‘National Geographic’ elimina una referencia a la evolución en su edición árabe

Portada de la edición estadounidense de 'National Geographic' con el titular sobre la evolución subrayado y portada de la edición árabe sin él.La revista National Geographic ha eliminado una referencia a la evolución en la portada de su edición árabe, dedicada en marzo -como otras, aunque no la española- a «la guerra contra la ciencia» declarada, entre otros, por los negacionistas del cambio climático, los que sostienen que los alunizajes fueron un montaje, quienes dicen que las vacunas provocan autismo, los enemigos de los transgénicos y los que defienden que “la evolución nunca ocurrió”. Esta última frase, la segunda en la portada de la edición estadounidense, ha desaparecido en la versión para el mundo árabe, según me enteré ayer a través de la comunidad Think Atheist.
Como no sé árabe, he consultado con un colega que lo habla y me ha confirmado que en la portada se han eliminado las referencias a la evolución y a los transgénicos -«los alimentos genéticamente modificados son malos», y se ha incluido una frase que dice que «la Tierra es plana y no gira». Los cuatro subtítulos en la versión árabe son, por este orden: «la Tierra es plana y no gira»; «el aterrizaje sobre la luna es mentira»; «el calentamiento global es una farsa»; y «las vacunas causan autismo». Personalmente, creo que estamos ante una muestra de cobardía de una gran corporación mediática ante posibles represalias de fundamentalistas islámicos, fanáticos a quienes repugna la idea de la evolución. Obviamente, National Geographic puede aducir que modifica las portadas de sus  diferentes ediciones para adaptarlas al público de cada lengua o región, y que la evolución se ha caído de la portada árabe como se han caído los transgénicos, pero, si una creencia irracional es mayor en una región, ¿no debería llamarse la atención sobre ella en la portada de un número dedicado al auge de la anticiencia? Es lo que ha hecho la revista en su edición en turco, donde mantiene la referencia a la evolución a pesar de que Turquía es el país más antievolucionista de Occidente, seguido de Estados Unidos.
Por cierto, el tema de portada hace referencia a un artículo de Joel Achenbach, titulado «Why do many reasonable people doubt science?», muy recomendable, como todo lo que escribe el periodista científico de The Washington Post y autor del libro Captured by aliens (1999).

4 de cada 10 estadounidenses son creacionistas y otros 4 creen que Dios ha intervenido en la evolución

Cuatro de cada diez estadounidenses están convencidos de que Dios creó al ser humano tal como es hace menos de 10.000 años y otros cuatro piensan que Dios guió el proceso evolutivo, mientras que sólo el 16% de la población piensa que somos fruto de un proceso natural en el que no ha habido lugar a intervención divina, según los resultados de una encuesta hecha por Gallup a principios de este mes en la que participaron 1.019 adultos y cuyo margen de confianza es del 95%, y de la que me he enterado gracias al periodista Javier Cavanilles.
El creacionismo en Estados Unidos en 2010.
Los evolucionistas seculares -los únicos que merecen ser denominados evolucionistas- son en Estados Unidos una minoría que ha pasado del 9% de la población en 1982 al 15% en 2010. Los partidarios del creacionismo más radical eran en 1982 el 44% de la población y ahora son el 40%, y los teístas se han mantenido estables alrededor en torno al 38%. La encuesta revela, además, que, cuanto mayor es el nivel educativo, mayor es el convencimiento de que somos fruto de la evolución. Aún así, casi la mitad de los licenciados (49%) cree que Dios guió la evolución y un 22% abraza el creacionismo en su sentido más estricto. Entre los que no han pisado la Universidad, son mayoría los creacionistas (47%) y los teístas (34%).
El 60% de los estadounidenses que van a la iglesia semanalmente son literalistas bíblicos, porcentaje que se reduce al 24% entre quienes nunca o casi nunca asisten a oficios religiosos. Sólo un 2% de quienes acuden semanalmente a un templo son evolucionistas auténticos, porcentaje que asciende al 9% entre quienes acuden a la iglesia menos habitualmente y se dispara hasta el 31% entre quienes prácticamente no la pisan. Desde el punto de vista político, los republicanos son creacionistas (52%) -sólo un 8% quita del medio a Dios en el origen del ser humano- y los demócratas, teístas (40%). Entre los votantes de demócratas e independientes, hay un 20% de evolucionistas puros.
Supongo que la resistencia a aceptar la evolución como explicación de nuestros orígenes se debe a que, como dice el biólogo Francisco J. Ayala, «la evolución hace a Dios innecesario para explicar el mundo», y hay gente que necesita muletas intelectuales para vivir. Recuerden, además, que EE UU es el segundo país más antievolucionista de Occidente, sólo precedido por Turquía.

