Ondas electromagnéticas, médicos incompetentes y jueces que no se enteran

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha concedido a un ingeniero de telecomunicaciones de 47 años que dice sufrir electrosensibilidad la incapacidad permanente total para su profesión y el derecho a percibir una pensión equivalente al 55% de su base reguladora, que ascendía a 2.812 euros. «Es la primera vez que dan la invalidez a una persona porque sufre hipersensibilidad y no puede estar expuesta a las ondas electromagnéticas», me ha dicho Jaume Cortés, abogado del afectado.

Ricardo de francisco. Foto: TVE.Ricardo de Francisco, de 47 años, trabajaba para Ericsson cuando en 2010 empezó a sufrir depresión, ansiedad, falta de concentración y otros síntomas. Le dieron la baja y estuvo en tratamiento psicológico y psiquiátrico un año, tras el que volvió al trabajo. Pero la cosa fue a peor y, aunque «al principio pensaba que tenía una enfermedad psiquiátrica», una médica le diagnosticó electrosensibilidad. Ella también la sufría. Al final, la compañía le despidió e indemnizó. Entonces, solicitó una pensión de invalidez que le denegó primero el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y luego el Juzgado de lo Social número 11 de Madrid, y que ahora le concede el TSJM porque «se halla en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual de ingeniero de telecomunicaciones» derivada de la enfermedad que padece. A lo largo del proceso, el hombre encontró otros dos médicos que confirmaron el diagnóstico y forman parte del reducidísimo grupo de profesionales de la salud que, en contra de todas las pruebas, consieran que la electrosensibilidad y la SQM no son patologías de origen psicosomático.

Los afectados de electrosensibilidad o hipersensibilidad electromagnética presentan dolores de cabeza, mareos, fallos de memoria, insomnio y otros síntomas que achacan a las ondas de telefonía y de wifi, las líneas de alta tensión… La patología, sin embargo, no está reconocida como enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) adimite que hay personas que aseguran sufrir problemas de salud por su exposición a los campos electromagnéticos y presentan síntomas no específicos (enrojecimientos de la piel, sensación de quemazón, fatiga, palpitaciones, náuseas…) que pueden llegar a resultar discapacitantes. Sin embargo, añade que «no existe una base científica para vincular los síntomas de la hipersensibilidad electromagnética con la exposición a los campos electromagnéticos». «Es una patologia de origen psicosomático. Esta gente sufre de verdad, pero no por las ondas», advierte Alberto Nájera, especialista en radiología y medicina física de la Universidad de Castilla-La Mancha, que estudia el fenómeno desde hace años. Es la opinión, basada en las pruebas, de la comunidad científica.

Los estudios han demostrado que, cuando un presunto hipersensible ve una antena de telefonía, sufre síntomas aunque la instalación no esté en funcionamiento y, a la inversa, que, cuando la presencia de una antena no es evidente, el paciente se siente perfectamente aunque el dispositivo esté funcionando. La sentencia del TSJM dice que el afectado podría trabajar en lugares libres de ondas electromagnéticas. «Eso es imposible en este Universo. Eso sí, si cree que está libre en algún sitio, va a sentirse bien ahí», dice el abogado Fernando Frías, miembro del Círculo Escéptico.

Despropósito de principio a fin

La de Ricardo de Francisco es una victoria judicial, sin duda, pero nada cambia desde el punto de vista de la ciencia. Los hechos no están supeditados a sentencias judiciales ni votaciones parlamentarias. Si mañana todos los jueces de España deciden indemnizar a afectados de hipersensibilidad electromagnética y de sensibilidad química múltiple (SQM) -otra enfermedad fantasma-, no por eso estas patologías existirán fuera de la mente de los afectados. El problema con esta sentencia es que no entra a establecer si la enfermedad que dice sufrir el demandante existe porque eso no se cuestiona. Lo que es objeto de litigio es su derecho a pensión. De locos y consecuencia del pésimo trabajo de los profesionales del INSS que evaluaron la situación del afectado -cuya patología no tiene un origen en las ondas, sino en su psique- y de los abogados del Estado.

