Santa Claus no viste de rojo por Coca-Cola

Lo escuché el sábado en la tele, en un reportaje sobre la Navidad en Nueva York que emitió La Sexta, y leo hoy casi lo mismo en El País:

«La popularización de Santa Claus se produjo en 1931, cuando Coca-Cola incorporó su figura a su campaña publicitaria de Navidad y el artista Haddon Sundblom dio con la imagen de Papá Noel que se ha convertido en su estereotipo, con su gorro rojo y su barba blanca.»

El anuncio de Santa Claus dibujado por Haddon Sundblom para Coca-Cola en 1931. Foto: Coca-Cola.La idea -con variantes- se repite desde hace años: Santa Claus, vestido de rojo y con barba blanca, fue un invento publicitario de Coca-Cola. Seguro que a ustedes se lo han contado alguna vez. Demuestra el enorme poder de la multinacional de los refrescos, capaz de hacer a medio mundo devoto de un personaje creado por un publicista o, en la versión apuntada tanto por La Sexta como por El País, hacer que la apariencia de un popular personaje cambie para siempre para llevar los colores de su marca. ¿O no? Pues, más bien, no.

Que Santa Claus, o San Nicolás, viste de rojo y blanco porque son los colores de Coca-Cola es una leyenda urbana, igual que la de la autoestopista fantasma, la de las asombrosas coincidencias entre Lincoln y Kennedy, y la del origen español de Walt Disney. Hasta en la Wikipedia, se cuenta cómo este personaje navideño no nació tal cual de la noche a la mañana, sino que es fruto de una evolución que empezó hace unos 200 años. Y se hace referencia a la campaña publicitaria de Coca-Cola, diciendo que la imagen de Santa Claus que ha llegado hasta nosotros ya existía cuando Haddon Sundblom la utilizó para promocionar esa bebida y cómo eso ha dado lugar a la leyenda urbana.

Es cierto que Sundblom dibujó en 1931 un Santa Claus barbado y de rojo para los anuncios navideños del refresco y que eso popularizó esa imagen del personaje; pero -y esto es importante- el publicista no inventó nada. Ese tipo de Santa Claus existía desde décadas antes, aunque competía con otros Santas ataviados de blanco, verde, azul… Pueden ver ejemplos del personaje de rojo anteriores en el tiempo en el artículo correspondiente de Snopes, un sitio especializado en leyendas urbanas que debería estar entre las fuentes de todo periodista. Yo les traigo aquí dos portadas de la revista satírica Puck que datan de 1902 y 1905, protagonizadas por un Santa Claus barbado, bonachón, con sobrepeso, y vestido de rojo y blanco. Ese tipo de Santa era ya popular cuando Haddon Sundblom (1899-1976) era un niño.

Santa Claus, en la portada de la revista 'Puck', en diciembre de 1902 y de 1905

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.

28 respuestas a «Santa Claus no viste de rojo por Coca-Cola»

  1. La verdad es que me preocupa muy poco el papel que haya tenido Coca-cola en la popularización de símbolos navideños. Me preocupa mucho más el que pueda haber tenido en el asesinato de sindicalistas colombianos, que es un tema que sí valdría la pena aclarar.

  2. Que pensara la Señora Claus de que Santa se la pase entrando a la alcoba de chicas para besarlas cuando debiera estar entregando juguetes a los niños??? xD

  3. Oye Trus, pareces un loco hablándole al aire y respondiendo comentarios inexistentes.
    Consecuencias de la censura que todos aceptan aquí y hasta aprueban.

  4. Queridos amigos de Magonia, después de mucho reflexionar, me he dado cuenta de que todo eso de los platillos volantes, los extraterrestres, el arca de Noé, el Triángulo de las Bermudas, el espiritismo y todo eso no son más que chorrerías, y que una persona con dos dedos de frente no puede creer en esa noñeces, por lo tanto en este día tan especial para mí os pido me acojáis en vuestro prestigioso movimiento escéptico y tendréis en mí al más feroz detractor de las pseudociencias y otros timos deleznables.
    Sé que mi inteligencia no llega ni por mucho a los altos niveles de algunos participantes de este blog, pero os prometo que haré todo lo posible por luchar con todas mis fuerzas a favor del racionalismo y contra esas bobadas del misterio que están contra todo principio científico.
    Dice un viejo adagio: «si no puedes vencerlos, únete a a ellos».
    Espero ser un fiel adalid del pensamiento crítico si alguien tiene la gentileza de guiarme en los primeros pasos en este sinuoso camino hacia la razón, pues no sé por dónde debo empezar.
    Un saludo a todos y si a alguien he ofendido (eso sí, siendo ofendido previamente) pido disculpas.

  5. Habrá quien considere este articulo absurdo, pero en el instituto un profesor nos dijo, hablando de publicidad, que Santa Claus iba de verde antes de que los de Coca Cola lo pusieran de rojo. O sea, creía que esta leyenda urbana era cierta. Y la he visto repetir en otros sitios, así que este artículo, aunque desmonte una leyendo urbana pequeña y «sin importancia», es importante porque ayuda a aclarar algo que se repite de manera constante por muchos lugares de manera acrítica, y creo que invertir tiempo en desmontar leyendas urbanas, aunque parezcan chorradas, ayuda a informar mejor a la gente curiosa y a estimular el pensamiento crítico.

  6. No se comprende qué interés puedan tener las féminas representadas en los carteles en el viejo barrigón (que al parecer las prefiere rubias); salvo, precisamente, el interés en obtener regalos que, según se los ve asomar del saco, son gilipolleces .
    Por cierto, en el primero de los carteles, el de 1902, el dibujante ha equivocado hacia dónde deben abrirse las ventanas.

  7. Si, ya existía. Y como bien dice el artículo competía con otros de blanco, verde (más frecuente), azul… Coca-Cola no inventó nada, pero sí acabo con esa competición y popularizó al rojo, convirtiendo ese color en un rasgo identificador de Santa Claus o Papá Noel. No será suyo el mérito de la invención, pero creo que es más importante la divulgación y popularización, además de conseguir que se les relacione con esto. Sea como fuere, la campaña fue muy buena, porque 80 años después hablamos de ella.

