Un millón de dólares por una foto del bigfoot

El Museo del Bigfoot de Silverton (Colorado, Estados Unidos), que abrió sus puertas el 1 de mayo, ofrece un millón de dólares a quien consiga una imagen del hombre mono americano en una caza fotográfica del monstruo que se celebrará del 10 al 14 de julio del año que viene en Colorado. «La región de Silverton tiene una rica historia de avistamientos del bigfoot durante casi 200 años», explican en la web. Los organizadores destacan que la zona ha sido escenario de casi una decena de observaciones «documentadas» en los últimos diez años y creen que las cercanas montañas de san Juan podrían mantener a una población estable de estos homínidos de cuya existencia real no hay ninguna prueba. El número de participantes se limita a 400 cazadores, cada uno de los cuales tendrá que pagar para inscribirse 250 dólares. Los acompañantes que deseen acudir a la romería de buscadores de monstruos -que durará 96 horas con sus comidas, cenas y bailes- deberán abonar 75 dólares por cabeza.
Los promotores del concurso aseguran que recompensarán con un millón de dólares -pagaderos en veinte años, a razón de 50.000 por ejercicio- a quien obtenga una foto del bigfoot que sea autentificada por los miembros de un jurado que incluirá zoólogo y fotógrafos, entre otros expertos, y dejan bien claro que el homínido tiene que estar vivo cuando le saquen la foto. (¡Como si alguien hubiera alguna vez fotografiado un bigfoot muerto!) Sumen al precio de las entradas -¡un buen pellizco!- lo que el museo ingrese por la venta de recuerdos y verán que el negocio puede ser redondo si pican los suficientes chiflados, porque ese millón de dólares está más seguro en esta apuesta que en una caja fuerte de un banco. Eso sí, los organziadores ofrecerán como consolación premios, sin cuantificar, a las mejores pruebas de la existencia del bigfoot -pelos, huellas…- e imágenes de animales salvajes. No me hace falta consultar la bola de crital para predecir que el premio principal quedará desierto y que los otros se darán a restos que nunca superarán un análisis científico.