Tal como recoge la sentencia, del 6 de julio, un informe médico de mayo de 2014 del equipo evaluador del INSS admite que no hay pruebas de que la electrosensibilidad y la SQM existan. Sin embargo, un mes después el INSS determina que el hombre padece «trastorno ansioso-depresivo con predominio de irritabilidad para control de impulsos, síndrome de electrosensibilidad (EHS), síndrome de sensibilidad química múltiple (SQM), de intestino irritable, seco de mucosas», a pesar de lo cual le niegan la prestación por no considerar ese cuadro invalidante. Es contra esto último contra lo que Ricardo de Francisco actuó legalmente. Por eso, según me ha explicado Frías, el TSJM no tenía que dilucidar si la electrosensibilidad existe, sino si un afectado por esa enfermedad tiene derecho a pensión cuando resulta que esa patología le incapacita para hacer su trabajo. Los representantes legales de la Administración podían haber argumentado que la electrosensibilidad no existe, pero habrían llevado entonces la contraria a los profesionales de la INSS que, en su incompetencia, dictaminaron que el hombre padecía una enfermedad que no está reconocida como tal en ningún sitio.

Los jueces del TSJM tampoco tienen las ideas muy claras. Dicen en la sentencia que «queda razonablemente acreditada la incapacidad permanente total del demandante para su profesión de ingeniero de telecomunicaciones a causa del síndrome de sensibilidad química que padece o hipersensibilidad electromagnética que el Ministerio de Sanidad español lo ha calificado en su versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-9-MC dentro del grupo de alergias no específicas (código 995.3)». Sí, han leído bien, los magistrados confunden la electrosensibilidad con la SQM, según la cual hay personas a quienes las sustancias químicas sintéticas les ponen enfermas. No las tóxicas, sino cualquier sustancia a un nivel muy por debajo del considerado seguro. Sufren tanto que llegan a tener que aislarse del plástico, de los colorantes, de las fibras sintéticas… Del mundo artificial. Las pruebas científicas han demostrado, sin embargo, que esa dolencia es psicosomática, como la electrosensibilidad. ¿Pero reconoce Sanidad la hipersensibilidad electromagnética como enfermedad?

No. Y da igual lo que digan los jueces. He buscado en la versión española de la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-9-MC y no he encontrado referencia alguna a la electrosensibilidad o hipersensibilidad electromagnetica. Lo más que hay es una referencia a hipersensibilidad sin más. Por cierto, que la hubiera  a la electrosensibilidad tampoco sería un argumento a favor del demandante. De hecho, en la versión española de esa clasificación está incluida la SQM sin que eso signifique que se reconoce como enfermedad.

Enfermedad inexistente

La electrosensibilidad no está reconocida como enfermedad ni en España ni en ningún otro país, ni está previsto que la OMS -la única entidad que tiene capacidad para reconocerla como tal- vaya a hacerlo. Tal como me explicaron en su momento desde Sanidad, la CIE la elabora la OMS y “la estructura de la clasificación no puede ser modificada por ningún país ni organización”. Lo más que hacen algunos países, como España, es atribuir un código a una “posible dolencia” para conocer “su posible incidencia” entre la población, “aun cuando no sea una enfermedad reconocida”. Los casos de electrosensibilidad se podrían incluir en la categoría de «alergias no especificadas”, un cajón de sastre en el que ya figura la SQM, presunta dolencia tampoco reconocida como enfermedad en ningún país. Por cierto, Sanidad es en esta historia el único actor al que no se puede culpar de nada: es falso que haya reconocido la electrosensibilidad como enfermedad, como sostienen algunos.

En resumen, un hombre sufre una dolencia que cree psiquiátrica; un médico le convence de que padece una enfermedad que le impide hacer su trabajo; los evaluadores médicos del INSS aseguran que la patología no existe, pero aún así se la diagnostican; el INSS le niega la pensión a pesar de que la presunta dolencia sería invalidante para su trabajo; va a los tribunales; le deniegan la pensión en primera instancia; cuando recurre, los abogados del Estado no entran a cuestionar si la enfermedad existe y los jueces concluyen que, si sufre ese mal -cosa que se da por hecho- y está incapacitado para su trabajo, tiene derecho a pensión. Parece una tomadura de pelo, pero no lo es. Además de ser todo una chapuza, la lectura de la sentencia demuestra una vez más que los jueces españoles no saben escribir, pero ésa es otra historia.

