Escépticos mirándose el ombligo

Me preocupa la autocomplacencia que, de un tiempo a esta parte, observo en ciertos colegas por el éxito de iniciativas como los encuentros en bares para participar en charlas y debates escépticos. Entiéndanme, me parecen actos necesarios y los apoyo, pero creo que algunos están confundiendo el árbol con el bosque. Y lo mismo pasa con ciertas revistas escépticas que resultan, por lo general, tan aburridas como una hoja parroquial porque sólo hablan de lo bien que lo hacemos quienes las hacemos. Está bien cuidar el árbol -estrechar los lazos en el seno de la comunidad escéptica-, pero el objetivo es el bosque, la sociedad, y ahí fuera pocos saben que existimos.
La realidad es que en España prácticamente no se hace nada por sacar el pensamiento crítico a la calle, por ir más allá de la firma de manifiestos que siempre suscribimos los mismos. Y no me vengan con cursillos universitarios ni cosas parecidas de las que casi nadie se entera fuera del círculo de iniciados. Hay que intentar seducir a la gente, atraerla, engancharla, divertirla… Si se publica una revista, que resulte interesante a los de fuera; si se organizan unas charlas, que susciten curiosidad. «Escribimos para escépticos, montamos charlas de escépticos para escépticos, organizamos protestas para escépticos… Sí, la palabra clave es endogamia«, como escribo en la sexta entrega de ¡Paparruchas!, mi columna en español en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), titulada «Escepticismo para escépticos»Pueden leer mi reflexión en la web del CSI y luego comentarla aquí.

17 comentarios

  1. Te digo lo mismo que le dije a Jose el sábado en Barcelona. Yo hago lo que puedo, cojo a mis amigos y les hago tragarse el programa para que, por primera vez en su vida se hagan preguntas. Esta misma noche he creado un nuevo escéptico, ha visto tres capítulos y se ha ido a casa diciendo «mañana me trago el resto». Somos los espectadores los que tenemos el poder de difundir.

  2. ¿Y si se abandona la costumbre de etiquetarse como escépticos y meramente se difunde la ciencia y el pensamiento crítico?
    Se supone que estamos en sociedades donde el método cientifico y la racionalidad son la norma, son bases del movimiento escéptico, que la ciencia supone nuestro conocimiento más preciado y las magufadas son desviaciones debido a insificiencias de nuestro cerebro o grupos marginales de chiflados (que también han crecido con la red).

  3. Yo siempre que puedo le hago leer a gente artículos de esta y otras webs de escepticismo interesantes que he encontrado, e intento informar sobre temas de «misterio» populares, como el triangulo de las bermudas, por poner un ejemplo, a gente que esta desinformada sobre esto o que tiene curiosidad, para que se informen y cotilleen y sean mas críticos. Es una labor que hay que ir haciendo, despertando la curiosidad de los demás y alimentándola con información veraz, pero también haciendo pensar.

  4. Pues yo me sé de un escéptico que hace tiempo, cuando se borraba un comentario de su blog sin motivo aparente, pedía disculpas y daba explicaciones. Pero ahora pasa olímpicamente de los participantes que llevamos más años defendiendo el pensamiento crítico en su blog y, curiosamente, cada vez tiene menos comentarios ¿Habrá caído también en la autocomplacencia y mirará por encima del hombro a los escépticos anónimos que, a diferencia de él, no tenemos difusión en ningún medio ni salimos por televisión?
    Respecto a las etiquetas, estoy con Faraday, aunque al principio me servía para identificarme con quienes eran tan «raritos» como yo, que había llegado un punto en el que ya no me creía nada, ahora parece más bien una especie de «bando», con aliados y enemigos. Y esto no es más que una «batalla» de ideas, y en el terreno de las ideas debe quedar. Eso de «escépticos contra magufos», parece incitar a tomar parte por un bando u otro, y la mayoría de la gente toma partido en base a criterios superficiales y a «sentimientos», por lo que se cierra en banda ante cualquier argumento «enemigo».
    Y al final ocurre lo que dice Gámez en el artículo, que esto del escepticismo genera «endogamia», no sólo entre los escépticos, sino también entre los magufos. La gente tenemos una tendencia innata e instintiva a formar grupos y a defender a «los nuestros» de «los otros», y es un sentimiento que suele dejar la razón a un lado, por lo que deberíamos dejar de hablar de bandos y hablar solamente de las ideas. Y en un debate sobre ideas no hace falta tomar partido por un bando u otro, sólo decir cada uno la suya. Porque, en el fondo, cada uno somos un «bando» y la razón y la ciencia objetiva es lo único que puede llegar a ponernos a todos de acuerdo… en algo.

