Vitoria y la wifi: un pleno municipal analfabeto

Los hijos del personaje interpretado por Mel Gibson se protegen de los alienígenas con cascos de papel de aluminio, en 'Señales', la película de M. Night Shyamalan.El pleno del Ayuntamiento de Vitoria acordó ayer por unanimidad “delimitar la señal wifi en centros cívicos y edificios municipales, señalizando las zonas en las que exista”; “dejar libre de wifi los espacios propiamente infantiles, como ludotecas y bibliotecas familiares, y procurar la disminución de su incidencia y, en su caso, establecer zonas libres en canchas de juego y entradas”; además de «señalizar los espacios infantiles como zonas libres de wifi”. La medida tiene su origen en una moción de Sumando-Podemos que luego modificó y propuso el PNV añadiendo que esos pasos se darán “de forma paulatina y de acuerdo con las posibilidades técnicas”. Según informaba El Correo, “el Ayuntamiento invoca «el principio de precaución» y sostiene que, cuando una actividad «representa una amenaza o un daño para la salud humana, hay que tomar medidas incluso cuando la relación causa-efecto no haya podido demostrarse científicamente de forma concluyente»».

El objetivo, decía la propuesta de la formación afín a Pablo Iglesias, es proteger a los vitorianos “más vulnerables” de “la polución electromagnética” generada por las instalaciones de wifi. Hace un mes, Pablo Iglesias y Estefanía Torres, eurodiputados de Podemos, pidieron a la Comisión Europea en el Parlamento Europeo el “reconocimiento integral de la electrohipersensibilidad” o hipersensibilidad electromagnética, una presunta dolencia de cuya existencia no hay ninguna prueba fuera de la cabeza de los enfermos y más allá los intereses de quienes hacen negocio del miedo. Como ha establecido la Organización Mundial de la Salud (OMS), “no hay bases científicas para vincular la hipersensibilidad electromagnética con la exposición a los campos electromagnéticos”. Todo indica que estamos ante un mal de origen psicosomático: el enfermo sufre cuando se cree expuesto a la radiación que, según él, resulta nociva. Nada más.

El principio de precaución

Es descorazonador ver cómo una corporación en pleno -PNV, PP, Bildu, PSE, Podemos e Irabazi- abraza la pseudociencia de este modo. Quienes ayer votaron en Vitoria a favor de la delimitación de los espacios con wifi en los centros cívicos y edificios municipales, y de su señalización como si fueran zonas peligrosas, no son dignos de la confianza de los vecinos de la capital alavesa porque legislan desde el desconocimiento. Ignoran el conocimiento y la evidencia experimental acumulados durante décadas, presentan como una amenaza para la salud algo que no lo es e invocan torticeramente el principio de precaución, que se ha convertido en una especie de mantra para los antitransgénicos y los antiondas.

Según una comunicación de la Comisión Europea de febrero de 2000, el principio de precaución puede invocarse “cuando la información científica es insuficiente, poco concluyente o incierta, y cuando hay indicios de que los posibles efectos sobre el medioambiente y la salud humana, animal o vegetal pueden ser potencialmente peligrosos e incompatibles con el nivel de protección elegido”. El mismo documento comunitario añade que “el recurso al principio de precaución presupone que se han identificado los efectos potencialmente peligrosos derivados de un fenómeno, un producto o un proceso, y que la evaluación científica no permite determinar el riesgo con la certeza suficiente”.

En el caso que nos ocupa, la evidencia es concluyente: miles de estudios y experimentos no han encontrado ninguna prueba de efectos perniciosos para la salud en las ondas de radiofrecuencia, no se conoce ningún mecanismo por el que pudieran resultar peligrosas, y los epidemiólogos no han detectado ningún aumento en los males que se achacan a este tipo de emisiones. Si fuera cierto lo que sostienen los antiondas, se habría registrado hace años un aumento de los tumores cerebrales y otros males que ellos atribuyen a la wifi y los móviles, de los que sólo había 91 millones de líneas en 1993 y ahora hay más de 7.300 millones. ¿Ha habido un incremento de las patologías que algunos achacan a las ondas de radiofrecuencia? No.

Lo que hizo ayer el Ayuntamiento de Vitoria es impulsar el analfabetismo científico y a quienes hacen negocio inventándose enfermedades y vendiendo remedios inútiles contra ellas a los más incautos. Con su consenso desde la ignorancia, PNV, PP, Bildu, PSE, Podemos e Irabazi siembran en muchos padres el miedo a que las ondas de radiofrecuencia afecten a sus hijos, aunque tampoco ningún estudio ha probado que el uso del móvil o de la wifi sea más peligroso para un niño que para un adulto. ¿Cabe una política más irresponsable? ¿Todos los grupos municipales vitorianos comulgan con la peligrosidad de la wifi o algunos se han sumado alegremente a esa idea sólo para no ser señalados?