  8. Que interesante, yo también hago mi aporte.

    CAPITULO I

    Como mi apellido es Pirrip y mi nombre de pila Felipe, mi lengua infantil, al querer pronunciar ambos nombres, no fue capaz de decir nada más largo ni más explícito que Pip. Por consiguiente, yo mismo me llamaba Pip, y por Pip fui conocido en adelante.
    Digo que Pirrip era el apellido de mi familia fundándome en la autoridad de la losa sepulcral de mi padre y de la de mi hermana, la señora Joe Gargery, que se casó con un herrero. Como yo nunca conocí a mi padre ni a mi madre, ni jamás vi un retrato de ninguno de los dos, porque aquellos tiempos eran muy anteriores a los de la fotografía, mis primeras suposiciones acerca de cómo serían mis padres se derivaban, de un modo muy poco razonable, del aspecto de su losa sepulcral. La forma de las letras esculpidas en la de mi padre me hacía imaginar que fue un hombre cuadrado, macizo, moreno y con el cabello negro y rizado. A juzgar por el carácter y el aspecto de la inscripción «También Georgiana, esposa del anterior» deduje la infantil conclusión de que mi madre fue pecosa y enfermiza. A cinco pequeñas piedras de forma romboidal, cada una de ellas de un pie y medio de largo, dispuestas en simétrica fila al lado de la tumba de mis padres y consagradas a la memoria de cinco hermanitos míos que abandonaron demasiado pronto el deseo de vivir en esta lucha universal, a estas piedras debo una creencia, que conservaba religiosamente, de que todos nacieron con las manos en los bolsillos de sus pantalones y que no las sacaron mientras existieron.
    Éramos naturales de un país pantanoso, situado en la parte baja del río y comprendido en las revueltas de éste, a veinte millas del mar. Mi impresión primera y más vívida de la identidad de las cosas me parece haberla obtenido a una hora avanzada de una memorable tarde. En aquella ocasión di por seguro que aquel lugar desierto y lleno de ortigas era el cementerio; que Felipe Pirrip, último que llevó tal nombre en la parroquia, y también Georgiana, esposa del anterior, estaban muertos y enterrados; que Alejandro, Bartolomé, Abraham, Tobias y Roger, niños e hijos de los antes citados, estaban también muertos y enterrados; que la oscura y plana extensión de terreno que había más allá del cementerio, en la que abundaban las represas, los terraplenes y las puertas y en la cual se dispersaba el ganado para pacer, eran los marjales; que la línea de color plomizo que había mucho mas allá era el río; que el distante y salvaje cubil del que salía soplando el viento era el mar, y que el pequeño manojo de nervios que se asustaba de todo y que empezaba a llorar era Pip.
    ¡Estáte quieto! gritó una voz espantosa, en el momento en que un hombre salía de entre las tumbas por el lado del pórtico de la iglesia . ¡Estáte quieto, demonio, o te corto el cuello!
    Era un hombre terrible, vestido de basta tela gris, que arrastraba un hierro en una pierna. Un hombre que no tenía sombrero, que calzaba unos zapatos rotos y que en torno a la cabeza llevaba un trapo viejo. Un hombre que estaba empapado de agua y cubierto de lodo, que cojeaba a causa de las piedras, que tenía los pies heridos por los cantos agudos de los pedernales; que había recibido numerosos pinchazos de las ortigas y muchos arañazos de los rosales silvestres; que temblaba, que miraba irritado, que gruñía, y cuyos dientes castañeteaban en su boca cuando me cogió por la barbilla.
    ¡Oh, no me corte el cuello, señor! rogué, atemorizado . ¡Por Dios, no me haga, señor!
    ¿Cómo te llamas? exclamó el hombre . ¡Aprisa!
    Pip, señor.
    Repítelo dijo el hombre, mirándome . Vuelve a decírmelo.
    Pip, Pip, señor.
    Ahora indícame dónde vives. Señálalo desde aquí.
    Yo indiqué la dirección en que se hallaba nuestra aldea, en la llanura contigua a la orilla del río, entre los alisos y los árboles desmochados, a cosa de una milla o algo más desde la iglesia.
    Aquel hombre, después de mirarme por un momento, me cogió y, poniéndome boca abajo, me vació los bolsillos. No había en ellos nada más que un pedazo de pan. Cuando la iglesia volvió a tener su forma porque fue aquello tan repentino y fuerte, el ponerme cabeza abajo, que a mí me pareció ver el campanario a mis pies , cuando la iglesia volvió a tener su forma, repito, me vi sentado sobre una alta losa sepulcral, temblando de pies a cabeza, en tanto que él se comía el pedazo de pan con hambre de lobo.
    ¡Sinvergüenza! exclamó aquel hombre lamiéndose los labios . ¡Vaya unas mejillas que has echado!
    Creo que, en efecto, las tenía redondas, aunque en aquella época mi estatura era menor de la que correspondía a mis años y no se me podía calificar de niño robusto.
    ¡Así me muera, si no fuese capaz de comérmelas! dijo el hombre, moviendo la cabeza de un modo amenazador . Y hasta me siento tentado de hacerlo.
    Yo, muy serio, le expresé mi esperanza de que no lo haría y me agarré con mayor fuerza a la losa en que me había dejado, en parte, para sostenerme y también para contener el deseo de llorar.
    Oye me preguntó el hombre . ¿Dónde está tu madre?
    Aquí, señor contesté.
    Él se sobresaltó, corrió dos pasos y por fin se detuvo para mirar a su espalda.
    Aquí, señor expliqué tímidamente . «También Georgiana.» Ésta es mi madre.
    ¡Oh! dijo volviendo a mi lado . ¿Y tu padre está con tu madre?
    Sí, señor contesté . Él también. Fue el último de su nombre en la parroquia.
    ¡Ya! murmuró, reflexivo . Ahora dime con quién vives, en el supuesto de que te dejen vivir con alguien, cosa que todavía no creo.
    Con mi hermana, señor… Con la señora Joe Gargery, esposa de Joe Gargery, el herrero.
    E1 herrero, ¿eh? dijo mirándose la pierna.
    Después de contemplarla un rato y de mirarme varias veces, se acercó a la losa en que yo estaba sentado, me cogió con ambos brazos y me echó hacia atrás tanto como pudo, sin soltarme: de manera que sus ojos miraban con la mayor tenacidad y energía en los míos, que a su vez le contemplaban con el mayor susto.
    Escúchame ahora dijo . Se trata de saber si se te permitiré seguir viviendo. ¿Sabes lo que es una lima?
    Sí, señor.
    ¿Y sabes lo que es comida?
    Sí, señor.
    Al terminar cada pregunta me inclinaba un poco más hacia atrás, a fin de darme a entender mi estado de indefensión y el peligro que corría.
    Me traerás una lima dijo echándome hacia atrás Y también víveres. Y volvió a inclinarme . Me traerás las dos cosas añadió repitiendo la operación . Si no lo haces, te arrancaré el corazón y el hígado. Y para terminar me dio una nueva sacudida.
    Yo estaba mortalmente asustado y tan aturdido que me agarré a él con ambas manos y le dije:
    Si quiere usted hacerme el favor de permitir que me ponga en pie, señor, tal vez no me sentiría enfermo y podría prestarle mayor atención.
    Me hizo dar una tremenda voltereta, de modo que otra vez la iglesia pareció saltar por encima de la veleta. Luego me sostuvo por los brazos en posición natural en lo alto de la piedra y continuó con las espantosas palabras siguientes:
    Mañana por la mañana, temprano, me traerás esa lima y víveres. Me lo entregarás todo a mí, junto a la vieja Batería que se ve allá. Harás eso y no te atreverás a decir una palabra ni a hacer la menor señal que dé a entender que has visto a una persona como yo o parecida a mí; si lo haces así, te permitiré seguir viviendo. Si no haces lo que te mando o hablas con alguien de lo que ha ocurrido aquí, por poco que sea, te aseguro que te arrancaré el corazón y el hígado, los asaré y me los comeré. He de advertirte que no estoy solo, como tal vez te has figurado. Hay un joven oculto conmigo, en comparación con el cual yo soy un ángel. Este joven está oyendo ahora lo que te digo, y tiene un modo secreto y peculiar de apoderarse de los muchachos y de arrancarles el corazón y el hígado. Es en vano que un muchacho trate de esconderse o de rehuir a ese joven. Por mucho que cierre su puerta y se meta en la cama o se tape la cabeza, creyéndose que está seguro y cómodo, el joven en cuestión se introduce suavemente en la casa, se acerca a él y lo destroza en un abrir y cerrár de ojos. En estos momentos, y con grandes dificultades, estoy conteniendo a ese joven para que no te haga daño. Créeme que me cuesta mucho evitar que te destroce. Y ahora, ¿qué dices?
    Contesté que le proporcionaría la lima y los restos de comida que pudiera alcanzar y que todo se lo llevaría a la mañana siguiente, muy temprano, para entregárselo en la Batería.
    ¡Dios te mate si no lo haces! exclamó el hombre.
    Yo dije lo mismo y él me puso en el suelo.
    Ahora prosiguió recuerda lo que has prometido; recuerda también al joven del que te he hablado, y vete a casa.
    Bue… buenas noches, señor tartamudeé.
    ¡Ojalá las tenga buenas! dijo mirando alrededor y hacia el marjal . ¡Ojalá fuese una rana o una anguila!
    A1 mismo tiempo se abrazó a sí mismo con ambos brazos, como si quisiera impedir la dispersión de su propio cuerpo, y se dirigió cojeando hacia la cerca de poca elevación de la iglesia. Cuando se marchaba, pasando por entre las ortigas y por entre las zarzas que rodeaban los verdes montículos, iba mirando, según pareció a mis infantiles ojos, como si quisiera eludir las manos de los muertos que asomaran cautelosamente de las tumbas para agarrarlo por el tobillo y meterlo en las sepulturas.
    Cuando llegó a la cerca de la iglesia, la saltó como hombre cuyas piernas están envaradas y adormecidas, y luego se volvió para observarme. A1 ver que me contemplaba, volví el rostro hacia mi casa a hice el mejor uso posible de mis piernas. Pero luego miré por encima de mi hombro, y le vi que se dirigía nuevamente hacia el río, abrazándose todavía con los dos brazos y eligiendo el camino con sus doloridos pies, entre las grandes piedras que fueron colocadas en el marjal a fin de poder pasar por allí en la época de las lluvias o en la pleamar.
    Ahora los marjales parecían una larga y negra línea horizontal. En el cielo había fajas rojizas, separadas por otras muy negras. A orillas del río pude distinguir débilmente las dos únicas cosas oscuras que parecían estar erguidas; una de ellas era la baliza, gracias a la cual se orientaban los marinos, parecida a un barril sin tapa sobre una pértiga, cosa muy fea y desagradable cuando se estaba cerca: era una horca, de la que colgaban algunas cadenas que un día tuvieron suspendido el cuerpo de un pirata. Aquel hombre se acercaba cojeando a esta última, como si fuese el pirata resucitado y quisiera ahorcarse otra vez. Cuando pensé en eso, me asusté de un modo terrible y, al ver que las ovejas levantaban sus cabezas para mirar a aquel hombre, me pregunté si también creerían lo mismo que yo. Volví los ojos alrededor de mí en busca de aquel terrible joven, mas no pude descubrir la menor huella de él. Y como me había asustado otra vez, eché a correr hacia casa sin detenerme.