  5. Yo, al igual que la mayoría de los «compañeros» hacemos «apostolado escéptico», que consiste en informar y despertar la duda sobre todos estos temas entre nuestros conocidos.
    Hay que tener un tacto y diplomacia tremenda para mostrar las críticas y argumentos sin hacerle sentir al otro un vulgar crédulo «eslabón anterior en la evolución» (que bueno, Luis).
    Seguramente lo haya y no lo conozco, pero creo que sería interesante recopilar en algún lugar online la lista de temas y preguntas escépticas «clave», así como los datos que avalan las respuestas correspondientes.
    Todo esto con la idea de hacer más ameno, atractivo e interactivo la entrada al mundo del escepticismo a los no escépticos. Algo titulado «Hazte unas preguntas» o «Trivial escéptico» .. por dar ideas.
    Por ejemplo: en el tema «Creer en Dios». Preguntas: «¿En qué Dios?, porque hay muchos», «¿Conoces el Concilio de Nicea?», «¿Sabías que la resurrección ya estaba en las historias populares del judaísmo 1000 años antes de que las hiciese suyas el cristinismo helenístico?» (esta última pregunta no tomar literalmente, que no está bien documentada).
    Es decir, repasar todos los temas y «Twittearlos» cual pildoritas fáciles de digerir. Una pregunta cada día .. o algo así.
    Por dar ideas, no más, hermanos de planeta.

  6. No estoy de acuerdo en esa presunta endogamia escéptica. Todos nos relacionamos con todos cada dia y todas esas creencias nos atraviesan alguna neurona. Cada dia hay un pequeño o gran escepticismo a nuestro lado.

  7. Hola,
    A mí también me da la misma impresión pero muchas veces, hablando con gente que se cierra en banda, sientes que estás perdiendo el tiempo y lo que es peor de todo, acabas siempre con el cansino tema de la religión (Véase creacionismo). Creo que el tema de religión se debería tratar muy someramente y con mucha cautela, con el fin de tocar únicamente las supersticiones de siempre (Cosa que no se hace, a veces sin darnos cuenta los ridiculizamos) porque la gente que es creyente luego suele identificar pensamiento escéptico- anticlerical (En vez de replantearse algunos dogmas autoimpuestos, que es lo importante) y, jeje, aunque a veces se necesita una crítica seria de algunos supuestos tomados por al iglesia de turno, la cosa no se trata de ir contra ellos. Por ejemplo, basta con revisar un poco la historia del siglo XVIII en adelante para ver cómo la mayoría de los movimientos de corte liberal se han identificado con anticlericalismo por muchos grupos religiosos (Aunque a veces sí lo han sido y bastante radicales, que no somos unos «santos» precisamente).