Todo por los votos

Padres antiantenas de la ikastola Ibaiondo de Vitoria con cascos de papel de aluminio.No es la primera vez ni será la última que dirigentes políticos vascos ignoran la ciencia para evitar el enfrentamiento con el bullicioso colectivo antiondas, que en ocasiones ha llegado a amenazar directamente a los científicos que les llevan la contraria. En enero del año pasado, el Departamento de Educación del Gobierno vasco decidió blindar la ikastola Ibaiondo, en Vitoria, y el instituto de Solokoetxe, en Bilbao, frente a las emisiones de unas antenas de telefonía próximas para atender la preocupación de algunos padres. Lo más triste es que ese departamento lo dirige una química de la Universidad del País Vasco (UPV), la consejera Cristina Uriarte, quien daba así la espalda a la ciencia a la hora de tomar una decisión política que tenía que basarse en ella. Un mes después, los socialistas conseguían que todos los partidos del Parlamento vasco se sumaran a la histeria antiantenas.

Para decidir en el futuro con un mínimo conocimiento de causa, lo menos que deberían hacer los corporativos vitorianos es ver el episodio de Escépticos dedicado a las ondas de radiofrecuencia, avalado -como toda la serie- por la Cátedra de Cultura Científica de la UPV. Como alternativa, les recomiendo un decálogo de lo que todo político debería tener claro a la hora de hablar de emisiones de telefonía, wifi y salud, y, en última instancia, les animo a leer mi libro El peligro de creer, que incluye un largo capítulo sobre el miedo a las ondas de radiofrecuencia y la hipersensibilidad electromagnética desde sus orígenes en Estados Unidos a principios de los años 90.

La primera vez que escribí aquí sobre este asunto, en el lejano 2007, no sospechaba que pudiéramos llegar tan lejos. Ocho años después, no sé a qué espera la comunidad científica para dar la cara sin titubeos y, por ejemplo, desautorizar con contundencia a los corporativos vitorianos en pleno. Estos lodos son consecuencia, no lo duden, de la irresponsable actitud de algunos periodistas y medios de comunicación que durante años han alimentado la histeria electromagnética y también del pasotismo de muchos científicos a la hora de responder a los miedos y dudas de los ciudadanos, dejando el campo libre a los charlatanes y al populismo. Porque las medidas tomadas por el Ayuntamiento de Vitoria para frenar los inexistentes efectos nocivos de la wifi son tan útiles y serias como los crucifijos para impedir las posesiones demoniacas.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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31 comentarios

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  1. Bravo por Vitoria, me alegro por niños, ancianos, enfermos y embarazadas, los más vulnerables. Es triste comprobar como todavía artículos como este panfleto contra la ciencia (para los analfabetos de verdad siempre será pseudociencia cuando la pereza les impide indagar), un artículito y muchos comentarios más situados entre la chistosa ignorancia y la prepotencia servil, que se traga todas las patrañas que le cuela la industria inalámbrica y sus instituciones promocionadas, siempre negando los claros efectos biológicos demostrados por miles y miles de investigaciones al más alto nivel. Pero claro, que se puede esperar de aquellos mercenarios que viven de la desinformación y sus cómplices que impiden al avance de la ciencia, así como los graciosillos que suelen vivir en la innopia, que se aferran como un clavo ardiendo a la ciencia aplicada (del mercado) y no ven más allá de sus narices de la ciencia del conocimiento (de la salud). Por eso encontramos lumbreras comparando el perjuicio de una bombilla o un coche con irradiar a toda la población crónicamente toda su vida, si por ellos fuera los rayos X todavía seguirían existiendo si tomar medida alguna matando a la gente como pasó durante décadas. Gracias a este gente inculta todavía estaríamos respirando asbesto, gracias a todos estos bufones todavía el tabaco sería inocuo. No se molestan en averiguar, en entender, ni comprender, menos aún se iban a molestar en aprender y relfexionar. Enhorabuena Victoria, gran ejemplo de responsabilidad ante la ciencia de la censura, que les pongan a ellos una antena frente a su casa o conviertan su hogar en un horno microondas con todos los dispositivos, adelante, así nos libren de su estupidez, pero los vecinos no tienen la culpa de los desvaríos de una sociedad sometida al sesgo anticientífico y abusos de una industria cuya historia está plagada de crímenes ambientales.

    1. «siempre negando los claros efectos biológicos demostrados por miles y miles de investigaciones al más alto nivel.»

      Supongo entonces que podrás poner enlaces a esos miles y miles de investigaciones

    2. «se traga todas las patrañas que le cuela la industria inalámbrica y sus instituciones promocionadas»

      Vale que si, que es una conspiración, aceptamos pulpo como animal de compañía.

