Ovnis y extraterrestres

Por qué no hay que creer a Anonymous cuando dice que la NASA ha encontrado vida extraterrestre

“Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias”. La máxima la popularizó el astrofísico Carl Sagan en la serie de televisión Cosmos a principios de los años 80. Si la tuviéramos siempre presente, anunciantes, políticos, vendedores de lo que sea, inventores de bulos y otros individuos que se aprovechan de nuestra credulidad lo tendrían más complicado. Cuando alguien afirma algo increíble, hay que pedirle las pruebas, algo que parece que el colectivo Anonymous hace en su último vídeo de YouTube, en el que sostiene que “la NASA está a punto de anunciar el descubrimiento de vida extraterrestre inteligente”. ¿Es así?

La comunidad de ciberactivistas -conocida por sus ataques a webs de agencias gubernamentales, multinacionales, el Daesh y sitios pedófilos, entre otros- asegura que estamos “a las puertas” de un descubrimiento histórico. El enmascarado de rigor recuerda que “hace veinticinco años no sabíamos que había planetas fuera del Sistema Solar y hoy se ha confirmado ya la existencia de más de 3.400 que orbitan otras estrellas”. Y añade que, en nuestro vecindario, los últimos descubrimientos de la sonda Cassini y del telescopio espacial Hubble apuntan a que podría haber vida microbiana en los océanos subsuperficiales de Encélado, la luna de Saturno, y Europa, el satélite de Júpiter, respectivamente.

Fotograma del vídeo subido por Anonymous a YouTube.La descripción de los hallazgos de Encélado y Europa está sacada, como gran parte del discurso, de la declaración de Thomas Zurbuchen, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA, del 26 abril ante el Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Así, Anonymous cita a Zurbuchen cuando dijo, respecto al hallazgo de vida extraterrestre, que “estamos a las puertas de uno de los descubrimientos más trascendentales”, pero saca la frase de contexto. Zurbuchen se refería a que nunca ha habido más misiones con ese objetivo y adviertía de que aún no se han encontrado pruebas de vida fuera de la Tierra. Por eso, “a las puertas” no significa mañana, ni este año, ni en esta década o la siguiente, sino más cerca que nunca hasta ahora. Algo obvio.

Cuando hablan de vida extraterrestre, los ciberactivistas no tienen en mente vulgares microbios, sino a individuos como ET. “Hay muchos que dicen que el genero humano ya ha entrado en contacto con alienígenas, y no se refieren a microorganismos dentro de océanos extratetrestres, sino a civilizaciones avanzadas con naves espaciales”. Por eso, el enmascarado cita como autoridad a Brian OLeary (1940-2011), un exastronauta de la NASA que abrazó todo tipo de conspiranoias e ideas paranormales, incluida la de que hay alienígenas entre nosotros. El colectivo atribuye, además, al FBI afirmaciones que nunca ha hecho, como que “no sólo estamos siendo visitados por extraterrestres, sino también por seres de otras dimensiones”.

La pregunta ahora es: ¿qué ha llevado a Anonymous a hacer el ridículo de esta manera?

Publicado originalmente en el diario El Correo.

La invasión de los platillos volantes, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos los dos últimos lunes sobre la invasión de los platillos volantes, en la trigésima séptima y trigésima octava entregas de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar los programas completos aquí y aquí.

Platillos volantes: el nacimiento del mito

Portada del número 1 de la revista 'Fate', dedicada al alistamiento de Kenneth Arnold.“Todo empezó una soleada mañana del año 1947: exactamente el 24 de junio”, dice Antonio Ribera en su libro Treinta años de ovnis (1982). Con ligeras variaciones es lo que cuenta la mayoría de los ufólogos: que el caso de Kenneth Arnold, del que se cumplen 70 años, fue el causante de la fiebre de visitas extraterrestres que sufrimos en la segunda mitad del siglo XX y no sólo eso. “Al piloto civil norteamericano Kenneth Arnold le cabe la gloria bastante discutible de haber bautizado a las naves de los misteriosos señores del espacio. Fue Arnold, en efecto, quien creó el tan desdichado nombre de platillo volante“, escribe el mismo Ribera en El gran enigma de los platillos volantes (1966). A raíz de su avistamiento se multiplicaron las apariciones de objetos extraños, primero en los cielos de Estados Unidos y después en los del resto del mundo, y el bautizo del nuevo fenómeno se debió a esa observación, pero los extraterrestres tardarían años en llegar.