    CAPÍTULO II
    Mi hermana, la señora Joe Gargery, tenía veinte años más que yo y había logrado gran reputación consigo misma y con los vecinos por haberme criado «a mano». Como en aquel tiempo tenía que averiguar yo solo el significado de esta expresión, y por otra parte me constaba que ella tenía una mano dura y pesada, así como la costumbre de dejarla caer sobre su marido y sobre mí, supuse que tanto Joe Gargery como yo habíamos sido criados «a mano».
    Mi hermana no hubiera podido decirse hermosa, y yo tenía la vaga impresión de que, muy probablemente, debió de obligar a Joe Gargery a casarse con ella, también «a mano». Joe era guapo; a ambos lados de su suave rostro se veían algunos rizos de cabello dorado, y sus ojos tenían un tono azul tan indeciso, que parecían haberse mezclado, en parte, con el blanco de los mismos. Era hombre suave, bondadoso, de buen genio, simpático, atolondrado y muy buena persona; una especie de Hércules, tanto por lo que respecta a su fuerza como a su debilidad.
    Mi hermana, la señora Joe, tenía el cabello y los ojos negros y el cutis tan rojizo, que muchas veces yo mismo me preguntaba si se lavaría con un rallador en vez de con jabón. Era alta y casi siempre llevaba un delantal basto, atado por detrás con dos cintas y provisto por delante de un peto inexpugnable, pues estaba lleno de alfileres y de agujas. Se envanecía mucho de llevar tal delantal, y ello constituía uno de los reproches que dirigía a Joe. A pesar de cuyo envanecimiento, yo no veía la razón de que lo llevara.
    La forja de Joe estaba inmediata a nuestra casa, que era de madera, así como la mayoría de las viviendas de aquella región en aquel tiempo. Cuando iba a casa desde el cementerio, la forja estaba cerrada, y Joe, sentado y solo en la cocina. Como él y yo éramos compañeros de sufrimientos y nos hacíamos las confidencias propias de nuestro caso, Joe se dispuso a hacerme una en el momento en que levanté el picaporte de la puerta y me asomé, viéndole frente a ella y junto al rincón de la chimenea.
    Te advierto, Pip, que la señora Joe ha salido una docena de veces en tu busca. Y ahora acaba de salir otra vez para completar la docena de fraile.
    ¿Está fuera?
    Sí, Pip replicó Joe . Y lo peor es que ha salido llevándose a «Thickler».
    A1 oír este detalle desagradabilísimo empecé a retorcer el único botón de mi chaleco y, muy deprimido, miré al fuego; « Thickler » era un bastón, ya pulimentado por los choques sufridos contra mi armazón.
    Se ha emborrachado dijo Joe . Y levantándose, agarró a « Thickler » y salió. Esto es lo que ha hecho añadió removiendo con un hierro el fuego por entre la reja y mirando a las brasas . Y así salió, Pip.
    ¿Hace mucho rato, Joe?
    Yo le trataba siempre como si fuese un niño muy crecido; desde luego, no como a un igual.
    Pues mira dijo Joe consultando el reloj holandés . Hace cosa de veinte minutos, Pip. Pero ahora vuelve. Escóndete detrás de la puerta, muchacho, y cúbrete con la toalla.
    Seguí el consejo. Mi hermana, la señora Joe, abriendo por completo la puerta de un empujón, encontró un obstáculo tras ella, lo cual le hizo adivinar en seguida la causa, y por eso se valió de «Thickler» para realizar una investigación. Terminó arrojándome a Joe es de advertir que yo muchas veces servía de proyectil matrimonial , y el herrero, satisfecho de apoderarse de mí, fuese como fuese, me escondió en la chimenea y me protegió con su enorme pierna.
    ¿Dónde has estado, mico asqueroso? preguntó la señora Joe dando una patada . Dime inmediatamente qué has estado haciendo. No sabes el susto y las molestias que me has ocasionado. Si no hablas en seguida, lo voy a sacar de ese rincón y de nada te valdría que, en vez de uno, hubiese ahí cincuenta Pips y los protegieran quinientos Gargerys.
    He estado en el cementerio dije, desde mi refugio, llorando y frotándome el cuerpo.
    ¿En el cementerio? repitió mi hermana . ¡Como si no te hubiera avisado, desde hace mucho tiempo, de que no vayas allí a pasar el rato! ¿Sabes quién te ha criado as mano»?
    Tú dije.
    ¿Y por qué lo hice? Me gustaría saberlo exclamó mi hermana.
    Lo ignoro gemí.
    ¿Lo ignoras? Te aseguro que no volvería a hacerlo.