      Cuando veo a tipos que se tapa la cabeza con papel de aluminio y hablan de conspiraciones, ¿Sabes que palabra me viene a la cabeza? Chiflados. No es nada personal, es que es dificil tomar a gente así en serio.

  2. Igual ya lo habéis comentado, pero ¿no se demostró que los gorros de papel de aluminio amplificaban la señal en vez de atenuarla?

    http://www.howtogeek.com/114037/researchers-prove-tin-foil-hats-boost-receptivity-to-government-signals/

    Creo recordar que en el MIT se echaron unas risas a cuenta de esto. Ya sé que ellos hablaban de «ondas de control mental», pero chico, es ver las fotos y acordarme..

  3. O los científicos salen a las calles o la imbecilidad ocupará las calles. Como lo más probable es lo segundo, yo voy a ir poniendo un puesto de amuletos anti-wifi, así al menos sacaré un poco de pasta a los incautos. Si no puedes con ellos únete.
    Pataconejo antiwifi: 2 euros
    Casco albal: 3 euros
    Bolita homeopática proctectora de ondas: 20 euros
    Hierbas chinas milenarias contra el wifi (milenario): 15 eruos

    Se pueden comprar en : www.mesobraeldineroparachorradas.com

  4. Es penoso todo lo que rodea el tema de las ondas electromagéticas, y cuanto ignorante anda suelto!

    A modo de resumen, unos locos charlatanes se han inventado un problema que no existe. Los motivos los desconozco. Imagino que para joder a la gente, igual que hace la iglesia y tantos otros…

    La ciencia es más que clara al respecto:

    Todas las ondas de antenas, móviles, televisores, wifis, radios, microondas, son energéticamente inferiores a las ondas de la luz visible (sol, bombillas, linternas, velas, etc). Esto implica que todas ellas son ondas NO IONIZANTES. Esto es, el grado de radiación que poseen no puede romper los enlaces químicos del cuerpo humano. Tan solo pueden calentar nuestros tejidos. Únicamente las ondas cuyo nivel energético es superior a las ondas de la luz visible, son ionizantes, y por tanto, pueden romper los enlaces químicos del cuerpo humano. Ergo, pueden producir cáncer. Estas ondas son los ultravioletas, los rayos x, los rayos gamma.

    Esto se estudia en el colegio cuando tenemos 16 años. Parece mentira que aun habiendo recibido una educación (que por cierto, es obligatoria), existan tantos casos de ignorancia al respecto. La gente no conoce los principios más básicos de las leyes naturales.

    Esto es lo mismo que pasó con el tema de las vacunas. Los charlatanes nos toman el pelo, el problema no son ellos, es la gente que desarrolla el pensamiento mágico. Algo estamos haciendo mal con el sistema educativo, si cuando salimos de él, resulta que le damos validez a la homeopatía, las ondas de nosequé, las energias de nosecuantos, la existencia de Dios, etc.

    1. Así que tú, con el hecho de que no sean ionizantes, ya infieres que no provocan alteraciones del ADN? Bien, bien. Entonces llama a la OMS y diles que están equivocados al incluirlos como posibles cancerígenos. Por dios…

  5. Hay sospechas fundadas de que las propuestas del partido Podemos inducen distintas formas de cáncer en los humanos -basta ver la cantidad de casos reportados desde la conformación de Podemos-. Hay que tomar medidas urgentes, incluso cuando la relación causa-efecto no haya podido ser demostrada científicamente de forma concluyente. Invocamos «el principio de precaución» y sostenemos que, cuando una actividad política representa una amenaza o un daño para la salud humana debe ser prohibida.

  6. Lo que me molesta realmente del movimiento esceptico es que os dedicaís a proteger la evidencía cientifica y más allá de eso, que cada palo aguante su vela. Estamos de acuerdo en que cientificamente, se considera probado que el WiFi es inocuo para la salud. La OMS también está de acuerdo, pero al menos reconocen el sufrimiento que experimentan aquellas personas con síntomas asociados al (real ó no) sindrome de hipersensibilidad electromagnetica:

    «Algunas personas han señalado síntomas inespecíficos tras la exposición a campos de RF de estaciones de base y otros dispositivos de campos electromagnéticos. Como se indica en una nota descriptiva recientemente publicada por la OMS sobre la «hipersensibilidad electromagnética», no se ha demostrado que los campos electromagnéticos provoquen esos síntomas. Sin embargo, es importante tener en cuenta la difícil situación de las personas que sufren esos síntomas»

    Fuente: http://www.who.int/peh-emf/publications/facts/fs304/es/

    Aquí, con la carácteristica falta de sensibilidad del mundillo esceptico, soltaís perlas del tipo: «una presunta dolencia de cuya existencia no hay ninguna prueba fuera de la cabeza de los enfermos». Supongo que hace 20 años la fibriomialgia os hubiera parecido un cuento chino o una magufada. Ahorraros el termino en latín para esta falacia argumentativa, porque no estoy pretendiendo demostrar la falibilidad de la ciencía, aunque sí denunciar la habitual indiferencia -cuando no desdén- que experimentan las personas aquejadas de sintomatologías raras, para las que la medicina no tiene una explicación.

