Libros y revistas

‘Fortean Times’: 40 años a la caza de monstruos y fenómenos extraños

Portada del número 308 de 'Fortean Times', el del 40 aniversario.Cada vez estoy suscrito a menos revistas y cada vez me lo pienso más a la hora de renovar mi suscripción a alguna española que todavía llega a mi buzón. Pero, en cuanto recibo el aviso de renovación de Fortean Times, corró al ordenador y hago el pago correspondiente porque no quiero perderme ni un número. Lo que me ha hecho dar la espalda a otras publicaciones es lo que me mantiene fiel, desde 1996, a una revista que acaba de cumplir 40 años: temas atractivos, sorprendentes y -¿por qué no decirlo?- raros, textos bien escritos y un diseño atractivo. El cóctel es perfecto y está aderezado, además, con el punto justo de frikismo, como demuestra la portada del último número, ilustrada con una galería de monstruos y personajes, acompañada de frases elogiosas hacia la revista de gente como William Gibson y Neil Gaiman.

Fortean Times se llama así por el escritor estadounidense Charles Fort (1874-1932), el primer ufólogo, mucho antes de que se vean los primeros platillos volantes en Estados Unidos, y también el primer defensor de los astronautas en la Antigüedad o alienígenas ancestrales. Al él deben su nombre los fenómenos forteanos, que comprenden los platillos volantes, los poderes paranormales, los artefactos arqueológicos extraños, las desapariciones misteriosas, las lluvias y muertes masivas de animales, los continentes perdidos y las civilizaciones desaparecidas, los monstruos, los milagros… Periodista autodidacta, dedicó buena parte de su vida a la recopilación de sucesos rechazados por la ciencia, un millar de los cuales reunió en El libro de los condenados (1919) y el resto en otros tres libros. “Era -explican en la publicación que lleva su nombre- escéptico sobre las explicaciones científicas, y denunciaba cómo los científicos argumentaban según sus propias creencias en lugar de a partir de las pruebas, y que ignoraban, suprimían desacreditaba u ofrecían falsas explicaciones a los datos inconvenientes”. No me cuesta imaginátrmelo en feliz conversación con Enrique de Vicente, dejando con la boca más abierta de lo habitual al siempre impresionable Iker Jiménez.

Portada del número 215 de 'Fortean Times', que incluye el reportaje sobre Gene Roddenberry y el Laboratorio Nueve.La revista que dirige en la actualidad David Sutton, y funfó Bob Rickard en 1973, es recomendable para todo interesado en lo extraño, sea escéptico o creyente. No exagero. El ejemplar del aniversario incluye las impresiones entusiastas de lectores tan dispares como Jon Ronson, Uri Geller, Rupert Sheldrake, Benjamin RadfordLynn Picknett y Clive Prince, David Clarke y Loren Coleman. “Me considero forteano, y Fortean Times es mi revista favorita”, dice William Gibson, el autor de Neuromante. El también escritor de ciencia ficción y fantasía Neil Gaiman recuerda que conoció Fortean Times en su primera época, y alaba su actual formato, los buenos trabajos de investigación y “el ensamblaje crédulo-escéptico-glorioso de los hechos y demás que Charles Fort describió como condenados”. Esto último es lo que la hace una revista especial.

Fortean Times ha creado su propio estilo, al margen de crédulos y escépticos. Un estilo en el que todos estamos a gusto. Digo todos porque no hay duda de que los partidarios de los fenómenos forteanos lo están, pero yo también. Al igual que escépticos como Benjamin Radford, subdirector de The Skeptical Inquirer, y el estudioso del mito ovni David Clarke. Como dice el primero, “elegir una historia favorita de entre las publicadas en Fortean Times es prácticamente imposible. ¡Son tantos años de asombroso trabajo!”. Él se decanta por el estudio de la leyenda de los cuadros malditos de los niños llorones publicado por David Clarke en 2008; yo me inclino por el reportaje de David Sutton de 2006 en el que sacó a la luz que Gene Roddenberry, creador del universo de Star trek, trabajó en los años 70 del siglo pasado para un grupo que decía mantener comunicación con seres de otros mundos. Pero también están los reportajes dedicados al hombre polilla, Nikola Tesla, el chupacabras, los gusanos gigantes, los fantasmas, los reptilianos… La revista británica es una fuente de información crítica fiable a nada que seas capaz de distinguir los textos que merecen crédito de las locuras. Es fácil y compensa porque no sólo están bien escritos, sino magníficamente documentados.

Portadas de la revista británica 'Fortean Times'.

‘Muy Interesante’ dedica un número extraordinario a los misterios de lo paranormal

Portada del número extraordinario de 'Muy Interesante' dedicado a los fenómenos paranormales.Monstruos, extraterrestres, civilizaciones perdidas, poderes sobrenaturales, sociedades secretas, leyendas urbanas, enigmas arqueológicos, fantasmas, espíritus… De todo esto y mucho más trata un número extraordinario de Muy Interesante que llega hoy a los quioscos y en el cual colaboran once expertos y yo.