    – Estoy persuadida de ello. Sin mentir, puedo decir que desde que naciste, nunca me he quitado este delantal. Ya es bastante desgracia la mía el ser mujer de un herrero, y de un herrero como Gargery, sin ser tampoco tu madre.
    Mis pensamientos tomaron otra dirección mientras miraba desconsolado el fuego. En aquel momento me pareció ver ante los vengadores carbones que no tenía más remedio que cometer un robo en aquella casa para llevar al fugitivo de los marjales, al que tenía un hierro en la pierna, y por temor a aquel joven misterioso, una lima y algunos alimentos.
    ¡Ah! exclamó la señora Joe dejando a «Thickler» en su rincón . ¿De modo que en el cementerio? Podéis hablar de él, vosotros dos uno de nosotros, por lo menos, no había pronunciado tal palabra . Cualquier día me llevaréis al cementerio entre los dos, y, cuando esto ocurra, bonita pareja haréis.
    Y se dedicó a preparar los cachivaches del té, en tanto que Joe me miraba por encima de su pierna, como si, mentalmente, se imaginara y calculara la pareja que haríamos los dos en las dolorosas circunstancias previstas por mi hermana. Después de eso se acarició la patilla y los rubios rizos del lado derecho de su cara, en tanto que observaba a la señora Joe con sus azules ojos, como solía hacer en los momentos tempestuosos.
    Mi hermana tenía un modo agresivo e invariable de cortar nuestro pan con manteca. Primero, con su mano izquierda, agarraba con fuerza el pan y lo apoyaba en su peto, por lo que algunas veces se clavaba en aquél un alfiler o una aguja que más tarde iban a parar a nuestras bocas. Luego tomaba un poco de manteca, nunca mucha, por medio de un cuchillo, y la extendía en la rebanada de pan con movimientos propios de un farmacéutico, como si hiciera un emplasto, usando ambos lados del cuchillo con la mayor destreza y arreglando y moldeando la manteca junto a la corteza. Hecho esto, daba con el cuchillo un golpe final en el extremo del emplasto y cortaba la rebanada muy gruesa, pero antes de separarla por completo del pan la partía por la mitad, dando una parte a Joe y la otra a mí.
    En aquella ocasión, a pesar de que yo tenía mucha hambre, no me atrevía a comer mi parte de pan con manteca. Comprendí que debía reservar algo para mi terrible desconocido y para su aliado, aquel .joven aún más terrible que él. Me constaba la buena administración casera de la señora Joe y de antemano sabía que mis pesquisas rateriles no encontrarían en la despensa nada que valiera la pena. Por consiguiente, resolví guardarme aquel pedazo de pan con manteca en una de las perneras de mi pantalón.
    Advertí que era horroroso el esfuerzo de resolución necesario para realizar mi cometido. Era como si me hubiese propuesto saltar desde lo alto de una casa elevada o hundirme en una gran masa de agua. Y Joe, que, naturalmente, no sabía una palabra de mis propósitos, contribuyó a dificultarlos más todavía. En nuestra franca masonería ya mencionada, de compañeros de penas y fatigas, y en su bondadosa amistad hacia mí, había la costumbre, seguida todas las noches, de comparar nuestro modo respectivo de comernos el pan con manteca, exhibiéndolos de vez en cuando y en silencio a la admiración mutua, lo cual nos estimulaba para realizar nuevos esfuerzos. Aquella noche, Joe me invitó varias veces, mostrándome repetidamente su pedazo de pan, que disminuía con la mayor rapidez, a que tomase parte en nuestra acostumbrada y amistosa competencia; pero cada vez me encontró con mi amarilla taza de té sobre la rodilla y el pan con manteca, entero, en la otra. Por fin, ya desesperado, comprendí que debía realizar lo que me proponía y que tenía que hacerlo del modo más difícil, atendidas las circunstancias. Me aproveché del momento en que Joe acababa de mirarme y deslicé el pedazo de pan con manteca por la pernera de mi pantalón.
    Sin duda, Joe estaba intranquilo por lo que se figuró ser mi falta de apetito y mordió pensativo su pedazo de pan, que en apariencia no se comía a gusto. Lo revolvió en la boca mucho más de lo que tenía por costumbre, entreteniéndose largo rato, y por fin se lo tragó como si fuese una píldora. Se disponía a morder nuevamente el pan y acababa de ladear la cabeza para hacerlo, cuando me sorprendió su mirada y vio que había desaparecido mi pan con manteca.
    La extrañeza y la consternación que obligaron a Joe a detenerse, y la mirada que me dirigió, eran demasiado axtraordinarias para que escaparan a la observación de mi hermana.
    ¿Qué ocurre? preguntó con cierta elegancia, mientras dejaba su taza.
    Oye murmuró Joe mirándome y meneando la cabeza con aire de censura . Oye, Pip. Te va a hacer daño. No es posible que hayas mascado el pan.
    ¿Qué ocurre ahora? repitió mi hermana, con voz más seca que antes.
    Si puedes devolverlo, Pip, hazlo dijo Joe, asustado . La limpieza y la buena educación valen mucho, pero, en resumidas cuentas, vale más la salud.
    Mientras tanto, mi hermana, que se había encolerizado ya, se dirigió a Joe y, agarrándole por las dos patillas, le golpeó la cabeza contra la pared varias veces, en tanto que yo, sentado en un rincón, miraba muy asustado.
    Tal vez ahora me harás el favor de decirme qué sucede exclamó mi hermana, jadeante . Con esos ojos pareces un cerdo asombrado.
    Joe la miró atemorizado; luego dio un mordisco al pan y volvió a mirarla.
    Ya sabes, Pip dijo Joe con solemnidad y con el bocado de pan en la mejilla, hablándome con voz confidencial, como si estuviéramos solos , ya sabes que tú y yo somos amigos y que no me gusta reprenderte. Pero… y movió su silla, miró el espacio que nos separaba y luego otra vez a mí , pero este modo de tragar…
    ¿Se ha tragado el pan sin mascar? exclamó mi hermana.
    Mira, Pip dijo Joe con los ojos fijos en mí, sin hacer caso de la señora Joe y sin tragar el pan que tenía en la mejilla . Cuando yo tenía tu edad, muchas veces tragaba sin mascar y he hecho como otros muchos niños suelen hacer; pero jamás vi tragar un bocado tan grande como tú, Pip, hasta el punto de que me asombra que no te hayas ahogado.
    Mi hermana se arrojó hacia mí y me cogió por el cabello, limitándose a pronunciar estas espantosas palabras:

