Universidad de Valencia

Máster en brujería por la Universidad de Valencia

Algunas de las materias del Máster en terapias complementarias aplicadas a la salud de la Universidad de Valencia.La Universidad de Valencia (UV) estrena este año un Máster en terapias complementarias aplicadas a la salud. Es a distancia, cuesta 850 euros -la inscripción está abierta hasta el jueves- y lo organiza el Departamento de Enfermería. Para no engañar a nadie, deberían llamarlo Máster en brujería porque las materias del programa son dignas del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Se enseñan, entre otras cosas, reiki, reflexología, física cuántica aplicada a la biología, cómo equilibrar los chakras e iridología.

El curso lo organiza el Departamento de Enfermería de la UV y está abierto a “licenciados, diplomados y graduados en enfemería, medicina, fisioterapia, podología, farmacia, logopedia, psicología, óptica y optomoetría, odontología, ciencias de la actividad física y del deporte, educación social, maestro en educación infantil, maestro en educación primaria, pedagogía, psicopedagogía, relaciones laborales y recursos humanos, trabajo social, turismo y terapia ocupacional”. Vamos, que puede apuntarse prácticamente cualquiera, luego colgar en la pared el diploma de marras y dedicarse a vender falsos remedios mágicos a enfermos desesperados, muy crédulos o ambas cosas. Eso sí, avalado por una universidad pública.

Los “estudiantes progresistas” de la Universidad de Valencia organizan jornadas de reiki y ‘rebirthing’

El reiki y el rebirthing protagonizarán dos de los tres días de las III Jornadas de Psicología y Logopedia de Campus Jove, “una organización estudiantil progresista que tiene como principal objetivo la defensa de los derechos de los estudiantes de la Universidad de Valencia (UV) y la construcción de la universidad valenciana, pública, de calidad e internacional”. “Hemos querido seguir con la dinámica de mostrar disciplinas que no se estudian en la facultad, pero son útiles en la sanación del ser humano, tanto desde la psicología, como desde la medicina, fisiología, etcétera”, han explicado los responsables de la iniciativa en Facebook, en un anuncio que han borrado tras la publicación de esta anotación..

Cartel de las III Jornadas de Psicología y Logopedia de Campus Jove en la Universidad de Valencia.Sara Fonseca, vicecoordinadora general de Campus Jove, argumenta que “el reiki es una técnica de sanación natural a través de la energía reconocida por la OMS, el rebirthing es una técnica de respiración consciente y conectada de crecimiento personal y autosuperación, y el Hatha Yoga incluye la práctica de ásanas o posturas corporales que aportan a los músculos firmeza y elasticidad, y calman la mente”. Ella es parte interesada. Además de como psicóloga, se presenta en Linkedin como grafóloga y maestra de reiki. La grafología es una disciplina tan científica como la culomancia.

El reiki se basa en la idea de que por nuestro cuerpo fluye una energía (ki) vital universal (rei). Según sus practicantes, cuando esa energía se bloquea, se producen enfermedades y trastornos de los cuales uno puede curarse si un experto elimina esos bloqueos energéticos mediante la imposición de manos. Naturalmente, esa energía vital sólo la detectan los creyentes. En 1996, una niña de 9 años, Emily Rosa, demostró con un sencillo experimento que los practicantes del toque terapéutico, una variante occidental del reiki que se ha colado en la Sanidad estadounidense, son incapaces de detectar la energía vital que dicen manipular. La niña publicó dos años después los resultados de su investigación en la prestigiosa revista de la Asociación Médica Americana, dejando claro que el toque terapéutico es una patraña.

