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“Sólo el fútbol puede salvar la Tierra de los extraterrestres”, avisa Franz Beckenbauer

Todo empezó el 21 de octubre con la aparición de un extraño símbolo en el cielo de Río de Janeiro, en los letreros luminosos de Times Square, en Nueva York, y en grandes bolas que habían caído por la noche sobre los campos de fútbol de Hackney Marshes, en Londres. “El ganador se quedará con la Tierra”, se advertía al final del vídeo que mostraba estos fenómenos.

El 1 de noviembre, Franz Beckenbauer confesó en una grabación casera que los extraterrestres ya están aquí, que le han visitado, que “quieren jugar al fútbol contra nosotros” y que, “si perdemos, destruirán el planeta”.

“Sólo el fútbol puede salvar el planeta”, decía El Kaiser en su vídeo y en una entrevista posterior. El enigmático símbolo, explicaba, es el “emblema de la especie extraterrestre” que nos ha desafiado y él ha asumido la tarea de dirigir la selección terrestre.

Ya han sido vistos en varios campos de fútbol grupos de tipos con capucha y hábito negros con el emblema alienígena en el pecho.

Y, el pasado lunes, Beckenbauer eligió a Leo Messi como capitán de la selección terrestre.

Por mucho que Beckenbauer considere irónico que sea el fútbol, y no la ciencia y la tecnología militar, el que vaya a salvar el planeta, resulta que los alienígenas malos de esta ficción publicitaria -de la que me he enterado gracias al escéptico y estudioso de la cultura ovni Matías Morey- pueden amenazarnos porque su ciencia y su tecnología son más avanzadas que las nuestras.

¡Ah!, por favor, que alguien avise a Enrique de Vicente de que se trata de la última campaña publicitaria del Samsung Galaxy 11. Si no, igual se pone a buscar conexiones con los Illuminati, la falsa profecía maya del fin del mundo, el asesinato de Kennedy, el proyecto HAARP, los chemtrails, los reptilianos, la farmamafia, las catedrales góticas, la Gran Pirámide, los hombres de negro, las abducciones, las psicofonías, o cualquier otro delirio de viejo o nuevo cuño.

La patronal bancaria belga desenmascara a los videntes en su última campaña publicitaria

La agencia de comunicación Duval Guillaume Modem ha contratado a un adivino para la última campaña publicitaria de la Federación Belga del Sector Financiero (Febelfin), la patronal bancaria del país. Dave instaló su tienda de campaña en las calles de Bruselas, y los viandantes que entraron en ella para una consulta gratuita descubrieron que sabía de ellos cosas que -como dice una chica- “no sabe mucha gente”, desde que su vida sentimental abarca más personas de lo habitual hasta que la noche anterior habían gastado 200 euros en alcohol, cuánto cuesta su casa o su número de cuenta corriente. Increíble, ¿verdad? Sí. Pero lo fue mucho más el colofón de cada sesión de adivinación.

Lo que más sorprendió a los participantes fue lo que vieron cuando, al final de su conversación con el adivino, cayó un telón que se levantaba a un lado de la estancia: un grupo de personas navegaba por Internet y extraía de la Red información sobre ellos para transmitírsela a Dave -un actor- a través de un auricular. ¡Los datos con los que el brujo les había dejado con la boca abierta eran públicos! Con la campaña “¡Pregunta a Dave!”, de la que me he enterado gracias al diseñador gráfico David Christian Duque, las 238 entidades de la Febelfin quieren alertar a sus clientes de lo peligroso que es compartir información sensible en Internet y cómo eso nos expone a posibles fraudes. Les dejo con el vídeo. Enséñenlo a su amigo más crédulo y luego pregúntenle: ¿de verdad crees que los médiums y adivinos no hacen algo parecido cuando tienen delante a un famoso cuya vida privada hace mucho dejó de serlo?

Una maniquí se encuentra con el tripulante de un ovni estrellado y los restos de su nave

Una maniquí se topa con un ovni estrellado y su tripulante en el vídeo publicitario de la colección otoño-invierno 2011 de la cadena de tiendas de bisutería y complementos Uno de 50. La campaña es una creación del fotógrafo madrileño Eugenio Recuenco. Según la firma, “todos los elementos utilizados en la producción han sido realizados de manera artesanal (buzo, tapón, ovni y hasta el anillo y pulsera protagonistas de la campaña)”.

Una cámara de Sony “captura la verdad” de Nessie, el bigfoot y los platillos volantes

La multinacional japonesa Sony ha lanzado una campaña publicitaria de su nueva cámara digital réflex DSLR-A900 -cuyo precio mínimo es de 2.799 euros- de la que me he enterado gracias a Luis R. González y que esta protagonizada por Nessie, el Bigfoot y un platillo volante. Captura la verdad es lo que extraordinaria resolución de la máquina promete al registrar hasta el más mínimo detalle y el lema de la campaña.

La imagen del monstruo del lago Ness es una recreación de la famosa foto del cirujano de 1934, que corresponde en realidad a una figura modelada por un niño y colocada sobre una tabla, frente a lo que la multinacional japonesa ha incluido en los cuartos raseros del monstruo un tapón –la verdad– más propio de un juguete hinchable. La foto del hombre salvaje norteamericano es un calco del más conocido fotograma de la película tomada por los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimlin en 1967 de un bigfoot paseando a orillas del bosque en California, en la cual podemos ver una cremallera en el pecho del disfraz que llevó puesto en la vida real el embotellador de Pepsi Bob Hieronimous. Y la nave extraterrestre no me suena tal cual de ningún avistamiento ovni famoso, aunque bien podría tratarse de un remake libre del montaje de Barra da Tijuca (Brasil) de 1952, donde el fraude fue descubierto por inconsistencias en las sombras; la verdad de Sony sería en este caso una antena que revelaría que la nave aliengena es un platillo teledirigido. Si pinchan en las imágenes, podrán ver los detalles más claramente.

El bigfoot de Sony. Platillo volante de Sony. El Nessie de Sony.