  9. .. y, de manera más general, como incluso lo que se nos presenta como mejores valores de la sociedad capitalista no son más que trucos publicitarios.

  10. En mi opinión, la idea ha calado tanto porque es algo que nos gusta creer. Tenemos tendecia a creer aquello que nos conviene o nos gusta. Por ejemplo ¿a quién no le gustaría que la historia de Ricky Martin, el armario y Tobi fuera cierta? En este caso particular, a muchos no nos resultan simpáticas las multinacionales tipo Coca Cola y por ello tendemos a creernos historias como esta, que «prueban» lo ubicua y manipuladora que es su influencia.

  11. Muy buena observación la de Demócrito. Normalmente casi todas las leyendas y mitos tienen algo de verdad. La cuestión es analizarlo bien y separar el grano de la paja.

  12. Vamos queda claro que al final Coca-Cola aprovechó la imagen de Santa vestido de blanco y rojo en su campaña de porque era conocida y tradicionalmente asociada con la navidad desde mediados del siglo XIX, y que uno de los primeros en representarlo con la imagen actual o probablemente el primero fue el caricaturista Thomas Nast, recogiendo y fusionando tradiciones anteriores. Y yo me pregunto ¿De donde salen estas leyendas urbanas y por qué calan tan fácilmente en el público que todo el mundo las repite sin pensar?

  13. Qué artículo tan interesante, yo también quiero hacer mi aporte constructivo. Jojojo.

    Coca-Cola
    Daripada Wikipedia, ensiklopedia bebas.
    Disambig azure.svg Untuk kegunaan lain, sila lihat Cola (nyahkekaburan).
    Coca-Cola Coca-Cola logo.svg
    Jenis Cola
    Pengeluar The Coca-Cola Company
    Negara asal Amerika Syarikat
    Diperkenalkan 1886
    Warna Caramel E-150d
    Produk berkaitan Pepsi
    Irn Bru
    RC Cola
    Cola Turka
    Zam Zam Cola
    Mecca Cola
    Virgin Cola
    Parsi Cola
    Qibla Cola
    Evoca Cola
    Corsica Cola
    Breizh Cola
    Afri Cola
    The Las Vegas Strip World of Coca-Cola museum in 2000

    Coca-Cola ialah minuman kola berkarbonat yang dikeluarkan oleh Syarikat Coca-Cola (The Coca-Cola Company; NYSE:KO) dari Atlanta, Georgia, Amerika Syarikat. Minuman ini merupakan salah satu daripada jenama komersil yang terkenal di dunia dengan jualan sejagat yang amat meluas. Setelah menerima nama samaran Coke yang digunakan secara meluas, Syarikat Coca-Cola kemudian telah mendaftar nama ini sebagai cap dagangannya.