Todo Darwin, en Internet y gratis

Caricatura de Darwin publicada en la revista satírica londinense 'Punch' el 22 de octubre de 1881. Foto: 'Darwin Online'.La obra completa de Charles Darwin estará disponible en Internet en 2009 para quien quiera consultarla, gracias a una iniciativa de la Universidad de Cambridge bautizada como Darwin Online. Tres sitios reúnen en la actualidad el legado del naturalista: The Correspondence of Charles Darwin, The Darwin Digital Library of Evolution y Darwin Online. El sitio de la Universidad de Cambridge almacena ya más de 50.000 páginas de texto y 40.000 imágenes de libros, panfletos, revistas, periódicos y manuscritos. Según sus responsables, tiene aproximadamente el 50% del material que contendrá en 2009, cuando se cumplan 150 años de la publicación de El origen de las especies (1859), el libro de Darwin que cambió nuestra visión del mundo.
La mayoría de las obras de Darwin Online, explican en el sitio, están disponibles en Internet por primera vez. Es el caso del Diario de investigación (1839); El origen del hombre (1871); La zoología del viaje del ‘HMS Beagle’ (1838-43); la segunda, tercera, cuarta y quinta edición de El origen de las especies y sus cuadernos de notas del Beagle, entre otros trabajos. El repositorio incluye, además, archivos mp3 de la obra del científico y algunas versiones de sus libros en danés, alemán y ruso. Los responsables de Darwin Online aseguran que en un futuro próximo crecerá considerablemente el volumen de traducciones en otros idiomas.
El proyecto es una idea que el historiador de la ciencia John van Wyhe propuso en junio 2002 a la Universidad Nacional de Singapur. El objetivo era digitalizar y poner a disposición de todo el mundo todos los escritos académicos del naturalista. El sitio piloto fue creado por la Biblioteca Británica en agosto de 2002, pero Darwin Online se abrió oficialmente al mundo ayer.

‘Proyecto Darwin’ cumple un año

El escéptico argentino Juan de Gennaro. Foto: L.A. Gámez.Si le interesa la evolución de la creciente marejada creacionista, debería tener entre sus lecturas habituales la bitácora Proyecto Darwin, del escéptico argentino Juan de Gennaro, responsable también de Argentina Skeptics. Proyecto Darwin acaba de cumplir su primer año de vida, 365 días en los que De Gennaro ha publicado un centenar de anotaciones, lo que no está nada mal. Este blog permite estar al corriente de lo que sucede en ese campo de batalla en el que combaten el oscurantismo y el iluminismo, el creacionismo y el evolucionismo, la superstición y la razón. Los textos suelen ser breves y servir de enlace a artículos, reportajes y entrevistas publicados en todo el mundo, aunque también hay algunas anotaciones extensas. Una de estas últimas es la dedicada el 28 de septiembre a la presentación en Buenos Aires de Qué es (y qué no es) la evolución. El círculo de Darwin, libro de María Susana Rossi y Luciano Levin. La obra está dirigida al público juvenil y, según De Gennaro, es «una herramienta de trabajo ideal para internarse en el complejo tema de la evolución, que aún hoy es materia de debate sobre todo en lo que respecta a su enseñanza en las escuelas públicas». Pues, eso, que felicidades a Proyecto Darwin y que cumpla muchos más.