El rebirthing es una pseudoterapia inventada por los escritores estadounidenses Leonard Orr y Sondra Ray en su libro Rebirthing in the New Age (Renacimiento en la Nueva Era. 1977). Consideraban que recordar ciertos momentos traumáticos del nacimiento tiene beneficios terapéuticos. Orr desarrolló unas técnicas de respiración que, según él, hacen recordar la estancia en el útero materno y el nacimiento, lo que asegura que sirve para curar enfermedades físicas y controlar las emociones. “Leonard –dice en su web oficial– fue espiritualmente iluminado en 1960″, cuando tuvo “innumerables” episodios de recuerdos “de su nacimiento, prenatales y de su infancia”. ¿Pruebas de todo eso? Las mismas que de la existencia de los marcianos. La técnica de respiración de Orr está incluida en el libro Crazy therapies: What are they? Do they work? (Terapias locas. ¿Qué son? ¿Funcionan? 1996), de los psicólogos Margaret Singer y Janja Lalich.

¡Se han cubierto de gloria los autodenominados “estudiantes progresistas” de la UV! El reiki y el rebirthing (renacimiento) son pseudociencia en estado puro y abrirles las puertas de la universidad -las jornadas se celebrarán del martes al jueves próximos en un aulario entre las facultades de Psicología y Odontología- es tan disparatado como hacerlo a la sábana santa. Como dice el estudiante que me ha alertado de este disparate, “es una vergüenza que tal y como están las cosas utilicemos los espacios públicos para promover la estupidez”. El cartel de las jornadas, que cuentan con el apoyo de la UV y de una tal Asociación Samadhi de Salud Integral, da por hecho que tenemos un cuerpo físico, uno mental, uno emocional y uno energético. Casi nada.

La ‘sabanasantología’ exige fe y tiene la bendición científica de la Universidad de Valencia

El arzobispo de Valencia, Carlos Osorio, animó el lunes a los participantes en el I Congreso Internacional sobre la Sábana Santa en España a “seguir investigando y dándonos datos importantes para que podamos conocer mejor esta reliquia que nos remite a Nuestro Señor Jesucristo”. El prelado, que clausuró el encuentro en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, destacó el hecho de que éste se hubiera celebrado “en un ámbito público y universitario, con científicos”. Minutos antes, el presidente de las Cortes Valencianas, Juan Cotino, había hecho su particular profesión de fe diciendo que en ese congreso había hablado “el mundo científico”, felicitándose de que se hubieran podido escucharse “con argumentos científicos realidades” que, para los creyentes, “conducen a Jesucristo”. Alto y claro mensaje a los escépticos: no importa lo que diga la ciencia, nosotros haremos nuestra particular lectura religiosa de los hechos para que acaben diciendo lo que queremos. ¿Porque qué dice la ciencia sobre el sudario de Turín?

A día de hoy, los únicos estudios científicos hechos sobre la sábana santa -los del microanalista forense Walter McCrone y el análisis del radiocarbono de 1989- han resultado devastadores para la sindonología. En 1979 y 1980, McCrone no detectó en la tela ni una gota de sangre y sí muestras de bermellón y rojo de rubia, pinturas utilizadas en la Edad Media, y auguró que, si algún día se hacía la prueba del carbono 14, ésta dictaminaría que había sido confeccionada entre “el 14 de agosto de 1356, diez años más o menos”. Vittorio Pesce, antropólogo de la Universidad de Bari, mantenía meses antes de la datación por radiocarbono que la reliquia había sido fabricada entre 1250 y 1350. Ambos expertos se basaban para dar esas fechas en la iconografía, los materiales y las técnicas empleadas por el artista, y en que nada se sabía de la supuesta reliquia antes de su aparición en Francia a mediados del siglo XIV. Dieron en la diana. La prueba del carbono 14, realizada en 1988 por tres laboratorios independientes de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza, fechó “el lino del sudario de Turín entre 1260 y 1390 (±10 años), con una fiabilidad del 95%”.

Afirmaciones sin pruebas

La sábana santa, durante la ostensión de 2010. Foto: Efe.Desde la publicación de los resultados del radiocarbono en la revista Nature, los sindonólogos han centrado sus esfuerzos en desacreditar dicha prueba en sus congresos y en los medios, aunque no han publicado en ninguna revista científica investigación alguna que invalide la datación de 1988. Y tengan en cuenta que hay muchas otras evidencias que dejan claro que la sábana santa es una falsificación medieval. Afirmaciones como la del químico Robert Villarreal, quien dijo el lunes en Valencia que la muestra empleada para el carbono 14 contenía “algodón, el cual no existe en absoluto en la tela de lino original”, presuponen que los encargados de cortar la pieza hace veintidós años, bajo la supervisión del Vaticano, actuaron de mala fe y que los investigadores de los tres laboratorios implicados estaban compinchados. Conspiranoia en estado puro.