    1. Rubén, por esa lógica como yo tengo hipersensibilidad eléctrica, pués puedo notar una pila de 9V con sólo tocarla con las manos sudadas. Como digo habrá que limitar el uso de baterías e incluso de la corriente…

      O peor, las personas que tienen hipersensibilidad química o alergia a cualquier tipo de químico, pués prohibamos todo lo relacionado. Yo siento las enfermedades o dolencias de la gente, pero no se puede parar el desarrollo tecnológico, por una minoría de personas.

      Salu2

    2. pero al menos reconocen el sufrimiento que experimentan aquellas personas con síntomas asociados al (real ó no) sindrome de hipersensibilidad electromagnetica

      Nunca se ha negado ese «sufrimiento». Se niega que ese sufrimiento proceda de una supuesta hipersensibilidad electromagnética.

      con la carácteristica falta de sensibilidad del mundillo esceptico, soltaís perlas del tipo: “una presunta dolencia de cuya existencia no hay ninguna prueba fuera de la cabeza de los enfermos”

      Podrás llamarlo falto de sensibilidad, pero es a lo que apuntan las pruebas.

      Supongo que hace 20 años la fibriomialgia os hubiera parecido un cuento chino o una magufada

      La fibriomialgia es una enfermedad DEMOSTRADA, cosa que la hipersensibilidad electromagnética no está demostrada. ¿O estás sugiriendo que dentro de 20 años se habrá demostrado la hipersensibilidad electromagnetica?

  7. No había visto el programa en su momento, muy bueno. Lo que me ha dejado alucinado (entre otras cosas) es el uso tan grosero que hace Anton Erkoreka de la estadística para «demostrar» que sí ha habido un incremento del cáncer a lo largo del siglo XX, pasando del 2 al 37% como causa de muerte. Joer, si el resto de causas se reducen mucho las que quedan aumentarán su porcentaje como causa de muerte. La única comparativa válida sería la incidencia por población, no por fallecimiento.

    En un libro de informática de principios de los 90 se hablaba de la posible relación de los campos ELF (extremely low frequency) y el cáncer, en concreto la leucemia. En ese libro se mencionaba por el campo creado al rededor del CRT de los monitores, y sobre todo prevenía a las embarazadas que se mantuviesen alejadas al menos un metro de los tubos. En teoría era el mismo fenómeno según el cual se producían muertes por cáncer (incluso accidentes de coche) en la cercanía de líneas de alta tensión.

    Al poco tiempo (creo que en 1992) ya lei que un estudio epidemiológico sueco había descartado relación causa-efecto entre los campos ELF y el cáncer, aunque no lo podían descartar del todo en la leucemia infantil. Tiempo después lei que también había quedado descartada.

    Lei en algún sitio que el origen de la teoría del cáncer causado por antenas de telefonía móvil se remonta a Australia, a mediados de los 80. Un médico «detectó» un incremento de casos de cáncer entre sus pacientes, y el único factor novedoso que encontró fueron las antenas de telefonía móvil que empezaban a desplegarse entonces. Luego lees que en Australia se hallan las mayores reservas de uranio del mundo y te quedas O.o

    En el pueblo donde vivo en su momento se hizo retirar una antena de telefonía móvil porque en poco tiempo se produjeron algunos casos de cáncer. En un pueblo de 2000 habitantes (donde un par de casos se convertirían en un pico estadístico) y con población bastante envejecida. Genios.

    Finalmente: ¿cuánto cuesta la producción de cada programa de Escépticos? Para saber si son baratos de comprar por el lobby industrial ese XDDD

  8. Opiniones de otros científicos:
    Joaquín Fernández Sola, doctor internista del Clínico de Barcelona,
    y Ceferino Maestu Unturbe, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación e investigador asociado al Centro de Tecnología Biomédica (CBT) de la Universidad Politécnica de Madrid,
    http://www.espanol.rfi.fr/general/20150512-la-electrosensibilidad
    https://vimeo.com/132572326

    1. En ciencia la autoridad no vale nada, para eso existen metaestudios donde se recopila toda la información acumulada hasta la fecha y así ver si realmente hay algún indicio. Hasta la fecha todos los metaestudios (es decir, la recopilación de estudios particulares) muestran que no hay relación alguna entre la radiación de microondas de telefonía y WiFi.
      El Ipse dixit medieval está ya muy desfasado. Ni la tradición ni la autoridad son pruebas de nada.