    Dicipta sebagai ubat paten pada hujung abad ke-19, Coca-Cola telah diperoleh oleh usahawan Asa Griggs Candler, dan melalui taktik pemasarannya yang amat bijaksana, Coke berjaya mendominasi pasaran minuman bergas di seluruh dunia pada abad ke-20. Walaupun sekali sekala dikritik kerana kesannya kepada kesihatan dan dituduh kerana perlakuan kesalahan oleh syarikat itu, Coca-Cola masih merupakan minuman bergas yang amat popular di seluruh dunia.
    Isi kandungan
    [sorokkan]

    1 Rumusan
    2 Model pengeluaran francais
    3 Reka bentuk
    4 Pengiklanan
    5 Kritikan
    5.1 Legenda bandar dan kegunaan luar biasa
    5.2 Kesan jangka panjang kepada kesihatan
    5.3 Keasidan
    5.4 Sirap glukosa berfruktosa tinggi
    6 Nota
    7 Lihat juga
    8 Pautan luar

    [sunting] Rumusan

    Rencana utama: Rumusan Coca-Cola

    Sebagai satu strategi pemasaran awam yang dimulakan oleh Robert W. Woodruff, syarikat ini telah menghebahkan bahawa rumusan minuman Coca-Cola merupakan suatu rahsia perdagangan dalam perniagaan moden yang diketahui oleh beberapa orang pekerja sahaja. Rahsia ini termasuklah, ramuan yang dikenali «7X» yang selama ini dianggap sebagai komponen kamiran untuk Coca Cola. Walaupun begitu, sehingga kini tiada sesiapa yang mengetahui «X» itu merujuk kepada apa — walaupun adalah dipercayai pekerja Coca Cola mencampuradukkan minuman ini menurut nombor yang diberi kepada ramuan tertentu dan bukannya nama, untuk mengelakkan kemungkinan pekerja melakukan kejuruteraan terbalik keatas resipi Coca-Cola. Namun demikian, pembuat minyak wangi dan ahi sains pemakanan — melalui kaedah analisis yang moden — mampu mengenalpasti komposisi produknya, satu fakta yang disokong oleh kewujudannya banyak perisa minuman kola dan minuman bergas, seperti Pepsi.

    Namun, terdapat khabar angin yang menyatakan resipi asal Coca Cola mengandungi kekacang mongolia, dan pada pertengahan 80-an apabila rahsia ini dibongkar oleh kerajaan Mongolia, mereka telah menaikkan harga komoditi ini.(Coca Cola telah membeli kekacang mongolia secara senyap melalui beberapa pengedar). Akibatnya, Coca Cola terpaksa menggantikannya dengan kekacang mongolia tiruan. Selepas itu, sama ada disebabkan usaha mereka untuk membuat keuntungan apabila ramuan rahsia mereka menjadi semakin mahal, atau perisa tiruan mereka tidak menjadi (dan syarikat ini memerlukan lebih masa agar orang ramai melupakan rasa Coca-Cola yang sebenar), ‘Coke’ yang baru telah diperkenalkan.
    [sunting] Model pengeluaran francais

    Pengeluaran dan pengedaran Coca-Cola adalah mengikut model francais. Syarikat Coca-Cola hanya menghasilkan sari sirap yang dijual kepada pelbagai pembotol yang memegang francaisnya di seluruh dunia. Para pembotol ini menghasilkan minuman siap dengan mencampurkan sari sirap dengan air turas dan gula (ataupun pemanis buatan). Selepas mengisikan minuman dalam tin dan botol, mereka akan menjual dan mengedarkannya kepada kedai runcit, restoran, mesin layan diri, dan pengedar perkhidmatan makanan. Biasanya, pembotol-pembotol juga dikehendaki bertanggungjawab untuk kesemua pengiklanan dan promosi jualan di dalam kawasan mereka.

    Syarikat Coca-Cola merupakan pemilik saham minoriti bagi beberapa pembeli francais yang terbesar, seperti Coca-Cola Enterprises dan Coca-Cola FEMSA, tetapi hampir setengah daripada jumlah jualan sejagat adalah dihasilkan oleh pembotol-pembotol yang sepenuh bebas.

    Oleh sebab gula dan pemanis ditambahkan oleh pembotol, kemanisan minuman Coca-Cola telah dikatakan berbeza-beza dari satu kawasan ke satu kawasan supaya dapat menyesuaikan rasa minuman kepada rasa orang tempatan.
    [sunting] Reka bentuk
    Versi pertama botol yang termasyhur ini dikeluarkan pada tahun 1916.

    Sebahagian besar Logotip Coco-Cola yang termasyhur telah dikatakan dicipta oleh Frank Mason Robinson, rakan kongsi John Pemberton, pada tahun 1885. Adalah Robinson yang memberikan nama kepada minuman ini, dan beliau juga memilih askara kursif yang tersendiri untuk logo itu. Muka taip yang digunakan merupakan askara Spencer telah diperkembangkan pada pertengahan abad ke-19 dan digunakan untuk tulisan tangan yang rasmi di Amerika Syarikat pada waktu itu.

    Botol Coca-Cola yang serupa termasyhur, dan digelarkan «botol kontur» dalam syarikat, telah dicipta oleh Earl R. Dean. Menurut legenda, selepas menerima pesanan untuk botol yang benar-benar tersendiri daripada pembotol Benjamin F. Thomas, Dean memutuskan untuk menentukan adakah bentuk kedua-dua bahan di belakang nama produk (iaitu, koka dan kekeras kola) dapat bertindak sebagai ilham. Beliau mencari dalam Ensiklopedia Britannica dan dengan cepatnya terpaksa menyingkirkan gagasan itu. Bagaimanapun, beliau masih menyelak-nyelak halaman sewaktu ternampak sebuah gambar lenggai koko, dengan bentuk kembung serta alur tersendiri.

    Pada November 1915, Syarikat Root Glass mempatenkan reka bentuk botol itu, dan memulakan pengeluaran pada tahun 1916. Telah dikatakan bahawa pemilik Syarikat Root Glass menjadi salah seorang yang terkaya di Indiana oleh sebab botol ini, sedangkan Dean tidak mendapat apa-apa selain daripada gaji biasanya.
    [sunting] Pengiklanan
    Label yang direka bentuk khas untuk musim Krismas. Bentuk botol ini direka bentuk supaya dapat dikecam sejagat, walaupun terpecah, dan telah ditanda dagangkan.