La élite científica sale en defensa de Darwin frente al nuevo creacionismo

«La evolución es uno de los principios de la ciencia moderna más sólidos y ampliamente aceptados. Se encuentra en la base de la investigación en muchas disciplinas y, por consiguiente, es un elemento clave en la educación científica». Así comienza la declaración institucional que la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) ha hecho pública, durante el encuentro anual de la entidad en San Luis, en respuesta a los intentos de los sectores ultraconservadores de introducir la enseñanza del diseño inteligente en la escuela pública estadounidense. El diseño inteligente es una nueva versión del creacionismo que parte del supuesto de que algunos órganos complejos y la gran diversidad biológica no pueden ser fruto del azar, como sostiene la teoría de la evolución, sino obra de un arquitecto.
La AAAS, la sociedad científica más importante del mundo, muestra su «profunda preocupación» por las legislaciones en marcha en algunos Estados de EE UU, «que socavarían la enseñanza de la evolución y privarían a los estudiantes de la educación necesaria para ser unos ciudadanos informados y productivos en una comunidad global cada vezmás tecnológica». El texto recuerda que algunos proyectos de ley -hay catorce normativas antievolucionistas en curso en otros tantos Estados- hacen énfasis en «supuestos fallos de la teoría de la evolución o desacuerdos existentes dentro de la comunidad científica» acerca de su validez. «Pero no existe ninguna polémica importante dentro de la comunidad científica sobre la validez de la teoría de la evolución. La polémica sobre su enseñanza no es un polémica cientítifica», sentencia.
Los autores destacan la gran cantidad de pruebas que apoyan la tesis formulada por Charles Darwin en 1859 en El origen de las especies, «hallazgos que van desde el registro fósil hasta el parentesco genético entre especies». La teoría de la evolución, explican, «es un concepto unificador de la ciencia moderna» y «nuestra comprensión sobre cómo funciona continúa refinándose gracias a nuevos descubrimientos».
Derrota judicial
Los responsables de la AAAS indican que «muchas de las leyes y políticas propuestas tienen como objetivo implícito o explícito propiciar la enseñanza del diseño inteligente en las clases de ciencias como una alternativa a la evolución. Aunque los partidarios del diseño inteligente evitan normalmente mencionar a un creador específico, el concepto es de hecho religioso, no científico». Los autores recuerdan que la AAAS ya advirtió en 2000 de que dejar entrar al diseño inteligente en la escuela resultaría «inapropiado», al no ser un concepto científico, y cómo el juez John E. Jones III se basó en ese argumento para rechazar en diciembre su inclusión en los currículos escolares de Pensilvania por «inconstitucional», ya que se trata de «una alternativa religiosa enmascarada de teoría científica».
El Consejo Escolar de Ohio rechazó el jueves por once votos a favor y cuatro en contra una petición para que el «análisis crítico de la evolución» se enseñe en las clases de Biología, medida que en su día fue presentada por el creacionista Instituto Descubrimiento como un modelo a seguir en todo el país. Robert L. Park, físico de la Universidad de Maryland y reputado crítico de las pseudociencias, considera el revés al integrismo en Ohio consecuencia directa del dictamen de inconstitucionalidad de Pensilvania y se pregunta si no será este último una herida mortal para el diseño inteligente en EE UU.

Con los educadores

Más de 300 maestros preocupados por el avance del creacionismo en el sistema educativo han asistido al encuentro anual de la AAAS en San Luis para recabar el apoyo de la comunidad científica. «Queremos aprender cómo respaldar mejor a nuestros maestros en su tarea de ayudar a los escolares a entender lo que es y lo que no es ciencia», ha explicado Gilber S. Omenn, presidente de la AAAS.
Publicado originalmente en el diario El Correo.