Iker Jiménez no rectificó: las no-fantasmas siguen ahí

Iker Jiménez no reconoció ayer en Cuarto milenio que la foto de tres niñas fantasma en el cementerio de Navalperal de Pinares (Ávila) es un descararado fraude, como han demostrado Mauricio-José Schwarz y otros sin tener que recurrir a costosos y sofisticados análisis informáticos. Por el contrario, el periodista, respaldado en el plató por Isabel García Peña -una de las propietarias de la imagen-, engrandeció aún mas el inexistente misterio con los adjetivos de rigor, con la presencia de un par de peritos que dejaron claro que la fotografía sí había sido manipulada y con una carta de la Guardia Civil que no dice nada, aunque Jiménez la venda como prueba de sus tesis. No ha habido, al parecer, ni admisión del engaño ni pacto, como nos habían contado y adelantamos aquí ayer; pero tampoco se ha presentado ninguna prueba de nada. Al revés. La última entrega de Cuarto milenio enreda aún más la historia y pone nuevas fichas sobre el tablero de este montaje paranormal. En Magonia, vamos a hacer lo posible por presentar toda la verdad, la que nos han escamoteado en Cuatro. Permanezcan atentos, que esto no ha hecho nada más que empezar.