  8. Menos mal que alguien de los que siempre nos han mirado desde «arriba» empieza a darse cuenta del error de la pedagogía escéptica. ¡A buenas horas mangas verdes, con lo que has dado a diestro y siniestro de manera sutil con tu programa y tu blog! Yo creo que lo primero que hay que eliminar es la prepotencia del escéptico y, en segundo lugar, el trato soberbio con el que se despachan algunos en sus comentarios. Podría citar ejemplos de blogueros famosos que utilizan la descalificación por sistema… pero no es el momento ni el lugar.
    Yo pienso que al final todo se reduce a creencias. ¿Creo en lo que dice el charlatán de turno (que uno/a no sabe aún que lo es) o en lo que me dice el escéptico que me pone en la pantalla del ordenador lo que dice un científico desde su palacio de hormigón? ¿A quién hay que creer? A veces pienso que todo, incluso la Ciencia (salvo las grandes teorias que aún no han podido ser refutadas, como la relatividad, la de la evolución, la de la tectónica de placas, etc.) solo son bla bla bla provisionales, mientras se va construyendo ladrillo a la ladrillo. O simplemente el resultado de intereses ocultos más o menos económicos: «Un estudio dice que el vino es bueno para el corazón» Y nos lo creemos, sin darnos cuenta de que en la letra pequeña dice que el estudio lo financia la fundación Cultura del Vino. Se trata, obviamente, de un ejemplo, pero supongo que me entenderéis muchos/as de los que investigáis en vuestras universidades con furor tecnoentusiasta.
    La mente humana es, sobre todo, un sistema de creencias y de etiquetas emocionales y/o morales. No estamos sopesándolo todo continuamente. Si fuese así, la parálisis determinaría nuestras cutres y anodinas vidas.
    La gente cree que las ondas son malas porque la OMS las clasifica de una manera confusa; que la ecobola y la pulsera de turno son efectivas, porque no las retiran del mercado; que la homeopatía es una medicina porque la avalan muchos médicos colegiados y sus fórmulas se venden en farmacias. Que las vacunas son malas porque hay (hubo) un estudio en el que vinculaban algunas con el autismo. Pero incluso yendo más lejos, que dios existe y que se preocupa de los polvos que echamos fuera del matrimonio, porque así me lo han dicho desde que era niño/a… Mi pregunta es: ¿somos responsables de cada uno de los engaños que nos tragamos diariamente? ¿Somos bobos por creer lo que creemos? ¿Estamos libres del pecado de la falta de sentido crítico todos/as, incluyendo los autodenominados escépticos en aquellas facetas que aún no dominan? ¿Somos trolls porque nos enrocamos en nuestras posturas poco respaldadas por lo que dicen que dice la Ciencia y el método científico de unos, pero no de otros/as? Creo, en definitiva, que lo que hay que hacer es alfabetizar científicamente desde preescolar, cuando se abren al mundo las ventanas de la curiosidad y comienzan a desplegarse los por qués, que luego apagamos con reyes magos y niños jesús. Tal vez luego sea ya muy tarde. Y para los que nos dedicamos a la divulgación y a la enseñanza, hay que rescatar la humidad y la paciencia de los buenos pedagogos… Gracias Gámez por bajarle los humos a los escépticos que tanto lo necesitaban.

  9. @simplicio
    «solo son bla bla bla provisionales»
    Quizás las leyes de Maxwell sean modificadas algún día pero mientras tanto dan cuenta de muchos fenómenos y nos permiten construir máquinas y sistemas que sirven para escribir que todo, en el fondo, se reduce a creencias y que ese escrito sea fácilmente accesible a todo un planeta y buena parte de sus habitantes.
    No está mal para un bla, bla provisional.
    Mientras tanto no hay un sistema magufo eficaz para hablar con dioses y espíritus. Su bla, bla es vacío y dogmático y apenas evoluciona.
    Los científicos no creen: elaboran hipótesis, las validan o no contrastándolas con los hechos y las perfeccionan o abandonan. No confundamos la inacabable tarea científica, que es enorme en el conocimiento logrado, con la charlatanería magufa.
    Los magufos sueñan saber, en sus mentes elaboran fantasías y sólo recurren a la realidad en cuanto pueda validarlas, pero la ignoran si las contradicen.Y tienen sus intereses económicos y de otro tipo.
    Una parte considerable del conocimiento científico no es provisional, sino, muy probablemente, definitivo.
    «Yo pienso que al final todo se reduce a creencias.»
    Claro, unos creen en el holocausto armenio y otros lo niegan. Y todos contentos (salvo los armenios). ¿Para qué molestarse en investigar los hechos?
    Yo también creo que tengo un Ferrari… o era un Porsche… Enfín, creo que tengo que recoger a Angelina Joli antes de las nueve. Pero creo que no voy a salir por la ventana. No se muy bien por qué.