“La evolución ha cableado las neuronas de nuestro encéfalo, con la insustituible asistencia de los genes, para que nos sintamos atraídos por lo inexplicable, lo desconocido, lo sospechoso, lo intangible, lo enigmático, lo incomprensible…”, dice Enrique Coperías, subdirector de la revista, en un editorial titulado “Los enigmas, con la ciencia”. Nada hay más humano que la curiosidad. Está en la esencia del ansia humana por conocer. Arieh Warshel, flamante premio Nobel por sentar las bases de las simulaciones informáticas que se emplean hoy en química, fue ayer contundente cuando le preguntaron por su motivación para investigar: “En mi caso, la curiosidad”.

La curiosidad también se encuentra en la raíz del éxito de la pseudociencia, un cajón de sastre -como indica Coperías- donde conviven creyentes sinceros y falsarios. Generalmente, los primeros son los receptores del mensaje -el público- y los segundos, los emisores, los expertos en cualquiera de las logías que forman el árbol de la pseudociencia. Por fortuna, de unos años a esta parte, hay quienes desde la ciencia y el periodismo intentan responder a esa legítima curiosidad popular por lo llamado paranormal desde la racionalidad, marcando marcar distancias con el desprecio de otras épocas. Algunos de ellos son los colaboradores de este Muy especial, gente como Luis Miguel Ariza, Carlos Chordá y Miguel Ángel Sabadell.

Mis dos aportaciones a este número son sendos estados de la cuestión sobre el fenómeno ovni y los poderes paranormales titulados, respectivamente “El timo cósmico de los alienígenas” y “¡Qué débiles! Los milagros el cuerpo”. El mayor reto ha sido ceñirme a las dimensiones establecidas, sobre todo en lo que respecta al mito de las visitas extraterrestres en la Antigüedad y en el actualidad, acerca del cual algún día me gustaría escribir un libro.

del número extraordinario de 'Muy Interesante' dedicado a los fenómenos paranormales.

Una guía para que no te engañen

'Don't get taken!', de Robert A. Steiner.Hay quienes creen que no les pueden engañar porque ellos son más listos que nadie y, precisamente por eso, acaban engañándoles. “Por desgracia, no hay garantías [de que si estudias lo suficiente te puedas proteger de los estafadores]. No obstante, después de leer este libro, con su mayor conocimiento de los hechos y si aplica los principios de que hablamos aquí, estára en mucha mejor posición de protegerse usted y a sus seres queridos de los fraudes y el sinsentido”, advierte Robert A. Steiner (1934-2013) en Don’t get taken! (¡Que no te engañen!, 1989). Ilusionista y escéptico militante, expone en esta obra las tretas de los timadores, categoría en la cual entran desde los trileros hasta los videntes y sanadores espirituales, pasando por los diseñadores de estafas piramidales y los falsos vendedores a domicilio.

En Don’t get taken!, Steiner da las claves para que intentemos impedir que nos tomen el pelo a través de ejemplos de varios timos, con especial atención a los relacionados con lo paranormal. Hay dos ideas claves que convendría grabarnos a fuego: una, que quienes caen en engaños no son necesariamente tontos; y dos, que conviene pararse a pensar ante lo aparentemente extraordinario antes de darlo por bueno. “Tómate el tiempo necesario para aplicar el sentido común a lo que te suceda”, recomienda el autor. Y añade que, si te hacen una propuesta sorprendentemente atractiva y te meten prisas, corre, porque seguramente hay gato encerrado.

El autor fue en 1982 uno de los fundadores de los Escépticos del Área de la Bahía, y resume en este libro décadas de experiencia  como ilusionista embaucando al público y desenmascarando a charlatanes como los cirujanos psíquicos, los adivinos y los sanadores por la fe. Incluye la demolición de creencias tan absurdas como que el grupo sanguíneo condiciona la personalidad, explica lo esencial de la lectura fría mediante la narración de encuentros con gente que creía, o acabó creyendo, que él tenía poderes paranormales y demuestra que basta con saber preguntar para que la pretensión de un supuesto vidente de haber ayudado a la Policía a encontrar un cadáver se derrumbe cual castillo de naipes. ¿Qué es saber preguntar? Simple y llanamente, pedir detalles. Entonces los aciertos de todos los adivinos se desvanecen.

“El único obstaculo entre tú y un millón de dólares son los principios”, le dijo un día su amigo Robert Sheaffer, autor de The ufo verdict: examining the evidence (Veredicto ovni. Examen de la evidencia. 1980). Y es que Steiner podía haber ganado mucho dinero de haberse pasado a El Lado Oscuro, pero prefirió luchar contra quienes se aprovechan de la buena fe y la ingenuidad de la gente. En 1986, por ejemplo, fue el coordinador de la operación en la cual un equipo dirigido por James Randi desenmascaró al reverendo Peter Popoff. El telepredicador hacía demostraciones públicas en las adivinaba las enfermedades de personas a quienes no había visto antes y les prometía la curación por intercesión divina. Randi, Steiner y sus colaboradores demostraron que Popoff usaba un pequeño auricular a través del cual su esposa le facilitaba información sobre miembros del público que había obtenido anteriormente. El episodio lo reprodujo el cineasta español Rodrigo Cortés en la película Luces rojas sin mencionar en los créditos su origen real.