      1. 1.- Atasoy HI et al., 2013. Estudio inmunohistopatológico sobre los efectos en el crecimiento de los testículos de ratas por exposición a las ondas de radiofrecuencia emitidas por los dispositivos Wi-Fi convencionales. Journal of Pediatric Urology 9 (2):.. 223-229 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22465825

        2.- Avendaño C. et al., 2012. La utilización de los ordenadores portátiles conectados a Internet a través de Wi-Fi disminuye la motilidad del esperma humano y aumenta la fragmentación del ADN del esperma. Fertility and Sterility 97 (1):. 39-45 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22112647
        3. Avendaño C. et al., 2010. La exposición a los ordenadores portátiles conectados a Internet inducen la fragmentación del ADN de los espermatozoides según un estudio in vitro: Informe preliminar. Sociedad Americana de Medicina Reproductiva 66 ª Reunión Anual: O-249 http://wifiinschools.org.uk/resources/laptops+and+sperm.pdf )
        4. Aynali G. et al., 2013. La modulación de la tecnología inalámbrica (2,45 Ghz) induce la toxicidad oxidativa en la mucosa laringotraqueal de las ratas. Eur Arch Otorhinolaryngol 270 (5):. 1695-1700 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23479077
        5.- Gumral N. et al., 2009. Efectos del selenio y la L-carnitina sobre el estrés oxidativo en la sangre inducido por la radiación de 2,45CHz de los dispositivos inalámbricos en las ratas. Biol Trace Elem Res. 132(1-3): 153-163. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19396408
        6.- Havas M. et al., 2010. Estudio sobre la variabilidad de la frecuencia cardíaca por efectos de la radiación de microondas procedente de los teléfonos móviles a una frecuencia de 2,4 Ghz, afectando al sistema nervioso autónomo. European Journal of Oncology Biblioteca vol.5:. 273-300 http://www.icems.eu/papers.htm… parte 2.
        7.- Havas M. y Marrongelle J. 2013. Nuevo estudio sobre la variabilidad del ritmo cardíaco producido por los teléfonos inalámbricos, confirmando los hallazgos del primer estudio. Electromagn Biol Med 32 (2):. 253-266 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23675629
        8. Maganioti AE et al., 2010. Los campos electromagnéticos producidos por el Wi-Fi produce alteraciones observables en el electroencefalograma. Taller Internacional sobre los Efectos Biológicos de los campos electromagnéticos. http://www.istanbul.edu.tr/…/WI-FI%20ELECTROMAGNETIC%20FIEL…

        9. Margaritis LH et al., 2013. La oogénesis de la Drosophila como biomarcador de la respuesta a los campos electromagnéticos. Electromagn Biol Med., Versión electrónica anterior a su publicación en papel. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23915130

        10. Naziroğlu M. y Gumral 2009. Efectos sobre la modulación de la L-carnitina y el selenio inducida por el estrés oxidativo producido por los dispositivos inalámbricos (2,45 Ghz) y registro de los electroencefalogramas del cerebro de ratas. Int J Biol Radiat. 85 (8):. 680-689 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19637079

        11. Nazıroğlu M. et al., 2012. Los dispositivos inalámbricos (2,45 Ghz) inducen estrés oxidativo y la proliferación de células cancerosas de la leucemia humana a través de la afluencia de moléculas citosólicas de Ca2+ . International Journal of Radiation Biología 88 (6):. 449-456 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22489926

        12. Nazıroğlu M. et al., 2012b. La melatonina modula la lesión oxidativa inducida por los dispositivos inalámbricos (2,45 Ghz) a través de TRPM2 y los canales de Ca(2+) en el cerebro y los ganglios dorsales de las ratas. Physiol Behav. 105 (3):. 683-92 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22019785
        13. Oksay T. et al., 2012. Efecto protector de la melatonina contra el daño oxidativo en los testículos de las ratas inducido por dispositivos inalámbricos. Andrologia doi: 10.1111/y 12044. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23145464
        14. Papageorgiou CC et al., 2011. Efectos de las señales Wi-Fi en el componente P300 de los potenciales relacionados con eventos mediante el test auditivo de Hayling. Journal of Integrative Neuroscience 10(2): 189-202. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21714138 (Wi-Fi altera la actividad cerebral en los adultos jóvenes: http://wifiinschools.org.uk/resour…/wifi+brain+July+2011.pdf)
        15. Shahin S. et al., 2013. La radiación por microondas de 2,45 Ghz induce estrés oxidativo, afectando a la implantación o el embarazo en los ratones. Mus musculus. Appl Biochem Biotechnol 169: 1727–1751. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23334843

        16. Türker Y. et al., 2011. El selenio y la L-carnitina reducen el estrés oxidativo en el corazón de las ratas, inducido por la radiación de 2,45 Ghz procedente de los dispositivos inalámbricos. Biol Trace Elem Res. 143(3): 1640-1650. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21360060