Vivimos rodeados de radiación electromagnética, desde la luz de una bombilla y del Sol hasta los muy nocivos rayos X y gamma, que pueden provocar en el ADN mutaciones que desemboquen en tumores. Las ondas de telefonía y wifi son lo que se conoce como no ionizantes porque no pueden alterar el ADN. Tampoco pueden tener los efectos que dicen los electrosensibles. «La radiación media de una antena de telefonía es inferior a la que recibiríamos de una bombilla de 100 W a un kilómetro. La electrosensibilidad es imposible desde el punto de vista físico», afirma Nájera. Él y Frías lamentan que, en vez de recibir el tratamiento psiquiátrico que les pudiera ayudar a sobrellevar la situación, esas personas caigan en manos de desaprensivos que agravan su mal al convencerles de que padecen enfermedades que no sufren porque no existen.

Ricardo de Francisco puede tener derecho a una pensión de invalidez, pero otorgársela por padecer una enfermedad que no existe es el colmo del disparate. Es el equivalente a que yo pida la invalidez porque me ha poseído el Diablo y me la den porque la Iglesia católica dice que eso es posible. Sería recomendable que el INSS y los abogados del Estado tomaran nota, de cara a futuras demandas por electrosensibilidad y SQM, de que esas supuestas enfermedades no existen, como no existen las posesiones demoniacas, y son en realidad manifestaciones de trastornos mentales. Sería recomendable que, cuando se dirimen asuntos que tienen que ver con la ciencia, la ley permitiera a los jueces de todas las instancias contar con peritos que pongan los puntos sobre las íes y les guíen a la hora de tomar decisiones.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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31 comentarios

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  1. Hola. He llegado hasta esta página desde un enlace de la página microsiervos. Desde que han empezado la instalación de antenas y uso intensivo de móviles, he sentido su efecto. En diversos sitios que he vivido alquilada, preguntaba si había algún transformador eléctrico o alguna antena grande de electricidad, pues el ruido es semejante. Las ondas son diferentes, pues al tener ciclos, hay uno o dos segundos de silencio real entre ellos. Sólo me gustaría comentar que somos agua,en gran parte y en vista de como afectan los campos eléctricos a ésta, tal vez no se pueda afirmar alegremente que no nos afecta.Considero que los estudios son pobres y sesgados´y que la legislación española es e las más permisivas.
    Soy además zahorí( tal vez te suene también a medieval y anacrónico, pero es mi realidad). Si quieres un pozo de agua, es un recurso infinitamente más barato recurrir a una persona con esa peculiaridad, que realizar prospecciones.
    Pero no me voy a apartar del tema. Las ondas que emite una antena (imagino que microondas) nos afectan y producen desarreglos. Hay quienes somos más sensibles a su influencia, y hay quién no. Si estás entre los últimos, enhorabuena. Yo, con música que rompe el ciclo de las ondas que emiten unas antenas con las que me ha tocado convivir (40 en 10 Kilómetros cuadrados) duermo mucho mejor.(no me puedo permitir el precio de las rejillas de cobre , de las pinturas, de las coberturas de aluminio, y de los aparatos que interfieren las ondas en radios reducidos) . Imagino que este mercado existe porque hay una demanda real. No será simplemente una paranoia o un sentimiento anti-tecnología.
    Y si, al ir al médico, me ha recomendado que tal vez me pueda ayudar un psicólogo o un psiquiatra…pero mi problema no es ese.Yo estoy satisfecha con mi vida y disfruto de muchas cosas.
    En zonas sin cobertura, mis dolores musculares desaparecen, no me duelen los oídos, no se me altera el pulso. No me vibran las mandíbulas, ni me duele la cabeza.
    A los pocos días de ir al médico, he tenido una parálisis facial que asocian a una infección de oído. ¿Será pura casualidad?.¿De verdad que unos aparatos que alteran los campos magnéticos con frecuencias eléctricas no nos influyen en nada, aunque no sean ionizantes sus ondas?
    Un vecino tiene un sobresueldo de más de tres mil euros por las antenas instaladas en su terreno. Me parece alucinante que se instalen , incluidos los amplificadores de ondas, comprando a la gente que pone a disposición sus propiedades. Sin poder reclamar los que nos sentimos afectados, bajo pena de parecer paranoicos. La electricidad está comprobado que es abiótica. Un saludo y salud.
    PD:La legislación española, por cierto, pone el derecho a la comunicación por encima del derecho a la salud…¿qué tal si empezamos a pensar en cables, que no afectan tampoco a la temperatura del aire y al correr de las nubes y los vientos?

  2. «Los estudios han demostrado que, cuando un presunto hipersensible ve una antena de telefonía […]». ¿Fuente a dichos estudios?

