La noche que aluciné

'La pesadilla', de John Henry Fuseli.Creo que nunca he pasado más miedo. No sé cuánto duró, pero seguramente fueron unos segundos. Sucedió en Bilbao, en casa de mis padres. Por aquel entonces, vivíamos en el piso siete personas -mis padres, mis dos hermanas, mi abuela materna, mi hermano y yo-, así que el tráfico nocturno por el pasillo para ir al váter no era raro. Estaba en la cama y en la de al lado dormía mi hermano. Tumbado sobre el costado derecho, le veía a él y una franja del pasillo, gracias a que la puerta estaba entornada unos 45 grados. De repente, apareció recortada en el umbral una figura humana. Mi padre, pensé, que ha ido al baño y se asoma para ver si estamos dormidos. No era mi padre; no sé cómo lo supe.
El individuo entró en el cuarto y se dirigió lentamente hacia mi cama. Por la silueta, era un hombre. Oí sus pasos y, según se acercaba, distinguí un cuchillo grande en su mano derecha. Intenté decir algo; pero no podía articular palabra. Traté de moverme; pero estaba paralizado. Me angustié. Mi hermano dormía profundamente, ajeno a todo. La sombra llegó hasta mi lado y levantó el cuchillo como si fuera a apuñalarme. Seguía sin poder moverme; ni gritar. El cuchillo cayó hacia mí y, cuando sentí su punta en mi pecho, el visitante se esfumó, de mi boca salió un gemido y por fin pude moverme. Estaba empapado en sudor. Todo había sido producto de mi imaginación.
Cuando viví esa experiencia, tenía 19 o 20 años. Lo sé porque, en cuanto desperté, fui consciente de lo que me había ocurrido: había sufrido una alucinación hipnagógica o hipnopómpica. Meses antes, había sabido de ese tipo de fenómenos leyendo una revista de ovnis, The MUFON Ufo Journal, a la que estaba suscrito. El artículo se titulaba “Imagery and close encounters” (Imaginería y encuentros cercanos), lo firmaba Keith Basterfield y se publicó en el número 162 (agosto 1981) de la revista de la Red Ovni Mutua (MUFON). Fundada en 1969, la MUFON es una de las más veteranas organizaciones creyentes de estudio de los ovnis del mundo. A principios de los años 80 del siglo pasado, yo estaba suscrito a su revista y a la de la Organización para la Investigación de los Fenómenos Aéreos (APRO), creada en Estados Unidos en 1952, activa hasta 1988 y de la cual la MUFON era una escisión.
Portada del número de 'The MUFON Ufo Journal' que incluía el artículo sobre visiones hipnagógicas e hipnopómpicas.Basterfield sugería en The MUFON Ufo Journal que las visiones hipnagógicas -que ocurren entre la vigilia y el sueño- e hipnopómpicas -que suceden entre el sueño y la vigilia- podían explicar cientos de casos de la literatura ufológica. El tiempo e investigaciones como las de Susan Clancy han demostrado que esas alucinaciones están en el origen de fenómenos como las abducciones extraterrestres, las experiencias extracorporales y otras vivencias extraordinarias. Como apunta Oliver Sacks en Alucinaciones (2012), es lícito preguntarse «hasta qué punto las experiencias alucinatorias han dado lugar a nuestro arte, nuestro folklore e incluso nuestra religión», incluidas todo tipo de presencias, desde demonios hasta alienígenas. Siguiendo a Sacks, por su naturaleza aterradora, mi vivencia es muy probable que fuera una alucinación hipnopómpica: me desperté por algo en mitad de la noche, y mi cerebro me hizo una jugarreta. Yo he creído siempre que fue una visión hipnagógica, previa al sueño, pero posiblemente esté confundido.
Esos dos tipos de visiones son bastante habituales, si bien no siempre van acompañadas -como en mi caso- de parálisis del sueño, la imposibilidad temporal de moverse. Yo tuve suerte por partida doble: sufrí una experiencia completa -la alucinación era muy vívida- y supe enseguida de qué se trataba. Mis lecturas ufológicas me salvaron de creer que aquella noche algo me había visitado mientras dormía. Si no, igual hubiera acabado en la consulta de un hipnoterapeuta sin escrupulos que, dependiendo de sus inclinaciones, me podía haber convencido de que se había aparecido ante mí un visitante de otro mundo, un demonio u otro ser sobrenatural.

