Enigmas al descubierto

Un grupo de intelectuales estadounidenses creó en 1976 el Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP). Liderado por el filósofo Paul Kurtz, lo integraban, entre otros, Isaac Asimov, Carl Sagan y Martin Gardner. Les preocupaba el avance de la superstición y reivindicaban una máxima de David Hume: “Afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias”. El CSICOP tiene hoy entre sus miembros varios premios Nobel, filósofos como Mario Bunge, y divulgadores como John Allen Paulos y Steven Pinker. Y en The Skeptical Inquirer, su revista, se han desenmascarado mitos como los de Uri Geller, el triángulo de las Bermudas, la Atlántida y los ovnis.

La entidad lanzó hace un año Pensar, una revista en español dedicada a “informar, investigar y fomentar el juicio crítico en todas aquellas áreas que resultan misteriosas y atractivas, con el objeto de conocer cuánto hay de verdad y cuánto de fantasía”. Está dirigida por el periodista argentino Alejandro J. Borgo y, en sus cuatro primeros números, ha diseccionado enigmas como los de la sábana santa y las líneas de Nazca, y mitos como el de que usamos el 10% del cerebro. La mayoría de los artículos son originales; a veces, se traduce alguno de la revista hermana de lengua inglesa. En el mundo de lo paranormal, Pensar, subtitulada revista iberoamericana para la ciencia y la razón, explica lo aparentemente inexplicable.

Publicado originalmente en el diario El Correo.