    1. Mi marido sufre de electrosensibilidad. Os aseguro que está enfermedad es muy real.
      Lo que pasa es que en España somos unos paletos que vamos muy por detrás de otros países europeos.
      Me indigna enormemente la ignorancia y arrogancia del abogado que ha escrito este artículo negando dicha enfermedad y haciendo afirmaciones falsas ya que en otros países como Suecia y Austria no sólo está reconocida está enfermedad sino que te también te facilitan viviendas acondicionadas.
      Mi marido y yo hemos tenido que trasladarnos de vivir en El Centro de madrid a un chalet en el campo no sin antes hacer 5 mudanzas para ir comprobando si llegaban ondas… con el coste que ello conlleva. Gracias a Dios más o menos podemos pagar todo esto… pero muchísimos afectados no tienen medios y no pueden hacer los cambios necesarios para poder por lo menos medio vivir en su hogar.
      Por otro lado, muchísima más gente de la que se cree lo padece lo que pasa es que no se da cuenta o sus síntomas se confunden con otras patologías… un simple cansancio… imsonio….. piel seca…. inquietud de piernas…. boca metálica….. mareos…. nauseas…..
      En España la legislación permite unos niveles de ondas de frecuencia mucho más elevados que en otros países y obviamente a las compañías de telecomunicaciones les interesa dar un buen servicio… pero en otros países el máximo permitido es mucho mas inferior.
      Pediría que antes de escribir artículos de este tipo, se informase bien ya que hiere la sensibilidad de familiares y afectados por esta enfermedad. Gracias.
      Ah por cierto! Mi marido tuvo que dejar su trabajo… sin cobrar un duro…. y trabaja desde casa como puede… sin poder tocar el ordenador… enchufado a internet por cable… y el ordenador enchufado a una pantalla de televisión (ya que le irradia menos) y aún así padeciendo los síntomas de esta enfermedad pero no puede dejar de trabajar ya que necesita dinero para sobrevivir y pagar ente otras cosas la casa en la que vivimos… fuera de nuestras posibilidades pero necesaria para él, ya que está aislada.

  3. Dudar de todo hasta tener pruebas me parece sano pero dudar por sistema cuando hay pruebas te convierte en un tonto útil de quienes quieren que ese problema no se conozca. A veces es por ignorancia del problema y otras por insano escepticismo.

  4. No es tan difícil de entender. La electrosensibilidad no existe. Si fuera real, estaríamos todos condenados. Esto no es como tener alergia a los cacahuetes o al polen. Los que dicen que detectan las ondas, que se vayan al circo o vayan a la TV, pero que lo demuestren. Los sintomas de stress y dolores de cabeza los tienen el 90% de la población. Nadie discute que haya que tratar a los enfermos o darles una pensión porque no pueden trabajar, pero por favor en 2016 que se ponga en entredicho ciertas personas sean alérgicas a las ondas de los móviles, wifis y antenas es ridículo. Llevamos más de 20 años con móviles, wifi en todos los lados, y casualmente las sociedades con más despliegue de antenas son las que mas esperanza de vida tienen. Corea, Japón y España.

  5. En la televisión vi una entrevista a este sujeto. En su casa tiene un televisor de gran tamaño. ¿No le afectan las ondas electromagnéticas que que emite el televisor?

  6. «empezó a sufrir depresión, ansiedad, falta de concentración y otros síntomas»

    Dicho de otra forma, que el tipo estaba quemado…

  7. «Además de ser todo una chapuza, la lectura de la sentencia demuestra una vez más que los jueces españoles no saben escribir, pero ésa es otra historia.».

    Estupenda generalización.

  8. Como puede haber gente que diga que el origen de la enfermedad no es importante, entiendo el sufrimiento de este hombre y que el Estado no puede desentenderse pero es fundamental para la persona y para el Estado conocer el origen del mal. Entiendo que el hombre preferirá curarse y poder trabajar a cobrar una pensión pero seguir sufriendo. Y el Estado no puedo pagar pensiones sobre enfermedades sin interesarse por el origen o la posible cura.