Rorbert A. Steiner [1989]: Don’t get taken! Bunco and bunkum exposed. How to protect yourself. Wide-Awake Books. El Cerrito. 209 páginas.

Monstruos de pega

'Abominable science!', de Daniel Loxton y Donald Prothero.Abominable science! Origins of the yeti, Nessie and other famous cryptids (¡Ciencia abominable! El origen del yeti, Nessie y otros famosos críptidos), libro del periodista Daniel Loxton y el paleontólogo Donald Prothero recientemente publicado por Columbia University Press, es una de las más interesantes novedades editoriales de los últimos meses. Nada más verlo entre mis recomendaciones de Amazon, decidí comprarlo y, tras leer la crítica de Daniel Cressey en la revista Nature y con sólo haberlo hojeado, se lo recomiendo.

En este blog y en mi biblioteca, tienen desde hace años su rinconcito bestias inexistentes porque las historias de hombres salvajes y monstruos de lagos, y de sus buscadores, resultan, además de divertidas, enternecedoras. No me dirán que no lo es que las primeras, y más famosas, huellas del bigfoot fueran en 1958 obra de un contratista, Ray Wallace, que quería ahuyentar a los ladrones de material de una obra del condado de Humboldt (California) o que, al otro lado del mundo, huesos presuntamente del yeti abandonaran Nepal en 1959 escondidos entre la ropa interior de la mujer del actor James Stewart.

Éstos y otros episodios de la historia de la criptozoología forman parte de Abominable science! En el prólogo, Michael Shermer recuerda lo que hay que decir a quienes cuentan historias de seres fantásticos como los que llenan las páginas de este libro: “Está bien. Enséñame el cuerpo”. La obra de Loxton y Prothero es “un sensible, pero devastador aterrizaje en toda una subcultura”, ha escrito Daniel Cressey en Nature. El único pero que pone Cressey es que los autores no intenten responder a la pregunta de por qué la gente cree en monstruos en un mundo bajo permanente vigilancia de satélites y con excursionistas con cámaras por todos lados, en el que “nunca se ha conseguido una fotografía creíble de una de estas criaturas”. Quizá sea una pregunta más para un antropólogo que para un biólogo y un periodista.

Abominable science! es un libro bonito. Tanto, que me ha recordado a otro título básico de la crítica criptozoológica, Monstruos, del biólogo bilbaíno Eduardo Angulo, también muy bien escrito, diseñado e ilustrado.

Daniel Loxton y Donald R. Prothero [2013]: Abominable science! Origins of the yeti, Nessie and other famous cryptids. Prologado por Michael Shermer. Columbia University Press. Nueva York. 411 páginas.

‘Fraudes paranormales’: ¡lea un clásico de James Randi en español!

Portada de 'Fraudes paranormales', de James Randi.¿Ha leído usted a James Randi? ¿Sabe que tiene un libro en español? Se titula Fraudes paranormales, es la versión española de Flim Flam! (1982) y lo publicó Tikal Ediciones en 1994. Aparecen en él Uri Geller y los poderes paranormales, los platillos volantes, el triángulo de las Bermudas y Charles Berlitz, las hadas de Cottingley y Arthur Conan Doyle, las piedras de Ica, Erich von Däniken… Se trata de una especie de introducción crítica al mundo de lo paranormal y a las aventuras e intereses del mago que cogió el testigo de Harry Houdini en el noble arte de cazar charlatanes.

“En cualquier otra época de la historia, nos sentiríamos agradecidos ante cualquier obstinado realista que decidiera desenmascarar a pícaros y bribones, y aplaudiríamos su valor. Cuánto más debemos expresar nuestra gratitud y admiración a alguien que lo hace ahora, en este punto crítico de la historia. James Randi es una persona que tiene la capacidad y el temperamento adecuados para la tarea; ¡no hay nadie mejor!”, escribe en el prólogo Isaac Asimov, compañero del ilusionista en el ahora llamado Comité para la Investigación Escéptica (CSI).

Muchos han conocido a Randi gracias a Internet. Los más viejos supimos de su trabajo por sus artículos en The Skeptical Inquirer y libros como Flim Flam! y The Truth About Uri Geller (1982), antes de verle en acción en algún vídeo llegado del otro lado del Atlántico. Y, en cuanto salió en España Fraudes paranormales, nos lanzamos a las librerías, a pesar de haber leído el original. Búsquenlo en el mercado de segunda. Merece la pena y es una magnífica compra para celebrar el Día del Libro. ¡Disfruten de la lectura!

James Randi [1982]: Fraudes paranormales. Fenómenos ocultos, percepción extrasensorial y otros engaños [Flim-Flam! Psychics, ESP, unicorns, and other delusions]. Prologado por Isaac Asimov. Tikal Ediciones. Gerona 1994. xv + 348 páginas.