Vinculan los ‘viajes astrales’ a la inestabilidad neuronal y los errores en la representación mental del cuerpo

El psicólogo Jason Braithwaite. Foto: AFPUn grupo de científicos de la universidades inglesas de Birmingham, Nottingham y Hull, dirigido por el psicólogo cognitivo Jason Braithwaite, asegura, en el último número de la revista Cortex, que las experiencias extracorporales (OBE) o viajes astrales están relacionados con la inestabilidad en los circuitos neuronales de los lóbulos temporales y errores en la representación mental del propio cuerpo. Las OBE suelen asociarse a migrañas, epilepsia y psicopatologías; pero también se dan en individuos sanos. El estudio, que ha sido financiado en parte por los Escépticos de Reino Unido, pretendía averiguar qué es lo que ocurre en el cerebro de alguien sano que vive una de estas experiencias.
En la OBE típica -que forma parte tanto de los viajes astrales como de las Experiencias Cercanas a la Muerte (NDE)– el protagonista tiene la sensación de estar fuera del cuerpo en un entorno tridimensional indistinguible de la realidad. Ligada a algunas patologías, al consumo de alucinógenos y a situaciones de estrés en las que la vida está en juego, se calcula que entre el 10% y el 15% de la población sana experimenta una OBE alguna vez. «Investigaciones recientes de las neurociencias cognitivas sugieren que las alucinaciones no son necesariamente indicativas de, o están restringidas a, una psicopatología encubierta», indican los autores al respecto.
Braithwaite, del Centro de Ciencias del Comportamiento del Cerebro de la Universidad de Birmingham, y sus colaboradores han comparado a un grupo de estudiantes universitarios propensos a sufrir OBE con otro formado por sujetos no proclives a ese tipo de vivencia. Y lo que han descubierto es que en los primeros se dan más anomalías perceptivas asociadas con la inestabilidad neuroeléctrica en los lóbulos temporales y errores en la representación cerebral del cuerpo. Además, los sujetos propensos a las OBE son menos hábiles a la hora de realizar una tarea mental que les obliga a adoptar la perspectiva de una figura que ven en una pantalla de ordenador, una perspectiva diferente a la suya. Estos resultados son, concluyen los investigadores, «consistentes» con la idea de que las OBE son consecuencia de alteraciones en el funcionamiento cerebral que provocan apagones en la sensación de estar en el cuerpo y del yo.