Las conspiraciones del profesor Domenikus

Portada de ‘Conspiraciones’, un cómic de José Domingo.¿Qué tienen en común los templarios, los reptilianos, el billete de dólar, las farmacéuticas, la Gran Pirámide, el cambio climático, el club Bildelberg, el 11-S, la fluoración del agua, el relato bíblico de Adan y Eva, la contracultura, la primavera árabe, el Área 51, las vacunaciones masivas,  los masones, el colapso financiero, los aditivos alimentarios, el feminismo, los viajes en el tiempo, Monsanto, el Arca de la Alianza, la homosexualidad, los chemtrails, los anunnakis, el narcotráfico, Hollywood, las catástrofes naturales, la nanotecnología, la epidemia del sida, el Priorato de Sión, la conquista de la Luna…? ¿Nada? Si piensa así, es porque usted no está en la onda. En realidad, todo lo anterior, y todo lo que se le ocurra, forma parte de la madre de todas las conspiraciones. Si no me cree, puede leer o escuchar a Enrique de Vicente, Rafael Palacios y Luis Carlos Campos, tres de los grandes conspiranoicos españoles; aunque yo le recomendaría, por su salud mental, que leyera el mucho más divertido cómic Conspiraciones, de José Domingo, que acaba de publicar Asteberri Ediciones.
Conspiraciones es el segundo volumen de «Leyendas Urbanas», una colección de pequeño formato en la que «autores de cómic se apropian de los códigos del folclore moderno que constituyen las leyendas urbanas para reinventarlos con sus propias claves». La obra de Domingo es una introducción al mundo de la conspiranoia de la mano de un guía excepcional, el profesor Domenikus, personaje en el cual resulta fácil reconocer a los tres antes citados. «Ahora mismo, mientras usted lee este cómic, está siendo manipulado», nos advierte ya en la segunda viñeta. Y, acto seguido, nos unimos a él en un paranoico viaje en el que todo es posible. Nuestro experto de ficción relaciona todo con todo porque, como dice al comienzo de su exposición, «todo es una mascarada».
Página de ‘Conspiraciones’, un cómic de José Domingo. Esa frase es la esencia del discurso conspiranoico, cuyos adalides son capaces de sostener a la vez que el hombre no pisó la Luna y que los astronautas exploraron allí ruinas extraterrestres o que el sida no existe y que es una enfermedad creada en laboratorio para eliminar a gran parte de la Humanidad. De puro disparatadas, las elucubraciones del profesor Domenikus me han hecho soltar estruendosas carcajadas y, seguramente, provocarán el mismo efecto en la mayoría de los lectores. Pero no se llamen a engaño: lo que este enloquecido personaje dice es lo que predican desde hace años individuos como De Vicente, Palacios y Campos; es lo mismo que se propugna seriamente desde ciertos libros y programas de radio y televisión; es lo mismo que creen miles de españoles; es lo mismo que hizo durante años el PP respecto al 11-M, inventarse una ficción que casase mejor con el mundo que convenía a sus intereses. Espero que, aún así, disfruten de la lectura de Conspiraciones tanto como yo.
José Domingo (2013): Conspiraciones. Astiberri Ediciones (Col. «Leyendas Urbanas»). Bilbao. 64 páginas. 10 euros.