  9. Estudia ingeniero de Telecomunicaciones.Que casualidad! le aparecen» sintomas» en el trabajo y ¿no mientras estudia dicha carrera y hace practicas? Seguira trabajando, pero en negro ;ademas de percibir la pension. ¿Como va a haber dinero para pagar las pensiones de los que se han dejado la salud ,toda una vida trabajando?con estas sentencias

    1. Ad hominem.
      Entiendo que No se le critica a él, sino a jueces y peritos. Respeto a esa persona.

      Es posible que se haya equivocado o le hayan engañado [intentamos saber qué nos pasa, por qué y cómo curarnos] entonces deberíamos ayudarle.
      ¿?Podría haber estudiado y luego sufrir daños acumulativos, o un accidente.

      Slippery slope.
      ¿?Calumnia, cobrará pensión y trabajará, y en negro; doble delito.
      ¿?El fraude sería el culpable de los problemas de las pensiones. ¿Desempleo, precariedad, baja productividad, envejecimiento?
      [Ya puestos seguimos la pendiente] Por su culpa, la Tierra perderá su campo magnético.

      Pensamiento crítico y libertad de pensamiento, no ataques personales.

    2. Que casualidad! le aparecen” sintomas” en el trabajo y ¿no mientras estudia dicha carrera y hace practicas?

      Tu frase no demuestra nada: Son muchas las enfermedades profesionales que solo surgen tras años de ejercer una profesión.

  10. Pingback: La electrosensibilidad que no existe y los medios que no quieren enterarse | Blog de Alcocer Sotil
  11. Aceptamos que está enfermo, como tal merece y necesita ayuda; una sociedad justa debe preocuparse por sus integrantes, especialmente en situaciones de enfermedad y desamparo. Pero que se deba aceptar el proceso por su resultado, sin tener en cuenta el cómo o por qué, es algo que no tengo claro, el consecuencialismo es opuesto a la deontología, ética profesional basada en el deber (wikipedia).

    Si es un problema psiquiátrico, afortunadamente no es contagioso lo que llevaría a otras consideraciones morales. Pero puede tener consecuencias reales: es ideológicamente transmisible, un precendente legal, un error garrafal no tener en cuenta el consenso científico en una cuestión que lo demanda.

    Recuerda juicios brujeriles [éstos rechazables por su método y resultado], aunque basar la ética en hechos científicos tiene sus problemas, raza v.gr., en este caso la cuestión está en el uso de mala ciencia, ética discutible y la ley.

  12. Vale que sea un blog, pero el artículo es bastante confuso, parece mentira que esté escrito por un periodista. Por un lado mezcla la existencia o no existencia de la enfermedad con que los síntomas que padece este señor han provocado una sentencia con la que el autor no está de acuerdo. Se echa de menos la opinión de médicos y científicos que den otro punto de vista contrario al del autor. Por ejemplo, la de los médicos que han asesorado al ingeniero.

    Opino lo mismo que lo que dice un comentario de arriba. Qué más da que la enfermedad no exista, los síntomas son reales. Da igual la causa de los síntomas, lo que importa es que le incapacitan para ejercer su profesión y conseguir un sueldo para vivir. El juez ha actuado bien. O qué hacemos, dejar que su situación empeore tanto que acabe en la calle? O que se suicide porque no tiene de qué vivir?

    Es muy fácil criticar y muy difícil escribir con calidad.

    1. —-
      . Se echa de menos la opinión de médicos y científicos que den otro punto de vista contrario al del autor. P

      ¿y de científicos que opinen que la Tierra es plana y el centro del universo?


      Qué más da que la enfermedad no exista, los síntomas son reales. Da igual la causa de los síntomas

      Si y no porque la causa puede ser social y con sentencias como esta aumentarlos en la población

      La causa real es esta: http://www.rtve.es/alacarta/videos/orbita-laika/orbita-laika-historias-ciencia/3302565/

      Cuidado cuando se excede una línea

    2. Quiero decir que sentencias como esta pueden ser causa de esos síntomas en más gente al dar por hecho una falsa causa y por tanto una excusa de salida en forma de efecto nocebo a la hipocóndria desmedida

      Y a la vez que aleja de recibir un adecuado tratamiento para la dolencia real que queda fuera de consideración . Dado que la sentencia da como válida una dolencia ajena a la real y por tanto pone trabas a medidas de tratamiento reales que vayan a la verdadera causa

    3. «Qué más da que la enfermedad no exista, los síntomas son reales»

      Tratemos la posesión demoníaca. Que más da que no exista la posesión demoníaca, los síntomas son reales.

  13. Es muy interesante leer la sentencia de primera mano ya que en el buscador correspondiente no aparece todavía. Para empezar el nombre de la empresa está mal escrito, es con 2 s. Ericsson. He visto al buscar que el abogado está especializado en el tema y tiene otras sentencias de SQM y fibromialgia. Ha hecho una buena promoción estos días para futuros clientes.