  10. No me has entendido, amigo Faraday. Y lo comprendo. Incluso entiendo el tono sarcástico de tu comentario. Yo digo que todo se reduce a creencias y me reafirmo…Pero a creencias personales, esas que utilizamos para interaccionar con el mundo y con los demás seres humanos, no para cosntruir máquinas o curar enfermedades. Para hacer esto no bastan las creencias, sino los conocimientos que nos aportan las Ciencias y la Tecnologías. Ya he dicho que hay teorías definitivas, que van resistiendo el paso de los años y, probablemente sólo serán ampliadas, no derribadas. El electromagnetismo es una de ellas, por supuesto. Pero ¿Y ciertas aplicaciones biotecnológicas? ¿Y la Energía Nuclear? ¿Y el uso indiscriminado de biocidas en la agricultura? ¿No pueden ser cuestionadas estas aplicaciones desde la Ciencia? Por otra parte, ¿creemos en lo que dice un magufo (que no sabemos que lo es, porque no se presenta como tal) o creemos en lo que me dice uno que dice que no es magufo, porque escribe en un blog con marchamo escéptico? Obviamente es fácil para el ilustrado en ese tema o para el observador externo que maneja toda la información al respecto: El primero no aporta pruebas. El segundo sí, aparentemente. Pero ¡Cuántas veces las pruebas se manipulan y cuántas veces obedecen a interses oscuros! ¡Cuántos fraudes científicos conocemos! Hay publicaciones que dicen una cosa y otras que las desdicen. Yo he leído entradas escritas por reconocidos blogueros con errores científicos brutales. Y por qué no hablar de los nuevos paradigmas, como la epigénesis, que comienzan a cuestionar lo que creíamos sobre la imposibilidad de la herencia de los caracteres adquiridos o que abre nuevas perspectivas al entendimiento de la oncogénesis. Obviamente, el tiempo pone al magufo en su sitio. Pero, ¿cómo sabe el común de los mortales, con certeza, que lo que le están contando es una magufada? ¿No hay médicos que recetan principios homeopáticos? ¿No hay estudios que incluso la OMS tiene en cuenta, que sugieren que las microondas pueder afectar a la salud? ¿No hay físicos que aceptan que la sábana santa fue el sudario de Jesús? ¿No es lógico entonces que pueda haber personas que, con menos formación, crean en lo que dicen estos médicos y estos investigadores heterodoxos? Con esto no digo que la homeopatía, la sábana santa y los efectos de las microondas tengan fundamento científico. Solo justifico que haya gente que lo crea y que viva con esas certezas. Y, como dice Gámez, hay que salir del armario endogámico en el que se encuentra el escepticismo hoy en día para abrirse al resto de los mortales. Con educación y con respeto. Una especie de apertura de ojos de la gente , no su extracción con cuchara. Y por eso propongo una adecuada fiormación científica desde la escuela elemental y una pedagogía de la paciencia, de la humildad, tan lejos de la ridiculización y del sarcasmo que muchos utilizan en sus argumentos.

  11. @simplicio
    Un argumento especioso ése de las «creencias personales» para interaccionar con el mundo, como si la ciencia y tecnología no fueran un modo fundamental de interacción del ser humano con él y con otros seres humanos (cuesta imaginarse al ser humano sin tecnología) aunque son sociales, no personales, las creencias también lo son pero carecen de su solidez.
    Como absurdo eso de separar las «grandes teorías no refutadas» del resto. Vamos que cualquier día se abandona la noción de la circulación doble de la sangre, o la microbiología oral porque son más «pequeñas».
    ¿Sabes por qué sabemos de tantos fraudes científicos? Porque la ciencia tiene mecanismos autocorrectores y memoria (bibliografía por ej.). Si alguien hace una afirmación otros la examinan o intentan replicarla. Es un sistema que se autochequea constantemente.
    Por eso también hay «publicaciones que dicen una cosa y otras que las desdicen» hasta que se establece un consenso que suele abarcar un buen número de investigadores pero no absolutamente a todos, incluyendo a esos a los que llamas heterodoxos. Por ej. entre los climatólogos según una encuesta el acuerdo es de un 98% sobre el cambio climático antropogénico. La ciencia es un proceso.
    Los heterodoxos suelen anteponer sus creencias a su formación. O cuya formación es deficiente o mal aprovechada.
    Los heterodoxos verdaderos tienen razón y son recuperados, Mendel o Warren y Marshall son buenos ejemplos.
    El resto de afirmaciones y preguntas del estilo «he leído entradas escritas por reconocidos blogueros con errores científicos brutales» saltando a «por qué no hablar de los nuevos paradigmas» me parece un totum revolutum de anécdotas y vaguedades diversas, más fáciles de responder por separado, como creo que hice acá con alguna.
    Un popurrí así no se convierte en datos ni en un argumento sólido. Porque no voy a negar que alguien pueda meter la pata ¿y? Y los nuevos paradigmas…pues ya veremos si se asientan en un nuevo consenso científico o pasan a la trastienda de la historia de la ciencia.
    No es el tiempo lo que pone en su sitio la superstición, es la evidencia y la razón. La tendencia a la superstición está inscrita íntimamente en el cerebro humano (en unos más que otros). Por eso siempre hemos de estar vigilantes.
    «Pero, ¿cómo sabe el común de los mortales, con certeza, que lo que le están contando es una magufada?»
    Usando la razón y la evidencia, si alguien dice que tenemos una energía interna que no hay modo de medir y resulta que, según el tipo, es porque está fuera del alcance de la ciencia pero que él lo sabe por revelación divina, introspección o tradición… Pues ya tiene unos boletos para ser un chalado, un timador o un ignorante. Como dicen los anglosajones es una red flag.
    Hablas de la arrogancia de algunos escépticos, va en la personalidad, permíteme que te recuerde la arrogancia infinita de los ignorantes (me incluyo claro). Que soltamos burradas sin empacho.
    Los magufos que dicen hablar con nuestros muertos, los que afirman haber inventado un curalotodo de Fierabrás (hay gente con enfermedades graves que desesperadas pueden prestarles atención), etc…¿No son preocupantemente arrogantes? (y cosas peores)
    Con certeza absoluta la ciencia no avala nada, pero con evidencia suficiente y con un margen de error que puede ser muy pequeño, proporciona conocimientos que son lo mejor y lo más válido que tenemos.
    Los que no fallan son los supersticiosos, que tienen cura para todo y saben de todo despreciando la ciencia y los libros científicos sin entenderlos ni leerlos. Si eso no es una arrogancia de la peor calaña…

