Los homeópatas reconocen que la homeopatía es sólo placebo

Viñeta de Jon A.U.«La cuestión de si la intervención homeopática es diferente del placebo espera una respuesta decisiva», escribía Robert T. Mathie en octubre en la revista Homeopathy. Tras revisar los metaanálisis de las pruebas de productos homeopáticos de los últimos 20 años, el fisiólogo y homeópata británico concluía que, «a pesar del importante incremento de la actividad investigadora [en homeopatía] desde 1994, la preocupación por la calidad de los estudios limita la interpretación de los datos de los ensayos controlados aleatoriazados disponibles», ya que las investigaciones han sido habitualmente de «baja calidad».

«Lo importante de este articulo, en mi opinión, es que un homeópata de la Asociacion Homeopática Británica se atreve a decir en una revista como Homeopathy lo que todos llevamos años diciendo, que no se pueden extraer conclusiones sobre la eficacia de los productos homeopáticos en base a los ensayos clínicos realizados con ellos dada la baja calidad científica de los mismos, y por tanto, a día de hoy, no existe ninguna evidencia científica de que el efecto de la homeopatía vaya mas allá del placebo», destacó Koldo Callado, profesor de Farmacología de la Universidad del País Vasco (UPV), en su intervención en el último encuentro Enigmas y Birras de Bilbao.

Homeopathy, la principal revista con revisión por pares dedicada a esa práctica, ha perdido hace poco su índice de impacto «por un excesivo número de autocitas (el 71% de sus citas lo son)» y no aparece en el Journal Citation Reports 2015, explicaba hace unas semanas el físico Francisco Villatoro. Fundada en 1911 como el British Homoeopathic Journal, la publica en la actualidad Elsevier.

Una molécula en varios universos

Los principios de la homeopatía, establecidos por el médico alemán Samuel Hahnemann en 1796, son que una sustancia que provoca un síntoma puede curarlo si se diluye mucho y que, cuanto más diluida esté, mayores serán sus efectos sanadores. Hay de venta en farmacias preparados homeopáticos cuyo principio activo está diluido en el equivalente a un tercio de gota de agua en todos los océanos de la Tierra y hasta a una molécula en varios universos. Pruebas de laboratorio hechas en todo el mundo han demostrado que esos preparados homeopáticos no tienen más que azúcar. Muy caro, pero sólo azúcar. “Los principios de la homeopatía son tonterías”, sentenciaba en mayo en un vídeo la Sociedad Estadounidense de Química (ACS), que cuenta con más de 158.000 miembros

En marzo, tras la suspensión del máster en homeopatía de la Universidad de Barcelona porque no hay pruebas de la efectividad de esa práctica, Valérie Poinsot, directora general delegada del Grupo Boiron, la principal multinacional del sector, aseguró, contra más de 200 años de estudios, que sus productos funcionan, aunque ellos no saben por qué. “Los pacientes no necesitan la evidencia científica de un medicamento, sólo que funcione”, dijo la alta ejecutiva de la firma francesa, que añadió, supuestamente en defensa de su negocio, que también «mucha gente critica la Nutella, pero a los niños les gusta».

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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9 comentarios

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  1. Hace unos años envié un artículo mío a una revista de medicina general y fue rechazado por ser «controversista». Mi artículo estaba repleto de argumentos y de citas bibliográficas en contra de la homeopatía. Su mayor peligro es que puede demorar un tratamiento probado y efectivo, es decir, alópata, incluyendo la cirugía, y de ello tengo experiencia personal. ¿Saben que todos los tipos de medicina – científica y ‘tradicional’ – han sido siempre alópatas?

  2. «Evidencia» se está usando, con tamaña insistencia por el director del presente blog y por sus lectores, como calco del inglés para el español «prueba», que el hecho me parece preocupante. El sentido común, mejor que el diccionario de la real academia, debería disuadir a aquél cuya lengua materna sea el español de España, de escoger «evidencia», contando el español con una palabra castellana tan castiza como «prueba». Me parece llamativo que el que incurre sea licenciado en Filosofía y Letras. A menos que el hecho sea deliberado porque constituya una señal o un mensaje en clave (la señal del desembarco de Normandía fueron la emisión radiofónica de unos versos de Verlaine el desembarco de en seguida de los atentados del once de septiembre de dos mil uno, se comentaba que las alocuciones de Osama bin Laden Podrían incluir palabras en clave que activaban sus células durmientes). No me deja de sorprender, de hecho, la preferencia por «evidencia» que comparte Enrique de Vicente y el director de este blog). No sé por qué pero sospecho que decir «evidencia» en lugar de «prueba» es un indicio de pertenencia a una logia, red secreta, club, secta destructiva (que no destruye a sus adeptos, sino a terceras personas)…

