En defensa de la evolución

Científicos y creacionistas luchan en Estados Unidos desde hace semanas en un campo de batalla inesperado: el Museo Nacional de Historia Natural, en Washington. ¿La razón? Que el centro de la Institución Smithsoniana acogerá el jueves de la próxima semana el estreno de un documental antievolucionista, algo que los responsables de la Unión Geofísica Americana (AGU) consideran «inaceptable».
La película se titula El planeta privilegiado: la búsqueda de un propósito en el Universo y propugna el diseño inteligente, idea según la cual Dios -y no el azar- dirige todo el proceso evolutivo. La cinta se basa en un libro de Guillermo Gonzalez y Jay W. Richards, dos destacados miembros del Instituto Descubrimiento, el grupo creacionista que la ha producido.
A cambio del uso del auditorio del Museo Nacional de Historia Natural para el estreno del documental, el Instituto Descubrimiento se comprometió a hacer una donación de 16.000 dólares al centro. Pero la noticia saltó el 28 de mayo a las páginas de The New York Times y entonces los directivos del museo dijeron que se lo tenían que pensar.
«Es inaceptable».
El ilusionista James Randi, que desenmascaró a Uri Geller hace treinta años y preside una fundación dedicada a la lucha contra la pseudociencia y la superstición, hizo inmediatamente una oferta. «La Fundación Educativa James Randi (JREF) está dispuesta a donar 20.000 dólares a la Institución Smithsoniana si devuelve los 16.000 del Instituto Descubrimiento y deja de patrocinar la proyección de la película. Y la JREF no pedirá a la Institución Smithsoniana que proyecte ningún filme ni haga propaganda de nuestro punto de vista…», prometió.
La dirección del museo ha reintegrado ya el dinero a la organización creacionista; pero no se ha echado atrás en cuanto al estreno la película, lo que ha animado al director de la AGU a escribir un duro artículo en el boletín que reciben los 43.000 socios de la sociedad científica. «Asociándose con el Instituto Descubrimiento, la Institución Smithsoniana unirá ciencia con creacionismo y dañará su credibilidad», advierte Spilhaus.
La película promueve la idea de que la ciencia debería incluir lo sobrenatural. Eso es inaceptable», afirma el director de la AGU, antes de recordar que «el creacionismo no es ciencia». Y destaca que el filme vende la idea de que «el Universo fue diseñado para seres inteligentes como los humanos», alerta del riesgo de que la PBS -la televisión pública- lo emita y anima a sus colegas a permanecer vigilantes y no dejar pasar una. «Es importante que los científicos defendamos la integridad de la ciencia».
Publicado originalmente en el diario El Correo.