Enigmas del espacio

Cuando los pioneros de la radio escuchaban a los marcianos

“¿Tendrá Marconi éxito en su escucha de Marte?”, se preguntaba la prensa estadounidense en 1922.

“El cohete, la radio o la cámara de fotos. ¿Cuál será el primero en descubrir el secreto de Marte?”, se preguntaba el diario californiano Chico Record el 12 de octubre de 1921. Los astrobiólogos plantean hoy otro triplete de opciones para el hallazgo de vida extraterrestre: ¿la encontraremos bajo las arenas de Marte o los hielos de una luna como Europa, descubriremos su huella química en los espectros de las atmósferas de lejanos planetas extrasolares o recibiremos un mensaje de radio de ellos?, ¿qué pasará antes?…

Sigue en el diario El Correo (suscripción).

Casi todo lo dijo antes Charles Fort

Una “cosa negra” que parecía “un cuervo de terroríficas dimensiones” se posó sobre la Luna el 27 de junio de 1912. Gigantes que visitaron nuestro planeta en el pasado levantaron Stonehenge. En 1829, al cortar en placas un bloque de mármol extraído de una cantera de Filadelfia, se descubrieron inscritas en su interior las letras i y u. En la medianoche del 24 de febrero de 1885, una “enorme bola de fuego” salió del mar en el Pacífico Norte y sobrevoló el buque Innerwich antes de sumergirse en el océano “con un ruido ensordecedor”. “Trozos de una sustancia que parecía carne de vaca” llovieron sobre Olympian Springs (Kentucky) el 3 de marzo de 1876…

Sigue en la revista Muy Interesante (Nº 465, febrero de 2020).

El mensaje de los círculos de las cosechas

David Chorley y Doug Bower explicaron en 1991 en la prensa cómo hacían los círculos.

Hace una semana, sentado delante de la tele el domingo por la tarde, atisbé en La 2 en pleno zapeo lo que parecían unos círculos de los sembrados y unos expertos de esos de programa esotérico nocturno donde un grifo goteando por la noche es cosa de poltergeists. No eran horas para marcianadas fuera de canal Historia y DMAX, donde siempre todo es alienígena aunque se demuestre lo contrario. Así que, como el documental estaba bastante avanzado y el título –Huellas terrestres vistas desde el cielo– no era muy loco, decidí verlo con detalle en otro momento, no fuera a ser que contara algo interesante. Confiaba, inocente de mí, en el buen criterio del programador…

Sigue en el diario El Correo (suscripción).

El vídeo del anuncio de Clinton del hallazgo de vida en Marte

Hace veinte años, Bill Clinton, entonces presidente de Estados Unidos, anunció el descubrimiento de pruebas de vida extraterrestre en el meteorito marciano ALH 84001, que cayó en la Tierra hace 13.000 años. Al final, fue una falsa alarma, pero la comparecencia pública dio un mazazo a las especulaciones sobre el encubrimiento de un hallazgo de este tipo que tanto han explotado ciertos ufólogos. Hace cuatro años publiqué aquí la declaración oficial de la Casa Blanca traducida al español -hoy vuelvo a hacerlo-, pero no el vídeo de la conferencia de prensa. No fui capaz de encontrarlo en ningún lado. Anoche el escéptico Joan Figueras me informó en Twitter de que la grabación está ahora en YouTube, y aquí la tienen. El vídeo lo subió en julio del año pasado la Biblioteca Presidencial de William Jefferson Clinton.

Parte del metraje de esta histórica rueda de prensa fue utilizado por Robert Zemeckis en Contact (1997), película basada en la novela homónima de Carl Sagan, lo que llevó a Charles Ruff, consejero de la Casa Blanca, a mandar una carta de queja a Warner Bros por el uso “inapropiado” de la imagen del presidente. Al final de esta anotación, tienen ese fragmento de Contact.


Declaración del presidente Clinton sobre
el descubrimiento del meteorito de Marte

La Casa Blanca
Oficina del Secretario de Prensa
Para su publicación inmediata
7 de agosto de 1996

Declaraciones del presidente
A la salida
Jardín Sur
13.15 horas

Presidente: Buenas tardes. Me complace haberme reunido con mi asesor de ciencia y tecnología, el doctor Jack Gibbons, para hacer algunos comentarios sobre el anuncio de hoy de la NASA.

Éste es el producto de años de exploración y meses de estudio intensivo por parte de los científicos más distinguidos del mundo. Como todos los descubrimientos, éste será y debería seguir siendo revisado, examinado y analizado. Tienen que confirmarlo otros científicos. Pero está claro que el hecho de que algo de esta magnitud se esté investigando es una reivindicación más del programa espacial de Estados Unidos y de nuestro continuo apoyo al mismo, incluso en estos tiempos financieros difíciles. Estoy decidido a que el programa espacial estadounidense ponga su potencia intelectual y capacidad tecnológica a disposición de la búsqueda de más pruebas de vida en Marte.

En primer lugar, he pedido al administrador (de la NASA Daniel) Goldin que se asegure de que este hallazgo es objeto de un proceso metódico de revisión y validación. En segundo lugar, he pedido al vicepresidente (Al Gore) que convoque, en la Casa Blanca antes de que acabe el año, una cumbre bipartidista sobre el futuro del programa espacial de EE UU. Uno de los objetivos de esa cumbre será discutir cómo EE UU debe seguir buscando respuestas a las preguntas científicas planteadas por este descubrimiento. En tercer lugar, estamos comprometidos con el agresivo plan que hemos puesto en marcha para la exploración robótica de Marte. La próxima misión no tripulada de EE UU a Marte está programada para despegar del Centro Espacial Kennedy en noviembre. La seguirá una segunda misión en diciembre. Os tengo que decir que la primera misión está programada para aterrizar en Marte el 4 de julio de 1997, Día de la Independencia.

Vale la pena saber cómo hemos llegado a este descubrimiento. Hace más de 4.000 millones de años, este trozo de roca se formó como parte de la corteza original de Marte. Después de miles de millones de años, se separó de la superficie y comenzó un viaje espacial de 16 millones de años que terminó aquí en la Tierra. Llegó como parte de una lluvia de meteoritos hace 13.000 años. Y, en 1984, un científico estadounidense de una misión anual del Gobierno para buscar meteoritos en la Antártida lo descubrió y recogió para estudiarlo. Fue el primer meteorito recuperado aquel año: su número de roca es el 84001.

Hoy, la roca 84001 nos habla a través de todos esos miles de millones de años y millones de kilómetros. Habla de la posibilidad de vida. Si este descubrimiento se confirma, seguramente será una de las revelaciones más sorprendentes de nuestro universo que haya hecho la ciencia. Sus implicaciones son tan trascendentales e impresionantes como pueda imaginarse. A pesar de que promete respuestas a algunas de nuestras más antiguas preguntas, plantea otras aún más fundamentales.

Vamos a seguir escuchando con atención lo que tenga que decirnos a medida que continuamos la búsqueda de respuestas y de conocimiento que es tan antigua como la Humanidad misma, pero esencial para el futuro de nuestro pueblo.

Gracias.

La música misteriosa del ‘Apollo 10’, en Radio Vitoria

Pilar Ruiz de Larrea y yo hablamos el lunes de la música misteriosa del Apollo 10 en la cara oculta de la Luna, en la vigesimoprimera entrega de la temporada de mi colaboración semanal en El mirador, en Radio Vitoria.