El doctorado universitario comprado por L. Ron Hubbard, el fundador de la Cienciología

Que los logros del fundador de la Cienciología, incluido su doctorado honorario, son más ficticios que las aventuras interestelares de sus novelas es algo sabido desde hace décadas, a pesar de que algunos se hayan enterado ahora porque The Times ha publicado una reportaje al respecto y el resto de la prensa británica se ha hecho eco de ello. Lo nuevo no es que el doctorado de L. Ron Hubbard sea tan falso como los títulos universitarios de Luis Roldán. Lo nuevo es que, según revela el diario londinense a partir de información desclasificada, tras prohibir en 1968 la entrada de cienciólogos en el país y para preparar su defensa ante posibles demandas, el Gobierno británico se empeñó en los años 70 en reunir pruebas de que Hubbard era un charlatán, para lo cual su Consulado de Los Ángeles abrió una investigación. La conclusión fue que el guía espiritual de Tom Cruise y John Travolta era un fraude porque, entre otras cosas, había comprado un doctorado a una de esas universidades que los venden por correo.

“Tengo entendido que se afirma que L. Ronald Hubbard fue galardonado con el grado de doctor por la Universidad de Sequoia el 10 de febrero de 1953, en reconocimiento a su destacada labor en los ámbitos de la Dianética y la Cienciología, y que el título está reconocido por el Departamento de Educación del Estado de California”, declaró a los investigadores el ex cienciólogo John McMaster según consta en el material desclasificado. Y añadió: “La realidad es que L. Ronald Hubbard [y otros] adquirieron locales en algún lugar de Los Ángeles que registraron como una universidad llamada Sequoia e inmediatamente se pusieron a otorgarse doctorados entre ellos”.

Un mal estudiante

La verdad sobre la formación académica de Hubbard la publicó ya en 1968 la periodista Paulette Cooper en su libro The scandal of Scientology (El escándalo de la Cienciología), cuyo capítulo 20 está dedicado al currículo de Hubbard, que se presentaba -y sus adeptos presentan hoy en día- como poco menos que un genio cuando fue un pésimo estudiante. Su experiencia académica se limita a dos años en la Universidad George Washington con muy malas calificaciones -decía haberse titulado como ingeniero- y a otros tres meses en un curso de formación militar.

Con tan pobre bagaje, no es de extrañar que, como ya denunciaba Cooper a finales de los 60, para hacerse con un título universitario tuviera que comprarlo en 1953 en la Universidad de Sequoia, que “operaba a través de un apartado postal y enviaba por correo doctorados sin que hubiera que hacer exámenes o asistir a clase”. “Recibí el doctorado por la Universidad de Sequoia y, por consiguiente, soy doctor bajo las leyes del Estado de California”, se defendía el cienciólogo en una carta en 1966. Y volvía a mentir, porque los titulos de esa universidad fantasma nunca fueron reconocidos como tales por California.

Por cierto, la Iglesia de la Cienciología se anuncia en la página de la edición digital de The Times que denuncia desde el jueves que L. Ron Hubbard era un fraude.

La Iglesia de la Cienciología se anuncia en la página de la edición digital de 'The Times' que denuncia desde el jueves que L. Ron Hubbard era un fraude.