9 comentarios

  1. «Mis lecturas ufológicas me salvaron de creer que aquella noche algo me había visitado mientras dormía.»
    Y para muchos otros,sus lecturas ufológicas les hicieron creer que habían sido secuestrados por aviesos «aliens».
    La Sra.Hill por ejemplo (la fundadora de las «abducciones») era muy aficionada a esta «literatura».
    Conclusión:
    Está muy bien leer,por supuesto.Pero igual de importante es Qué se lee y -sobre todo- como se asimila lo que se lee.

  2. Excelente artículo, cada dia me gusta más este blog. Yo también he tenido un episodio similar hace tiempo aumentado por el estress causado por una pérdida cercana e irreparable, entonces me hablaron en el hospital Nicolas Peña de Vigo de ellas, fue la unica epoca en mi vida que recurrí a los medicamentos para calmarme, legales e ilegales, durante un tiempo lo hice hasta que descubrí que posiblemente la causa de tan aterradora experiencia estaba siendo ayadada por esas sustancias. He descubierto que a mi lo que me funciona es vivir intensamente la vida pero manteniendo los ojos abiertos y siendo crítico con nosotros y nuestro entorno, supongo que por eso me gusta este blog, porque me ayuda a pensar con claridad.
    Muchas gracias por este buen trabajo, saludos cordiales.

  3. LOS MACROBIOS POSEEN TU MENTE
    No es que me trague todo lo que pego por aqui, como lo de reptilianos, obviando disparates como reptilianos. Por otra parte la mentes conspiranoicas te dejan alguna perlitas y sospechas que no hay que desechar, por lo demas merece tener en cuenta esta otras novedosas formas de interpretacion que viene al caso.
    ¿Porque? Porque cosas como estas pueden llegar a hacer ver demonios por toda partes y ha hacer ver que todo el mundo esta bajo sospecha.
    http://www.mundodesconocido.es/los-macrobios-poseen-tu-mente.html

  4. Este post, me hace recordar algunos supuestos fenomenos paranormales que santiago vazquez menciona en su programa de radio, acerca de los oscuros , monjes enanos oscuros encapuchados,,, y es que cuando se tiene tendencia al pensamiento magico sobre todo de chavalito, los llegas a ver , tal fue mi caso,,, es que fue tan real…. no voy a contar la experiencia por sermjy larga. De lo que si estoy seguro es que todo fue producto dela mi imaginacion ….

  5. Desde pequeña sufro la llamada «parálisis del sueño». A veces, cuando estoy durmiendo y empiezo a despertarme, me encuentro en un estado de semiinconsciencia en el que soy consciente de todo lo que pasa a mi alrededor pero no me puedo mover. Esto me pasa cuando duermo sin un estímulo que me despierte, por ejemplo echando la siesta, ya que no me pongo despertador. Al principio la sensación era completamente agónica, luego me hice a ella y simplemente esperaba a que se pasara para despertarme del todo.
    Un buen día decidí investigar en internet sobre «aquello» que me pasaba. Y prácticamente todo lo que encontré definía mi experiencia como «encuentros paranormales» «viajes astrales», o cosas parecidas. No me creí nada. Finalmente encontré un artículo científico serio que explicaba este fenómeno.
    Tu historia me ha recordado a la mía. Si yo no hubiera tenido criterio, podría haber creído realmente lo de los viajes astrales. Podría haber creído que mi mente se desdobla de mi cuerpo y puedo visitar lugares lejanos con mi mente. Podría haberme hecho vidente y estafar una pasta a ingenuos. Es una línea muy sutil la que nos separa de caer en el engaño.

  6. A mí me suele ocurrir por la mañana, que no llego a despertarme del todo pero soy consciente de que estoy soñando. Entonces, con los ojos cerrados y a oscuras, puedo ver mi habitación como si estuviera a plena luz del día y con unos colores muy nítidos.
    Es una sensación que me encanta porque soy totalmente consciente de que tengo los ojos cerrados, así que siento como si tuviese una especie de rayos X, jeje.
    Por otra parte me acabo de acordar que con unos 8 años vi la silueta negra de cintura para arriba de un niño, flotando delante de mi cama. Y sí, durante muchos años creí que era un fantasma.

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