos volantes, en la trigésima séptima y trigésima octava entregas de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar los programas completos aquí y aquí.