El timo de las medicinas alternativas

“No hacer nada”. Ésa es la mejor terapia contra el cáncer de mama. Lo dijo el pasado mes de enero el mediático naturópata Txumari Alfaro en el congreso Un mundo sin cáncer: lo que tu médico no te cuenta, celebrado en Barcelona. Su audiencia estaba compuesta mayoritariamente por mujeres a las que también contó que si un niño tiene un tumor maligno es porque no fue deseado por su madre. Cuando estas y otras barbaridades -como que el origen de esta enfermedad es emocional y que el tamaño del tumor resulta proporcional al conflicto que la ha causado- trascendieron gracias a vídeos colgados en YouTube, los medios de comunicación estallaron en indignación. Las cadenas de radio, canales de televisión y periódicos que habían promocionado durante décadas a Alfaro como un entrañable curandero lo tildaron de repente de peligroso charlatán, aunque no decía nada nuevo…

Sigue en la revista Muy Interesante (Nº 449, octubre de 2018).

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

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4 comentarios

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  1. Cómo se explican las curaciones «inesperadas» fuera de la esfera «científica» de quienes han superado distintas enfermedades.

    1. Hola,

      entiendo que primero habría que acreditar que existen tales «curaciones inesperadas». Pero ¿Qué significa eso? La ciencia se distingue de la pseudociencia por el rigor y las definiciones exactas, entre otras cosas.

      La «esfera científica» es todo porque es un método no una cosa o institución, una forma rigurosa de estudiar las cosas, luego ningún fenómeno que percibamos está fuera. Se trata de superar las insuficiencias y errores cognitivos que llevamos de nacimiento en nosotros y que nos inducen al error y la superstición.

      Que no sean meras anécdotas, es decir, el relato de experiencias de personas que no está objetivamente documentado o que el fenómeno ocurrió fuera de un entorno controlado en el que se tienen en cuenta las variables que pueden influir en la experiencia y que se puede replicar, repitiendo los resultados.

      Las anécdotas no tienen más valor que inspirar estudios. La ciencia ha aprendido por las malas que la evidencia anecdótica no es fiable. Por eso la ciencia se basa en estudios rigurosos, la pseudociencia en anécdotas.

      No todos podemos ser científicos, pero todos podemos pensar científicamente: razón y evidencia evitando los sesgos, insuficiencias y falacias propias del pensamiento humano.

      Saludos,

  2. Mi anterior mensaje (el del email jean3214@mailinator.com) y este son ambos de la Organización Mundial de Salud:

    «Existen pruebas empíricas y científicas que avalan los beneficios de la acupuntura, las terapias manuales y diversas plantas medicinales en diversas afecciones crónicas o leves. Por ejemplo, la eficacia de la acupuntura, tratamiento popular para aliviar el dolor, ha sido demostrada tanto en numerosos ensayos clínicos como en experimentos de laboratorio.»
    Esto está en:
    http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2004/pr44/es/

    Gracias por leerlo.

  3. Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2023:

    http://apps.who.int/medicinedocs/documents/s21201es/s21201es.pdf