    Pengiklanan Coca-Cola membawa kesan yang utama terhadap kebudayaan Amerika, dan sering diberi penghargaan kerana merekacipta imej moden Santa Claus sebagai orang tua yang berpakaian merah dan putih; bagaimanapun, imej itu memang telah pun menjadi biasa sebelum Coca-Cola memulakan promosi imej itu pada tahun-tahun 1930-an dalam kempen-kempen pengiklanan musim sejuknya.[1] Pada 1970-an, sebuah lagu daripada iklan Coca-Cola berjudul «Aku Ingin Mengajari Dunia Bernyanyi» («I’d Like to Teach the World to Sing»), yang digubah oleh Roquel Billy Davis, menjadi lagu single yang disuka ramai, tetapi tiada buktinya bahawa jumlah jualan minumannya bertambah.

    Pengiklanan Coke merebak kerana salah satu daripada matlamat Woodruff adalah untuk memastikan bahawa setiap orang di Bumi minum Coca-Cola sebagai minuman pilihannya. Pengiklanan Coke hampir sentiasa ada, khususnya di kawasan-kawasan selatan Amerika Utara, seperti Atlanta yang merupakan tempat asal Coke.

    Cogan kata pengiklanan Coca Cola telah banyak kali ditukar dalam sejarah panjangnya, termasuk «Berhenti sejenak yang menyegarkan» («The pause that refreshes»), «Aku ingin membelikan dunia sebotol Coke» («I’d like to buy the world a Coke»), dan «Coke ialah itu» («Coke is it») (sila lihat Cogan kata Coca-Cola).
    [sunting] Kritikan
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    Unta minum Coke.
    [sunting] Legenda bandar dan kegunaan luar biasa

    Legenda bandar mengenai Coca-Cola yang terlalu banyak telah menyebabkan «Halaman Rujukan Legenda Bandar» («Urban Legends Reference Pages») untuk mengekhaskan satu bahagian yang berasingan dalam laman webnya untuk «Legenda Coke». Satu dakwaan yang palsu mengatakan bahawa pada suatu masa, Coke berwarna hijau, ataupun dikarbonatkan secara tidak sengaja sewaktu seorang kerani memancutkan sirap ke dalam gelas yang salah.

    Coca-Cola telah menjadi sasaran legenda bandar yang mencela bahawa minuman itu mengandungi terlalu banyak asid (nilai pHnya sebanyak 2.5 merupakan pertengahan antara cuka dengan asid gaster), ataupun air berkarbonatnya membawa kesan yang terancam.

    Legenda bandar biasanya merupakan «fakta melawak», umpamanya:

    «Peronda lebuh raya menggunakan Coke untuk membersihkan darah daripada lebuh raya selepas kemalangan.»
    «Terdapatnya orang yang pernah mati sewaktu menyertai pertandingan minum Coke.»
    «Coke boleh melarutkan gigi jika dibiarkannya semalaman.»

    Kesemua dakwaan ini adalah palsu. (Sedangkan peronda lebuh raya tidak menggunakan Coca-Cola untuk tujuan ini, telah dibuktikan dalam rancangan televisyen «MythBusters» bahawa Coca-Cola merupakan agen pencuci pencuci yang baik.)

    Untuk maklumat lanjut mengenai keasidan dan rasa bimbang terhadap kesihatan, sila lihat subbahagianKeasidan di bawah.

    Satu kegunaan Coke yang luar biasa adalah sebagai bahan kawalan karat — asid fosforik di dalam Coke dapat menukarkan oksida besi menjadi ferum fosfat. Oleh sebab itu, ia boleh dipergunakan untuk rawatan antikakisan peringkat permulaan bagi barang-barang besi dan keluli. Menurut berbagai-bagai laman web, asid dalam Coca-Cola juga boleh dipergunakan untuk menyadur anod titanium.[2]

    Bertentangan dengan kepercayaan popular, kokaina, iaitu ekstrak daun koka, tidak pernah ditambahkan ke dalam Coca-Cola secara langsung. Oleh sebab kokaina memang wujud dalam daun koka, terdapatnya sedikit kokaina juga di dalam minuman. Pada hari ini, Coca Cola menggunakan daun koka «terpakai» yang telah menjalani proses ekstrak kokaina untuk memberi rasa pada minumannya. Oleh sebab proses ini tidak dapat mengekstrak alkaloids kokaina pada peringkat molekul, minuman itu masih mengandungi kesan perangsang.[3]
    [sunting] Kesan jangka panjang kepada kesihatan

    Sedangkan ramai pakar pemakanan percaya bahawa «minuman bergas dan makanan yang kaya dengan kalori tetapi tidak bernutrien boleh padan dengan diet yang baik», telah dianggapi secara am bahawa Coca-Cola dan minuman bergas yang lain adalah berbahaya jika terlalu meminumnya, khususnya terhadap kanak-kanak yang minumnya sebagai ganti dan bukannya sebagai pelengkap untuk diet seimbang.[4] Kajian telah mendedahkan bahawa peminum minuman bergas mempunyai pengambilan yang lebih rendah untuk kalsium (boleh mengakibatkan osteoporosis), magnesium, asid askorbik, riboflavin, dan vitamin A.[5]

    Coca-Cola juga membangkitkan kritikan untuk penggunaan kafeinanya.[6] Industri minuman bergas telah menganggap kebanyakan daripada kritikan ini sebagai mitos bandar.[7] Terdapat beberapa laporan yang mengatakan bahawa Coco-Cola boleh menagihkan, walaupun kebenaran cakap ini masih belum dipastikan.
    [sunting] Keasidan

    Sejak 1920-an, banyak bukti telah dikemukakan untuk memastikan bahawa Coca-Cola tidaklah lebih berbahaya berbanding minuman bergas yang serupa, ataupun jus buah-buahan berasid seperti jus epal Mr Juicy. Dalam keadaan yang biasa, keasidannya tdiak mengakibatkan bahaya yang langsung.[8]

    Uji kajian 2005 oleh Akademi Pergigian Pediatri Amerika mendapati bahawa pH mulut selepas berkumur dengan Coca-Cola adalah 5.5, 5.6, and 5.7 in 5, 10, dalam jangka masa 20 minit (masing-masing). Tiada satu pHnya yang termasuk dalam julat genting untuk merosakkan enamel gigi. Diet Coke didapati mempunyai asid yang kurang sedikit.