        Estudios sobre los efectos de las frecuencias de microondas iguales o inferiores a 6V/m ( la relación no es exhaustiva).
        17. Balmori A. 2010. Efectos de la telefonía móvil en los renacuajos de la rana común (Rana temporaria): la ciudad convertida en laboratorio. Electromagn. Biol. Med. 29 (1-2) : 31-35. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20560769

        18. Erdinc OO et al., 2003. Las ondas electromagnética de 900 Mhz inducida por el pentilentetrazol en la ontogéneis en ratones. Neurol. Sci. 24:111-116 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14600821

        19. Fesenko EE et al., 1999. Estimulación de las células naturales asesinas por ondas electromagnéticas débiles, en el rango de unos pocos centímetros. Biofizika 44:737–741 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10544828

        20. Fesenko EE et al., 1999. Microondas e inmunidad celular. I: Efecto de la radiación de microondas en la necrosis tumorales en las células de ratón. Bioelectrochem. Bioenerg. 49:29–35 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10619445
        21. Havas M. et al., 2010. Estudio sobre la variabilidad de la frecuencia cardíaca muestra que la radiación por microondas afecta al sistema nervioso autónomo. European Journal of Oncology Library Vol. 5: 273-300 http://www.icems.eu/papers.htmf=/…/2009/12/15/MNHJ1B49KH.DTL part 2.
        22. Kesari KK y Behari J., 2009. La exposición a microondas afecta al sistema reproductivo de las ratas macho. Appl. Biochem. Biotechnol. 162(2):416-428 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19768389
        23. Kesari KK y Behari J., 2009. La exposición a la frecuencia de 50 Ghz afecta al cerebro de las ratas. Appl. Biochem. Biotechnol. 158:126-139 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19089649
        24. Khurana VG et al., 2010. Evidencias epidemiológicas de los riesgos para la salud de las estaciones base de telefonía móvil. Int. J. Occup. Environ. Health 16:263–267 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20662418
        25. Maier R. et al., 2004. Efectos de los campos electromagnéticos pulsantes sobre los procesos cognitivos – estudio piloto sobre la interferencia de los campos pulsantes en la regeneración cognitiva. Acta Neurologica Scandinavica 110: 46-52 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15180806

        26. Nittby H. et al., 2008. Deterioro cognitivo en las ratas después de la exposición a largo plazo a la radiación de la banda de frecuencia GSM-900 del teléfono móvil. Bioelectromagnetics 29: 219-232 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18044737
        27. Novoselova EG et al., 1998. Estimulación del factor de necrosis tumoral por macrófagos murinos cuando se exponen in vito a ondas electromagnéticas débiles, en la gama del centímetro. Bofizika 43:1132–1333.
        28. Novoselova EG et al., 1999. Microondas e inmunidad celular II: Efectos inmunoestimulantes de las microondas y antioxidantes naturales. Bioelectrochem. Bioenerg. 49:37-41 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10619446
        29. Otitoloju AA et al., 2010. Estudio preliminar sobre la inducción de anomalías en los espermatozoides de ratones, Mus musculus, expuestos a las radiaciones de radiofrecuencia de las estaciones base de comunicaciones de la telefonía móvil. Bull. Environ. Contam. Toxicology. 84 (1) :51-4. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19816647
        30. Panagopoulos Djet al., 2010. Bioefectos de la radiación de la telefonía móvil en relación con la intensidad y distancia de la antena. Int. J. Radiat. Biol. Vol. 86 (5) :345-357. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20397839

        31. Persson BRR et al., 1997. La permeabilidad de la barrera hematoencefálica en ratas expuestas a campos electromagnéticos producidos por la comunicación inalámbrica. Redes inalámbricas 3: 455-461.
        32. Pyrpasopoulou A. et al., 2004. Expresión de las proteínas morfogenéticas óseas en los riñones de los recién nacidos después de la exposición prenatal a la radiación electromagnética. Bioelectromagnetics 25:216-27 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15042631
        33. Salford LG et al., 2010. Efectos de la radiación de microondas en la barrera hematoencefálica del cerebro de los mamíferos. European Journal of Oncology Biblioteca vol. 5:333-355 http://www.icems.eu/papers.htm… parte 2.
        34. Salford LG, et al., 2003. Daños en las células nerviosas del cerebro de los mamíferos después de la exposición a microondas GSM procedentes de los teléfonos móviles. Environ. Health Perspect. 111:881-883. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12782486

        1. Muy buena esta información. No tengo claro y desconozco si el Wi-Fi puede afectar la salud humana, pero es induscutible que los campos electromágneticos, sobre todo cuando son muy potentes (no entro en frecuencias, por supuesto que lo hacen hasta el punto que pueden incluso llegar a alterar la conciencia y producir mareos y vómitos. Y no digamos nada de las líneas de alta tensión en que las que está más que demostrada su relación causa- efecto de forma totalmente perniciosa sobre la salud humana. Pueden salir a cantarme las milongas que quieran cualquier científico de turno, porque el tema por ejemplo de las «casas enfermas» cuando hay igualmente por ejemplo corrientes de agua subterráneas es más que conocido e indudable. Me parece bien la investigación racional pero hay hechos que por mucha oposición racionalista que no racional que se haga, son incontestables y la sensibilidad electromagnética y la que comento del las líneas de alta tensión son totalmente indudables.