    1. Prueba: Puedo contrastar directamente una hipótesis con la realidad y verificar que es correcta

      Evidencia: No puedo contrastar directamente la hipótesis pero las cosas que se descubren cuadran con las implicaciones de dicha hipótesis encajan perfectamente (y no hay cosas en contra o no hay evidencias en contra)

      Indicio: tienes una hipótesis comprobada y con el rango de teoría científica que en ciertas circunstancias implicaría una serie de cosas o bien tienes una correlación que sin probarse como causalidad aún encaja con una (o varias) hipótesis o…

      Enrique De Vicente considera algo probado con que cuadre con toda la información que maneja que siempre tendrá sesgos de interpretación y selección a ideas previas, implica que la puede cambiar y revisar pero que le es suficiente con que le cuadre todo. Es decir le es suficiente con evidencias incluso circunstanciales o casi indicios

      Es decir acepta justificaciones ad hoc de su hipótesis ante las objeciones, busca entre todos los documentos e información aquella que cuadre o se pueda interpretar y omite la falsabilidad. Si algo ha sido puesto bajo falsación ha resultado falso y se lo muestran lo aceptará, ahora, pasará de exigir falsabilidad o de buscarla y la eludirá

      Gamez no tiene esos últimos defectos y acepta fuentes confiables (no es físico y demás) el contraste y ha cambiado de ideas precisamente cuando aplicó metodología más rigurosa (que coleccionar anécdotas especular y aceptar lo que encaje por conseguir-lo encajar) un tema que. me parece, le apasionaba: la ufología

      Pero ha de ser él quien lo confirme, niegue, etc..

  3. ¿Sí? ¿Eh? ¿Conque placebo? Yo os diré cuál es mi placebo: se llama H·V·M·I·D·I·F·I·C·A·D·O·R ; un electrodoméstico a cuyo uso atribuyo propiedades terapéuticas excepcionales; tengo la evidencia personal de ello aunque no puedo aportar P·R·V·E·B·A alguna. El origen es el folleto con las instrucciones donde venía que ayudaba a tratar enfermedades. Se recomiendan para los bebés y en centros de telecomunicaciones, museos, farmacias (en general, donde haya ordenadores en marcha y mobiliario cualitativo y cuantitativo) etc. Aunque sé que no procede dar información personal que me puede traer perjuicio, me arriesgaré: si cierro la puerta de mi cuarto cuando duermo con el humidificador a tope se condensa todo el vapor; y quizás así no funcionen los sistemas que eventualmente usen gente de los alrededores para espiarme (cámaras de infrarrojos, photoanglo-tawdryyard-loudauto, camero xaver 100 o 400…). Todo es hipotético.

  4. Si, en efecto es un camelo. De hecho, mi mujer tuvo en 1988 una ulcera de estomago y, tras ver a 20 medicos «especialistas» la solucion era la operacion, la unica solucion. Una persona, no recuerdo quien, nos aconsejo un caradura, un homeopata, y, como somos tontos, fuimos. Este tipo nos hizo unas preguntas y nos receto «azucar» de ese. El resultado fue que mi mujer nunca mas sufrio de la ulcera y, hasta su fallecimiento, el ultimo abril, comio absolutamente de todo. Si, es placebo; si, es una estafa; si, no sirve para nada. Estoy de acuerdo con los cientificos pero mi experiencia es esta. Y sin efectos secundarios, por cierto.

    1. Aunque fuera exactamente como cuentas, no deja de ser lo que se llama «casos anecdóticos». No puedo explicarlo mejor que como se hace aquí: http://www.lapulgasnob.com/2010/04/evidencia.html

    2. Lo mismo ha ocurrido rezando… o incluso no haciendo nada. Hay casos de curación de metástasis terminal, hay casos de curación de sección de médula. Pero no dejan de ser excepciones por la gran variabilidad genética, ambiente e incluso mal diagnóstico.

      Precisamente por ese motivo los estudios se realizan con multitud de personas y no sólo con una, si todos fuésemos iguales con una única persona sería suficiente. La medicina basada en la evidencia se dedica a curar poblaciones, son los médicos los que curan personas, entendiéndose como que un tratamiento que se ha demostrado efectivo (o incluso extremadamente efectivo) no suele funcionar en el 100% de las personas, ahí toca que el médico evalúe y cambie a otro tratamiento (también basado en la evidencia).