José Miguel Mulet

El vídeo de ‘Escépticos live on stage’, con J.M. Mulet y Luis Alfonso Gámez

J.M. Mulet y yo hablamos el 16 de febrero en Gandía de escepticismo en la octava edición de comunica2, el congreso internacional sobre redes sociales que dirigen en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) los profesores Marga Cabrera, Rebeca Díez y Alberto Sancho. Mi segunda experiencia en esas jornadas fue tan satisfactoria como la primera –Palabra de Google-, a pesar del reto que suponía que J.M. y yo actuáramos juntos por primera vez. Aquí tienen el vídeo de la charla Escépticos live on stage:

Congreso escéptico en Valencia a principios de abril

Cartel de I congreso de pensamiento crítico y divulgación científica.El Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad de Valencia acogerá el 5 y 6 de abril el I congreso de pensamiento crítico y divulgación científica. Organizado por el Departamento de Lógica y Filosofía de la Ciencia, la Cátedra para la Divulgación de la Ciencia y la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la institución académica, el encuentro “tiene un marcado carácter transversal, fomentando los intercambios entre diversos campos, como son la ciencia, el periodismo y la filosofía, e incorporando a editoriales y asociaciones de divulgación y pensamiento escéptico”.

Mi ponencia, programada a las 19 horas del 5 de abril, se titula El peligro de creer. Defenderé en ella que creer en lo sobrenatural puede perjudicarnos psicológica y físicamente, y dañarnos como individuos y como sociedad. Hablaré de espiritismo, astrología, parapsicología, medicinas alternativas y enfermedades inventadas por desaprensivos. Es mi plan inicial, que puede variar según lo que cuenten los colegas que me anteceden. Porque las jornadas contarán, además, con la participación del médico y filósofo Sven Ove Hanson; los filósofos Jesús Alcolea, Johan Braeckman y Luis Vega; el abogado de Fernando L. Frías, miembro del Círculo Escéptico; el biólogo Fernando Cervera; el bioquímico José Miguel Mulet; y el psicólogo Ramón Nogueras.

La entrada al congreso escéptico de Valencia es libre hasta completar el aforo y, amén de las charlas, habrá presentaciones de varias asociaciones de divulgación, un taller, una exposición artística y un mercado de libros en el que no faltarán ejemplares de El peligro de creer, por cortesía de Léeme Libros.

Los transgénicos son peligrosos, dice un libro de ciencias de Bachillerato

Los transgénicos pueden propiciar las aparición de nuevas especies con consecuencias desconocidas, reducen la biodiversidad y su consumo podría ser peligroso para el ser humano. Es el mensaje del libro de Cultura científica para 1º de Bachillerato de McGraw Hill Education. Los autores exponen en dos páginas lo que es la biotecnología y sus beneficios y, a modo de conclusión sobre los transgénicos, dicen:

Portada del libro de Cultura científica de 1º de Bachillerato de McGraw Hill.

Junto a innegables beneficios, la utilización de organismos transgénicos presenta inconvenientes no desdeñables. Destacan la posible aparición de especies nuevas cuyo nicho ecológico se desconoce, el tránsito de genes de unos organismos a otros, la reducción de la biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y el crecimiento de malas hierbas, con efectos en los ecosistemas imprevisibles e irreversibles [en negrita en el original]. Su consumo también podría acarrear riesgos sanitarios y alergias aún no evaluados. Además, podrían incrementar las diferencias socioeconómicas entre países ricos y pobres.

Si en el párrafo anterior cambiamos transgénicos por organismos domesticados, sería igual de cierto. Y de falso. Porque todo lo que cultivamos y criamos, casi todo lo que compramos en el supermercado y en la tienda de agricultura natural bendecida por Greenpeace, es artificial en el sentido de que lo hemos modificado genéticamente durante siglos. Llevamos manipulando genes, talando bosques y disminuyendo la biodiversidad a través de la agricultura y ganadería desde hace unos 10.000 años. Al principio, modificábamos organismos como quien mezcla las cartas de una baraja con la esperanza de que le salga arriba el as de corazones. A veces, salía; otras muchas, no. Ahora, la biotecnología permite mezclar las cartas de tal modo que arriba nos salga siempre la que queramos.