        2. Parece que has confundido 30 estudios aislados con un verdadero metaanálisis

          (Copio y pego la explicación de Ben Goldacre sobre los metaanálisis de «Mala Ciencia»)

          [ Ésta será la última gran idea que introduciremos en un buen rato, y se trata de un concepto que ha salvado la vida a más personas de las que usted jamás llegará a conocer personalmente. Un metaanálisis es un procedimiento muy sencillo en ciertos aspectos: simplemente hay que recopilar los resultados de todos los ensayos llevados a cabo sobre un tema determinado, introducirlos en una hoja de cálculo de grandes dimensiones y realizar los cálculos que sean precisos con todos ellos, en vez de confiar la valoración de los resultados de todos y cada uno de nuestros pequeños ensayos a nuestra intuición «gestáltica». Resulta especialmente útil cuando ha habido muchos ensayos sobre un mismo tema y cada uno de ellos es demasiado reducido para darnos una respuesta concluyente.

          Así pues, si ha habido diez ensayos aleatorizados y controlados con placebo, por ejemplo, sobre si los síntomas del asma mejoran o no con la homeopatía, y cada uno de ellos ha contado con unos cuarenta pacientes participantes, es posible juntarlos todos en un único metaanálisis y disponer (en algunos aspectos) de un ensayo de cuatrocientas personas con el que trabajar.

          En algunos casos muy famosos, al menos, en el mundo de la medicina académica; los metaanálisis han mostrado que tratamientos que hasta entonces se consideraban ineficaces son, en realidad, bastante buenos, y que, como los ensayos que se habían llevado a cabo para probarlos habían sido demasiado pequeños por separado como para detectar su beneficio real, nadie había sido capaz de advertirlo.

          Como decía, la información puede ser por sí sola un salvavidas. Una de las mayores innovaciones institucionales de los últimos treinta años ha sido, sin duda, la Cochrane Collaboration, una organización internacional de académicos sin ánimo de lucro que elabora y publica revisiones sistemáticas de la bibliografía especializada en investigación médica y sanitaria, incluidos metaanálisis.

          El logotipo de la Cochrane Collaboration representa un «diagrama de bosque» simplificado, es decir, un gráfico de la dispersión de resultados tomado de un metaanálisis que hizo época en su momento y que examinó un determinado tipo de actuación con las madres embarazadas. Como es de suponer, los bebés de partos prematuros tienen más probabilidades de sufrir complicaciones y morir. A unos médicos neozelandeses se les ocurrió que la administración de un breve y barato tratamiento con un esteroide en concreto podría ayudar a mejorar los resultados, y entre 1972 y 1981 se realizaron siete ensayos para poner a prueba esa idea. Dos de ellos mostraron cierto efecto beneficioso de los esteroides, pero los otros cinco no detectaron beneficio alguno, y debido a esto último, la idea no prosperó.

          Ocho años después, en 1989, se llevó a cabo un metaanálisis incorporando todos los resultados de estos ensayos a una única base de datos. Si se fijan bien en el diagrama de bosque del logotipo, podrán ver lo que sucedió. Cada línea horizontal representa un estudio: si la línea está desplazada hacia la izquierda, significa que los esteroides fueron mejores que el placebo, y si lo está hacia la derecha, significa que los esteroides funcionaron peor. Si la línea horizontal correspondiente a un estudio se toca con la gran línea vertical central representativa del «efecto nulo», entonces el ensayo en cuestión no mostró diferencias claras en un sentido ni en otro. Y, por último, cuanto más larga es la línea horizontal en cuestión, más incierto fue el resultado del estudio.

          De la observación del diagrama de bosque podemos deducir que hubo muchos estudios de un nivel de certeza no muy concluyente, con largas líneas horizontales, la mayoría de las cuales se tocaban con la línea vertical central de «efecto nulo». Pero todas ellas están más o menos desplazadas hacia la izquierda, por lo que parece sugerir que los esteroides podrían ser beneficiosos, aun cuando cada estudio por separado no sea estadísticamente significativo.