  14. Totalmente de acuerdo. Durante unos meses tuve unos síntomas muy parecidos a los de este señor. Después de meses buscando una explicación a una serie de molestias, acabé haciendo caso a mi otorrino y fuí al psiquiatra, seguí su tratamiento y solucioné el problema.

    Esta resolución judicial es un desastre. Condena al estado a mantener a este señor, y a este señor a vivir con dolor lo que le queda de vida.

    El error es garrafal. Lo que necesitamos son buenos médicos que sepan gestionar este tipo de problemas psicológicos. Yo tuve que rascarme el bolsillo, porque la Seguridad Social no tiene medios para afrontar estos casos.

  15. Queda acreditado y claro su posición y argumentos. Lógicos y bien expuestos.
    Pero, y que mas da el origen de la enfermedad si esta llega a ser incapacitante??? El INSS lo deja claro. Me da lo mismo que sea una enfermedad mental que física. No veo la razón para este articulo si no es el sentimiento de superioridad intelectual del que lo escribe. Ese hombre sufre de depresión, ansiedad etc… Un poco de por favor y de comprensión para con los enfermos.

    1. Estoy de acuerdo contigo. El tema, a mi entender, es que con resoluciones de este tipo, lo que se va a conseguir, es cronificar este tipo de enfermedades psicológicas, en lugar de ir a la raíz del problema… y eso es un error muy grave. Una persona con depresión crónica, que es lo que creo que tiene este señor, debe tener derecho a un subsidio. Sin embargo, seguro que él preferiría resolver el problema, volver a trabajar, y seguir cotizando. Hay que ayudarle, pero no así!

    2. pues no da lo mismo el origen de la enfermedad pues si sabes el origen la puedes tratar, como bien dice el artículo este hombre esta condenado a sufrir toda la vida por una causa que no es real

    3. Pepe, si realmente piensas que este artículo está escrito desde una posición de superioridad intelectual es que no has entendido los «argumentos lógicos y bien expuestos» del autor. En ningún momento se niega la afección del paciente ni su derecho a recibir una pensión, lo que sí se critica es por un lado la desinformación y falta total de rigor de los medios a la hora de informar sobre el caso, del sistema judicial al dictar semejante disparate de sentencia y de los supuestos médicos que diagnosticando por oscuras razones enfermedades inexistentes no hacen más que condenar al paciente a una vida entera de soluciones ineficaces para un problema muy real que no se está tratando como debe. Así que te sugiero menos superioridad, en este caso moral, y más comprensión para con los enfermos. Pero de la de verdad.

    1. que se desconoza la causa no implica que la enfermedad no exista. Una enfermedad existe en función del estado de salud de la persona y no de saber la causa. Argumentar que es una enfermedad psicosomática es basicamente absurdo porque entonces que hacemos con las incapacidades por enfermedades psiquiatricas.

      Los médicos deben evaluar el estado del enfermo. Incluso si tuviera una esquizofrenia que le brota al ir a trabajar también le darian la incapacidad aunque no sea nada físico. Si es una enfermedad psicosomatica pero no tiene tratamiento por terapia o medicación eso entra dentro de una incapacidad. Eso lo determinan peritos con conocimientos y no blogueros.

      Si se ha determinado que su enfermedad no se la está inventando, entonces el juez ha aplicado correctamente segun lo que los peritos de las partes le habrán aportado.

      Segun la definición de enfermedad, este blog sugiere pervertirla de fundamento. Si el autor piensa que los peritos de las dos partes y el juez son idiotas, porque no prueba a inventarse la enfermedad y a ver que tal le va. Que lo haga y nos lo cuente.

      Hombre por favor un poquito de humildad y de pudor intelectual. Estas tiranías de internet del «yo lo se todo en 5 minutos» son infantiles. La realidad es un poquito mas compleja.

      1. «Argumentar que es una enfermedad psicosomática es basicamente absurdo»

        ¿Por qué es absurdo? No existen pruebas de que exista la «hipersensibilidad electromagnética». Como se indica en esta misma entrada, los sujetos que afirman tener esa dolencia solo la sufren cuando saben que tienen una antena cerca (emita o no).

        Que sufre una enfermedad psicológica desde luego, pero no «hipersensibilidad electromagnética».