¿Por qué es eso más peligroso que cruzar dos especies de plantas como se ha hecho desde hace miles de años sin tener claro cuál iba a ser el resultado? ¿Por qué es más peligroso modificar plantas para que sean resistentes al ataque de ciertos insectos que usar toneladas de insecticidas? Como me contaba hace años en una entrevista la bioquímica Pilar Carbonero, “todos los riesgos achacados a los transgénicos existen desde que la agricultura es agricultura”. Que esos prejuicios se alimenten en un manual escolar resulta inquietante.

En contra de lo que alerta este libro de Bachillerato, comer transgénicos no entraña ningún peligro. “Una vez comercializado, un transgénico es tan seguro o más que un cultivo convencional o ecológico. Los transgénicos están más controlados que los productos agrícolas que compramos normalmente en el supermercado -procedentes de explotaciones convencionales o ecológicas- porque, en estos casos, la legislación es muy poco exigente, muy light“, me decía la bioquímica vasca Mertxe de Renobales en 2011. Y es que, como recordaba en su libro Comer sin miedo el bioquímico José Miguel Mulet, la mayoría de las intoxicaciones alimentarias que hemos sufrido en Europa en los últimos años han tenido su origen en productos ecológicos.

Estaría bien saber de dónde han sacado los autores de este texto escolar unas conclusiones que parecen extraídas del manual del perfecto ecólatra. El polémico párrafo lo ha cazado un profesor de biología de Secundaria, alarmado porque “miles y miles de alumnos se llevarán a casa esta idea, que seguramente no será desmentida por la mayoría de profesores, que no tiene formación adecuada. Me parece que algo se debería hacer al respecto. Es muy grave. Otros libros de esta materia de otras editoriales también siembran falsedades y alarmismos. Se supone que esta asignatura es para fomentar la cultura científica, no para lo contrario”.

J.M. Mulet presenta ‘Medicina sin engaños’ en Bilbao el viernes

El bioquímico José Miguel Mulet, entre tomateras en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de Valencia. Foto: Irene Marsilla.La Biblioteca de Bidebarrieta acogerá el viernes, a las 19 horas, la presentación de Medicina sin engaños, de José Miguel Mulet, en el marco de la 45ª Feria del Libro de Bilbao. Como ya ocurrió con su anterior libro, el acto consistirá en una conferencia del bioquímico y divulgador valenciano, a quien tendré el honor de presentar. “Es indudable que gran parte de nuestro bienestar se debe a los avances de la medicina. Sin embargo, las opciones al margen de la medicina tradicional son cada vez más numerosas -flores de Bach, aromaterapia, acupuntura-, a la vez que crecen las dudas sobre su fiabilidad. En la conferencia haré un recorrido por la historia de la medicina y pondré en evidencia algunos engaños y cómo ciertas prácticas constituyen un mero negocio a costa de la salud y el dinero de las personas que acuden a ellas. ¿Tienen base científica el psicoanálisis, las llamadas medicinas naturales o la homeopatía? ¿Y las medicinas tradicionales?”, pregunta el científico.

Quien quiera llevarse a casa un ejemplar firmado de Medicina sin engaños podrá comprarlo a la entrada de la sala y pedir al autor la dedicatoria al final de la charla. Mulet tiene otras dos obras imprescindibles en toda biblioteca escéptica: Los productos naturales ¡vaya timo! (2011) y Comer sin miedo (2014).

Mulet, contra las falsas medicinas

'Medicina sin engaños', de José Miguel Mulet.El tercer libro de José Miguel Mulet no decepcionará a quienes disfrutaron con Los productos naturales ¡vaya timo! (2011) y Comer sin miedo (2014). Tras derribar los mitos de lo natural y los peligros de la comida en Occidente, el bioquímico y divulgador valenciano arremete contra las mal llamadas medicinas alternativas, prácticas tan populares como inútiles y peligrosas que, sin embargo, cuentan con el respaldo de muchos profesionales de la salud y, por supuesto, de una parte significativa de la analfabeta, científicamente hablando, clase política española.

