Las cinco claves para identificar a un científico chiflado

Jerry Lewis, como el científico loco de 'El profesor chiflado' (1963).

El fallecido Martin Gardner retrata, en su obra Fad and fallacies in the name of science (Modas y falacias en el nombre de la ciencia. 1952), a “los modernos pseudocientíficos” como personajes que suelen permanecer al margen de los canales en los que se presentan y se someten a prueba las nuevas ideas, no mandan sus trabajos a revistas con revisión por pares, son ignorados por los científicos y sus sociedades, y, por eso, montan sus propias organizaciones y revistas. Y ofrece cinco claves que permiten identificar sin esfuerzo a un auténtico científico chiflado, a alguien que se cree su locura:

1. Se considera a sí mismo un genio.

2. Ve a sus colegas, sin excepción, como zopencos ignorantes. Todo el mundo está desfasado excepto él. Insulta frecuentemente a sus oponentes acusándoles de estupidez, deshonestidad y otros infames motivos. Si le ignoran, interpreta que lo hacen porque no pueden rebatir sus argumentos. Si sufre alguna represalia, ésta refuerza su ilusión de que está luchando contra sinvergüenzas. (…)

3. Cree que está siendo injustamente perseguido y discriminado. Las sociedades científicas no permiten que dé conferencias en ellas. Las revistas rechazan sus artículos e ignoran sus libros o encargan las recensiones a enemigos. Es todo parte de un miserable complot. Al chiflado nunca se le ocurre pensar que esa oposición puede deberse a errores en su trabajo. Está convencido de que la razón es el prejuicio ciego de la jerarquía establecida, los sumos sacerdotes de la ciencia que temen que se derrumbe la ortodoxia.

Se considera una víctima constante de graves calumnias y ataques no provocados. Se compara a sí mismo con Bruno, Galileo, Copérnico, Pasteur y otros grandes hombres perseguidos por sus herejías. (…) Llama repetidamente la atención sobre importantes descubrimientos científicos hechos por legos.

4. Suele centrar sus ataques en los científicos más importantes y las teorías más firmemente establecidas. Cuando Newton era el nombre de referencia en la física, los trabajos excéntricos de esa disciplina eran violentamente antinewtonianos. (…)

5. Tiene tendencia a escribir en una jerga compleja, en muchos casos usando términos y expresiones que él mismo ha acuñado. (…)