Además, ¿cómo ha llegado Villarreal a esa conclusión -que había algodón- si el método de análisis conllevó la destrucción total de las muestras? Si tiene pruebas de lo que dice, que las presente en una revista científica, que es donde hay que hacerlo. Y lo mismo cabe decir del anuncio de Marzia Boi, bióloga de la Universidad de las Islas Baleares que asegura haber encontrado en la tela restos de “ungüentos y flores que se utilizaban para ritos funerarios hace 2.000 años”. Hasta que no se demuestre lo contrario en una publicación con revisión por pares, el hallazgo de Boi es equiparable al del reverendo Francis Filas, que veía monedas romanas en los ojos de la figura de la sábana, donde nadie más las encuentra, y al de Max Frei, palinólogo suizo que aseguró en su día haber encontrado en el sudario  polen de plantas de Oriente Próximo, descubrimiento que tampoco fue corroborado.

Naturalmente, es mucho más fácil hacer afirmaciones extraordinarias en reuniones de creyentes como la de Valencia, con misa dominical incluida a cargo del arzobispo, que aportar pruebas que las apoyen. Es mucho más fácil utilizar medios de comunicación para seguir mintiendo sobre la vinculación de la NASA con la falsa reliquia, cuando la agencia espacial estadounidense nunca la examinó, que presentar argumentos y evidencias a favor de lo que se sostiene y que dictamine la ciencia. Es mucho más fácil resucitar periódicamente la trola de que Willard Libby, nobel de Química en 1960 por el descubrimiento del método de radiocarbono, dijo en 1989 que el análisis se había hecho mal, cuando había muerto nueve años antes, que demostrar la invalidez de esa prueba. Por cierto, de quien primero escuché esta mentira fue de Celestino Cano, presidente en 1989 del Centro Español de Sindonología (CES), entidad organizadora del congreso valenciano. Es a estos pseudocientíficos a los que ha bendecido estos días, además del Arzobispado de Valencia, la Universidad valenciana con la concesión de dos créditos de libre elección a quienes han acudido al encuentro.

La Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia acogerá en abril un congreso sobre la sábana santa

La Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia acogerá en abril un congreso pseudocientífico sobre la sábana santa. El encuentro lo organiza y anuncia en su web el Centro Español de Sindonología (CES), una organización que defiende la autenticidad de la falsa reliquia e ignora todas las pruebas que demuestran que fue confeccionada entre los siglos XIII y XIV. Así, en 1989, Celestino Cano, entonces presidente del CES, rechazó la validez de la prueba del carbono 14 basándose en que, según él, Willard Libby, descubridor de ese método de datación, había asegurado que el análisis no se había hecho bien. El problema es que Libby nunca pudo decir eso porque murió en 1980, ocho años antes de que se realizara el análisis, lo que no impide que algunos sigan hoy en día repitiendo esa mentira. El resultado de la prueba del radiocarbono, que fecha la tela entre entre 1260 y 1390 (±10 años), se publicó en Nature en febrero de 1989, sin que nadie lo haya refutado hasta el momento en ninguna revista científica.

Ahora, el CES anuncia en su web que el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia acogerá el 28,29 y 30 abril el I Congreso Internacional sobre la Sábana Santa en España, en el  que, entre otros, participarán Ian Wilson, Barrie Schwortz, John Jackson, Mark Guscin y Bruno Barberis, todos ellos fervorosos creyentes en la autenticidad de la falsa reliquia, diga la ciencia lo que diga. Pseudociencia religiosa pura y dura en una universidad pública.

Anuncio del I Congreso Internacional sobre la Sábana Santa en España, que se celebrará en la Universidad de Valencia.