Cuando J.M. -nos conocemos desde hace años y siempre le he llamado así- me comentó en febrero de 2014 que estaba embarcado en este libro, me alegré. Aunque hay obras específicas, como las dedicadas a la acupuntura y la homeopatía por Víctor-Javier Sanz Larrínaga, faltaba una general sobre el sector de las pseudoterapias y él era, a mi juicio, el autor ideal. ¿Por qué? Porque J.M. tiene una capacidad de comunicar que para sí la quisieran muchos. Cuando en noviembre pasado hablábamos de nuestros respectivos proyectos en un restaurante valenciano y me dijo el título del libro, me pareció un acierto total. Titular bien es lo más difícil del mundo, como sabe todo periodista. El título es lo primero que ve el público y, si no le llama la atención, ya puedes haber escrito algo memorable que pasará desapercibido. No es el caso que nos ocupa.

Medicina sin engaños se lee de un tirón. La primera parte está dedicada a la medicina y es imprescindible para captar el mensaje que intenta transmitir el autor. Al principio, era la parte que menos me interesaba, pero, una vez acabada la obra, me dí cuenta de que esas páginas son imprescindibles. El libro estaría cojo sin que J.M. nos explicara los orígenes de la medicina, en qué consiste ésta y por qué desconfiamos de ella, a pesar de que gracias a ella -y a las mejoras en la higiene, el saneamiento y el control de los alimentos-, vivimos mejor y más que nuestros antepasados y, por supuesto, que nuestros congéneres cuya salud depende de medicinas tradicionales. En las dos partes dedicadas a la pseudoterapias, el autor desmonta grandes fraudes contemporáneos como la homeopatía, el reiki y la quiropráctica, además de presentar algunos casos terribles de víctimas de estas prácticas. Y el epílogo es un decálogo para evitar a los charlatanes de la pseudomedicina, para ayudarnos a conservar nuestra salud y nuestro dinero.

Quien le conoce o ha asistido a alguna de sus conferencias escuchará muchas veces a lo largo del libro la voz de J.M., que ha sufrido durante un reciente viaje a Argentina el boicot de los fanáticos anticiencia. Por ejemplo, cuando dice respecto al ecoterrorista y vendedor de plantas milagrosas Josep Pàmies: “Guau, este señor cultiva plantas ilegales que evitan la quimioterapia. Digo yo que con el coste que tiene el tratamiento del  cáncer para la sanidad pública, esto es un chollo, ¿no? Ponemos varios huertecitos al lado de los hospitales y dejamos de comprar pastillas”. O cuando llama la atención sobre el inexplicable atractivo de las denominadas medicinas tradicionales: “Si hace siglos que en Occidente no vamos al médico para que nos ponga sanguijuelas, ¿para qué vas a que te pongan agujas?”.

Las 359 páginas de Medicina sin engaños tendrían que ser lectura obligatoria en las universidades donde se forman los futuros profesionales de la salud y del periodismo. En el caso de los primeros, para que como colectivo rechacen toda terapia sin base científica, expulsen de la profesión a los médicos y enfermeros que las practiquen y dejen de jugar con la salud de los ciudadanos; en el de los segundos, para que los medios de comunicación no sean altavoces publicitarios de todo tipo de estafas, como ocurre con demasiada frecuencia. Si algún día -no creo que yo lo vea- una universidad española se anima a introducir el pensamiento crítico en la formación de sus alumnos como una asignatura transversal -es decir, presente en todas las carreras-, esta obra de J.M. debería figurar entre las imprescindibles.

José Miguel Mulet (2015): Medicina sin engaños. (Col. “Imago mundi”). Destino. Barcelona. 359 páginas.