El 24 de junio de 1947, Kenneth Arnold, un vendedor de equipos de extinción de incendios, vio desde su avioneta nueve objetos en formación y a gran velocidad en las inmediaciones del monte Rainer (estado de Washington). Cuando al final de la jornada aterrizó en el aeropuerto de Pendleton (Oregón) y se lo comentó a amigos pilotos, le apuntaron que “podrían ser misiles guiados o algo nuevo”. “De hecho, varios expilotos del Ejército me informaron de que antes de entrar en combate en el extranjero les habían advertido de que podrían ver objetos de forma y diseño similares a los descritos por mí y me aseguraron que no estaba soñando ni volviéndome loco”, escribió meses después en la revista Fate. Uno de esos exmilitares, Sonny Robinson, creía que había visto algún tipo de nave experimental de Estados Unidos o de una potencia extranjera.

… Sigue en “¡Paparruchas!”.

El primer platillo volante del cine no vino de otro mundo

EL platillo volante de 'Bruce Gentry, daredevil of the skies'.El primer platillo volante del cine no llegó de otro mundo, sino que era un arma de un villano. Apareció en Bruce Gentry, daredevil of the skies (Bruce Gentry, el temerario de los cielos), un serial de quince episodios que Columbia estrenó en los cines de Estados Unidos el 10 de febrero de 1949, año y medio después del avistamiento de Kenneth Arnold que desató la fiebre ovni. El héroe, interpretado por Tom Neal, era un aviador curtido en las tiras cómicas de los periódicos que se veía involucrado en espectaculares persecuciones de coches y repartía mamporros a diestro y siniestro; el malvado, El Grabador, un tipo llamado así porque transmitía sus órdenes mediante cintas grabadas. Su objetivo, como el de todo supervillano que se precie, conquistar el mundo.

En el primer episodio del serial, titulado “El disco misterioso”, el avión pilotado por el héroe está a punto de chocar con un platillo volante que poco después explota en el aire. La aeronave de Gentry sufre antes de la aparición del objeto fallos en el instrumental, el efecto electromagnético que tres décadas después volvería loca la furgoneta de Roy Neary (Richard Dreyfuss) en Encuentros en la tercera fase (1977) y del que ya se hablaba a finales de los 40. El platillo volante de El Grabador deja bastante que desear como efecto especial, pero es el primero del cine. Dos años y medio después, en septiembre de 1951, Klaatu, el protagonista de Ultimátum a la Tierra, aterrizará en Washington con su nave espacial de forma discoidal en una espectacular escena.

El origen terrestre de los platillos volantes de Bruce Gentry, daredevil of the skies encaja con lo que entonces creían los estadounidenses y temían sus gobernantes. No fue hasta 1950 cuando se extendió la idea de que podía tratarse de naves alienígenas gracias a Donald E. Keyhoe, comandante retirado de la Infantería de Marina que en The flying saucers are real (Los platillos volantes son reales), el primer libro sobre el fenómeno, asegura que la Tierra está siendo observada por seres de otros planetas “desde hace al menos dos siglos”, que esa vigilancia se intensificó tras “las explosiones de bombas atómicas de 1945”, y que el Gobierno estadounidense lo sabe y lo oculta a la población..

Les dejo con la primera aparición cinematográfica de un platillo volante.

Fenómenos paranormales, el Área 51, satanismo y más cosas, en ‘La hora caníbal’

El periodista y animador cultura Borja Crespo y yo hablamos hace unos días sobre fenómenos paranormales, el Área 51, satanismo, Expediente X, Encuentros en la tercera fase, videntes, cine, mentalismo y más cosas, en la cuadragésima quinta entrega de La hora caníbal, en bi fm Radio. Tomenlo con calma que son casi dos horas.