  12. Yo creo, Luis Alfonso, que te estás equivocando un poco con el enfoque sobre el escepticismo. Verás, yo soy escéptico en todos los aspectos de mi vida, al menos, conscientemente, seguramente habrá situaciones en las que cometo errores de falacias del pensamiento, como el otro día, que fui a la administración de lotería y me sorprendí a mí mismo comprando el número más feo, como si la fealdad del número (definamos este constructo) aumentara la probabilidad estadística de conseguir un premio. Pero ya digo, dejando a un lado pensamientos puntuales, en general intento llevar el escepticismo en todos los ámbitos de mi vida, en el trabajo, con los amigos, en los debates, en las conversaciones que uno mantiene,….. pero, yo por ejemplo, aunque soy escéptico, no me identifico como tal, porque creo que ser escéptico es una cualidad, no una identidad, porque así estaremos cayendo en el mismo error que los católicos, los protestantes, los budistas, los ufólogos, los homeópatas,… y tantos otros magufos de los que tanto nos gusta hablar en estos lares. Me horroriza ver iniciativas como las que se oyen de vez en cuando como construir una iglesia escéptica, o un día del escepticismo, y por extensión, actividades de escépticos como las que tú comentas en el artículo propuesto, de quedadas en bares, hoteles y demás, entre otras cosas, porque como bien dices, no tienen el menor interés en la población general.
    Yo intento promover el pensamiento crítico por ejemplo en mi disciplina profesional, la psicología, y lo hago promoviendo lo que se conoce como «psicología basada en la evidencia», que sería el equivalente a la «psicología escéptica», promoviendo prácticas profesionales que están contrastadas, que hay una confirmación empírica de sus beneficios para los usuarios, y tratando de identificar aquellas prácticas profesionales sin respaldo empírico, tales como el psicoanálisis, la terapia Gestalt, la risoterapia y un largo etcétera.
    Yo organizo cursos, participo en charlas, en simposiums, coordino un máster de psicología clínica, y en todas las intervenciones intento promover esa «psicología basada en la evidencia», pero no creo que deba organizar «actividades escépticas», ya que como he dicho, el escepticismo no debe cometer los mismos errores que cometen otras organizaciones como las citadas anteriormente. El escepticismo es una forma de vivir, de entender el mundo, de interpretar la realidad que nos rodea, pero jamás una nueva religión no religiosa, y ni mucho menos debe tener una estructura jerárquica visible, porque entonces el escepticismo habría caído en el mismo error de las organizaciones a las que tanto queremos criticar y desenmascarar por alienar a la población.

