Iker Jiménez presenta una revista de humor de 2006 como una publicación de 1929

Portada periodística de la publicación paródica 'The Onion' sobre el 'crack' de 1929.Cuarto milenio debería ser de visión obligatoria en las facultades de Periodismo. Iker Jiménez y su equipo imparten continuas lecciones de mala praxis debidas a su ineptitud, como en el caso del cosmonauta fantasma, y a su sensacionalismo, como en el triste suceso del llamado Caminante de Boisaca. La última demostración de su profesionalidad la ha sacado a la luz Mauricio-José Schwarz, colega del Círculo Escéptico cuya valentía es encomiable: sigue en directo las travesías de la nave del misterio, con evidente riesgo para su salud mental. Resulta que, durante la ultima entrega del magazín paranormal de Cuatro, Jiménez y sus colaboradores se dedicaron, entre otras cosas, a explorar el lado oculto -léase conspiranoico– de la crisis económica. Nada que objetar. Bueno, en realidad, mucho; pero es lo habitual en el rastrillo del misterio. Lo revelador no fueron el domingo las afirmaciones que se hicieron en torno a la mesa del estudio, sino una de las imágenes de portadas periodísticas de la crisis de 1929 que Jiménez presentaron al público.
¿Se imaginan a alguien aportando como prueba de la gravedad de la Gran Depresión una portada de El Jueves? Pues eso es lo que hicieron el domingo en Cuarto milenio: vendieron como portada periodística de la época una de 2006 de la revista satírica estadounidense The Onion. Ahí estuvieron Santiago Camacho, conspiranoico de guardia; José Cabrera, psiquiatra de cabecera del programa proclive a disparatar a la menor oportunidad; Antonio Miguel Carmona, secretario de Economía y Empleo del PSOE de Madrid; Vicens Castellano, del programa Ajuste de cuentas y gurú de la autoayuda financiera; e Iker Jiménez. Y a ninguno de ellos le llamó la atención la portada de The Onion que, falsamente fechada el 22 de noviembre de 1929, destaca que las griferías de oro eran uno de los bienes de consumo más vendidos entonces en Estados Unidos y que el presidente Hoover prometía un «avión en cada garaje» para 1935. A fin de cuentas, son titulares que poco tienen que envidiar a los que suelen firmar Jiménez, Carmen Pórter y el resto del equipo del programa. Lo que pasa es que estamos ante «una sátira que apareció en la revista [The Onion] en su número del 26 de octubre de 2006 y que, como otras trolas varias, el equipo profesionalísimo de Cuarto milenio se tragó con todo y anzuelo, flotador, caña y pescador», como indica Schwarz. Aunque algunos llamen a lo que practican en Cuatro los domingos por la noche periodismo de vanguardia, más ajustado a su irrealidad sería hablar de periodismo de risa. O de vergüenza, depende de cómo se mire.