          La posición del rombo de la parte inferior del diagrama muestra cuál fue la respuesta extraída del conjunto de todos los datos: existen, en realidad, pruebas muy sólidas de que los esteroides reducen el riesgo (entre un 30 y un 50 %) de que los bebés prematuros mueran a causa de complicaciones debidas a su alumbramiento precoz. No debemos perder nunca de vista el coste humano de estas cifras tan abstractas: muchos bebés murieron innecesariamente durante una década porque se les privó de este tratamiento salvavidas. Y murieron, a pesar de que existía ya suficiente información para saber qué los podía salvar. Lo que pasaba era que nadie había sintetizado conjuntamente ni analizado sistemáticamente toda esa información en un metaanálisis.]

          En primer lugar hace falta que las condiciones concretas de un estudio sean semejantes a las que se dan en la vida ordinaria (radiación a la que estamos expuestos usando móviles y cerca de fuentes de telefonía móvil y WiFi y que además sean confirmados por estudios semejantes de tal forma que pueda considerarse estadísticamente significativo. Pero sobre todo evitar quedarse SÓLO con los estudios que confirman la idea de uno, a eso se llama sesgo de confirmación. Y sí, un estudio aislado puede indicar cierta relación que luego estudios más completos y posteriores la niegan, de ahí la importancia de la labor de Cochrane Center.

        1. miro por encima y veo lo de la melatonina que tiene efectos anticancerígenos reguladores de los ciclos etc… etc Y como le puede afectar a su producción y por tanto a lo que hace el estar expuesto a frecuencias electromagnéticas por debajo del visible. Pero ¿alguien se acuerda que le afecta la luz visible ya que esta modula en la glándula pineal su producción…? Si los pequeños fotorreceptores fueran sensibles a frecuencias no visibles simplemente se deberían regular como se regula la luz para dormir no prohibirse como no se prohíbe la luz.

          En otros me pregunto sobre esa movilidad de espermatozoides sin el wi-fi pero estando igualmente todo el santo día sentado en cualquier parte… Etc… Bueno en fin

          Tampoco veo indicaciones de las intensidades y estás se supone que están reguladas porque se han de tener en cuenta. Ya habla Gamez en el programa de la diferencia de intensidad de un horno microondas y la señal del móvil

    1. Ostras tú, ¿me estás poniendo un estudio con UN SÓLO sujeto y que como onda electromagnética usa frecuencias de 60Hz que son las que se usan en la red electrica doméstica estadounidense? Frecuencias que NO tienen absolutamente nada que ver con Wifi, radio o telefonía móvil

      Es cachondeo, ¿no?

      1. • El uso del móvil altera la producción de melatonina, hormona imprescindible para iniciar y continuar el sueño . (1)
        • Las ondas electromagnéticas de telefonía móvil tienen un efecto supresor del sueño REM con reducción de su duración y de su porcentaje. También producen alteraciones en el electroencefalograma durante esta fase del sueño, especialmente en lo que respecta a las ondas alfa. (2)
        • En estudios a doble ciego realizados con dos grupos de personas a las que se estaba realizando un electroencefalograma, se comprobó que las ondas electromagnéticas de telefonía móvil, inhibían las ondas cerebrales alfa (3).
        • En el apartado específico del Informe Bioinitiative (4) (que recoge miles de estudios científicos que investigan los efectos de las ondas sobre la salud) dedicado al estrés oxidativo, aparecen 106 estudios sobre estrés oxidativo producido en las células por ondas electromagnéticas. El 88% de los estudios encuentran efectos. El 12% no los encuentran. Hablan de exceso de radicales libres y déficit de antioxidantes que interfieren en el funcionamiento de la célula. Curiosamente, esos mismos efectos se están hallando en las células de personas enfermas de fibromialgia (David Cordero), síndrome de fatiga crónica ( Sara Myhill) y sensibilidad química múltiple (Clara di Luca).

        (1)- Shrivastava A, Saxena Y. Effect of mobile usage on serum melatonin levels among medical students. Indian J Physiol Pharmacol. 2014 Oct-Dec;58(4):395-9.
        (2)- Mann K1, Röschke J. REM suppression induced by digital mobile radio telephones. Wien Med Wochenschr. 1996; 146(13-14):285-6.
        (3)- Perentos N1, Croft RJ, McKenzie RJ, Cosic I. The alpha band of the resting electroencephalogram under pulsed and continuous radio frequency exposures. IEEE Trans Biomed Eng. 2013 Jun; 60(6):1702-10.
        (4)- Perentos N1, Croft RJ, McKenzie RJ, Cosic I. The alpha band of the resting electroencephalogram under pulsed and continuous radio frequency exposures. IEEE Trans Biomed Eng. 2013 Jun; 60(6):1702-10.
        (5)- http://www.bioinitiative.org/report/wp-content/uploads/pdfs/RFR-free-radical-abstracts.pdf