Los oncólogos españoles alertan contra las terapias alternativas

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha recomendado hoy a los enfermos de cáncer que “no tomen ningún tipo de sustancia o producto natural y que no realicen ninguna terapia sin conocimiento de su oncólogo médico y nunca abandonen su tratamiento oncológico”. Los más de 2.100 médicos que componen la asociación han hecho público un comunicado en el que manifiestan su preocupación “por el impacto que pueden tener las pseudociencias, sustancias, terapias y productos milagro en los pacientes con cáncer”. El riesgo de las mal llamadas terapias alternativas, de las que la sociedad médica recuerda que no hay ninguna prueba de efectividad, “radica en que, en ocasiones, impiden que el paciente reciba la terapia adecuada y eficaz para su enfermedad o abandone el tratamiento establecido por su oncólogo médico”.

La SEOM recuerda que “el cáncer no es una enfermedad única, sino un conjunto de enfermedades, que tienen diferente biología, distinto tratamiento y muy diverso pronóstico. Incluso los tumores originados en un único tejido, como el cáncer de mama, son en realidad más de 200 enfermedades causadas por mutaciones completamente diferentes que requieren de aproximaciones y tratamientos distintos”. Explica cómo los fármacos usados en oncología tiene detrás las pertinentes pruebas científicas y cómo los productos que no cumplen ese principio básico no pueden cosiderarse ni útiles ni seguros.

“La administración de productos sin eficacia ni seguridad contrastada en ensayos clínicos controlados puede modificar el efecto del tratamiento oncológico y ocasionar interacciones con el tratamiento oncológico y enmascarar valores relevantes en pruebas clínicas y por tanto no puede aconsejarse”, advierten los oncólogos españoles. La SEOM dice que “algunas plantas medicinales, minerales y algunas terapias cuerpo-mente pueden suponer una ayuda para que los pacientes con cáncer afronten mejor su enfermedad. Sin embargo, no todo lo natural es inocuo porque puede interactuar con los tratamientos oncológicos”.

Entre las víctimas de las terapias alternativas contra el cáncer, está Steve Jobs. El fundador de Apple murió prematuramente porque retrasó meses una intervención quirúrgica para acabar con el cáncer y se entregó durante ese tiempo a inútiles tratamientos alternativos. En España, un joven valenciano de 21 años, Mario Rodríguez, murió en julio de 2013 tras abandonar el tratamiento médico contra la leucemia en favor de la medicina ortomolecular, según la cual toda enfermedad puede superarse proporcionando a nuestro organismo vitaminas, minerales y otras sustancias en altas dosis. Los casos de Jobs y Rodríguez son sólo dos de miles.