    Kesaksamaan uji kajian ini boleh dipersoalkan. Pada tahun 2003, xxx mendapat bantuan sebanyak AS$1 juta] daripada Coca-Cola untuk membiayai penyelidikan pendidikannya.

    Coca-Cola juga telah membangkitkan kritikan kerana penggunaan asid fosforiknya.[9].

    Untuk maklumat lanjut, sila lihat Asid fosforik di dalam makanan.

    [sunting] Sirap glukosa berfruktosa tinggi

    Sejak akhir dekad- 1980-an di Amerika Syarikat, Coke telah dibuat daripada sirap glukosa berfruktosa tinggi sebagai untuk gula glukosa/fruktosa, kecuali Coke Kosyer untuk Passover («Kosher for Passover») yang tidak boleh dibuat daripadanya. Penggantian ini telah disebabkan oleh harga gula yang semakin tinggi pada waktu ini. Terdapatnya beberapa kumpulan orang yang mengkritik langkah ini kerana jagung untuk sirap jagungnya mungkin datangnya daripada tumbuhan gen terganti.
    [sunting] Nota

    * Barbara Mikkelson dan David P. Mikkelson, «Claus Yang Menyegarkan,» snopes.com, 27 Februari 2001 (dicapai pada 10 Jun 2005).
    * Seeley, Bill. «Penganodan». 1 Mei 1997 (dicapai pada 15 Januari 2006).
    * Rielly, Edward J (2003). Baseball and American Culture: Across the Diamond, 133, Haworth Press. ISBN 0-7890-1485-8.
    * Michael F. Jacobson, «Gula-gula Cecair: Bagaimana Minuman Bergas Menjejaskan Kesihatan orang Amerika,» Pusat untuk Sains bagi Kepentingan Orang Awam (dicapai pada 10 Jun 2005).
    * Ibid; Russell Robertson, «Soda, Kalsium, dan Osteoporosis,» Healthlink—Medical College di Wisconsin (dicapai pada 10 Jun 2005).
    * «Labelkan Kandungan Kafeina untuk Makanan, Ahli-ahli Sains Memberitahu FDA», Pusat untuk Sains bagi Kepentingan Orang Awam, 31 Julai 1997 (dicapai pada 10 Jun 2005).
    * Coca-Cola Myths and Rumors The Coca-Cola Company (accessed June 10, 2005); «Caffeine and Dehydration: Myth or Fact?,» Food Insight, July–August 2002 (accessed June 10, 2005).
    * Mikkelson dan Mikkelson, «Kesilapan Asid,» 29 Ma 2004 (dicapai pada 10 Jun 2005); Mikkelson dan Mikkelson, «Tooth in Advertising,» 27 Februari 2001 (dicapai pada 10 Jun 2005); Mikkelson dan Mikkelson, «CO2 Cepat, Terlalu Hebat,» 2 April 2004 (dicapai pada 10 Jun 2005).
    * «Minuman Bergas Kola Mungkin Boleh Menyebabkan Ketumpatan Mineral Tulang yang Lebih Rendah pada Golongan Wanita (dicapai pada 10 Jun 2005).

    [sunting] Lihat juga

    Syarikat Coca-Cola
    Sejarah Coca-Cola
    Dunia Coca-Cola
    Jenama Coca-Cola
    Minuman bergas
    Pepsi-Cola (pesaing)
    Jolt Cola
    OpenCola
    Mecca Cola
    Julmust

    [sunting] Pautan luar
    Wikimedia Commons mempunyai media berkaitan: Coca-Cola

    CocaCola.com Coca-Cola website
    Coke.mobi Coca-Cola mobile website
    The Contour Bottle – MySpace
    Chapman J. Root Biography
    Urban Legends Reference Pages: Cokelore
    Ronen Liwski’s Coca-Cola cans collection

  14. Las vestimentas rojas de Santa tienen su origen remoto en el intento de cristianizar a las personificaciones paganas del invierno, sincretizándolos con san Nicolás. Como era un obispo, se le representa siempre con una capa roja.
    Los remates de piel blancos los tiene en común con el Yulupuki ruso y otras personificaciones del invierno en ancianos barbudos.
    Los personajes similares documentados en el s. XIX en Francia, casualmente, también van de rojo.

    El primer Santa documentado con la iconografía actual es un diminuto dibujo del canadiense Robert Weir en 1837, con ropas rojas y blancas. Unos años después, la primera ilustración en la que se da protagonismo al personaje así vestido, fijando la iconografía, se la debemos al estadounidense de origen alemán Thomas Nast:

    http://www.britannica.com/EBchecked/media/67600/Merry-Old-Santa-Claus-by-Thomas-Nast

    En los años que siguieron aparecieron Santas vestidos de otros colores, pero como variación del rojo predominante.

    Quizá se le podría atribuir a la marca de refrescos la internacionalización de esa iconografía, fijada en su forma definitiva en USA.

    Fuente principal (en francés):
    http://quoi.info/actualite-societe/2011/12/23/pourquoi-le-pere-noel-est-il-habille-en-rouge-1114351/

  15. Luis Alfonso Gamez tiene razón en este asunto. Coca Cola no inventó el color de papa Noel pero lo popularizó y se apropió así de esa imagen. Curiosamente puse ese tema el pasado 8 de diciembre en mi blog. Aquí podeis ver. http://razonhable.blogspot.com/2011/12/papa-noel-control-mental-o-solo.html

  16. La imagen popular e icónica de Santa, con barba y traje rojo proviene del ilustrador Thomas Nast que hizo una serie imágenes para la revista Harper’s Magazine a partir de 1890.

  17. @LAG

    «Yo les traigo aquí dos portadas de la revista satírica Puck que datan de 1902 y 1905, protagonizadas por un Santa Claus barbado, bonachón, con sobrepeso, y vestido de rojo y blanco. »

    Mmm…¿Soy al único que le parece que los de Puck han representado un SantaSexual?

  18. O sea que es una verdad a medias pues si bien ya se había dibujado a Santa Claus de rojo anteriormente, si no es por la Coca Cola no lo conoce ni Dios.

    1. Opino lo mismo, de no ser por Coca-Cola, probablemente se seguiría dibujando a Santa Claus de azul, verde o lo que fuera…

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