  13. Faraday, creo que sigues sin entenderme. Te recomiendo que te quites las antojeras y que leas de forma constructiva estas aportaciones. Lo más curioso es que criticas lo que digo para luego decir lo mismo. Me explico: «Las heterodoxias que se recuperan , los nuevos paradigmas que tardarán en ser aceptados…» pero eso es tiempo en definitiva y eso es lo que yo afirmo. Es el tiempo de la Ciencia, es decir, el de las las evidencias y razones que se suceden en el tiempo y que terminan poniendo las teorías en su sitio: En los altares o en el cajón de la basura.
    La doble circulación sanguínea forma parte de ese acervo inamovible. Es que tengo que citar todo lo que está aceptado por el 100 % de la comunidad científica??? Pero las cuerdas, el big-bang, la estructura íntima de la materia, la materia oscura, la epigenética, la biotecnología, etc… Es Ciencia o tecnociencia, pero en periodo de prueba… A eso me refiero cuando hago distinciones entre teorías.
    Cuando hablo de arrogancia, hablo de arrogantes escépticos. La arrogancia del magufo, del homéopata, del vendedor de Feng Shui, etc. la doy por supuesta, aunque no la haya mencionado. Y la critico. No estoy defendiendo la pseudociencia, sino al ingenuo lector-creyente, que se asoma a la vida y a internet con una mochila mínima de conocimientos científicos. Defiendo al analfabeto científico (analfabeto al fin y al cabo), que no tiene más armas que fiarse de lo que le ofrecen otros bajo la apariencia de verdad científica, de charlatanería pseudocientífica o de mala ciencia y peor tecnología (que también las hay). Por eso no considero arrogantes a los crédulos e ignorantes, a los que pasamos por la vida sin saber, casi siempre creyendo y confiando y muy pocas veces sabiendo con certeza. Tampoco critico a los que creen saberlo casi todo, quizá como tú, porque miden la sombra con un compás (como diría Machado). Respecto a que la Ciencia y la tecnología son un modo de interaccionar con el mundo, lo acepto sin otra cosa que una invitación: a que reflexiones sobre el tipo de decisiones que se toman en la vida: La pareja, los estudios, el trabajo, las amistades, lo que comemos, el ocio, la política, …. Observarás que no se hacen mediante análisis racionales, basados en la evidencia, sino en las etiquetas emocionales que llevan pegadas las cosas y las personas o su imagen virtual en nuestro cerebro. Lee a Pinker, te sorprenderá.

  14. @simplicio
    No pretendo ser Galileo, y no veo en mi postura o escritos arrogancia alguna, ni falsa modestia.
    Hubo tiempos en Europa en que se luchaba contra el analfabetismo y se trataba educar a la gente en lugares incluso remotos, recuerdo un documental sobre profesores ¿y científicos? en la II República, o anteriormente una corriente similar de universitarios y profesores en Rusia …
    Hubo un tiempo en el que la ignorancia era rechazada y el pueblo ansiaba saber, recuerdo haber leído sobre los libros y los ateneos libertarios, donde se leía mucho más que los textos ideológicos o críticos con la religión y la economía capitalista, si no recuerdo mal había colecciones accesibles de textos modernos sobre ciencias…
    Y en la propia URSS ¿no había una famosa editorial similar?¿Con notables textos de matemáticas por ej.?
    Hoy si no la celebramos, toleramos la ignorancia como una opción o la comprendemos. Vaya.

  15. Hubo un tiempo en el que la ignorancia era rechazada y el pueblo ansiaba saber, recuerdo haber leído sobre los libros y los ateneos libertarios, donde se leía mucho más que los textos ideológicos o críticos con la religión y la economía capitalista, si no recuerdo mal había colecciones accesibles de textos modernos sobre ciencias… Pero eso era generalizado???? Hoy en día el volumen de información y de conocimientos que hay que asimilar para estar al día se ha multiplicado por una cifra con varios ceros. ¿Puede un mortal tenerlas todas consigo en todos los campos del saber? Es imposible. Por eso la fe en el que nos poner el conocimiento digerido es tan grande…

  16. Estoy bastante de acuerdo con Simplicio. No podemos valernos únicamente de la razon en nuestras vidas. Y mucho menos podemos dar por cierto todo lo que la ciencia nos propone. O acaso el escepticismo es escéptico con todo menos con la ciencia?

  17. El escepticismo lleva miles de años de desventaja respecto a todo tipo de supersticiones. No es fácil romper las barreras. Incluso la misma etiqueta «escéptico» puede ser un problema, o tener un efecto boomerang que lleva a ver al escéptico como un cínico que, en expresión muy española «no se cree nada».
    Yo opté por no etiquetarme, por atacar cada problema de forma individual, poniendo sólo a la razón como bandera y construyendo lenta y pausadamente mis argumentos racionales.
    Hay que tener paciencia y seguir, como dice el refrán, también español: » al plato y a las tajadas». Los que como tú, Luis Alfonso, ya tenéis una audiencia consolidada, seguid «al plato», luchando contra cada superstición con argumentos que resuenen. Los que tenemos un alcance más modesto, sigamos «a las tajadas» en el achique de espacios irracionales.
    ¿Las etiquetas nos defininen o nos limitan?
    http://areasubliminal.com/

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